Inicio          Quiénes somos          Corresponsales          Resumen Semanal          Coberturas Especiales          Servicios SEMlac          Archivos          Enlaces

Secciones:

Aborto

Adolescentes/Jóvenes

Ancianidad/Geriatría

Arte/Cultura

Ciencia/Tecnología

Comunicación

Derechos civiles

Derechos indígenas

Diversidad sexual

Drogas/Narcotráfico

Género

Infancia

Medicina/Salud

Medio ambiente/ecología

Miscelánea

Mujeres famosas

Población/Sociedad

Sexualidad y salud reproductiva

SIDA/VIH

Violencia de género

 

Corresponsales:

Alba Trejo

Alicia Yolanda Reyes

Aline Castellanos

Ángela Castellanos A.

Cristina Canoura

Dixie Edith

Evelyn Vargas Carmona

Helen Álvarez Virreira

Ilse Bulit

Julia Londoño Bozzi

Julia Vicuña Yacarine

Liliana Aguirre Flores

Mariana Ramírez-Corría

Marta Escurra

Mercedes Peralta

Mirta Rodríguez Calderón

Norma Loto

Raquel Sierra

Sara Lovera López

Sara Más Farias

SEMlac (Especiales)

Sylvia Ruth Torres

Tamara Vidaurrázaga

Zoraida Portillo

México: La modernidad también puede matar

Por Alicia Yolanda Reyes

 

Pobreza y contaminación, males endémicos de la modernidad.

Guadalajara, México, junio (Especial de SEMlac).- El ingeniero Heberto Castillo, un profesional de la construcción que más tarde se convertiría en político, contaba que, cuando se construía una carretera o cualquier obra pública, los desechos se enviaban a los ríos. Esa era la muestra de que estaban trabajando duro.

 

En ese tiempo, hace 30 años, no se sabía o no se había investigado sobre los daños a la salud que provoca la contaminación de ríos y mares.

 

Durante las dos últimas décadas, ambientalistas y organizaciones no gubernamentales preocupadas por el tema denunciaron el incremento de padecimientos como el cáncer de mama y de piel, el bajo peso al nacer, el retraso mental en bebés y otras patologías entre habitantes de las zonas cercanas a las fábricas o los ríos donde las empresas envían sus desechos, pero las autoridades hicieron poco caso.

 

La mayoría de los pobladores de estas áreas altamente contaminadas son personas de escasos recursos y baja escolaridad, lo que limita que alcancen a comprender la magnitud del daño causado a su salud y su vida.

 

El Salto, municipio conocido a nivel internacional por la muerte de Miguel Ángel, el pequeño que cayó al río y falleció a los pocos días intoxicado con arsénico y metales pesados, es un ejemplo de ello.

 

Las autoridades prometieron indemnizar a la familia y ésta sigue esperando. Pero es en esa colonia, La Azucena, donde grupos de ambientalistas han denunciado hasta la saciedad el mal olor que impera y las enfermedades que causa en sus moradores.

 

Fue en ese Municipio, a escasos 20 minutos de Guadalajara, donde recientemente se reunieron 400 defensores del medio ambiente que viajaron desde 16 Estados del país.

 

Los activistas aseveraron que la represión hacia quienes denuncian la contaminación y el daño ecológico tiene en la cárcel a 17 defensores en los Estados de Oaxaca, Veracruz y Puebla.

 

Al intervenir los habitantes de la comunidad de la Gloria, ubicada en el Perote Veracruz, donde se presentaron los primeros casos de influenza humana, afirmaron que no sólo deben enfrentar problemas de salud por la contaminación de las granjas que no dan un manejo ecológico a los desechos de los cerdos.

 

Precisaron que, desde 2004, cuando la granja inició sus actividades, las enfermedades entre la población cercana se han incrementado y quienes lo han denunciado recibieron amenazas.

 

En el Estado de Puebla, concretamente en San Andrés Azumiatla, existe un proyecto para obligar a los pobladores a vender 560 hectáreas de siembra destinadas a construir una zona habitacional y una plaza comercial.

 

Los ambientalistas, reunidos durante dos días en El Salto, aseveran que la modernidad y el capitalismo están acabando con la riqueza natural de las comunidades, sin tomar en cuenta a la población que ahí habita desde hace siglos, y que vive de la agricultura y la ganadería.

 

En Tizayuca Otumba, Estado de México, los pobladores se quejan de que las malformaciones, el enanismo, las muertes neonatales y la hidrocefalia son comunes. Acusan de ello al cementerio nuclear donde se depositan desechos radioactivos de bajo nivel de todo el país.

 

Recordaron que en 1992 el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares detectó en la zona 98 toneladas de varilla contaminada con cobalto, además de agrietamientos en la roca basáltica que podían afectar los mantos acuíferos, como el de Cuautitlán Pachuca, donde confluyen 34 municipios del estado de México y 13 de Hidalgo.

 

Juan Antonio Medina, activista de dicha comunidad, aseveró a SEMlac que cuando han denunciado tales casos a las autoridades, estas aseguran que las enfermedades se deben a la miseria de los vecinos y las malformaciones a la cohabitación entre familiares.

 

Recordó que, en 1999, la Cámara de Diputados dictó que los residuos nucleares se trasladaran a nuevas fosas en Ciudad Juárez, pero esto nunca se realizó.

 

En el Salto se ha incrementado el cáncer de mama en mujeres jóvenes, las dermatitis y leucemia son superiores a otras colonias de Guadalajara, pero las autoridades opinan que no existen investigaciones serias para probar lo anterior.

 

La abogada Ángela García, del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem) en Jalisco, cuenta a SEMlac que especialistas de la Universidad de Guadalajara han hecho públicos varios estudios de impacto ambiental en la zona, que incluyen una mayor mortalidad por enfermedades respiratorias y cánceres.

 

Pero esto no parece ser suficiente, y los investigadores han sido acusados de alarmistas, mientras que las muertes por estas causas siguen en alza.

 

En otra zona de Guadalajara, más cercana al centro de la ciudad, existen asentamientos humanos en lo que originalmente fue la zona industrial, donde decenas de chimeneas industriales vomitan humo con sus desechos. Sin embargo, hace cuatro décadas se autorizó en la zona la construcción de casas de bajo costo para la población trabajadora de escasos recursos.

 

Nunca se pensó, o no se quiso pensar, en el impacto que esta contaminación tendría en los habitantes de las colonias, que cada vez quedaron más cercanas a las fábricas e industria.

 

Es en esa zona donde cada invierno se sufre de enfermedades respiratorias, gracias a la contaminación.

 

Bebés que desde que nacen padecen insuficiencia respiratoria, niños que constantemente están enfermos, ancianos que padecen neumonías, forman parte de los habitantes de Miravalle y la zona industrial.

 

Ante la constante queja de activistas, investigadores y vecinos de la zona sobre los altos índices de contaminación, hubo más de un funcionario que aseveró que el polvo era causado por las amas de casa, 'que no sabían barrer y levantaban el polvo'.

 

En estos tiempos de campañas electorales, para la renovación de los municipios en todo el país, algunos de los habitantes de estas colonias afectadas por la contaminación del aire y sus aguas, esperan que algún candidato se de una vuelta para que conozca, de viva voz, la situación que enfrentan aquellos que menos tienen.

 

Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe - SEMlac

Av. Grau Nº 610 - Of. 302, Lima 4, Perú

Correo-E: semlac@redsemlac.net - Telf. (511) 2474982

© 2009 SEMlac. Derechos Reservados.

Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de este sitio sin autorización