Reportajes y noticias de SEMlac

del 1 al 6 de octubre de 2007

 

 

Las TIC: Nuevos escenarios de violencia contra la mujer

Por Mirta Rodríguez Calderón

 

Santo Domingo, octubre.- La irrupción en casi todos los espacios de la cotidianidad de aparatos, normas y modos de hacer que transitan por las ya numerosas expresiones de las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC) ha generado, al mismo tiempo que múltiples ventajas y adelantos, nuevos problemas.

 

Tantos, que son ya casi 50 los países que se han adentrado en la preparación y adopción de leyes contra delitos informáticos. Al comentar esa realidad, el diario Clarín, de Argentina, refería que, sin embargo, las tecnologías han ido más aceleradamente que la jurisprudencia.

 

Y eso parece ser lo ocurrido con prácticas de violencia contra la mujer que no aparecen descritas ni sancionadas en las leyes consultadas (Estados Unidos, Alemania, Austria, Argentina, México, República Dominicana, Holanda, España y Chile, entre otras).

 

No obstante, algunas otras figuras legales podrían aplicarse a situaciones de acoso, interferencia, persecución psicológica y groserías con palabras e imágenes, lo cual forma parte de la ya amplia gama de conductas agresivas estimadas en un 95 por ciento, como provenientes de parejas masculinas.

 

No se puede descartar que también haya mujeres utilizando estas tecnologías para controlar a sus varones.

 

Cifras no hay, sólo puros cálculos. “Pero si en cada encuentro en que participamos hay varias mujeres que se acercan y dicen: “yo no se qué le está pasando a mi marido que me anda llamando todo el tiempo para saber dónde estoy y qué hago. El antes no era así…”, eso está evidenciando la existencia de un problema”.

 

El comentario pertenece a Dafne Sabanes Plou, coordinadora Regional para América Latina y el Caribe del Programa de Apoyo a las Redes de Mujeres (PARM) y muy destacada instructora sobre género y TIC, quien acaba de impartir un curso en República Dominicana sobre la Metodología GEM, un sistema de evaluación para incluir la equidad de géneros en proyectos y programas, tanto gubernamentales como de la sociedad civil.

 

En esa oportunidad SEMLac la entrevistó en la sede del Instituto Dominicano de Telecomunicaciones, a sabiendas de que hablábamos de formas de violencia contra la mujer insuficientemente tipificadas todavía, pero que deben ser combatidas por su proclividad a propagarse velozmente, y por el daño que causan a la autoestima y al paradigma de respeto por los derechos de las humanas.

 

“Creo que es un campo totalmente nuevo, hay muchas cosas por hacer, pero también tenemos que pensar que mucho de lo que ya está en nuestros códigos se puede aplicar a las situaciones de Internet. Porque ahí se cometen los mismos delitos que estos más conocidos, de las estafas cibernéticas”, dice.

 

En el diálogo con Dafne, salieron a relucir varios ejemplos: uno de República Dominicana, donde hace unos tres años un hombre filmó a una universitaria en la intimidad y lo distribuyó. El otro caso fue en Argentina, donde una candidata a vicegobernadora, días antes de las elecciones, fue filmada por su pareja, en paños menores y hablando por teléfono. La distribución cercenó sus aspiraciones políticas.

 

“Pero las mujeres no nos podemos sentir tímidas”, subraya la experta comunicadora. “No. Tenemos que conocer qué hacen y cómo lo hacen. Y saber manejar la tecnología para colocar barreras de seguridad en mi computadora, y usar estas nuevas tecnologías para crear conciencia y trabajar contra todo esto”, insiste.

 

14.000 sitios contra la violencia de género

El panorama no es desolador, sin embargo. Y la Coordinadora Regional del PARM lo destaca:

 

“Hay muchos sitios pornográficos, eso es cierto. Pero nosotros contabilizamos y son como 14.000 los que hay contra la violencia hacia las mujeres. Y esos son sitios a donde ellas pueden acudir para informarse, chatear, participar en foros y en blogs.

 

“Aunque se trate de personas que están en la otra parte del mundo, ellas les pueden enviar sus consultas e, incluso, con este sistema de telefonía por Internet, es posible hablar con profesionales y gentes que las van a orientar. Por eso, también tenemos que resaltar la gran tarea que están haciendo las organizaciones que trabajan el tema de la violencia contra la mujer con su presencia en Internet”, subraya.

 

“El año pasado, lanzamos la campaña Dominemos la tecnología dentro de los 16 días de activismo contra la violencia que celebramos del 25 de noviembre al 10 de diciembre. Fue la primera vez que se hizo esto con un portal en Internet”.

 

En su conversación con SEMlac, Dafne enumeró que el chateo con un individuo equis puede parecer simpático al principio y luego irse ensuciando, al punto de que una mujer tema encender la computadora porque “el acosador estará ahí molestándome con sus agresiones, con su vocabulario grosero, con sus imágenes de sexo violento”, abundó.

 

¿Ofrece la tecnología algún antídoto?

“Sí, los tiene, para bloquear, evitar y frenar la agresión, al menos virtualmente. Se dirá: ‘pero ella puede apagar la computadora’. Eso no siempre elimina el acoso. Y así como muchas veces nos preguntamos por qué una mujer permanece al lado de su agresor, así también se dan situaciones bien complejas en este espacio”, explica.

 

“¿Y dónde estabas, y por qué no me contestaste?, yo te mandé un mensaje y no me respondiste enseguida. Se empieza a ver un querer controlar sus tiempos, sus momentos. Son cuestiones difíciles y serias”, comenta.

 

Dafne insiste en que hay que adentrarse en la tecnología para saber cómo bloquear esto, evitar que un hombre implante un rastreador tanto a la computadora como al carro que ella usa, y haga de los teléfonos celulares una cámara de video con la que registre tanto sus movimientos y acciones privadas como lo que él quiere enviarle.

 

“En mi país, la Argentina –narra– somos 36 millones de habitantes y se calcula que hay entre 28 y 30 millones de celulares. Así que celular tiene prácticamente todo el mundo, aun en sectores populares”

 

¿Cómo organizarnos frente a esto?

“Son situaciones muy nuevas. Yo creo que hay que ir alertando y creando conciencia de que esto existe y de que va en aumento”, asegura Dafne.

 

“Lo otro es que el movimiento de mujeres y feministas se tomen en serio esto de las TIC, porque muchas veces no estamos listas para analizar más allá del sitio Web, de la lista de correos y poco más. Con frecuencia no estamos dispuestas a investigar la dimensión de género de esto, en la sociedad de la información. Creo que está pendiente una discusión”, agrega.

 

“Y cuando hablamos de las organizaciones de mujeres que están trabajando la violencia, que tengan en cuenta lo de esta violencia virtual que también está minando la autoestima, creando miedos y problemas", advierte.

 

“Empezar por ahí es una manera de fortalecer esta campaña y luego abrir una nueva faceta sobre qué otras cosas podemos hacer en esta sociedad, donde los cambios se dan tan rápidos y donde las tecnologías avanzan y generan situaciones inesperadas”, concluye.

 

 

México: Alarmante incremento de violencia contra mujeres

Por Sara Lovera López

 

México, octubre.- La violencia que reciben las mujeres de sus parejas creció hasta en 72 por ciento en los últimos 17 años en México, lo que ha generado más gastos en los servicios de salud, tanto en costos como en capacidad de atención.

 

Los datos señalan que las víctimas bajan su productividad laboral y, como ha crecido el número de mujeres violentadas, también se afecta la productividad nacional por ausencias laborales, distracción en el trabajo y depresión.

 

Estos son algunos contornos de un estudio aún inédito al que SEMlac tuvo acceso, realizado por cinco investigadoras del Instituto Nacional de Salud Pública, al explorar especificidades de la encuesta nacional efectuada por la Secretaría de Salud en todo el país, durante 2005.

 

Hallaron que en los últimos 17 años en el país, la violencia de pareja aumentó, entre 30 y 72 por ciento, y que en un solo año más de 7.000 mujeres tuvieron que ir al hospital, lo que equivale a que el 30 ciento de más de 24.000 encuestadas requirió atención médica.

 

De las lesionadas, 13 por ciento fueron hospitalizadas con lesiones físicas significativas, resultado de heridas con instrumentos punzo cortantes o golpes severos en la cabeza.

 

El análisis señala que la violencia de pareja se da entre mujeres de educación básica, de campo y ciudad, entre casadas y unidas, de diferentes estratos económicos y en las 32 entidades del país.

 

Rosario Valdez, Martha Hijar, Leticia Ávila, Rosalba Rojas, Aurora Franco y Leonor Rivera, responsables del estudio, afirman que esto debe ser tomado en cuenta para mejorar los servicios de salud y ampliar la mirada en la atención y prevención de este flagelo.

 

Seleccionaron para su análisis sólo violencia de pareja y ratificaron que la agresión de sus maridos o concubinos tiene consecuencias físicas y sicológicas para ellas, además de incidir en la productividad.

 

También se impacta la economía familiar, por los días que ellas dejan de laborar o las mermas en su salario por desatención al trabajo, afectadas por el sufrimiento. Esto es particularmente grave en un país en crisis, con más de tres millones de desempleados, sostiene el documento.

 

Las investigaciones a fondo sobre el maltrato de mujeres por parte de sus parejas masculinas son muy recientes en México. Datan de los años 90, apenas hace 17 años.

 

La población estudiada fue de 34.042 mujeres entre 15 y 80 años. En relación con la escolaridad, llama la atención el nivel educativo reportado por las entrevistadas, que se refleja en la elevada proporción de mujeres que indicaron como máximo nivel educativo la primaria completa (22,6 %) y la secundaria (27,3).

 

El resto de la población se distribuyó de la siguiente manera: 9,1 por ciento sin instrucción, 16,8 primaria incompleta, 7,8 carrera técnica o comercial, 10,8 preparatoria o normal básica, 5,1 licenciatura; sólo 46 mujeres reportaron estudios de postgrado.

 

Respecto al estado civil, 56 por ciento eran casadas, 18 por ciento estaba en unión libre, 11,8 eran solteras y el resto separadas, viudas o divorciadas.

 

Al seleccionar sólo a mujeres casadas y unidas que reportan violencia en casa, encontraron un patrón repetitivo de maltrato, a veces durante más de una década.

 

Las entrevistadas hablaron de violencia física (empujones, golpes, heridas de arma de fuego o punzo cortante); violencia psicológica o emocional (intimidación, humillaciones verbales, amenaza de violencia física); violencia sexual (forzar física o emocionalmente a la mujer a la relación sexual).

 

De las que reportaron tener pareja, 7,8 por ciento reconoció vivir una relación violenta. En preguntas indirectas se halló una prevalencia de violencia de pareja de 21,5 por ciento, muy por arriba de lo que se había estimado en los años noventa.

 

Para cada uno de los tipos de violencia de pareja actual, la encuesta reveló que sufren la psicológica 19,6 por ciento, física 9,8, sexual siete por ciento, y económica 5,1. Se estableció que las mujeres pueden sufrir más de una forma de violencia y que alguna de esas variantes son difícilmente reconocidas o reportadas por las mujeres.

 

El análisis servirá para investigar cuáles son las condiciones estructurales, culturales o poblacionales que están influyendo en las diferencias y armar políticas públicas adecuadas y no sólo de percepciones generales.

 

Las investigadoras sostienen que los hallazgos indican que, además de los problemas físicos por las lesiones, las mujeres pueden tener problemas de salud mental e impactos muy desfavorables.

 

Pero algo más: de las mujeres que reportaron violencia por parte de la pareja actual, 23,5 por ciento tuvieron algún tipo de consecuencia para su salud; representando el 4,8 por ciento del total de entrevistadas. En su mayoría, ellas declararon haber tenido moretones y dolores en el cuerpo.

 

Estas lesiones se localizaron principalmente en extremidades superiores y en la cabeza.

 

Dentro de las lesiones físicas provocadas por la violencia destacan aquellas que se presentaron durante o luego de una relación sexual en el último año. El 11,4 por ciento de éstas informaron haber tenido algún tipo de daño: 9,8 por ciento infecciones genitales y 8,4 sangrado vaginal.

 

Necesitaron visitar al médico, en consultorio, el 30 por ciento. De ellas, una visita el 86,5 por ciento y 13,5 tuvieron necesidad de hospitalizarse, lo cual señala la severidad de las lesiones infligidas por la pareja.

 

Respecto a las lesiones en gestantes, un dato alarmante es que 4,4 por ciento refirieron haber sido pateadas y golpeadas en el abdomen en alguno de sus embarazos.

 

El análisis de las investigadoras muestra que una de cada cinco mujeres en el ámbito nacional sufre violencia de su pareja actual, lo que significa que una proporción importante de la población femenina que demanda atención médica, está sufriendo las consecuencias de acciones agresivas y requiriendo servicios de salud, con lo cual se eleva el costo de éstos.

 

 

Colombia: Promover la autonomía económica de las mujeres

Por Julia Londoño Bozzi

 

Bogotá, octubre.-La Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, apoyada por la empresa privada, lidera una campaña que comprenderá 10 ciudades colombianas, para ofrecer capacitación en desarrollo de microempresas y una red de 15 entidades bancarias comprometidas con la asignación de microcréditos a mujeres de bajos estratos sociales.

 

“Lograr que la mujer tenga autonomía económica es una forma de prevenir la violencia intrafamiliar, porque cuando ellas son autónomas resultan las más admiradas y respetadas, tanto por sus compañeros como por sus hijos”, señaló Martha Lucia Vásquez Zawadzky, consejera de esta entidad.

 

La campaña, cuyo lema es “Nunca dejes de brillar”, se lanza a raíz de la revelación de un estudio realizado por Medicina Legal, según el cual por lo menos una de cada tres mujeres en Colombia ha sido golpeada, obligada a tener relaciones sexuales, o maltratada de una u otra manera durante su vida.

 

En 2006, Bogotá registró 11.467 casos de violencia de pareja. Sin embargo, se calcula que hay miles de casos que no se registran. Según Pedro Gabriel Franco, director de Medicina Legal, “las formas más comunes de maltrato en contra de la mujer son la violencia que ejerce el compañero sentimental y la actividad sexual forzada”.

 

La misma fuente afirmó que, en el país, “la violencia contra la mujer es un problema de salud pública porque genera ausentismo laboral pues, al maltratarla, se genera incapacidad y falta de productividad, y esto es asumido por el Estado como pérdida que frena el desarrollo del país”.

 

Más allá de las consecuencias en términos de productividad laboral, la violencia contra la mujer limita el desarrollo de miles de ellas y sus familias, en un país donde el 51,4 por ciento de la población es femenina, según el Censo 2005, y donde han aumentado los hogares con mujeres cabeza de familia, mientras mantienen un nivel educativo inferior al de los hombres.

 

Adicionalmente, el Diagnóstico Regional de Equidad de Género del Banco Mundial señala que las colombianas aún acceden a menores salarios y no participan tan activamente de la fuerza laboral como los varones.

 

Las ciudades donde se iniciará la campaña serán Bogotá, Cali, Bucaramanga, Cartagena, Barranquilla y Medellín. En todas ellas se llevarán a cabo las jornadas de capacitación, que comenzarán el 3 de octubre.

 

Para obtener información sobre la campaña o asesoría sobre la prevención de la violencia contra la mujer están habilitadas la página Web www.pantenepromujer.com.co y la línea de atención gratuita 0180012345.

 

 

Cuba: Más nominadas a gobiernos locales

Por Dixie Edith

 

La Habana, octubre.- El próximo domingo 21 de octubre habrá sufragios en Cuba para elegir a las personas que integrarán las llamadas Asambleas Municipales del Poder Popular, así como a los delegados y delegadas a nivel de los barrios. Un total de 10.799 mujeres han sido nominadas para ocupar puestos en los órganos de gobierno locales.

 

El número de nominadas supera en 1.600 las propuestas de las elecciones anteriores, celebradas en 2005, hecho destacado por Yolanda Ferrer, secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas, en comparecencia televisiva.

 

Según datos de la Comisión Electoral Nacional, más de siete millones de electores participaron en esta fase del proceso, que también aportó una notable promoción de jóvenes.

 

Las cifras revelan que integran la candidatura 14.373 personas entre 16 y 40 años. Asimismo, el 83,8 por ciento de los postulados se han graduado de estudios universitarios o de nivel medio superior.

 

María Esther Reus, presidenta de la Comisión y ministra de Justicia de Cuba, precisó que las propuestas fueron fruto de más de 50.700 asambleas celebradas en todas las comunidades del país.

 

Desde el proceso electoral de 2002, la cantidad de mujeres electas ha ido en aumento, aunque no siempre las cifras de nominadas permiten prever la cantidad de mujeres que resultarán elegidas al final de los sufragios.

 

Al culminar las votaciones de 2005, quedaron 4.000 como delgadas de barrios y comunidades, no obstante que las nominadas fueron más de 12.000.

 

Los especialistas destacan que las cubanas cuentan con suficientes méritos, inteligencia y calificación para desempeñar responsabilidades de gobierno y para respaldarlo acuden a las cifras, según las cuales el 65,9 por ciento de profesionales y técnicos ocupados en el país son mujeres. Ellas representan también más del 67 por ciento del total de graduados universitarios.

 

Sin embargo, sobre las mujeres aún gravitan las mayores cargas domésticas, así como el grueso de la responsabilidad en el cuidado y educación de los hijos e hijas.

 

Paralelamente persisten prejuicios machistas y cierto paternalismo que muchas veces induce, al momento de votar, en igualdad de condiciones, a elegir a un hombre para “liberar de cargas a las mujeres”.