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Reportajes y noticias de SEMlacdel 10 al 16 de diciembre de 2007
No a la violencia: Una lucha por los derechos humanos de las mujeresPor Sara Más
La Habana, diciembre.- Asumir una cultura de respeto y paz, de no agresión, es uno de los mayores desafíos para las sociedades en el mundo actual, ante el fenómeno de la violencia de género, coincidieron en señalar en La Habana especialistas y representantes de la Organización de las Naciones Unidas.
Entender que la violencia contra la mujer y la defensa de sus derechos es parte del respeto de los derechos humanos ha sido una larga lucha que se ha ido abriendo espacio en todo el mundo, aseguró Susan McDade, coordinadora residente del Sistema de Naciones Unidas y representante del Fondo de Desarrollo de ese organismo para la Mujer (UNIFEM) en Cuba.
McDade abrió el 4 de diciembre el panel “Desafiando obstáculos, combatiendo la violencia”, convocado por la Organización de Naciones Unidas y la Universidad de La Habana, en la sede de esa casa de estudios, como parte de la Jornada por los 16 días de activismo contra la violencia de género, iniciada el 25 de noviembre, Día Internacional de la No Violencia, y que finaliza hoy, 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.
“Hace 30 años, este era un tema tabú en muchos países y regiones. En eso hemos avanzado”, comentó Lea Guido, representante en La Habana de las Organizaciones Panamericana y Mundial de la Salud (OPS/OMS).
Al insistir en los efectos del problema, la doctora Guido explicó que, si bien la violencia no es una enfermedad, sí produce malestar, tiene un impacto negativo en la salud y se debe luchar por su erradicación.
“Para que la violencia se reproduzca, necesita un ambiente propicio, en este caso las relaciones de poder”, precisó la funcionaria, quien también abogó por la prevención temprana, desde la infancia, pues “los dos primeros años de vida son fundamentales para desarrollar patrones no violentos y solidarios”.
Entre los empeños desplegados por el sistema de las Naciones Unidas, y en particular su Fondo para el Desarrollo de la Mujer (Unifem), estuvo primero hacer visible el tema en la agenda internacional, en la década del setenta, recordó McDade.
La coordinadora residente de Naciones Unidas y representante de Unifem en Cuba detalló que, luego de las cuatro conferencias mundiales sobre la Mujer (México, 1975; Copenhague, 1980; Nairobi, 1985 y Beijing, 1995) ha habido mucho debate, “hasta reconocerse el derecho de las mujeres como un derecho humano”, como ha quedado refrendado en resoluciones y documentos del organismo multinacional.
Por una cultura de pazTrascender la denuncia y construir, compartir y erigir formas nuevas de solucionar conflictos, de relacionarse con respeto a las diferencias y la diversidad, es parte del camino para erigir una cultura de paz, respeto y no agresión, consideró por su parte la periodista Isabel Moya, directora de la editorial de la Mujer y la revista Mujeres, de la Federación de Mujeres Cubanas.
En su opinión, la denuncia es importante, el conocimiento es muy necesario y generar una cultura de paz y solución de conflictos se torna imprescindible.
En Cuba, la constitución en 1997 del Grupo Nacional de Atención y Prevención de la Violencia Intrafamiliar fue expresión del devenir del proceso de igualdad de derechos, posibilidades y oportunidades para las mujeres en la sociedad, agregó.
Heredero de 30 años de labor de la FMC, el grupo que coordina esa organización lo integran 12 organismos e instituciones y se encarga, entre otros propósitos, de diseñar y cumplimentar un plan de acción conjunto para contribuir a la prevención y atención de la violencia familiar, de capacitar recursos humanos y contribuir a la identificación, detección y erradicación de la indiferencia ante cualquier forma de violencia, en particular la intrafamiliar.
Igualmente dirige su trabajo a la atención y rehabilitación de las personas que viven en situaciones de violencia intrafamiliar, a fortalecer la investigación científica relacionada con el tema y perfeccionar la legislación al respecto.
“En algunos aspectos se ha avanzado más que en otros, pero de manera general se puede afirmar que la labor del grupo ha permitido visualizar el tema en diferentes niveles de la sociedad cubana”, comentó Moya.
Entre los desafíos actuales, la periodista mencionó la necesidad de implementar salas de familia y un procedimiento específico para dirimir los conflictos en este ámbito, incrementar las medidas para la protección a las víctimas y que se incorpore como sanción accesoria la asistencia obligatoria de los agresores a la rehabilitación y tratamiento especializados.
“Constituyen también desafíos perentorios la necesidad de perfeccionar las estadísticas, articular y socializar las investigaciones, y lograr que la capacitación en estos temas no sean acciones puntuales, sino prácticas sistemáticas”, agregó Moya.
La violencia invisiblePara la profesora Lourdes Fernández, vicedecana de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, el origen se ubica en el poder patriarcal. “Es una pieza bien antigua, que sostiene hasta hoy buena parte de la injusticia y desigualdades humanas y constituye la esencia de la violencia de género en la vida amorosa y familiar”.
En su opinión, con sus normas y mandatos diferentes para mujeres y hombres, el amor reproduce relaciones de poder de género existentes en la sociedad. “Por ello los vínculos amorosos constituyen un espacio para develar experiencias de injusticia e inequidad y también para transformar esta realidad y a la sociedad que la engendra”, comentó.
Además de que el tema del poder en los vínculos suele verse como asunto privado, “entre marido y mujer”, Fernández sostiene que esas situaciones, más desfavorables a las mujeres como parte de la vida cotidiana, suelen ser invisibilizadas para acentuar la creencia de que en la vida amorosa se desarrollan prácticas recíprocamente igualitarias.
“El patriarcado hoy es más sutil, consensual, con otros rostros de dominación. Los estereotipos van cambiando, pero la masculinidad, en su connotación patriarcal, sobrevive, permitiendo incentivar ciertos comportamientos y censurar a quienes intentan cambiar”, comentó la profesora.
Quizás por eso, con una arraigada conciencia de que hay que tener en cuenta a ambos, mujeres y hombres, para poder enfrentar tradiciones y patrones discriminatorios, el historiador Julio César González Pagés ha desandado un camino en la labor con grupos de varones.
“Los hombres son siempre minoría en este tema, por eso es tan necesario llegar a ellos”, señaló el también profesor universitario, quien ha desarrollado talleres de masculinidad y violencia entre policías, reclusos y jóvenes de diversa procedencia.
González dijo que ya se emprenden acciones de este tipo desde diferentes instituciones de la Educación Superior en el país, como las universidades de La Habana, en el occidente; Villaclara, al centro; y Santiago de Cuba, en el oriente de la isla. “Desde estos grupos queremos discutir todo estos problemas y no hacernos cómplices del silencio”, precisó.
República Dominicana: Mujeres dominico haitianas denuncian arbitrariedadesPor Mirta Rodríguez C.
Santo Domingo, diciembre.- “No somos extranjeros en la tierra que nos vio nacer” fue el lema con el cual el Movimiento de Mujeres Dominico-Haitianas (MUHDA) amparó la realización de un seminario internacional, este fin de semana, en las afueras de esta capital, donde denunciaron el incremento de las redadas por parte de las autoridades.
Se trata de una verdadera cacería de haitianos inmigrantes o de población descendiente, la mayor parte de las veces efectuadas con métodos abusivos para devolverlos al lado izquierdo de la isla quisqueyana que ambas naciones comparten.
Cálculos de entendidos sitúan en dos millones el número de personas en esas circunstancias, aunque no se dispone de estadísticas confiables acerca de la población residente de ascendencia haitiana o la cifra de inmigrantes que cruzan la frontera del oeste, el río Masacre en particular, y se adentran en territorio dominicano en busca de sobrevivencia.
Con frecuencia en esas “redadas” han enviado hacia Haití a dominicanos y dominicanas sólo por la apariencia y la piel negra. Aunque las autoridades locales lo niegan, la existencia de racismo, discriminación y explotación laboral de los y las inmigrantes en este territorio es ostensible y fácilmente comprobable, como lo ha constatado la corresponsalía de SEMlac repetidamente.
Derecho a nombre y nacionalidadEl Encuentro Internacional fortaleció una campaña desde hace tiempo puesta en marcha por MUHDA y otras organizaciones solidarias por el "Respeto al derecho a un nombre y a la nacionalidad de los dominicanos y dominicanas de ascendencia haitiana”.
Esto, que parece tan obvio, demanda una batalla tremenda para que sea aceptada la condición de dominicana o dominicano de niños y niñas nacidas en este territorio, que cuando pretenden ir a la escuela tienen dificultades por carecer de partida de nacimiento, o que ven conculcados sus derechos por vivir en un “limbo” jurídico impuesto por la discriminación.
En otras ocasiones, la documentación que poseen les es anulada, lo que les impide ejercer y exigir derechos ciudadanos. El año pasado, un Partido nacionalista quiso objetar la condición de dominicana de la intelectual y presidenta de MUHDA, Sonia Pierre, alegando que los padres de ésta, quien nació en un batey de las afueras de esta capital, la habían inscripto fraudulentamente.
Aquello generó una respuesta enérgica del movimiento de mujeres y otras fuerzas civiles, bajo la idea: “Si ella no es dominicana, tampoco yo”, que alcanzó repercusión, al punto de que la causa de negación de nacionalidad quedó paralizada.
Poco después, en mayo 2007, fue presentado en París y otras ciudades el documental “Hijos del Azúcar”, filmado por Amy Serrano en bateyes dominicanos, donde se revelan las expresiones de explotación y esclavitud que sufren las personas de ese origen que allí viven y trabajan.
La cinta causó polémicas que involucraron a la cancillería dominicana frente a los sacerdotes Pedro Ruquoy, de origen belga, quien trabajó muchos años en bateyes, y Christopher Hartley, que también desarrolló misión eclesial en el sur de República Dominicana. La película fue exhibida en Québec y en Miami y en todas partes generó enfrentamientos. El capítulo más reciente de arbitrariedades gubernamentales que a, duras penas, logra defenderse de las probadas acusaciones de racismo tuvo lugar a finales de octubre, cuando vinieron al país dos consultores de la ONU, el senegalés Doudou Dienne y la norteamericana Gay McDougall.
Ambos funcionarios constataron el racismo de que son víctimas los inmigrantes haitianos y los dominicanos de ascendencia haitiana, y así lo declararon.
En la furiosa arremetida contra ellos intervino, inclusive, el cardenal José de Jesús López, quien repitió los argumentos oficiales de que lo dicho por los relatores de derechos humanos era “una conjura contra el país”. También el Senado de la República se pronunció en un sentido intolerante y encubridor de la realidad.
En semanas ulteriores, Doudou Dienne dijo al diario El Caribe: “Ha habido una declaración del obispo y una resolución del Senado que nos ha acusado de formar parte de una conjura mundial y hemos estado en más de 20 países y nadie ha hablado de complot ni de conjura”, dijo. Sin embargo, consideró que las reacciones contrarias se deben a que la misión ha puesto el dedo “en la llaga” del racismo, una “cuestión muy compleja”.
Aseveró que “este hombre de iglesia (el cardenal López Rodríguez) tenía que rezar por nosotros para que la sociedad dominicana vaya en el sentido de la tolerancia, pero no lo hizo; nos dijo que formamos parte de una conjura”.
Ambos relatores explicaron que el informe que presenten ante la ONU estará listo a final de año para que el Gobierno pueda emitir su opinión al respecto. Luego, será debatido en la Comisión de Derechos Humanos del organismo internacional. Recordaron que fueron invitados por las autoridades dominicanas después de más de un año de pedirles que dejaran que la misión de la ONU inspeccionara los temas que los trajeron al país.
Esos no son los únicos ataques y arbitrariedades que sufre la población de ascendencia haitiana. El año pasado, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sancionó al Estado a indemnizar a dos niñas dominicanas de ascendencia haitiana, cuyos derechos habían sido negados. El Estado tuvo que pagar la indemnización y las pequeñas reconocidas. Los resquemores, sin embargo, se acentuaron.
Al hablar en el Seminario Internacional, Sirana Dolis, representante del MUDHA, dijo que el año pasado el cumplimiento de la sentencia de la CIDH y los compromisos que ésta establecía al Estado dominicano, generaban una coyuntura que permitiría a hijos e hijas de inmigrantes nacidos o nacidas en este país, hasta de tercera y cuarta generación, comenzar a ser reconocidos y respetados, favoreciendo su integración a un ejercicio ciudadano de pleno derecho.
Sin embargo, afirmó que lejos de acogerse a los mandatos de esa sentencia, el Estado dominicano reaccionó “primero, de manera airada, restándole competencia a este alto tribunal y luego de cumplir con una parte de ésta, iniciaron la implementación de medidas contra la comunidad dominicana de ascendencia haitiana y la inmigración haitiana residente aquí”.
Otras arbitrariedades son la denegación de cédulas de identidad a jóvenes con actas de nacimiento legales, alegando que tienen “apellidos raros” o que fueron declarados con fichas o cédulas de trabajo; el no asentamiento o registro de los nacimientos de parturientas residentes en el país, en muchos casos, aún cuando uno de los padres es dominicano de origen.
El seminario internacional tuvo por sede una escuela de agricultores en las afueras de la capital y debe esperarse que propicie una plataforma para exigir el cese inmediato de la inscripción en el Libro de Extranjería, por considerarlo inconstitucional, y de las anulaciones y retenciones de los documentos a dominicanos de esa ascendencia.
En su reporte, el periódico digital Espacinsular refirió que “en el seminario se rindió homenaje a los sacerdotes Pedro Ruquoy y Christopher Hartley, a quienes definieron como dos grandes luchadores y fervientes defensores de los derechos humanos y por el respeto a la dignidad de los trabajadores migrantes haitianos y sus descendientes”.
Perú: Nuevas miradas a la publicidadPor Julia Vicuña Y.
Lima, diciembre.- Un anuncio publicitario que muestra a una mujer adulta mayor invitando a los demás a seguir aprendiendo y haciendo gala de gran curiosidad ante las nuevas tecnologías y ante la vida, fue declarado ganador del premio Fem TV 2007, otorgado cada año por organizaciones de mujeres que promueven la equidad y el respeto a la dignidad de peruanas y peruanos en los contenidos de la publicidad.
El anuncio, elaborado por la agencia publicitaria Leo Burnett sobre los coleccionables de computación que publica la empresa editora El Comercio, recibió el galardón categoría jurado mientras que el premio Fem TV del público fue para los pañales Huggies, que realizó la agencia Ogilvy.
Según Mariela Jara, representante del Colectivo Fem TV, para el jurado el anuncio de los coleccionables rompe con los estereotipos respecto a quienes pueden acceder y usar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
“Tiene el mérito de mostrar a las mujeres adultas mayores, sector importante de nuestra población, en un papel totalmente distinto. Además, las saca de la invisibilidad y de un rol más bien pasivo, como abuelitas, y presenta a una persona que invita a los demás a seguir aprendiendo, que muestra una curiosidad permanente ante la vida. Al mismo tiempo, rompe estereotipos respecto a quiénes pueden dominar una computadora y navegar por Internet y, por esa razón, el jurado lo consideró un spot integrador, completo”, señaló.
El que recibió el Premio del público, por su parte, rompe esquemas tradicionales respecto a los roles de género, demostrando que los padres también están capacitados para el cuidado de los niños y bebés.
El Colectivo FemTV está integrado por las organizaciones Flora Tristán, Calandria, Manuela Ramos, DEMUS y Milenia Radio. Su objetivo es impulsar cambios en los contenidos de la publicidad, para contribuir al pleno ejercicio de derechos de las peruanas.
Al recibir el Premio, Juan Carlos Gómez de la Torre, presidente y director creativo de la agencia publicitaria Leo Burnett, afirmó que, para conectar con el interés profundo de la gente, el trabajo publicitario debe tener una visión humanista, hacer una conexión humana, “ponerse en los zapatos de la gente, y romper un poco los paradigmas que ya van perdiendo vigencia”, explicó.
En tanto, el “antipremio” Sapo TV del Jurado, otorgado a los avisos sexistas, fue para la publicidad de leche Gloria, denominada “Juntas”, realizado por Publicidad Causa.
“El jurado consideró peligroso este anuncio”, afirmó Jara, porque hace una presentación idílica de la familia y plantea de manera subliminal que lo que quieren las mujeres y que tienen como modelo de felicidad, casi excluyente, es el servir a los demás dentro del ámbito domestico restringiendo sus otras potencialidades y posibilidades de desarrollo”.
“En una sociedad tan machista como la nuestra, reforzar esos estereotipos le otorga una carga fuertemente negativa al spot. No es la primera vez que Gloria recibe un antipremio. En 2005, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos le entregó el antipremio “Al Más Discriminador” en el marco de la conmemoración del Día Mundial Contra la Discriminación Racial” señaló.
El Sapo TV, categoría del público, fue adjudicado a la compañía de telefonía móvil Claro, realizado por Mayo FCB, por presentar una imagen denigrante de las mujeres feas, como seres que la sociedad rechaza.
El jurado estuvo integrado este año por la escritora y docente universitaria Rocío Silva Santisteban; Rosa María Bedoya, coordinadora de la especialidad de publicidad de la Universidad Católica; Miriam Larco, secretaria técnica del Consejo Consultivo de Radio y Televisión (CONCORTV); el guionista y dramaturgo Eduardo Adrianzén y una representante del Colectivo Fem TV.
La campaña Fem TvV se realizó por primera vez en 1988, en el ámbito del Primer Festival de Cultura y Comunicaciones de la Mujer, que organizó la Red de Comunicadoras Alternativas. Desde entonces, tres instituciones principalmente impulsaron la campaña: el Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, DEMUS y el Movimiento Manuela Ramos, luego se uniría a este grupo Milenia Radio.
Cuba: Arte joven del continente “aterriza” en La HabanaPor Dixie Edith
La Habana, diciembre.- La energía convencional frente a la solar es centro de Landings 6 y 7, dos exposiciones de artes plásticas que por estos días ocupan las Galerías Latinoamericana y Haydée Santamaría, de la Casa de las Américas, en la capital cubana.
Nacido en 2004 con su primera muestra en el Conkal Arte Contemporáneo de Yucatán, México, Landings reúne algunos de los mejores exponentes jóvenes de la plástica en Centroamérica y el Caribe, en un proyecto nacido desde Belice, como parte de una novedosa propuesta cultural.
Desde entonces, ha recorrido espacios expositivos de México, República Dominicana, Costa Rica y Estados Unidos, con la finalidad de crear un nuevo espacio cultural en la región, según su creador y curador, el artista catalán nacionalizado en Belice, Joan Durán.
“Para cada exposición se trabaja con una idea ligada al contexto en el que se desarrolla esa muestra en particular”, dice Paulina Velázquez, artista costarricense fundadora del proyecto y mano derecha de Durán.
Diez exposiciones cubrirán la vida de esta idea con antecedentes en ZERO new belizean art (2000-2002), que con una decena de muestras también recorrió varias ciudades del mundo para promover el arte joven beliceño.
Entre sus esencias está la búsqueda de nuevas experiencias, pensar en el público, buscar una nueva motivación y tratar de ser autosuficientes; es decir, molestar lo menos posible a los demás, aseguró Durán, también Embajador de Belice para asuntos culturales
Landings “quiere decir aterrizaje, pero nosotros no estamos bajando, ciertamente vamos para arriba”, precisó.
En esta ocasión, la Galería Latinoamericana, completamente a oscuras, muestra una exposición más para sentir que para ver: minúsculos carteles de color azul esparcidos en las paredes son las únicas referencias visuales y se siente la evidencia de la absoluta dependencia a la red eléctrica.
Mientras, la Galería Haydée Santamaría es la otra cara de la moneda. Para dar vida a la exposición se utilizó el recurso de la luz solar, captada en paneles que cubren parcialmente la fachada, en colaboración directa con la empresa cubana Ecosol Solar.
Las obras no están identificadas. Sólo un número remite al visitante curioso a un original listado de autores, a la entrada del recinto.
Adislen Reyes, de Cuba, presenta un ventilador soplando un conjunto de 13 rehiletes hechos con planchas offset, mientras Paulina Velásquez, de Costa Rica, muestra un par de maceteros con tubos de acero como tallos y focos como flores, que se apagan y encienden intermitentemente.
Las mujeres, como en cada edición, son parte vital del proyecto que llegó a La Habana en busca de cubrir continentes, de pasar por plazas clave, “como un grupo de rock escoge aquellas plazas donde considera que su show va a tener un impacto”, dice Durán.
Pero, en realidad, los artistas han renunciado al protagonismo y hasta han “perdido” sus nacionalidades para convertirse en “ciudadanos de landings”.
“La cohesión de las obras es lo que nos importa”, asevera Durán.
Según los catálogos del proyecto, aspiran “a la hibridación de las culturas e identidades actuales bajo un espíritu de colaboración, celebración, cuestionamiento y exploración”.
La pujanza creativa y arrolladora de Landings lo convirtió en el primer proyecto de arte contemporáneo mundial en recibir el patrocinio de la UNESCO.
Landings 8 llegará a principios de mayo de 2008 al Taipei Fine Arts Museum, en Taiwán; mientras Landings 10, la última muestra del proyecto, se verá en enero de 2009, en el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC), en Badajoz, España. |