Inicio          Quiénes somos          Corresponsales          Resumen Semanal          Coberturas Especiales          Servicios SEMlac          Archivos          Enlaces

Secciones:

Aborto

Adolescentes/Jóvenes

Ancianidad/Geriatría

Arte/Cultura

Ciencia/Tecnología

Comunicación

Derechos civiles

Derechos indígenas

Diversidad sexual

Drogas/Narcotráfico

Género

Infancia

Medicina/Salud

Medio ambiente/ecología

Miscelánea

Mujeres famosas

Población/Sociedad

Sexualidad y salud reproductiva

SIDA/VIH

Violencia de género

 

Corresponsales:

Alba Trejo

Alicia Yolanda Reyes

Aline Castellanos

Ángela Castellanos A.

Cristina Canoura

Dixie Edith

Evelyn Vargas Carmona

Helen Álvarez Virreira

Ilse Bulit

Julia Londoño Bozzi

Julia Vicuña Yacarine

Liliana Aguirre Flores

Mariana Ramírez-Corría

Marta Escurra

Mercedes Peralta

Mirta Rodríguez Calderón

Norma Loto

Raquel Sierra

Sara Lovera López

Sara Más Farias

SEMlac (Especiales)

Sylvia Ruth Torres

Tamara Vidaurrázaga

Zoraida Portillo

Argentina: "La Negra" Sosa, la voz de las Américas, se apagó

Por Norma Loto

 

Hasta siempre "negra".

Buenos Aires, octubre (SEMlac).- Mercedes "La Negra" Sosa falleció a las 5 y 15 de la madrugada de este domingo, en la ciudad de Buenos Aires, y en el Congreso de la Nación fueron velados los restos de esta mujer que era, es y será el símbolo de la cultura popular argentina.

 

Estuvo internada desde el 18 de septiembre por causa de un problema hepático que le afectaba los riñones y los pulmones.

 

Con su voz recorrió el mundo, representando a la canción popular de su país; en cada letra que interpretaba estaban representadas desde su Tucumán, provincia donde nació, pasando por los indios tobas, hasta la lucha de algunas mujeres como Juana Azurduy.

 

Haydée Mercedes Sosa era su nombre completo. Nació en 1935 en San Miguel de Tucumán, en el seno de una familia humilde. En octubre de 1950, bajo el seudónimo de Gladys Osorio, inició su carrera como cantante, luego de haber ganado en un concurso organizado por una radio de su provincia.

 

Los años setenta no pasaron inadvertidos en su vida, ya que se comprometió con la lucha política y social. La Negra militó en el Partido Comunista y le costó el exilio; así fue que partió a París y finalmente se radicó en Madrid.

 

El viernes 2 de octubre se realizó, quizás, el último homenaje a su persona. Fue durante la presentación del libro Mujeres que hacen Historia, compilado por María Inés Brassesco, presidenta de la Unión de Mujeres de la Argentina.

 

En el volumen se cuenta la vida de las mujeres que han sido merecedoras de la mención "8 de Marzo Margarita de Ponce". Mercedes había recibido esta distinción en 1997.

 

Contado por ella misma

Esta muchacha de la voz potente y de la insurrección inmutable, cuenta en Mujeres que hacen Historia que tuvo una niñez feliz, que su padre trabajaba en un ingenio azucarero haciendo el peor trabajo dentro de la instalación: en la chimenea; y que su madre lavaba ropa ajena.

 

"No pude estudiar más cuando comencé a cantar para el público. Por entonces, también empecé a dar clases de danzas folclóricas en la escuela; era profesora", dice el relato de La Negra.

 

Y añade: "Tenía que zurcirme las medias y ponerme ropa regalada que mi mamá arreglaba con manos de artista. Todos los hijos aportábamos dinero al hogar; lo depositábamos en una urna con la imagen de la Virgen del Valle, y a ninguno se le ocurría sacar de ahí ni cinco centavos, porque con las moneditas acumuladas mi pobre madre nos daba de comer los últimos días del mes".

 

Recuerda que nunca se arrepintió de lo mucho que tuvo que pagar por tener compromiso social: "Sigo pensando que el pueblo tiene que vivir mejor, aunque haya nacido en cuna de barro. Merece educación, más allá de la que nos dan a los pobres…".

 

La Negra también rememora su pasado como peronista.

 

"Mis padres eran peronistas y, la primera vez que voté, tuve que desempeñarme como presidenta de mesa (…) sufrí mucho al ver a la gente viejita, que en lugar de traer el documento de identidad para votar, mostraba el carné del partido peronista, y entonces esos votos tenían que anularse. Lloraba tanto esa gente, que hablé con el fiscal de la Unión Cívica Radical (partido por entonces contrincante del peronismo). Le dije: 'Mirá, no le podés hacer eso a la gente. Lloran mucho y se sienten culpables'. Entonces, el muchacho me dijo: 'sí, yo voy a mirar para otro lado, firmá vos los sobres y las planillas'.

 

Regresó del exilio a su país en 1982, poco antes del inicio de la Guerra de Malvinas, para cantar en el Teatro Opera. Luego volvió a Madrid. Cuando en 1983 la democracia ya era un hecho en Argentina, la artista volvió para quedarse definitivamente.

 

Quien escribe estas líneas por entonces tenía 10 años y eran momentos en que la dictadura se marchaba. Salía el sol para todas y todos los argentinos. En esa fiesta, que tenía el matiz del dolor por los "Desaparecidos" que había dejado la dictadura, Mercedes Sosa se hizo presente para cantar a un pueblo liberado.

 

"¿Quién es Mercedes Sosa?", le preguntó en una oportunidad esta corresponsal a su madre. "Mercedes es una cantora a la que los militares la corrieron por decir verdades; y que además cuenta con una voz fuerte y poderosa". Ese era el concepto simplificado de un pueblo.

 

La gente amó su arte; las Américas la amará por siempre. Mercedes, La Negra Sosa, se fue la madrugada del último domingo. Pero dicen que allá, en los cerritos tucumanos, se escuchó su cantar con un tono coplero. Mercedes ya es una leyenda argentina.

 

"Merecer la vida es erguirse vertical más allá del mal, de las caídas... Es igual que darle a la verdad y a nuestra propia libertad la bienvenida", dice una de las letras que La Negra supo glorificar en su cantar. Se fue Mercedes, pero como dice esa canción, se fue honrando la vida.

Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe - SEMlac

Av. Grau Nº 610 - Of. 302, Lima 4, Perú

Correo-E: semlac@redsemlac.net - Telf. (511) 2474982

© 2009 SEMlac. Derechos Reservados.

Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de este sitio sin autorización