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Reportajes y noticias de SEMlacDel 24 al 30 de marzo de 2008
Andes: La batalla por la cocaPor Zoraida Portillo
Lima, marzo.- María Carhuavilca es una campesina cusqueña de edad indefinida. Casi no habla español y apenas sonríe. Cuando lo hace, dejar ver unos dientes carcomidos y unas encías verdosas. Son los efectos de años de chacchado, como se denomina en quechua al hábito de masticar hojas de coca mezcladas con cal.
“Sí, yo chaccho coca todo el día, así no siento cansancio, de otra forma no podría”, dice en un español difícil. “¿Cuántos años?, no lo sé señorita, yo crecí chacchando, mi mamá también lo hacía, y mi abuela...”
“Por supuesto que he chacchado, es la única manera de que la altura no te afecte”, confiesa, por su parte, Hilda Barrera, ingeniera agrónoma de Lima quien, por razones de trabajo, tiene que pasar días enteros a casi 4.000 metros de altura, en la puna andina. “Es regio, te adormece un poco la boca y su sabor es horrible, pero el cansancio y las palpitaciones pasan enseguida”, añade.
Ese es el fundamento para un hábito milenario: el chacchado permite soportar los rigores de la altura, aliviar el cansancio y mitigar el hambre. La hoja de coca posee, además, algunos micronutrientes como calcio, hierro y vitamina A y un 20 por ciento de proteína, según algunos estudios científicos.
Pero, para la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de las Naciones Unidas, masticar hoja de coca es un delito y, en consecuencia, los gobiernos de Perú y Bolivia –los dos países donde el chacchado es una práctica común de las poblaciones indígenas– deberían prohibir, no sólo su uso, sino los productos procesados derivados de la coca.
La recomendación, impartida a comienzos de marzo, señala que tal práctica es nociva para la salud y sugiere, además, “medidas para prohibir la venta, utilización y los intentos de exportar hoja de coca con fines incompatibles con los tratados de fiscalización internacional de drogas”.
Así, sin decirlo, la JIFE vincula a la hoja de coca con el narcotráfico, algo que no es nuevo, ya que la planta es uno de los insumos para fabricar el clorhidrato de cocaína, lo que motivó su expansión desde bolsones de producción tradicional en los Andes, a más de 200.000 hectáreas en la selva, durante los años ochenta del siglo pasado.
Para los indígenas, la coca es un cultivo ancestral considerada “sagrada” y usada no sólo para el chacchado sino para rituales tradicionales, como el pago a la Madre Tierra , que se realiza al iniciar una siembra; para leer la suerte, curar ciertas dolencias y como un medio de socialización.
No es casual que, entonces, pese a que la recomendación está pendiente de un debate público en el seno de la JIFE, la noticia haya suscitado una ola de protestas en ambos países, donde el debate científico sobre sus propiedades se contrapone a supuestas contraindicaciones para la salud, consideraciones antropológicas y decisiones políticas que revelan el precario equilibrio que existe en las relaciones entre los bolsones indígenas y el resto de la sociedad, por lo menos en el caso peruano.
Así, apenas una semana después de conocerse el fallo de la JIFE, el gobierno regional de Puno, en el sudeste del país, con población predominantemente aymara, emitió una ordenanza que legaliza el cultivo de la coca en su jurisdicción. La norma originó una airada reacción de los representantes del ejecutivo en Lima, que pusieron en duda su validez por contravenir la Constitución.
Ante ello, el presidente del Gobierno Regional, Hernán Fuentes, amenazó con separar a la región del resto del país. El debate ahora está en el plano de la geopolítica, muy lejos de lo que lo originó; es decir, si la producción de hoja de coca debe ser prohibida en el Perú y dejar de fabricar derivados de este cultivo.
En la última década, en el país se ha desarrollado una floreciente industria de derivados de la coca, que van desde bolsitas filtrantes recomendadas para quienes realizan intensa actividad física o deben viajar a grandes alturas, hasta panes, dentríficos, chicles, refrescos, jarabes y la harina de coca, un verdadero boom en las dietas adelgazantes, por sus cualidades energéticas y hasta hormonales, para mujeres en la etapa del climaterio.
Así se han buscado alternativas en el uso de los excedentes de coca, para impedir que sean usados por el narcotráfico. Semanas antes de la controvertida recomendación, el propio presidente Alan García había sugerido incorporar la hoja de coca como un ingrediente autóctono de la rica culinaria peruana.
“Nadie ha demostrado que el chacchado sea nocivo para la salud”, afirmó categóricamente Fernando Eguren, director del Centro Peruano de Estudios Sociales, una de las ONGs agrarias más prestigiadas del país. En su opinión, productos mucho más nocivos son el alcohol y el tabaco, que también han merecido advertencias sanitarias de parte de la JIFE, aunque no se ha prohibido su consumo.
“Revela ignorancia identificar la hoja de coca con el clorhidrato de cocaína”, dice el especialista, para quien detrás de todo esto hay un tema de “discriminación étnica”, que subvalora productos importantes para las poblaciones indígenas.
Para otros especialistas, la recomendación de eliminar la hoja de coca, con el fin de evitar el narcotráfico, es tan absurda como prohibir los cultivos de cebada para impedir que se siga consumiendo alcohol.
“Si nos quedamos con los brazos cruzados, mañana nos quitan el quechua y hasta las polleras”, señaló Elsa Malpartida, representante peruana ante el Parlamento Andino y vinculada a productores de coca en la selva peruana. El Parlamento Andino se reunirá la última semana de marzo, en Bogotá, para tomar una decisión al respecto que, se prevé, será de rechazo a la propuesta de la JIFE.
Oficialmente, el gobierno peruano ha dicho, por intermedio de María Zavala, su representante permanente ante la Organización de Estados Americanos, que se encuentra evaluando el informe de la JIFE, pero que, de ninguna manera, irá contra las costumbres andinas y su ancestral práctica de mascar coca.
“En 1988, el Perú dijo que respetaba el uso tradicional de la hoja de coca y lo seguiremos haciendo. Presentaremos un informe que lo sustente al Consejo Económico y Social de la ONU”, aseveró por su parte el Ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaúnde.
Sin embargo, en la propia legislación peruana existen contradicciones. Así, un decreto ley dictado durante la dictadura del General Francisco Morales Bermúdez, en 1978, refiere que el chacchado de coca es una “toxicomanía”.
Y no faltan quienes opinan que su consumo vía masticación es tóxico, por la cantidad de alcaloides (más de 20) y plaguicidas que contiene. Una de las consecuencias visibles serían la casi ausencia de dentadura que presentan muchos pobladores indígenas.
Otros, como el destacado analista político Mirko Lauer, han hecho ver la aparente contradicción que existe al decir que el chacchado es una práctica ancestral, o sea, pieza clave de la identidad indígena, y el criterio manejado durante varios decenios por los estudiosos sociales en el sentido de que, al mitigar la fatiga y el hambre, fue el principal instrumento de dominación del mundo andino.
“La coca era vista como parte de los mecanismos de control del pueblo autóctono”, escribió en su columna del diario La República. “Cuando empezó la exaltación indigenista de lo autóctono, los atributos de lo indígena siguieron el mismo curso, chacchar uno de ellos. La práctica pasó de muy mala a muy buena, parte de una mejor sobrevivencia en los ecosistemas de las grandes alturas”, escribió.
Hay mucho de cierto en su análisis, pues nadie puede objetar que la “evolución social” de la coca continúa: ha pasado a convertirse de principal insumo del narcotráfico a bandera de identidad indígena. Lauer la califica de “hoja antiimperialista”. Y no cabe duda de que las próximas batallas en torno al chacchado, la posibilidad de desarrollar nuevos productos y de continuar usándola se darán en la arena política. La decisión del gobierno regional de Puno es un indicio.
Cuba: En busca de un arte contra la violenciaPor Dixie Edith
La Habana, marzo.- Desde manifestaciones artísticas como la literatura, el cine, la música o la plástica se puede enfrentar, pero también legitimar, la violencia de género.
A través de la historia, casi todas las formas de arte han promovido, de forma consciente e inconsciente, estereotipos de género que han contribuido a la construcción de un modelo de comportamiento violento.
En Cuba, en los últimos tiempos, tras muchos años de ser un tema silenciado en los medios audiovisuales, cada vez más artistas de signo diverso emplean sus obras para visibilizar este fenómeno.
“La violencia de género aflora últimamente en muchas de las obras escritas, pintadas o filmadas en Cuba. Hay una constante en las puestas en escena teatrales, por ejemplo”, reflexionó con SEMlac la escritora y crítica literaria Zaida Capote, especialista del Instituto de Literatura y Lingüística de Cuba.
“Hubo una exitosa puesta de La puta respetuosa, por el grupo de teatro El Público. Era verdaderamente repulsivo el trato que el resto de los personajes daba a esa mujer”, comenta.
“Al final, en una confesión estremecedora, la actriz decía su nombre real y aludía a una historia personal propia, en un giro aún más comprometedor de la identidad de ese cuerpo maltrecho. Como drama, es espléndido; como representación de la violencia de género, es sintomático de una realidad extra teatral”, ejemplificó la estudiosa.
Sin embargo, los empeños no siempre caminan en la dirección correcta y pueden terminar reforzando los comportamientos agresivos.
“Creo que son menos los productos culturales que reflexionan sobre el tema y cada día más los que lo exhiben sin ninguna contextualización, como si esta realidad no pudiera ser cambiada”, precisó a SEMlac el doctor Julio César González Pagés, profesor de la Universidad de La Habana y coordinador de la Red Iberoamericana de Masculinidades.
“Depende del nivel de compromiso de la persona que pinta, escribe o filma, con el tema en cuestión”, aseguró Capote.
Ambos expertos coinciden en que creadoras y creadores contemporáneos no son conscientes de su responsabilidad frente a una posible legitimación de la violencia desde el arte.
“Muchas veces se justifican diciendo que el público demanda violencia”, consideró González Pagés.
“Asesinatos, violaciones, accidentes, catástrofes se repiten incansablemente para alimentar la sed de los seres humanos por la violencia. El amor fue sustituido por el sadismo, la crueldad, la vulgaridad y la chabacanería. Muchas veces como denuncia, otras como exhibición, en todos los casos como muestra de una naturaleza humana que parece llamada a desparecer”, agregó.
Capote, sin embargo, no es partidaria de pedir a los artistas corrección alguna: “El arte ofrece rutas para recorrer la realidad, y eso no puede evitarse por decreto”, insistió.
Otros especialistas señalan que el desconocimiento y la falta de información con que muchas veces se enfrenta el proceso creativo también son definitorios para el impacto futuro de la obra, al enfrentarse con su público.
La joven psicóloga Iyamira Hernández Pita, relacionada cotidianamente a la violencia intrafamiliar en el Centro de Salud Mental donde labora, en el capitalino municipio de Playa, también cree que el cine, la televisión y la música, muy frecuentemente, invitan a la resolución de conflictos incitando a comportamientos violentos.
En línea con ese criterio, no son pocas las estudiosas y estudiosos que insisten hoy en la capacidad que tendría la llamada industria cultural para crear nuevos paradigmas de comportamiento que alejen a hombres y mujeres de las inequidades de género.
“Acá estamos dando pasos, aunque pienso que aún los mensajes no violentos llegan a las personas, sobre todo a los niños, de manera subliminal y difícil de captar”, dijo Hernández.
Para ella resulta urgente prestar atención al asunto, “porque a través de las diferentes manifestaciones artísticas transmitimos y reforzamos valores, principios éticos y morales, y por tanto son una vía rápida para comenzar a ofrecer mensajes no violentos”.
Precisamente a partir de ese convencimiento, protagonistas de la producción audiovisual cubana participarán, a fines de este mes, en un Taller de Equidad y Violencia de Género en los Medios de Comunicación.
Organizado por el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), en colaboración con las Cátedras de la Mujer de la Universidad de La Habana y Mirta Aguirre, del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, el taller tendrá el apoyo de la Consejería de Cultura y la Agencia de Cooperación Internacional de la Junta de Andalucía.
Según la comunicadora Isabel Moya, directora de la Editorial de la Mujer, quien impartirá algunos de los contenidos del taller, se trata de sensibilizar a los participantes con el tema y capacitarlos en la comprensión y aplicación del enfoque de género.
Las jornadas estarán acompañadas de la puesta en la pantalla grande, en cines habaneros, de productos audiovisuales relacionados con el tema. Las instituciones organizadoras planean que no sea una experiencia única, sino un proyecto sistemático.
Los participantes tendrán oportunidad de intercambiar con psicólogos, juristas y psiquiatras cubanos vinculados directamente con casos de violencia contra la mujer, con el objetivo de concientizar sobre los modos en que el arte puede convertirse en herramienta para enfrentar el flagelo.
González Pagés, quien también impartirá algunos de los temas, sostiene que “cambiar las prácticas discursivas desde la cultura es una tarea fundamental, que no es ajena al ámbito artístico y sus creadores.
“La categoría género no puede ser prófuga de los programas de justicia social, en los cuales la cultura y los medios de comunicación son fundamentales”, aseveró a SEMlac.
República Dominicana: Machismo en campaña electoralPor Mirta Rodríguez Calderón
Santo Domingo, marzo.- Mujeres llenan la publicidad de los siete partidos políticos que se disputarán la presidencia de la República Dominicana en las elecciones del 16 de mayo: ellas nutren las caravanas y animan la campaña electoral, pero sólo dos agrupaciones las tuvieron en cuenta para acompañar a los varones en la candidatura a la vicepresidencia.
Se trata de dos fuerzas minoritarias: el Movimiento por la Independencia, Unidad y Cambio que postula al ex fiscal Guillermo Moreno y como segunda a Maria Teresa Cabrera, presidenta de la Asociación Dominicana de Profesores; y el Partido Revolucionario Independiente, que promueve al abogado Trajano Santana y a Ana Inés Polanco como vice.
Polanco es una pastora evangélica que ya en el 2000 aspiró a la Presidencia por el Movimiento Integración Cristiana, con poco éxito. Es abogada, dueña de una emisora radial y de un hotel de mediana categoría. El propio aspirante presidencial ha dicho de ella que además de aportar valores cristianos a su campaña, puede apoyarle en el orden material.
Tanto en sus contenidos intrínsecos como en materia de fondos y de empleo de dineros y contribuciones, la política dominicana tiene perfiles que la asemejan unas veces al sainete y otras al drama.
Dineros repartidos y por repartirPor Ley, el Poder Ejecutivo debe erogar esta semana, inmediatamente después de la Semana Santa, 1.060 millones de pesos (unos 32 millones de dólares) para el financiamiento de los partidos políticos que participarán en las próximas elecciones.
Según ha explicado el Presidente de la Junta Central Electoral, ese fondo será distribuido en partes iguales entre los partidos de la Liberación Dominicana (PLD), Revolucionario Dominicano (PRD) y Reformista Social Cristiano (PRSC), por ser los que obtuvieron más del cinco por ciento de los votos válidos emitidos en los comicios del 2004.
El 20 por ciento restante se dará a los partidos que obtuvieron en promedio menos del cinco por ciento de las votaciones; y un ocho por ciento se dividirá proporcionalmente entre las demás organizaciones políticas reconocidas, de conformidad con la votación que alcanzaron hace cuatro años.
Para esta contienda hay 23 partidos participando, pero 11 apoyan la reelección del actual Presidente con el también actual vicepresidente, Rafael Alburquerque; tres van aliados al Partido Reformista Social Cristiano que lleva a Amable Aristy y a José Enrique Sued; y otros tres forman la llamada “Cuarta Vía” que encabeza el Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD), con un repitiente ex aspirante a la presidencia, Eduardo Estrella, y a Hatuey Decamps como vice.
La otra fuerza mayoritaria que pelea fuerte en esta lid es el Partido Revolucionario Dominicano, que postula a un ex ministro de la Construcción, Miguel Vargas Maldonado, con un prestigioso neurocirujano y promotor de deportes olímpicos, José Joaquín Puello como su segundo.
Otro aspirante a vicepresidente es Gilberto Tejada por Alianza Popular quien figura junto a Pedro de Jesús Candelier, un ex jefe de policía de mano dura, añorado por muchos en esta etapa en que la delincuencia, el expendio de drogas en los barrios, los robos, asaltos, feminicidios y violaciones son noticia diaria.
Pero prácticamente ningún candidato ha mencionado las aspiraciones y necesidades de las mujeres. Sólo Miguel Vargas Maldonado ha dicho que las tendrá en cuenta en la conformación de su gobierno de resultar triunfador.
Y Leonel Fernández, actual gobernante, aludió en una entrevista al reclamo del Foro de Mujeres de Partidos Políticos de que fueran mujeres quienes figurasen en las segundas posiciones, con la ambigua alusión de que “cada candidato escogerá a quienes no le resten, sino que le añadan votos”. El se decidió por su actual Vice.
Una campaña de insultos y dineros por doquierLa contienda electoral dominicana es singular.
Los contendientes exponen poco y se ofenden mucho; aparecen revelaciones de oscuras negociaciones para juntar dinero; proliferan los señalamientos al partido de gobierno por malos manejos de los fondos públicos y otras irregularidades que sacó a la luz la prensa y que estaría siendo investigada por la Junta Central Electoral.
Así, entre ditirambos, imprecaciones y mucho dinero de la ciudadanía dilapidándose, se mueven los siete partidos, ninguno de los cuales ha presentado al país un programa de gobierno.
El más reciente episodio hecho público anticiparía que se estaría moviendo “algo” encaminado a que –habida cuenta de que el reeleccionista Presidente habría usado dineros indebidos para el descomunal despliegue de propaganda y dádivas que maneja – el resto de los partidos se coalicionaría para dejarlo solo.
Eso estaría por verse. Mientras tanto, las mujeres siguen siendo usadas como carnada política.
Chile: La anticoncepción en el banquilloPor Ángela Castellanos
Santiago de Chile, marzo.- Una vez más los derechos de las mujeres a disponer sobre su maternidad vuelven a estar en manos de los tribunales chilenos. El Tribunal Constitucional está ad portas de decidir la legalidad de la píldora de anticoncepción de emergencia (PAE) y su distribución a menores de edad, así como el dispositivo intrauterino (DIU) T de cobre con levonorgestrel.
La PAE, o píldora del día después, es un método de anticoncepción basado en la hormona levonorgestrel, que las mujeres pueden usar como respaldo y en caso de emergencia, dentro de los primeros días posteriores a una relación sexual sin protección, o en la que ha fallado el método anticonceptivo empleado. Es decir, que se corresponde con los Derechos Sexuales y Reproductivos.
Después de escuchar los alegatos a favor y en contra, nueve jueces decidirán si la PAE atenta contra el derecho del que está por nacer y si las chilenas pueden seguir usando la T de cobre. Aunque no existe plazo para la decisión, se estima que se producirá en pocas semanas, pues el requerimiento fue presentado ante esta corte hace cerca de un año.
El Tribunal Constitucional, que es nombrado por el ejecutivo, “recibe presiones políticas, pero más que éstas hay presiones de fuerzas ideológicas”, afirmó a SEMlac Lidia Casas, quien recordó que en uno de los alegatos ante esta instancia, en noviembre de 2007, estaba sentado en primera fila un alto dignatario de la Iglesia Católica, Casas es la abogada que actuó al lado de los 51 diputados que defienden la decisión del gobierno de Michelle Bachelet de incluir la PAE en las normas técnicas del sistema público de salud.
El debate se centra en si la hormona levonorgestrel actúa como abortivo. Los representantes de la iglesia Católica, los grupos denominados “pro vida” y la opositora coalición partidaria Alianza por Chile sostienen que sí, porque impide la anidación del óvulo fecundado en las paredes del útero.
Esta controversia ocurre pese a que la Organización Mundial de la Salud ha declarado que “las píldoras anticonceptivas de emergencia que contienen levonorgestrel previenen la ovulación y no tienen un efecto detectable sobre el endometrio (revestimiento interno del útero) o en los niveles de progesterona, cuando son administradas después de la ovulación”.
Las PAE no son eficaces una vez que el proceso de implantación se ha iniciado y no provocarán un aborto”, reafirma esa organización internacional.
Este fármaco se ha vendido con prescripción médica en las farmacias desde tiempo atrás, pero muy pocas mujeres podían acceder a él. Con la política del actual gobierno de Bachelet sobre salud sexual y reproductiva, se abrió esta oportunidad a todas las chilenas.
A partir de septiembre de 2006, el Ministerio de Salud divulgó las nuevas Normas Nacionales sobre Regulación de la Fertilidad, que autorizan a los servicios públicos de salud a recetar y entregar gratuitamente anticonceptivos tradicionales y de emergencia a las mujeres mayores de 14 años que los soliciten, sin necesidad del consentimiento de sus padres.
Los detractores reaccionaron objetando la legalidad de la norma, lo cual obligó a la Presidenta a darle rango de Decreto Supremo, con lo que lo hace de obligatorio cumplimiento. A pesar de ello, algunos alcaldes y alcaldesas afines a los partidos de la Alianza por Chile han bloqueado el suministro y distribución de la PAE en sus respectivas localidades, corriendo el riesgo de ser sancionados.
La medida presidencial dio pie a una nueva apelación judicial por parte de 32 diputados de la Alianza por Chile. Los más recientes argumentos de los opositores hacen referencia a que en la década de los noventa el Instituto de Salud Pública de Chile rechazó la píldora del día después por razones científicas, que consideran vigentes.
Para los defensores de la PAE y su distribución gratuita a menores, esta es una medida de salud pública que debe ir acompañada con educación sexual y que contribuye a la disminución de la maternidad en adolescentes.
Según el Ministerio de Salud, más de 30.000 chilenas de entre 15 y 19 años se convierten en madres anualmente, y la tendencia es al aumento. Entre 1990 y 2003, el porcentaje de nacidos vivos de madres adolescentes con respecto al total de nacimientos pasó de 13,8 por ciento a 14,9.
La CEPAL y UNICEF han formulado reiterados llamados a disminuir la maternidad en tempranas etapas de la vida, no sólo por los riesgos graves para la salud y la vida de las jóvenes, sino porque acarrea exclusión social, pues la mayoría de ellas tienes poca educación, son pobres y solteras sin pareja.
México: Cáncer de mama, enemigo al acechoPor Alicia Yolanda Reyes
Guadalajara, México, marzo.- Felicia tiene 41 años y a fines del pasado año le fue detectado un cáncer de mama. Ella desempeña un alto cargo en la Fundación Mexicana para la Salud, está casada con el doctor Julio Frenk, quien fue Secretario de Salud en México, lo que los convierte en una pareja conocedora de salud pública y medicina preventiva.
Cuenta que acudió a realizarse su primera mamografía, de acuerdo con las normas que señalan los 40 años la edad para iniciar este proceso, pero cuál no sería su sorpresa cuando el médico le recomendó entrar al quirófano lo antes posible para realizarle una mastectomía. Es decir, la extirpación de la mama dañada.
A partir de entonces, esta mujer se dio a la tarea de hacer campaña para que las mujeres entiendan la importancia de realizarse exámenes regulares, “sin necesidad de esperar a estar enfermas, o tener síntomas”.
El cáncer de mama es silencioso, no da manifestaciones, no duele, pero sí se reproduce de manera acelerada en el organismo.
Felicia confesó que antes de que se le detectara el cáncer estaba pasando por una situación familiar difícil, la relación con su pareja era tensa e, incluso, se había planteado la posibilidad de un divorcio.
Sin embargo, al conocer su condición de salud, la situación cambió radicalmente: su esposo la ha acompañado en el proceso y han rehecho su relación. Es como tener novio nuevo y amoroso, señaló Felicia.
Esa misma energía la ha utilizado para, entre ambos, impulsar campañas de información y detección temprana del cáncer de mama, con la idea de crear conciencia entre las mujeres de todas las clases sociales de realizarse la autoexploración mamaria y la mamografía, cada año, después de los 50 años y cada tres años antes de esa edad.
Sara, por su parte, tiene 37 años, es madre de dos pequeñas y en enero del 2007 acudió al médico porque percibió un pequeño bulto en su seno. El galeno la programó para una biopsia; ella entró al quirófano con la esperanza de que esa masa irregular fuera sólo una acumulación de grasa.
Cuando despertó de la anestesia, el marido le dijo que le tuvieron que extirpar la mama y parte de los ganglios cercanos. A los dos días le hicieron una serie de estudios de exploración, que incluyeron tomografías, muestras de sangre, densidad ósea con búsqueda de anomalías, entre otras.
Por la tarde, el oncólogo revisó los estudios. “Fueron los minutos más largos de mi vida”, rememora Sara. El médico le informó que éstos habían salidos limpios, pero que debería someterse a radioterapia y quimioterapia.
Las primeras sesiones resultaron muy pesadas, pero poco a poco la situación cambio, recuperó sus actividades normales y aprendió a valorar las pequeñas cosas de la vida y el apoyo que le dio toda su familia.
El cáncer de seno es la principal causa de muerte entre las mujeres hispanas y en México ha llegado a desplazar al cáncer cérvico uterino.
La mayoría de los cánceres de mama se detecta en una etapa avanzada, lo cual contribuye a que la sobrevida sea corta, de apenas tres a cinco años. En caso de ser detectado a tiempo, resulta totalmente curable, de ahí la importancia de los exámenes periódicos de autoexploración para conocer las mamas y descubrir cualquier anomalía.
Susan G. Komen se encontraba en la tercera década de su vida cuando le detectaron el cáncer de seno, pero su estado era muy avanzado y murió en pocos meses. Antes de ello, hizo prometer a su hermana que fundarían un grupo para dar pláticas de información sobre la letal enfermedad.
Fue así como, con unos cuantos dólares, nació hace 25 años la Susan G. Komen for the Cure, que ha logrado formar una iniciativa global para la concientización del cáncer de mama, en alianza con gobiernos de diferentes países.
A partir de 2008, la iniciativa ingresó a México y, gracias a ella, se ha podido capacitar a hombres y mujeres interesadas en generar esfuerzos colectivos para mejorar la detección temprana y reducir la mortalidad de este cáncer.
Susan G Kome es la mayor organización de activistas de cáncer de mama en el mundo. Actualmente tiene 75.000 personas afiliadas en Estados Unidos y ha logrado poner a esta patología como una prioridad nacional en ese país y recaudar 1.000 millones de dólares para campañas e investigación.
Este año está trabajando en 10 países. En México se escogió a tres ciudades para hacer labores de capacitación, con la intención de que el tema esté vigente en todas las clases sociales y se logre abatir la detección en etapas tardías, cuando hay poco o nada que hacer.
El cáncer de mama se ha incrementado en los últimos años de manera alarmante, señala a SEMlac la doctora Celina Kishi, jefa de investigación del Instituto de Cirugía Reconstructiva de Jalisco.
Asevera que las últimas investigaciones indican que la dieta alta en grasas y baja en fibras, una vida sedentaria, el alcohol y el tabaquismo juegan un papel importante para el desarrollo de esta patología. La herencia también es importante, sobre todo si la madre o una hermana han padecido esta enfermedad, abunda.
Pero se ha detectado, en un alto porcentaje de los casos, que las mujeres que sufren de esta patología son personas que tienden con mayor frecuencia a la tristeza o la depresión.
Es conocido que el estrés y la depresión influyen en que el sistema inmunológico se deteriore, y esto permite que las enfermedades entren a nuestro organismo, asevera la profesional de la salud.
Por su parte, Francisco Alexander, uno de los oncólogos con mayor prestigio en México, asevera que las personas que llegan a desarrollar cáncer tienen un historial familiar de pérdidas, estrés y depresión.
Tal criterio es defendido por el maestro en terapia gestal Pedro Ávalos, quien asevera que aquellas personas que todo el tiempo viven con estrés, tristeza y depresión, son más propensas a desarrollar cáncer u otras enfermedades consideradas incurables. Esta es una terapia perteneciente a la sicología humanista que busca desarrollar el potencial humano.
A la consulta llegan mujeres con alto grado de insatisfacción, convencidas de que el mundo entero está en su contra, aquellas que hasta el más pequeño obstáculo lo convierten en barreras, son personas que tarde o temprano van a desarrollar una enfermedad, si es que no logran revertir esa situación.
Una alternativa para las personas tristes, deprimidas o estresadas sería modificar sus hábitos de vida, buscar cosas que les ofrezcan placer, realizar ejercicio, evitar comidas altas en grasas, pero sobre todo aprender a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida. |