Reportajes y noticias de SEMlac

Del 18 al 24 de febrero de 2008

 

 

República Dominicana: Unas reclaman, otras apoyan, pero poco cambia

Por Mirta Rodríguez Calderón

 

Santo Domingo, febrero.- Las elecciones de mayo a la Presidencia de la República Dominicana anticipan mucho trabajo proselitista con pocos beneficios y reconocimientos para el sector femenino de los electores, que suma 57 por ciento del total.

 

Tanto los tres candidatos de partidos mayoritarios: de la Liberación Dominicana, en el poder, Revolucionario Dominicano y Reformista Social Cristiano, como los otros tres de los pequeños Partidos: Social Demócrata, Movimiento Unidad y Cambio y Partido Alianza Popular, no han presentado una agenda para las mujeres ni promovido consultas de las necesidades o aspiraciones de esta mayoría de la población dominicana (52 por ciento).

 

Sus comandos de campaña han sido elusivos cuando SEMlac pidió a una parte de ellos criterios al respecto. Pero, en adición, las propias mujeres que acumulan experiencia política han fragmentado sus reclamos en lo que respecta a aspirar a posiciones de poder.

 

El Foro Nacional de Mujeres de Partidos Políticos, donde figuran ex diputadas y otras prominentes lideresas, hizo recientemente una demanda pública a los candidatos para que se hagan acompañar de mujeres como aspirantes a la Vicepresidencia.

 

Aunque Enma Valoy, principal de esa agrupación y militante del Partido Reformista, hizo entrega del pliego a la Junta Central Electoral, a la organización Cívica Participación Ciudadana, a las direcciones partidistas y a los candidatos, el hecho ha sido mencionado sólo de soslayo, si bien la prensa del país divulgó lo noticioso.

 

En un sentido tangencial se ha manifestado una Coalición recién formada, donde además de ex congresistas y varias vicesecretarias de Estado, participan empresarias que expresaron su apoyo irrestricto al actual presidente Leonel Fernández, quien aspira a reelegirse.

 

A la pregunta de SEMlac sobre si consideran factible y viable que los candidatos acepten acompañarse con mujeres para la vicepresidencia, Irma Nicasio, asesora de la Presidencia para cuestiones de género, quien coordina esta Coalición, y otras integrantes de ese grupo, fueron poco exigentes.

 

En sus numerosos discursos se limitaron a la exaltación del Presidente, al apoyo a su reelección, y a enfatizar que la decisión de escoger a la segunda figura para las elecciones del 16 de mayo pertenece a cada candidato.

 

Milagros Díaz, quien se segregó del Partido Reformista para apoyar al actual Presidente en sus aspiraciones, dijo a esta agencia que es de ellos “la potestad de decisión”,y, seguramente, “se guiarán por las encuestas de opinión” que se están realizando profusamente.

 

No todas se resignan, claro está: "El trabajo de las mujeres cae en un vacío porque los hombres no ceden posiciones y no tenemos ni la unidad ni el empuje para hacer cambiar eso. Pero esta Coalición no quedará estática en el proceso electoral”, respondió Magnolia Suazo, del Bloque Institucional Socialdemócrata, al comentario de si no es muy poco lo que esperan.

 

La entrevistada, sin embargo, se opuso a la defensa de que mujeres figurasen como aspirantes a la vicepresidencia porque “yo vengo de la izquierda y en otros momentos nos hemos opuesto a que por el hecho de ser mujeres se nos designe para nada”.

 

Con semejante posición en cuanto a la sobrada presencia de mujeres valiosas en el contexto político dominicano respondió la doctora Rosa Roa, otra figura de proyecciones, quien fue en el pasado representante de su país ante la Comisión Interamericana de Mujeres de la Organización de Estados Americanos.

 

“Los hombres han puesto las reglas de juego. Las dominicanas hemos hecho mucho, pero no hemos podido empujar para que alcancemos puestos de dirección. Quizás para estas elecciones, alguno de los partidos minoritarios lo haga, pero no veo factible que se alcance mucho”.

 

Desde el movimiento de mujeres

Para otras figuras del movimiento de mujeres no directamente envueltas en la refriega política –que alcanza niveles de virulencia muy vulgares– las posibilidades de alcanzar posiciones destacadas en mayo son mínimas.

 

Patricia Solano, una periodista que en los pasados comicios congresionales y municipales de 2006 dirigió el espacio de televisión Las Postulables, dijo rotundamente a SEMlac: “no soy optimista para estas próximas elecciones”.

 

Y ofreció muchas razones para sostener esa posición. “La visión de género dentro de los partidos ha perdido tanta fuerza en los últimos años que yo diría que se encuentra exangüe”, afirmó.

 

”Mucho tuvo que ver el hecho de que los dos partidos que más avance habían logrado en materia de igualdad (el PRD y el PRSC) hicieron una alianza para las congresionales y municipales de 2006 que fue devastadora para las mujeres, porque redujo las candidaturas a la mitad, literalmente, y en una lucha feroz, los hombres se impusieron”, añadió.

 

Solano conoce bien la historia política dominicana. Por lo demás, su mamá, Picky Lora, fue heroica en las luchas guerrilleras de la década del sesenta.

 

“En provincias y municipios donde las mujeres militantes esgrimían su derecho a un puesto en la boleta, eran obligadas a declinar en favor de un compañero por conveniencias del partido y en favor de la alianza. Esa historia se repitió mil veces y destrozó la confianza en sí mismas de las mujeres militantes”, recordó Patricia.

 

”Entonces, estamos en un escenario donde la petición de ser incluidas en las boletas como candidatas a la vicepresidencia parece pobre. Cualquiera podría preguntarse: ¿es esa toda la aspiración de las mujeres políticas?, ¿qué hay de la paridad, por ejemplo, en los puestos ejecutivos? Su actual demanda es una reivindicación pobre, como es pobre su acción política en general”.

 

El análisis de Solano se ha hecho bien evidente en el gobierno del Presidente Fernández, quien sin embargo cuenta con bastantes posibilidades de conseguir la reelección, dado el despliegue de propaganda y abultados gastos de campaña, aparte de su carisma personal que también es indiscutible.

 

Una posición más fuerte aún sostiene la profesora Lourdes Contreras, militante de muchos años y prestigio en la izquierda, y directora del Centro de Estudios de Género de una universidad:

 

“No veo ningún valor a propuestas de esa naturaleza en la actual coyuntura electoral. Estamos en un momento en que las estructuras políticas están actuando en términos tradicionales, ausentes de programas y de contenidos para todos los sectores sociales y, obviamente, para las mujeres”, dijo a SEMlac.

 

“Lo que está haciendo ahora el Poder Ejecutivo es agrandando las brechas sociales entre ricos y pobres”, acotó.

 

Para Lourdes Contreras, las “segundas posiciones” representan muy poco: “No tiene ninguna trascendencia que sea ocupada por un hombre o un mujer. Ya tuvimos de vicepresidenta a Milagros Ortiz Bosch (2000-204) que ni siquiera tuvo la posibilidad de diferenciarse como segunda de Hipólito Mejía”, recordó.

 

“Lo que plantean las mujeres “leonelistas” (seguidoras del presidente Leonel Fernández) no obedece a ninguna posición ideológica ni sustantiva. El reclamo no parece ser viable porque las mujeres no hemos desarrollado potencialidades a favor nuestro. Cualquier posición de fuerza requeriría un movimiento potente que no es el que tenemos”, subrayó Contreras, quien entre otras audacias políticas tuvo la de aspirar a Senadora por el Partido de los comunistas en 2002.

 

En República Dominicana existe una ley de cuotas para que las mujeres tengan no menos del 33 por ciento de representación, pero esa ley se burla y se diluye.

 

A principios de 2000, dos politólogas dominicanas, Julia Hasbún y Josefina Arvelo, publicaron Poder y representación femenina, donde afirmaban:

 

“El hecho de pedir un 50, 40 ó 30 por ciento no perjudica a los hombres políticos. No se está pidiendo que las mujeres estén en mayor cantidad que los hombres, sino todo lo contrario: que las mujeres no estén siempre subrepresentadas”.

 

No hay indicios aún de que algo diferente podrá pasar en el tiempo por venir.

 

 

Colombia: Las razones íntimas de la protesta masiva

Por Julia Londoño Bozzi

 

Bogotá, febrero.- Ya se ven con claridad las repercusiones políticas y consecuencias de la marcha masiva que el lunes 4 de febrero se llevó a cabo en ciudades y municipios del país “Contra las FARC” (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia).

 

Mientras algunos sectores proponen otra marcha masiva, esta vez contra los paramilitares, otros grupos políticos plantean un tercer período consecutivo de Álvaro Uribe Vélez en el Gobierno.

 

La semana comenzó con la noticia de la posible liberación de otros secuestrados en poder de la organización insurgente, como resultado de la gestión del gobierno de Venezuela, el presidente Hugo Chávez, y la senadora colombiana Piedad Córdoba. Pero ¿por qué marcharon los cientos de miles de colombianos?

 

Un portero de la localidad de Suba, en el occidente de Bogotá, asegura que el 4 de febrero, en el cielo, sobre los edificios bogotanos, aparecieron ovnis. “Seguramente están de acuerdo con la marcha”, dijo otro testigo del episodio paranormal, que ocurría mientras se realizaba la caminata masiva que cientos de miles de colombianos emprendieron, vestidos de blanco, con diferentes consignas.

 

A las 12 del día el sol ardía en la ciudad y en la calle 127, en el norte de Bogotá, Germán Izquierdo (29 años), periodista, se encontraba con sus amigos del colegio para sumarse a la manifestación. “Yo marchaba por la libertad, porque no quiero un país fragmentado, apático”, dice.

 

Entre las amas de casa que paseaban a sus perritos vestidos de blanco, empleados de oficina y grupos de jóvenes ofreciendo abrazos gratis, María Fernanda Salazar, ejecutiva de Relaciones Públicas (38 años), iba con sus compañeros de oficina, movida por lo que calificó de un deber con el país.

 

“Quiero unir mi voz de protesta a la de los millones de colombianos que estamos en contra de la guerrilla y queremos demostrarle a la comunidad internacional que en Colombia no estamos de acuerdo con los actos violentos de las FARC”, asegura.

 

“El pueblo unido, jamás será vencido”, fue una de las consignas que más se oyó en este sector de la ciudad. Lo interesante es que, esta vez, el estribillo no fue coreado por sindicalistas que desfilan para reivindicar las condiciones laborales de los trabajadores, sino por empleados de saco y corbata, perfumados y orgullosos de protagonizar un “episodio de la historia del país”.

 

Entre ellos, Mauricio Gaviria (29 años), cronista, marchaba porque sentía que era su oportunidad de ser solidario y no quedarse como si nada. “El himno nacional cantado a coro entre cientos de personas se escucha más bonito. Sin orquesta, el himno era puro sentimiento”, comenta.

 

Caminando desde la calle 127 hasta la 113, por la avenida séptima que atraviesa toda la ciudad, Juan Fernando Muñoz (29 años) es otro de los que marcha. Su motivación es muy clara. “Salí a marchar porque odio a las FARC y esta es una oportunidad para decirles que se larguen o se mueran”. Como él, se suman algunos, más que a favor de la libertad, para dejar ver un odio profundo que se ha despertado en años y años de guerra.

 

Las consignas en contra de la senadora Córdoba y del presidente venezolano, quienes han llevado las banderas del Acuerdo Humanitario, buscando una solución pacífica para que los secuestrados sean liberados, le impusieron un tono político a la marcha.

 

“Yo llevaba una camiseta con una chiva pintada –dice Carlos Pérez, filósofo y profesor universitario (29 años)–, las camisetas que decían no más FARC me parecieron horribles, porque pensé que eran señal de una marcha polarizada, en defensa del presidente Uribe”.

 

Pero Pérez afirma que la mayoría de personas que iban junto a él, también en el norte de la ciudad, lo que pedían era libertad para los secuestrados.

 

Más hacia el centro de Bogotá, en la calle 100, otro periodista, Juan David Franco (26 años), se unía a un grupo de estudiantes de la Universidad Militar Nueva Granada. “Había gente con sombreros vueltiaos (prenda artesanal típica de la costa del Caribe colombiano), banderas, gorros de Colombia, camisetas pintadas a mano. Lo que la mayoría gritaba eran consignas contra las FARC y la violencia.

 

Unas cuadras más cerca del centro, en la calle 72 norte, Mario Londoño (53 años), hotelero, se asomó para ver la marcha, sin unirse a ella. “Lo que vi fue a cientos de personas de blanco, alteradas, indignadas, sintiéndose protagonistas de una marcha oficial, cuya iniciativa fue del gobierno”, dice.

 

No se sumó entonces porque consideró que, al ser contra las FARC, la iniciativa fomentaba el odio, pretendiendo mostrar que en la guerra hay un solo lado. “La gente gritaba los buenos somos más, como si este fuera un conflicto que puede simplificarse hablando de los buenos --quienes están a favor del gobierno actual-- y los malos, que no apoyan la estrategia de guerra”.

 

Como él, Cristian Torres (23 años), desempleado, tampoco se unió a la marcha por considerarla el rechazo a una sola de las formas de violencia: la guerrilla. “Está mal protestar sólo contra las FARC, porque no son los únicos culpables de la historia oscura de Colombia”, dice. “¿Acaso la corrupción, los nexos de los parlamentarios con el narcotráfico y los paramilitares no son violencia contra la que hay que protestar?”, añade.

 

Para Torres, la movilización debió apuntar hacia la búsqueda del Acuerdo Humanitario, como algunos familiares de personas secuestradas manifestaron. Pero en cambio, según él, los medios masivos de comunicación se encargaron de parcializar la información mostrando a la muchedumbre con banderas, pidiendo la reelección de Uribe; un país fatigado, clamando contra las FARC.

 

“Toda esa marcha parecía un grupo de gente buscando un tercer período de Uribe”, concluye.

 

En el Parque Nacional también estaba Gustavo Gómez (23 años), otro estudiante de la Universidad Nacional que no salió a marchar pero sí tomó fotos de la muchedumbre. “Me llamaron la atención un grupo de monjes con túnicas, una camiseta que decía Chávez Go Home, otra que anunciaba Plomo y algunas personas con camisetas que decían Sí al acuerdo humanitario“.

 

“No me gustó que hubiera pancartas ofendiendo a la senadora Piedad Córdoba y al presidente Chávez. Si el objetivo era la paz, no entendí por qué usaban ese tono disociador. La marcha sirvió para caldear más los ánimos”, opina.

 

Juliana Rojas (26 años), una estudiante colombiana que reside en Buenos Aires, también salió para reunirse con un grupo de colombianos que a las 3:00 p.m. hora argentina (12 del día en Colombia) se dieron cita, vestidos de blanco, para cantar el himno nacional.

 

“Yo fui con varios amigos, pero vestidos de negro. Lo que encontré fue a un grupo de colombianos que gritaban afuera Chávez. Si es verdad que el interés de la gente es que liberen a los secuestrados, entonces no entiendo por qué había slogans intolerantes contra Chávez, que es el único que ha logrado algún avance frente al tema del secuestro, dice.

 

Fui con la esperanza de ver a la gente unida contra todo tipo de violencia, pero creo que me equivoqué de marcha”, precisa.

 

En la Plaza de Bolívar, principal punto de reunión al cual llegaron los marchantes en Bogotá, desde el norte, el sur, el oriente y el occidente, cerca de 50 mujeres, con camisetas negras, coreaban: “No más guerra a nuestro nombre”. Sara Marcela Bozzi (53 años), comunicadora social, se unió al grupo junto a algunos militantes del Partido Político de izquierda Polo Democrático Independiente.

 

“Me sumé en la Plaza de Bolívar, porque quería protestar contra todas la formas de violencia del país, de izquierda o de derecha. Yo marché por la paz y no contra nadie, por el acuerdo humanitario, por solidaridad con las familias de los secuestrados”, afirma.

 

Entre los personajes que estaban en la Plaza de Bolívar, un hombre sobre un caballo blanco y espada en la mano llamaba la atención. Estaba disfrazado de Simón Bolívar y pronunciaba un discurso a favor del Acuerdo Humanitario. La Plaza estaba vestida con carteles, con consignas a favor y en contra del acuerdo humanitario, del gobierno actual; fotos de las personas secuestradas recordaban la cara de la guerra.

 

La gran marcha del pasado 4 de febrero en Colombia dejó ver a un pueblo que tiene la necesidad de pronunciarse; de decir algo. Consignas diversas, como Plomo o Paz, develaron las íntimas miradas de la gente sobre el actual conflicto, pero revelaron también que, sin importar la postura política, la guerra no puede ser una forma de vida cómoda para la sociedad civil.

 

“El colombiano no aguanta más, porque no podemos seguir en guerra como si esa fuera la vida”, concluyó el cronista Mauricio Gaviria.

 

 

Cuba: Telenovelas “aterrizan” en cotidianeidad social

Por Dixie Edith

 

La Habana, febrero.- Conflictos sociales como el machismo, el alcoholismo y las adicciones vuelven a ser los protagonistas de una telenovela en Cuba, en un nuevo intento para que la televisión se parezca más a la vida de las personas en la isla.

 

El problema de una mujer madura que decide regresar al mundo laboral y enfrenta el desacuerdo del esposo, el debut de un adolescente en el mundo del consumo y venta de drogas, o el ejercicio de la masculinidad hegemónica entre un grupo de jóvenes bomberos son algunas de las historias que se transmiten en noches alternas por el canal televisivo Cubavisión, y se someten al escrutinio del televidente.

 

“Ya era hora de que la televisión empezara a parecerse un poco a la vida de todos los días”, dijo a SEMlac Dayamí Morales, una abogada de 27 años residente en La Habana.

 

Según han confesado a la prensa local los directivos de la División de Programas Dramatizados de la Televisión Cubana, uno de los más insistentes reclamos del público en los últimos tiempos es el tratamiento de temas contemporáneos en la pantalla.

 

“Llevaba más de tres años sin ver novelas en televisión y hasta me perdí las primeras historias de ‘La cara oculta de la luna’, hace un año y medio. Pero ahora volví a coger el hábito”, asegura Morales.

 

Efectivamente, “La cara oculta…”, transmitida en 2006 y popularmente llamada “la novela del sida”, pues hiló cinco historias diferentes de seropositivos al VIH, fue el origen de un debate aún activo sobre la validez de llevar problemáticas sociales “duras” a la pantalla del televisor.

 

“La cara oculta…” desató las polémicas acerca de la diversidad social y la intolerancia hacia los homosexuales y, tras su puesta, unas 22.000 personas más que lo habitual acudieron espontáneamente a realizarse las pruebas del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH).

 

Un impacto de 4.256 llamadas contabilizadas en la línea telefónica confidencial LineAyuda, del Centro Nacional de Prevención de ITS/VIH/sida, y unos 750 correos electrónicos recibidos, además de índices record de teleaudicencia, confirmaron que la teleserie no pasó inadvertida para el público cubano.

 

Rafael (Cheíto) González, director de la producción, comentó, en su momento, a la prensa local que “si queremos enviar un mensaje efectivo, no debemos andar por las ramas".

 

Esa producción televisiva fue seguida de un debate ante las cámaras, al finalizar su transmisión, que también quedó como herencia para espacios dramáticos posteriores.

 

Recién concluida otra telenovela, “Oh, La Habana”, también se cerraron sus transmisiones con dos espacios de polémica acerca de los conflictos sociales planteados por la obra.

 

Primero la población, y luego un grupo de especialistas, desmenuzaron las interioridades del guión a partir de la presencia de realidades poco abordadas como la violencia intrafamiliar, machismo, alcoholismo, inicio temprano de las relaciones sexuales, embarazo adolescente y acoso sexual en ámbitos laborales.

 

Para el historiador Julio César González Pagés, profesor de la Universidad de La Habana y coordinador de la Red Iberoamericana de Masculinidades, uno de los expertos invitados a esos debates, la manera en que se reflejó el tema de la masculinidad en Cuba fue especialmente acertada.

 

“Reflejó la diversidad de criterios sobre lo que es ser hombre hoy en Cuba, pero mostró sobre todo la masculinidad hegemónica. La necesidad de su hegemonía sobre las mujeres caracterizó a todos los personajes masculinos de la telenovela ya sean rockeros, deportistas, artistas de la radio, e incluso, delincuentes”, explicó.

 

Según el experto, esta producción “tuvo la osadía de poner perfiles de hombres y mujeres diferentes. Personajes con matices. No se trató, como casi siempre pasa, de presentar personas excepcionales sino comunes; no en blanco y negro”.

 

Pero la crítica especializada en el análisis de los medios audiovisuales no concuerda del todo con estos puntos de vista.

 

En un comentario publicado en el diario Juventud Rebelde, el crítico y periodista Rufo Caballero arremetió contra los dos programas de análisis posteriores a la telenovela.

 

“…cada vez que concluye una telenovela, presenciamos una dudosa encuesta, con visiones parciales, por lo general muy comprometidas con el producto. Tras el ropaje del análisis sociológico, es evidente el espaldarazo de la televisión a la televisión. Algo así como esto: a pesar de lo que opine la crítica, miren, lo hemos hecho bien, ningún problema”.

 

González Pagés, por su parte, asegura que se debe tener en cuenta que, pese a cualquier criterio crítico, “la televisión está cambiando. Últimamente está mucho más metida en temas complicados y eso, a veces, molesta a la gente. Cuando algo en la televisión se parece mucho a la vida, la gente suele molestarle, porque inconscientemente quieren escapar de los problemas cotidianos”.

 

Sin embargo, a diferencia de González Pagés, Rufo Caballero lleva más el análisis al terreno de la calidad artística y no del impacto social del producto.

 

“Es claro que el problema no está tanto del lado de la realización, como en la falta de exigencia dramatúrgica: malas historias, o historias mal contadas, o historias mal enunciadas, pasan a ser dirigidas como si tal cosa, y entonces el director se tiene que convertir en mago”, asevera.

 

Pero, al parecer, en algo coinciden públicos, científicos sociales y críticos: estos productos audiovisuales han tenido el valor de despertar polémicas durante muchos años ausentes del medio.

 

“Han sido productos atendibles, que han movido la opinión, desde el culto desmesurado hasta el chiste simpatiquísimo”, asegura Caballero.

 

Según especialistas, está probado que los debates públicos en los medios de difusión masiva resultan imprescindibles para que una sociedad se reconozca y pueda comprender cuáles son sus problemas.

 

“El cine, la radio, la TV, nos sirven para mostrar de cara al futuro, cómo era la gente de la época que la obra está mostrando. Más allá de sus valores artísticos y aunque las telenovelas no cumplen por sí mismas una función educativa, últimamente sí están sirviendo para ayudar a reflexionar sobre las relaciones de hombres y mujeres en Cuba”, asevera Gonzáles Pagés.

 

 

Perú: Mujeres presentes en cumbre social

Por Julia Vicuña Yacarine

 

Lima, febrero.- El aporte de las mujeres en los procesos de producción, generación de ingresos y en la economía en general será uno de los temas centrales de la “Cumbre Social de los Pueblos: Enlazando Alternativas III” que se desarrollará en paralelo a la V Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, América Latina y el Caribe (ALC-UE), fijada para realizarse en la capital peruana, en mayo próximo.

 

“Queremos que el conjunto de las organizaciones y movimientos que vienen de las diferentes regiones asuma la agenda de las mujeres, en especial, la crítica y las alternativas frente al modelo económico neoliberal que desprestigia los derechos humanos de las poblaciones en beneficio del desarrollo financiero”, sostuvo Rosa Guillén, representante de la Marcha Mundial de Mujeres (MMM) y de la Alianza Continental. Sección Perú.

 

La Cumbre Social de los Pueblos es un espacio donde confluirán representantes de la sociedad civil, gremios y agencias para el desarrollo de todo el mundo, que se realizará del 12 al 15 de mayo y entre sus invitados figuran los presidentes Evo Morales (Bolivia), Hugo Chávez (Venezuela), e Inacio Lula da Silva (Brasil), quienes comprometieron su asistencia además de participar en el evento oficial.

 

Los temas eje, en torno a los cuales se organizarán talleres y demás actividades, son: Pobreza e Igualdad, Cambios Climáticos, Medioambiente y Energía.

 

Entre las actividades incluidas en la cita destacan el Foro de las Mujeres por una Integración con Igualdad, el Foro Laboral UE-ALC, el Tribunal de los Pueblos para enjuiciar ética y políticamente al Estado y transnacionales por vulnerar los derechos de los pueblos, la Feria de Comercio Justo y Solidario “Consume lo que el Perú produce” y el Foro de Organizaciones Indígenas.

 

El propósito del foro de las mujeres es hacer visible la persistencia de brechas en cuanto a remuneraciones, limitaciones para el acceso a créditos, a la propiedad y a mayores y mejores oportunidades de empleo y educación, a pesar que forman parte de la mayor fuerza productiva de sus naciones y que son el soporte de sus hogares y de sus comunidades, explica Guillén.

 

“La explotación expresada en las deficientes condiciones laborales, de salud y la frecuencia de casos de agresión sexual entre las mujeres que trabajan para la agroindustria, se abordará en el taller Agroexportación, que continuará el debate iniciado hace dos años en el encuentro internacional de la MMM en la sureña ciudad costera de Ica”, agregó.

 

Han asegurado su participación a este foro lideresas de organizaciones feministas, como las brasileñas Miriam Nobre, secretaria internacional de la Marcha Mundial de Mujeres, Nalú Faria, coordinadora de la Red Mujeres Transformando la Economía, y la guatemalteca Sandra Morán, integrante de la Comisión Organizadora del Foro Social Mundial 2008.

 

Previo a este encuentro, se llevarán a cabo otras actividades como el denominado “Tribunal de los Pueblos”, donde se realizará un “juicio moral y ético a los países europeos y a las empresas que se encuentran en este país y que atentan contra los derechos de los peruanos”, resaltó Guillén.

 

Cumbres que mueven

El presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, expresó su desacuerdo por las “anticumbres” que afectarán la imagen del país durante la Cumbre de América Latina-Unión Europea (AL-UE) y de líderes del Foro Económico de Asia Pacífico (APEC).

 

Además de la Cumbre Social de los Pueblos, sectores laborales y agrarios han anunciado una jornada de protesta, con algunos paros sectoriales y regionales, durante el encuentro de dignatarios europeos y latinoamericanos.

 

Por su parte Ollanta Humala, líder del Partido Nacionalista Peruano (PNP), anunció que prepara una Cumbre de los Pueblos Andinos paralela a la Cumbre del APEC, a la que asistirán en noviembre próximo una veintena de líderes de las economías más desarrolladas del mundo.

 

"No creo que el pueblo peruano respalde esto (anticumbres). Tienen derecho, no me puedo oponer, pero no hay que perder de vista la trascendencia y la importancia de las reuniones principales (APEC y AL-UE)", manifestó Del Castillo a un diario local.

 

Durante el 2008 la capital peruana será sede de la V Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y El Caribe-Unión Europea (mayo), así como de la XVI Cumbre de Líderes del Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC) (noviembre).

 

 

Uruguay: Derechos de las mujeres en libro de lectura para alfabetizar adultos

Por Cristina Canoura

 

Montevideo, febrero.- "Como mujer, podés pensar libremente; tenés derecho a decir lo que pensás, sin temores. Podés decidir tener o no tener hijos. Si elegís tenerlos, debés hacerte los controles. Si no querés hijos, podés tener gratis pastillas, condones, DIU o inyecciones. Antes o después de un aborto, podés consultar a un médico. La visita es confidencial".

 

Estos mensajes, sencillos y escuetos, están incluidos en un capítulo especial de un cuaderno de lectura destinado a jóvenes y adultos que acaban de terminar la primera etapa de una peculiar experiencia de alfabetización que impulsó el Ministerio de Desarrollo Social (Mides).

 

La publicación lleva el título de "Conquistando un derecho" y está dedicada a las personas graduadas del programa "En el país de Varela: Yo, si puedo", basado en el programa cubano de alfabetización "Yo sí puedo", que enseña a leer y escribir a través de 65 videos educativos.

 

En Uruguay, donde 2,2 por ciento de la población -que ronda actualmente los tres millones de habitantes- es analfabeta, ese plan comenzó a ser aplicado en marzo del 2007 por el Mides, en convenio con el Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública. El analfabetismo en Uruguay es el más bajo de América Latina.

 

Sin embargo, en una encuesta efectuada por el Mides a los inscritos para ser beneficiarios del Plan de Atención Nacional a la Emergencia Social (Panes), se confirmó que 4.083 personas nunca habían concurrido a un centro educativo y otras 13.980 habían cursado entre tres y cinco años de educación primaria.

 

"En el país de Varela: Yo, si puedo" está dirigido a habitantes de zonas de contexto socieconómico crítico, mayores de 18 años, que no hayan asistido nunca a un centro de enseñanza o no hayan culminado los seis años de enseñanza primaria o escolar.

 

De este modo, se favorece la finalización del nivel primario de enseñanza y se otorga la posibilidad de continuar en el sistema educativo, de modo de completar la educación básica.

 

De igual forma, se propone mejorar la inserción laboral de las personas a través de la alfabetización, generar conciencia de género, abordar temas de salud, violencia, adicciones, promover la integración familiar y los derechos humanos básicos.

 

Experiencias similares han sido puestas en marcha en Argentina, Bolivia, Ecuador, Guatemala, México y Nueva Zelanda.

 

El programa uruguayo hace referencia a José Pedro Varela, reformador de la enseñanza pública en 1874. Fue presentado oficialmente el 19 de marzo de 2007, día en que se conmemoraba el 162º aniversario del nacimiento del reformador.

 

Está compuesto por módulos, cada uno de los cuales tiene un objetivo preciso. El primero de ellos se propone que la persona beneficiaria aprenda a leer y escribir una carta en tres meses, utilizando el lenguaje propio del Río de la Plata. La técnica audiovisual fue grabada por actores y cantantes uruguayos, entre ellos el famoso Daniel Viglietti.

 

Todos viajaron a Cuba, país que cubrió todos los gastos, para filmar una clase simulada donde hay una maestra y cinco alumnos que concurren a aprender a leer y escribir. Sus nombres son sencillos y bastante comunes, de modo de facilitar su escritura.

 

El plan piloto se inició en cinco localidades del interior del país y en diferentes barrios de Montevideo, la capital, que según un diagnóstico previo son los más afectados por el analfabetismo.

 

Las clases se imparten cuatro veces por semana, supervisadas por un maestro o maestra, con una duración de una hora y media durante cuatro meses. Se busca desarrollar habilidades de lectura, escritura y cálculo sencillo, además de proporcionar información nacional y latinoamericana.

 

Culminado el cuatrimestre, se evalúa el aprendizaje de quienes asistieron a clase y se les entrega un certificado que comprueba la aprobación de los cursos.

 

El plan pretende alfabetizar unas 30.000 personas en el período 2007-2008, sean o no beneficiarias del Panes.

 

Hasta fines de enero de 2008, sólo en Montevideo, 312 adultos aprendieron a leer y escribir. Se estima que unas 3.000 personas ya realizaron los cursos. El martes 29 de enero, la ministra de Desarrollo Social, la maestra Marina Arismendi, entregó los diplomas a los alumnos que culminaron el primer ciclo.

 

El capítulo "Todas las personas tenemos derechos", del cuaderno de lecturas, aconseja a las mujeres hacerse controles ginecológicos cada dos años; les recuerda que existe una ley nacional que garantiza la gratuidad de los controles ginecológicos y del Papanicolaou y concede asimismo un día laboral libre y pago.

 

Les informa asimismo que si está embarazada o dando de mamar no las pueden echar del empleo, que pueden pedir un cambio de tareas y, además, elegir quien la acompañe en el parto.

 

"Si tenés una enfermedad de transmisión sexual y/o VIH, tenés derecho a recibir atención y tratamiento en el Ministerio de Salud Pública. Sos dueña de tu cuerpo. Elegís lo que querés y lo que no querés La violencia, física o verbal es un delito. Está penada. Podés denunciar y tenés derecho a ser protegida y ayudada", concluye el capítulo.

 

En forma adicional proporciona una lista de teléfonos útiles, entre ellos la línea para denunciar violencia, maltrato y ayuda a situaciones límite como el suicidio.

 

Poemas, recetas culinarias, nociones de cómo conservar legumbres y frutas para consumir fuera de la temporada y consejos para una vida saludable, incluida la alimentación e higiene de los niños y los adultos de la familia, completan el manual de lectura.

 

 

Venezuela: “Para no quedar con el alma partida”, mujeres dentro del ALBA

Por Aline Castellanos

 

Caracas, febrero.- A las mujeres de América Latina el capitalismo, la discriminación y el patriarcado nos han partido el alma históricamente. La construcción de una sociedad igualitaria que están planteando los gobiernos que participan en la Alternativa Bolivariana para los pueblos de América (ALBA), debe considerar necesariamente la situación desesperada de esta mitad de la población.

 

El Movimiento de Mujeres Manuelita Sáenz (Momumas), organización feminista venezolana, ha propuesto la Alternativa Bolivariana para las Mujeres de América (ALBMA), una iniciativa que busca “integrar una perspectiva de género y de búsqueda de la equidad” a ALBA que impulsan Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia.

 

“Concebimos el ALBMA como una propuesta de integración y de unidad de las organizaciones de mujeres bolivarianas, revolucionarias y socialistas de nuestra América, que luchamos por la superación del sistema cultural de dominación patriarcal y capitalista”, señala Luz Velia Marín, dirigente del Momumas.

 

A su juicio, esta dominación se expresa en la ideología sexista, de esclavismo, trata de mujeres y supra explotación, prostitución y todas las formas de discriminación y de dominación.

 

Añade que en América Latina está claro que las desigualdades sociales se deben, por un lado, al capitalismo y, por otro, al patriarcado. No es casual que 70 por ciento de los pobres sean mujeres; que la tierra no sea de ellas, pese a que también la trabajan; que sean las más afectadas por la falta de agua, gas, educación y salud, o resulten sistemáticamente violentadas o asesinadas, reafirma.

 

El planteamiento es que ALBA constituya una herramienta eficaz para atender las necesidades de los pueblos, para reducir la desigualdad y liberar a nuestros países de sus deudas externas, ya impagables, abunda.

 

“Es una iniciativa antineoliberal, antiimperialista, que busca la solidaridad, la complementariedad y el respeto a la soberanía de cada país, pero esto sólo puede ser posible si también se busca la equidad”, indica.

 

“Es necesario hablar de la feminización de la pobreza, la violencia, la falta de equidad en nuestras sociedades, en nuestros países”, añade Raignild Orta, otra dirigente.

 

ALBA debe tener una visión de género, pensamos que es fundamental reivindicar las luchas de género y de clase, pues son las básicas para liberar a los pueblos de todas las formas de violencia y de explotación, expresa.

 

Algunas de las propuestas planteadas en el documento base del ALBMA, son: profundizar el proceso de socialización de la tierra; fomentar unidades económicas mixtas; socializar experiencias educativas, productivas, las luchas políticas del continente, a través de instancias educativas formales, de encuentros multinacionales y rescatando los saberes populares.

 

Se propone también un Banco de Desarrollo de la Mujer, que contribuya a pagar la deuda social y moral generada por el patriarcado y evidenciada por la feminización de la pobreza.

 

“Queremos promover la integración de movimientos sociales latinoamericanos, que incorporen en su agenda los principios del ALBA y que exijan a sus respectivos gobiernos la incorporación a este proceso de integración; incorporar una plataforma de acción para lograr la autonomía sexual y reproductiva de las mujeres; crear la Universidad Revolucionaria Manuela Sáenz, que contemple la equidad de género y la defensa de los derechos femeninos, así como un centro de documentación e investigación que rescate la historia de las mujeres en América Latina”, se lee en el documento.

 

Durante la 5ª. Cumbre del ALBA, en el encuentro de movimientos sociales, el Momumas planteó el ALBMA y convocó a las organizaciones de mujeres de Bolivia, Cuba, Nicaragua y de Venezuela a impulsar un eje común de acciones.

 

“Pensamos que tenemos muchas fortalezas, las compañeras cubanas y las nicaragüenses tienen muchos años de trabajo en organización; tenemos presidentes sensibles y dispuestos a luchar contra el capitalismo y la desigualdad, y nuestras organizaciones de mujeres, que son nuestra mayor fortaleza”, señaló Luz Velia.

 

La estructura del ALBA quedó compuesta por una dirección máxima, que es la Cumbre de Presidentes, y dos Consejos con igual autoridad: el Consejo de Ministros y el Consejo de Movimientos Sociales. En este último, Manuelita Sáenz fue electa como organización vocera de los movimientos femeninos, por parte de Venezuela.