![]() |
Reportajes y noticias de SEMlacdel 7 al 13 de agosto de 2006
Cuba: Calma sin tempestadPor Mariana Ramírez Corría y Dalia Acosta
La Habana, agosto.- Un turista desconocedor de esta isla del Caribe podría pensar que nada sucede: calles tranquilas; las personas parecen seguir la rutina cotidiana de las compras del pan, la cebolla o el ajo; familias enteras hacen fila para viajar a la playa y aliviar el agobiante calor del verano.
Pero para cualquier habitante de una de las ciudades más ruidosas de la región, la calma, que se respira desde la noche del 31 de julio en la capital del país, es demasiado silenciosa para ser normal. Los carnavales habaneros, previstos para este mes, se suspendieron y abundan los policías por cualquier esquina.
La tensión flota en el aire, sin apuros, y la incertidumbre invade el alma de la mayoría de la población del único país socialista del hemisferio occidental. La noticia de la enfermedad de Fidel Castro y su retiro “temporal” del poder “movió el piso” de una forma tan repentina que aún no se logra retomar el equilibrio.
Ni siquiera la cercanía de la tormenta tropical Chris, moviéndose cerca del oriente cubano, logró desplazar el bien focalizado centro de atención de la isla.
¿Qué va a pasar? La pregunta viene una y otra vez a la mente de varias generaciones cubanas, de aquellas que eran jóvenes cuando el triunfo de la Revolución, el 1 de enero de 1959, y de otras que nacieron y han vivido toda su vida dentro del proceso encabezado por el presidente Castro.
“Hemos vivido siempre con Fidel. Hay personas que creen que sin él podría ser mejor, pero yo lo dudo. Mira lo que pasó en los antiguos países socialistas de Europa del Este: desaparecieron muchas conquistas sociales, entre ellas no pocos derechos de las mujeres”, dijo una ingeniera cibernética, de 42 años.
“No va a pasar nada”, fue la respuesta tajante de una joven universitaria, de 21 años, que se negó a seguir conversando con SEMlac. En tanto, Alba Osorio, una jubilada de 74 años, reconoció no tener paz desde que supo de la enfermedad del presidente: “tengo un nudo en la garganta que no se me quita”, dijo.
Católica de las que no abandonó sus creencias ni en los momentos más duros, cuando ser creyente era casi sinónimo de contrarrevolución, Osorio asistió este domingo a la misa dominical del cardenal Jaime Ortega en la Catedral de La Habana y, junto a cientos de personas, oró por la salud del presidente.
Hay que pedir “para que nada rompa la concordia entre los cubanos y nada perturbe la paz entre nosotros, ya que es evidente que cualquier cosa que fuese de ese estilo no solamente es rechazada, sino que sería muy lamentable”, dijo el cardenal Ortega a la prensa.
Los pedidos de salud y paz provienen también de las numerosas casas cubanas, donde se practican religiones de origen africano como la santería (Regla de Ocha), y de entidades ecuménicas como el Centro Memorial Dr. Martin Luther King Jr..
Para la población de la isla todo comenzó durante la edición estelar del noticiero de la televisión nacional, la noche del lunes 31 de julio, cuando un locutor anunció que, a las 9:15 de la noche (hora de Cuba), se trasmitiría una proclama del Comandante en Jefe al pueblo con una información importante.
En el documento, firmado con la letra del presidente a las 6:22 de la tarde de ese mismo día, Castro informaba a la población que “días y noches de trabajo continuo sin apenas dormir” habían provocado que su salud, “que ha resistido todas las pruebas, se sometiera a un estrés extremo y se quebrantara”.
“Esto me provocó una crisis intestinal aguda con sangramiento sostenido que me obligó a enfrentar una complicada operación quirúrgica. Todos los detalles de este accidente de salud constan en las radiografías, endoscopías y materiales filmados”, añadió el mandatario.
Ante la obligación de “permanecer varias semanas de reposo”, Castro decidió delegar “provisionalmente” sus funciones al frente del Partido Comunista de Cuba, del Consejo de Estado y Comandante en Jefe del Ejército, al ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Raúl Castro.
Con el mismo carácter temporal trasmitió a un grupo de altos dirigentes sus funciones como “impulsor principal” del Programa Nacional e Internacional de Salud Pública, del Programa Nacional e Internacional de Educación y del Programa Nacional de la Revolución Energética en Cuba.
Sin un ápice de pesimismo, pero tampoco con el optimismo que le ha llevado a declarar “estoy entero” en otros momentos difíciles de su historia reciente, el mandatario rogó posponer las celebraciones previstas para festejar su 80 cumpleaños, el 13 de agosto, para el próximo 2 de diciembre.
Ese día se conmemora el desembarco del yate Granma que lo trajo a la isla desde México, en 1956, para comenzar la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958).
La designación de Raúl Castro generó las más diversas polémicas fuera de la isla, pero en Cuba fue vista como una decisión lógica. “Todos sabíamos que cuando algo le pasara a Fidel, ahí estaba Raúl”, dijo Ernesto Agüero, profesor de secundaria básica, de 43 años.
“No es porque Raúl sea hermano de Fidel sino por sus méritos y experiencia. El siempre ha sido el segundo en todo, en el Partido, en el gobierno y es el ministro de las fuerzas armadas. Hasta la Constitución deja claro de que en ausencia del presidente, asumirá el primer vicepresidente: ese es Raúl”, dijo.
Cinco años menor que Fidel Castro, el ministro de Defensa se incorporó desde un inicio a la lucha armada, encabezada por su hermano, contra la dictadura de Batista y dirigió uno de los frentes guerrilleros más importantes en las montañas del oriente cubano.
"Claro que lo conocí. Es muy familiar, cuidadoso con su tropa, muy humano en el trato con los que lo rodean y tiene un fino sentido del humor", dijo a SEMlac Consuelo Elba, una cubana que se integró al Ejército Rebelde durante la insurrección que se extendió poco más de dos años.
Esposo de Vilma Espín, presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas desde su fundación en 1960, Raúl Castro ha vivido muy de cerca los esfuerzos de la organización femenina para cambiar la situación de las mujeres en la isla, garantizar sus más amplios derechos y también los de las minorías sexuales.
Mientras en la ciudad estadounidense de Miami la comunidad cubana festejó la noticia sobre la enfermedad del presidente con una gran fiesta, el gobierno superó el peor momento y empezó a emitir mensajes de optimismo y confianza
Un segundo mensaje de Castro, el primero de agosto, aseguraba que no podía “inventar noticias buenas, porque no sería ético” y que tampoco caería “en el círculo vicioso de los parámetros de salud que constantemente, a lo largo del día, se mueven”.
“Puedo decir que es una situación estable, pero una evolución real del estado de salud necesita el transcurso del tiempo. Lo más que podría decir es que la situación se mantendrá estable durante muchos días, antes de poder dar un veredicto”, añadía.
Para cerrar la primera semana de incertidumbre, el vicepresidente cubano Carlos Lage declaró en Bolivia que el presidente Castro pudiera asumir nuevamente sus funciones al frente del país en unas semanas. “Hay Fidel para otros 80 años más, está evolucionando bien”, afirmó Lage.
El mensaje de optimismo fue ratificado por el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento), Ricardo Alarcón, quien afirmó haber visto al mandatario "estable, recuperándose, animado". Tanto física como anímicamente "se encuentra mejor que yo", aseguró.
Por supuesto, reconoció Alarcón, “toda operación quirúrgica es algo delicado, pero ni está inconsciente, ni está dormido, ni estaba sedado: está conversando".
En tanto, el ministro cubano de Cultura, Abel Prieto, descartó cualquier peligro de “desestabilización” en Cuba. “Todo son ilusiones, locuras, delirios febriles de gente que ha demostrado en los últimos días hasta qué punto tiene pocos valores humanos”, dijo el escritor.
Las amenazas, según fuentes oficiales, provienen de los sectores más radicales del exilio cubano en Estados Unidos y, particularmente, del gobierno del presidente George W. Bush que, desde 2004, tiene aprobado un plan de transición para una era “post-Castro”.
La posibilidad de una invasión militar estadounidense fue, sin embargo, descartada por la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, al considerar “descabellada” la idea de que Washington va a invadir a Cuba porque hay problemas en la isla.
“Estados Unidos quiere ser socio y amigo del pueblo cubano cuando atraviesa por momentos difíciles” y en estos momentos “los cubanos tienen la oportunidad de construir una Cuba más estable y más democrática”, dijo Rice en entrevista televisiva, según versiones de prensa desde el país norteamericano.
Por su parte, el diario El Nuevo Herald, identificado como una de las principales voces de la comunidad cubana de la ciudad sureña de Miami, aseguró que “el momento es de cautela y prudencia”, llamó a “permanecer atentos a las noticias y consideró “necesario apelar más que nunca al cumplimiento de la ley”.
“Quienes tienen familiares en Cuba deben mantener la calma” afirmó el diario y recordó que “tanto la nación como el estado, el condado y la ciudad cuentan con planes de emergencia para lidiar con cualquier situación que se produzca en Cuba. Hay que confiar en las autoridades y rechazar cualquier rumor”.
Las intervenciones externas, independientemente de su origen, siguen siendo rechazadas por los más diversos sectores. Entre otras reacciones aparece la del cardenal Ortega, quien afirmó que la Iglesia Católica “jamás” respaldaría “ni aceptaría mínimamente” una intervención extranjera en la isla.
Para demostrar que la vida sigue su curso normalmente, la televisión nacional dio amplia cobertura los últimos días a una abultada cartelera cultural que incluyó exposiciones de artes plásticas, el estreno de una película cubana y la presentación de un nuevo disco del trovador Silvio Rodríguez.
A Fidel, en su 80 cumpleaños, le regalaría “todo lo que puedo regalarle, quizás un poquito más que mi música, hasta mi persona”, dijo el autor de Ojalá durante el lanzamiento del CD Érase que se era, una recopilación de sus primeras canciones y algunos estrenos.
Segura, pero desconfiada, la madre de una adolescente de 16 años le pidió a su hija evitar por un tiempo las salidas nocturnas y las llegadas tardes. “Es mejor estar tranquilo en casa. Le dije que invitara al novio, que podía quedarse a dormir, pero que se olvidaran de la discoteca por un tiempo”, contó a SEMlac.
Cuba: Preocupación y expectativasPor Mirta Rodríguez Calderón
Santo Domingo, agosto.- Desde todas partes, cubanos y cubanas, y, sobre todo, quienes aman a Cuba, han vivido momentos de preocupación – y también de expectativas y análisis –sobre cómo se enrumbará el país en un tiempo en que ya Fidel Castro no sea el timonel principal del proceso que puso a la isla de pie frente al Imperialismo.
En República Dominicana, por su cercanía y porque allí convergen diferentes posiciones ideológicas acerca de la Revolución cubana, ha habido comentarios de todo tipo y la mayoría de estos se dirigen a desear la recuperación de Fidel, a ponderar sus cualidades de líder y a expresar curiosidad acerca de un Raúl Castro a quien, en general, se le conoce poco.
El gobernante cubano, próximo a cumplir 80 años, fue intervenido quirúrgicamente de urgencia debido a una crisis intestinal aguda, según dio a conocer él mismo, la semana pasada, en una Proclama al Pueblo de Cuba. El documento anuncia además el traspaso “provisional” de sus principales funciones al ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Así, el general de ejército Raúl Castro, 75 años, queda al mando del gobernante Partido Comunista, del Consejo de Estado y asume también como Comandante en Jefe del ejército.
Comentaristas prominentes en este país han colocado el tema en las agendas de sus espacios durante toda la semana. Interrogada por SEMlac, Carmen Imbert, productora del programa radial Matutino Alternativo, entre los más escuchados en las mañanas dominicanas, fue cuidadosa pero rotunda en sus juicios:
“Fidel, sencillamente, es insustituible por excepcional. Raúl tiene otras condiciones que quizás la coyuntura exige”, comenta la escritora y articulista quisqueyana.
Convocada a la reflexión, Imbert considera que en el caso de Raúl “no es todo el poder que detenta, pues un equipo de la ortodoxia revolucionaria - como dicen los entendidos- lo rodea”, estima. “Y, sí, algunos apuestan, desde afuera, a Raúl, porque piensan que con él será más fácil revertir el proceso en la isla…”, opinó.
Una teórica feminista, que durante años ha abogado porque en Cuba se implementen las acciones y procesos apropiados en materia de equidad de género, observa, con ese interés particular, los ajustes o cambios que podrían derivarse de una etapa en que Raúl Castro sea quien conduzca los tiempos por venir, aún cuando Fidel mantenga labores de asesoría.
Ileana Fuentes, secretaria ejecutiva de Red Feminista de Cuba (REDFEM), una agrupación de cubanas y activistas de otras nacionalidades con sede en Miami, se anticipa a las objeciones que su juicio puede suscitar y lo dice así:
“Se dirá que éste no es el momento oportuno, pero este análisis desde las estructuras superiores del poder político en Cuba ha esperado mucho tiempo y, en mi criterio, la etapa venidera puede ser de respuestas y de rectificaciones. Me parece por eso que el momento es más oportuno que nunca para que las mujeres empujemos este asunto hacia la agenda nacional”.
Fuentes, profesora universitaria, salió de Cuba de pequeña con la Operación Peter Pan, causante de que muchas familias mandaran a sus hijos al exterior temerosos de perder la Patria Potestad sobre niñas y niños.
“Veo con preocupación que en el equipo que se designa para asumir tareas, mientras Fidel pueda estar fuera de sus funciones, no figura ninguna mujer: ¿por qué José Ramón Machado Ventura o Carlos Lage y no Yadira García (ministra de la Industria Básica)?”, se pregunta la autora de Cuba sin caudillos, un libro de 1994 en que desarrolla su enfoque feminista para el siglo que transitamos.
“Pienso que las cubanas hemos dado mucho y que el patriarcado no tiene por qué ser un hecho hereditario. Sobran talentos de mujeres y de hombres que pueden ser escuchados y atendidos en este orden de cosas. Y, desde luego, siempre deseo lo mejor para Cuba”, añadió.
Cirugías de genitales: Lo más “moderno” en la industria de la bellezaPor Mirta Rodríguez Calderón
Santo Domingo, agosto.- Aquella nota publicada en un suplemento periodístico dominicano fue una bofetada plena y total en el epicentro mismo de mi feminismo. Parecía un reportaje pagado, por el despliegue de fotos, criterios de galenos implicados y las singularidades del diseño, pero lo que revelaba, aunque costaba creerlo, era verdad.
En la publicación, un cirujano plástico refería sus acciones y comentaba sus procedimientos. Decía textualmente: “La forma en que trato a mis pacientes hace que se sientan en confianza conmigo. Y su pareja forma parte de mi equipo; ellos tienen participación. Incluso, en ocasiones, me han traído fotos de cómo quieren que quede la vagina de su mujer…”
Sentí que lo que le ocurre a un número importante de mujeres –pudientes, desde luego– que se someten a liposucciones, implantes y a las ahora de moda cirugías vaginales, eufemísticamente llamadas “cirugías para la intimidad”, refuerza el patrón de victimización y, ocasionalmente, autoviolencia inducida y asumida por una parte de las congéneres que pueden hacerlo.
Montones de estereotipos pasaron por mi cabeza: mujer objeto de placer para el disfrute masculino, fémina subordinada y complaciente que violenta su propio cuerpo para darse; chicas víctimas de la industria de la belleza…
Recorrí los asertos de la académica dominicana Denise Paiewonski: “la imagen corporal y el modelo de belleza que se nos vende, empezando a la más temprana edad con la muñeca Barbie y sus proporciones inhumanas, no solamente son inalcanzables para la mayoría de las mujeres, sino que además son dañinas para la salud, sobre todo cuando la búsqueda de estas dimensiones pasa por las dietas artificiales y las liposucciones…”
Entonces me detuve a reflexionar sobre el tema y a conversar e indagar con especialistas. El primer acercamiento con un modo de ver esta realidad, lo obtuve en la sala de espera de un cirujano plástico. No fue demasiado difícil provocar a varias de las que esperaban, desde una cincuentona, de quien no pude saber de qué se había operado, hasta dos muchachas descontentas con el volumen de sus pechos que habían decidido “ponerse más”.
Las cirugías de vulva, las labioplastias (reducir o aumentar las dimensiones de los labios menores, por lo general insuflándoles la grasa extraída de otras partes), y el llamado rejuvenecimiento vaginal que a veces incluye que el cirujano trabaje sobre el capuchón del clítoris para colocarlo en posición que le permita a la sensibilísima perilla estar más en contacto con el pene durante el coito, parecían ser los puntos más escabrosos para las entrevistas.
¿Ocultan las mujeres estos asuntos o los comentan?Cualquiera podría pensar que el recato, la vergüenza, la pena y los sonrojos acompañan al silencio… Error total: sí hablan.
“Mi mamá no hablaría de esto jamás, pero las mujeres de mi generación sí, ¿por qué no?”, declaró una paciente que acaba de hacerse una liposucción y se preguntaba si cabría en la faja que le había indicado el galeno.
El aserto iba a ser corroborado, con lujo de detalles y conocimiento pleno, por el doctor Severo Mercedes Acosta, profesor de la especialidad y director de la Escuela donde se preparan cirujanos plásticos, en el Hospital Gautier, perteneciente al Seguro Social Dominicano, y una muy prestigiosa figura en esta área.
“No sólo lo hablan, sino que les gusta hacerlo”, afirmó tajante. A su juicio, la mujer, con más frecuencia que el hombre, busca la forma de sentirse complacida con ella misma.
“No es como mucha gente piensa que lo hace para lucirle a un hombre. No, la mujer se preocupa por la parte emocional, por lo bello. Y esos sentimientos son más valiosos para ella que para el hombre. El 95 por ciento de mis pacientes pertenecen al sexo femenino. Hoy he atendido a 26 y sólo a un hombre y a un niño”, precisó el galeno.
Mal que bien, y a fuerza de oírlo una y otra vez, se aceptan los trajines en que la gente se envuelve para tener menos nariz o menos vientre, más pechos o menos boca. Pero todavía suena a excentricidad, casi seguro por poco tiempo, la llamada “cirugía para la intimidad”.
El criterio del profesor Mercedes, quien no hace mucho fungió como Presidente del Colegio Médico Dominicano, es también definitivo en este sentido, y esgrime más razones: “Es que la mujer es el sustento del hogar y de la familia y ahora la cirugía estética de las zonas genitales es parte de su vida espiritual. La mayoría se la hace para ella misma”, recalca.
Y añade: “Todo ha cambiado. Antes las mujeres venían al cirujano a una hora en que podían pasar inadvertidas. Pero ahora se hacen la cirugía y quieren que las otras lo sepan: lo comentan en los salones de belleza, en los sitios de diversión. Son generaciones diferentes y el avance tecnológico determina cambios culturales”.
Hoy por hoy, la cirugía estética más frecuente en Iberoamérica es la liposucción que acaba de desplazar a la mamoplastia, y se hace asociada a otros procedimientos quirúrgicos: de los muslos o de los flancos si se trabaja el vientre; de la espalda si se intervienen los glúteos, o de los párpados en un estiramiento facial, indica el especialista.
Este médico, que ha dedicado 22 años de su vida a la cirugía reconstructiva y apuntalado, con ello, su gran prestigio, puntualiza que el número de consecuencias posteriores es mínimo en relación con la cifra de intervenciones.
Desplazándose al tema ético, el doctor Mercedes considera que “no hay ninguna cirugía reconstructiva que no sea recomendable a partir de que la mujer tenga su primera menstruación, pero la paciente debe ser evaluada minuciosamente y los cirujanos ser los idóneos”.
Reveló que en Dominicana hay muchos médicos incursionando en áreas que no son de su especialidad. Y por ahí es que vienen con más frecuencia los problemas, dijo. “Para mí, la cirugía reconstructiva es un problema de ética y de moral; y nuestras conductas profesionales tienen también que ser cívicas”, afirmó rotundo.
Del rechazo al desconcierto y, de ahí, a la reflexiónAsí las cosas, mis suspicacias originales habían perdido terreno a favor de estas otras valoraciones: modificar su cuerpo es un derecho de cada mujer; si ella se siente bien y si –como dice el profesor– esto eleva considerablemente su autoestima, ¿qué objeciones pueden oponérsele?
Pero sí: hay unas cuantas cosas que objetar y esas las aporta la doctora Jenny García, una ginecobstetra de gran vuelo por cuya consulta pasan, mayoritariamente, las profesionales dominicanas.
Para García, directora del Centro Atabey, en homenaje a la diosa de la fertilidad y de las aguas, protectora de las parturientas entre los habitantes primigenios de La Española, el primer territorio a donde llegó Cristóbal Colón, las cosas no son tan idílicas como lo creen quienes se someten a estas formas de autoviolencia:
“Es otra forma de alienación del cuerpo de la mujer y un tributo a lo externo en este mundo de tecnologías que privilegian lo estético exterior. No se cultiva, o se cultiva poco, la vida interior, las riquezas mayores de las personas”, declaró a SEMlac.
Pero, ¿no tendríamos que considerar estas prácticas también como un derecho de las mujeres?, pregunto.
“Claro que sí, si ella quiere y tiene o busca los cuartos (una cirugía de esta naturaleza cuesta entre 2.000 y 3.000 dólares) pues, que lo haga. Pero, ¿por qué ella y la sociedad, en particular los medios de comunicación, a los que siento culpables en buena medida de esta moda, no hablan de los derechos sexuales y los derechos reproductivos, del derecho de las mujeres a una sexualidad placentera?”, expresa.
Colocada ante la interrogante de que las mujeres corren pocos riesgos por las minuciosas evaluaciones de los galenos, la médica sonrió en un gesto de condescendencia y espetó de un tirón: “Me gustaría saber si esa evaluación clínica incluye el preguntarles si tienen orgasmos”.
Según la profesora García, de lo que se trata es de hacer una reconceptualización de la belleza y de la esencia misma de la autoestima en las mujeres.
“Yo entiendo, y apruebo desde luego, que quien tenga pechos muy grandes que le ocasionen dolores en la espalda, acuda a la cirugía reconstructiva. Pero me parece que lo que hay que trabajar más es en la fortaleza de las mujeres y su aceptación de su propio cuerpo. Enseñarlas a quererse más, a pensar en sí mismas y no dejarse llevar por dietas, ejercicios extenuantes o cosméticos de todo tipo”, comentó.
Al final del diálogo, la doctora García, quien lleva más de 20 años atendiendo dominicanas que dan a luz, o que quieren estimular su fertilidad, que se preocupan o se despreocupan de ciertas señales de su organismo, fue rotunda: “Yo pienso que hay que escoger la belleza; pero la que alimenta las sensaciones gratas, el placer y el regocijo de las mujeres hacia su propio cuerpo”.
República Dominicana: Esfuerzos contra la penalización del abortoPor Mirta Rodríguez Calderón
Santo Domingo, agosto.- Doce organizaciones femeninas nacionales y dos continentales encaminan sus esfuerzos para defender los derechos de las dominicanas sobre su propio cuerpo y rechazar las fuertes sanciones establecidas en el Código Penal, que alcanzan a las mujeres, a médicos y a quienes cooperen en la interrupción de un embarazo.
La reclamación está contenida en una petición al presidente Leonel Fernández, para que no ratifique con su firma la normativa aprobada por el Congreso, y en una carta al secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, quien el 4 de agosto realizó una visita a esta capital.
Coyunturalmente aliados en este esfuerzo, las agrupaciones de mujeres han coincidido con el Colegio Médico Dominicano y con clínicas y galenos que practican la medicina privada, quienes han declarado públicamente sus reparos por los términos utilizados en el Código, que está a la espera de la ratificación del Ejecutivo.
En uno de sus artículos, el texto aprobado por el legislativo establece “prisión de seis meses a dos años a quienes hayan puesto en relación o comunicación a una mujer embarazada con otra persona para que le produzca el aborto, siempre que éste se haya efectuado, aún cuando no hayan cooperado directamente en él”.
Añade que “los médicos, cirujanos, parteras, enfermeras, farmacéuticos y otros profesionales médicos, que, abusando de su profesión, causaren el aborto o cooperaren con él, incurrirán en la pena de cinco a 20 años de trabajos públicos, si el aborto se efectuare”.
Mientras médicos y mujeres elevaron su voz contra tales sanciones, entidades religiosas toman parte del debate público y acusan de “criminales” a las mujeres que interrumpen sus embarazos, independientemente de si la gestación fue producto de una violación o de un incesto, si peligra su propia vida o el feto presenta malformaciones.
Entre los profesionales de la medicina, existe un temor generalizado de correr el riesgo de ser llevados a los tribunales y que esto provoque una parálisis en el ejercicio.
Eduardo Yermenos, director del Centro de Diagnóstico y Medicina Avanzada, aseguró en conferencia de prensa que “tendremos una clase médica que, con mucha frecuencia, tratará de eximirse de ejecutar cualquier procedimiento, por temor a que venga una demanda, aunque el médico no tenga la culpa”.
Y efectivamente, muchos problemas sociales y personales podrían derivar de este Código que, en otra de sus especificaciones, detalla la situación que podría crearse y las penalidades a aplicar:
“El que por medio de alimentos, brebajes, medicamentos, sondeos, tratamientos o de otro modo cualquiera, causare o cooperare directamente a causar el aborto de una mujer embarazada, aún cuando ésta consienta en él, será castigado con la pena de reclusión”.
“La misma pena se impondrá a la mujer que causare un aborto o que consintiere en hacer uso de las substancias que, con ese objeto, se le indiquen o administren o en someterse a los medios abortivos, siempre que el aborto se haya efectuado”.
Así las cosas, el movimiento femenino consiguió publicar un espacio pagado consistente en una carta a Annan, en la cual alertan que el Código Penal aprobado contraría los compromisos adquiridos por el país al ratificar la Plataforma de Acción de la Conferencia de Población y Desarrollo, adoptada en el Cairo, y los postulados derivados de la Conferencia Mundial de la Mujer en Beijing, y de la Convención contra toda forma de Discriminación contra la Mujer.
El llamado, que firman la Red Latinoamericana y del Caribe por la Defensa de los Derechos de las Mujeres y el Comité Latinoamericano, junto a 12 entidades de intelectuales, campesinas, mujeres políticas, académicas, de lucha contra la violencia y favorecedoras de la salud, asegura que en el país se realizan entre 80.000 y 100.000 interrupciones todos los años.
Agrega que el Congreso Nacional “en vez de asumir esta grave realidad del aborto clandestino y establecer medidas que salvaguarden la vida y el reconocimiento pleno de los derechos de las mujeres, ha reconfirmado la penalización absoluta de la interrupción del embarazo”.
El documento también llama la atención acerca de que la meta incluida en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que compromete a los países signatarios a reducir, antes del 2015, la tasa de mortalidad materna en tres cuartas partes, se convierte en imposible de cumplir si el agresivo Código Penal es ratificado por el Presidente.
Analistas y personas bien informadas tienen pocas esperanzas, sin embargo, de que el gobernante esté en condiciones de desafiar el poderío de la Iglesia Católica o de que el Secretario General de la ONU pueda influir en esta decisión.
Por lo pronto, las mujeres han llamado a integrar una cadena solidaria e inundar el despacho del Ejecutivo y el del Consultor Jurídico de la Presidencia con cartas para reclamar el respeto a los derechos humanos de las dominicanas.
Recuadro: Negado el derecho de aborto a joven colombiana
Debido a que el feto no es inviable, tal como lo afirma la madre, un juez de Manizales, Colombia, rechazó el pedido de una joven de 20 años para practicarse un aborto en una entidad promotora de salud de la localidad.
La solicitud de la joven está basada en el fallo de la Corte Constitucional del 10 de mayo pasado, que autoriza el aborto en casos especiales. La mujer se ampara en el inciso B de la sentencia, que permite esta práctica “cuando existe grave malformación del feto que haga inviable su vida, certificada por un médico”, señalan reportes periodísticos.
Según la madre de la gestante, la ecografía muestra que el no nato tiene labio y paladar hendido, hidrocefalia, ventrículo megalia y pie en mecedora.
El médico ginecobstetra Guillermo Restrepo Giraldo afirmó a esa publicación que el caso del bebé es tratable y no se puede asegurar que vaya a sufrir de retraso mental. Añadió que el parto podría ser normal, sin riesgo para la madre.
El fallo del juez Guillermo León Valencia rechaza la petición de aborto, por considerar que no se violan los derechos de la madre a la vida, libertad e igualdad, porque autorizarlo “equivaldría a atentar contra la vida del que está por nacer”.
Agrega, además, que ningún documento indica peligro inminente para la vida de la gestante si ésta continúa su embarazo y advierte que si bien los padres tienen derecho a decidir el número de hijos que desean tener, “una vez concebidos deben estar sujetos a las normas constitucionales y legales”, y el derecho a la libertad “no se prolonga hasta el punto de decidir sobre su nacimiento o no”.
Infancia: Dos millones de niños muertos por conflictos armados
La Habana, agosto.- Dos millones de niños y niñas han muerto en los últimos 10 años como resultado de conflictos armados, denunció la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al constatar los abusos y violaciones de que es víctima la infancia cuando vive en situaciones de guerra.
En reunión a puertas abiertas, el Consejo de Seguridad de la ONU conmemoró el primer aniversario de la adopción de la Resolución 1612, por la cual se creó un sistema para recopilar información, con el objetivo de frenar los abusos que afectan a niños y niñas en situaciones de conflictos armados.
“Durante siglos, la población infantil ha sido víctima de los conflictos y su tragedia fue ampliamente ignorada”, señaló Anna Veneman, directora ejecutiva del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF). "Ahora, con el apoyo del Consejo de Seguridad, estamos finalmente en condiciones de supervisar el impacto real sobre ellos y actuar de forma eficaz al respecto", agregó.
Alertó, además, que en la última década, dos millones de infantes han muerto a consecuencia de las guerras e hizo hincapié en la importancia de seguir avanzando en su protección.
La subsecretaria especial de la ONU para esta cuestión, Radhika Coomaraswany, ha remarcado que “los niños a menudo soportan la carga más pesada de los traumas físicos y psicológicos en los conflictos armados”.
En ese sentido, recordó que, desde 2003, más de 14 millones de niños se han visto obligados a desplazarse dentro y fuera de sus países, y que entre 8.000 y 10.000 mueren o resultan mutilados cada año por minas terrestres.
Entre las agresiones más comunes están el abuso sexual y el reclutamiento como combatientes. “Más de 250.000 menores siguen siendo explotados como niños soldados por grupos y fuerzas armadas en todo el mundo”, subrayó la subsecretaria.
El embajador francés Jean Marc de la Sabliere, quien hasta julio pasado ocupó la presidencia del Consejo de Seguridad, ha destacado la importancia del asunto y la necesidad de que este órgano de la ONU impulse sus trabajos en este campo.
Sexualidad: La familia, la iglesia y la ideología de géneroPor Mariana Ramírez Corría
La Habana, agosto.- El recién nombrado Obispo de Palencia, España, monseñor José Ignacio Munilla, declaró en una entrevista concedida al diario La Razón de ese país, que mientras la Iglesia apoya a cada homosexual como persona, quienes propugnan la “ideología de género” no sólo no los liberan, sino que los esclavizan.
El obispo, quien a sus 44 años es el más joven de España, expresó su certeza de que en el debate actual sobre el tema, “las cosas no son como parecen: la Iglesia apoya a cada homosexual como persona, con su nombre y apellidos, mientras que otros están reivindicando una ideología de género que, lejos de liberar, esclaviza a los homosexuales”.
Monseñor Munilla se refirió también a los discursos del Papa Benedicto XVI en Valencia en ocasión del V Encuentro Mundial de la Familia, los días 8 y 9 de julio pasado, y destacó de ellos “el mismo concepto de familia, sin apellidos”, pues “uno de los goles mayores que nos han querido meter ha sido el calificativo de tradicional a la familia natural”.
“Una forma muy sibilina de desproteger y perseguir a la familia es la falacia conocida como la extensión de derechos. Si cualquier tipo de convivencia es equiparable a la familia y al matrimonio, entonces, ¿qué es la familia y el matrimonio?”, cuestionó el obispo, quien en septiembre tomará posesión de su diócesis.
Para ilustrar su posición, el prelado sugirió imaginar que alguien propusiese una “extensión de derechos” de los gobernantes al resto de los ciudadanos. “¿No se sentirían agredidas las autoridades políticas por el hecho de que los ciudadanos reivindicásemos esa equiparación?”, preguntó para subrayar la falacia de dicha propuesta.
Campo de experimentación de ideología deshumanizanteMonseñor Munilla lamentó que en España se esté imponiendo la moda de lo antinatural y que esté siendo utilizada como un campo de experimentación de una “ideología radical deshumanizante”.
“¿Qué está pasando en España para que cada vez este más de moda todo lo antinatural? Y lo curioso es que el desprecio a la ley natural humana tiene lugar al mismo tiempo que se extiende una exquisita sensibilidad ecológica. ¿No indicará esto el desconocimiento de la dignidad espiritual del ser humano?”, expresó.
El obispo sentenció que España ha sido elegida como un campo de experimentación de una ideología radical deshumanizante y, para ello, será necesaria su secularización previa.
Bolivia: Las PallirisPor Liliana Aguirre Flores
La Paz, agosto (SEMlac).- Recogen, trituran, lavan y rescatan los trozos de roca mineralizada que las máquinas aplanadoras no lograron pulverizar. Encorvadas y de rodillas, las mujeres de las minas se dedican a un duro oficio de aproximadamente 10 horas sin parar.
Más conocidas como palliris –voz de origen quechua que significa recoger–, ellas comienzan su faena con los primeros rayos del sol andino que calienta las frías tierras de los centros mineros, en la parte occidental de Bolivia, y la terminan en las heladas noches altiplánicas del departamento de Potosí, lugar conocido desde los tiempos de la colonia española por la riqueza que encierra en sus entrañas el Cerro Rico de la ciudad.
Una de las principales fuentes de ingresos económicos de Bolivia es la minería. De cada cinco dólares que ingresan al país, tres provienen de esta actividad y del sacrificio de cientos de mujeres de todas las edades que se dedican al duro trabajo en las minas.
Las palliris usualmente son mujeres solas: la mayoría se encarga de sostener a sus familias, debido a que sus cónyuges han fallecido. Las personas que trabajan mina adentro no sobrepasan los 40 años de vida, porque les acecha el mal de mina o silicosis.
Esta enfermedad, originada por la exposición al aire contaminado con polvo de sílice, provoca la formación de nódulos de inflamación crónica en los ganglios linfáticos y el tórax, lo que dificulta la respiración al punto que el enfermo deja de respirar. En la mayoría de los casos, la silicosis viene acompañada del bacilo de koch, causante de la tuberculosis.
Al enviudar, las palliris quedan como el único sostén del hogar, conformado por una prole considerable: de cuatro a siete hijos aproximadamente. Son analfabetas y, en muchos casos, no han sido instruidas en ningún oficio, ni han tenido acceso a educación formal.
Por ello no les queda más remedio que rebuscar, entre los escombros de las piedras aplanadas, el mineral preciado y salvador que luego venden por unas pocas monedas para la comida del día.
Una bomba de tiempoLas palliris no cuentan con ningún seguro social, renta fija, ni beneficio estatal y quedan relegadas en la máxima marginalidad. Antes de promulgarse el decreto supremo 21060, por el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, en 1997, ellas podían recoger el mineral y venderlo libremente a los campamentos de las cooperativas.
Este decreto, que introdujo el modelo neoliberal en Bolivia, tiene terribles repercusiones en el ámbito social y trágicas consecuencias en lo económico. Ahora, las nuevas leyes y el sistema proteccionista transnacional van excluyendo a las palliris y las relegan a grados de indigencia.
Sin encontrar otra fuente de ingresos, estas mujeres entran a trabajar en las empresas mineras que buscan mano de obra barata. Allí se dedican a lavar las piedras con antimonio para extraer el mineral de forma más rápida y efectiva.
El antimonio es un elemento químico sumamente nocivo para la salud, a cuyo contacto las personas pueden sufrir daños irreversibles en la vista, problemas respiratorios, renales e inclusive cáncer. Su vertimento en los arroyos y suelos afecta a los habitantes del lugar, especialmente a los niños, que terminan perdiendo la vida a corta edad. También daña a las palliris, que tienen contacto cutáneo directo con dicho material.
El Cerro Rico de Potosí se sigue explotando actualmente y se estima que, en los próximos 20 años, se hará a cielo abierto, para acabar de extraer todo el mineral que queda.
Esto significará que absolutamente todas las personas que viven y gastan día a día sus vidas en esta actividad quedarán sin ningún medio de ingreso, en un terrible estado de pobreza y, desde luego, las más afectadas serán las mujeres que sostienen solas sus hogares.
Luchadoras sociales olvidadasDurante los sucesos de octubre de 2003, en la conocida guerra del gas, muchas mujeres de la mina, entre ellas las palliris, llegaron a la ciudad de La Paz para enfrentarse al gobierno que, después de haber sumergido al país en una terrible crisis, pretendía entregar sus recursos gasíferos a empresas transnacionales por precios ridículos, sin beneficios para los habitantes.
La represión y la violencia fueron la respuesta a los manifestantes. En medio de aquella terrible masacre que vivieron los bolivianos, resultó herida una palliri, Filomena León, quien falleció diez días después debido a una septicemia.
Como muchas heroínas anónimas, luchó por su país en un momento crítico.
Recuadro: El testimonio que Filomena León brindó a la prensa sobre los sucesos del 15 de octubre de 2003:
“Estábamos en Patacamaya, a las 11 de la mañana, más o menos, en el grupo de La Salvadora que iba adelante y no sé de cómo nos han sorprendido porque estábamos bajando del carro pacíficamente a servirnos té”, contaba en abril de 2004 a la prensa local.
Obligados bajo amenaza de muerte a abandonar el auto donde viajaban, Filomena, otras tres mujeres y un hombre se tiraron al piso. “De ahí yo he sentido la bala, bala nomás, ya no me he parado más”, relataba la palliri.
“Yo estaba de frente a los soldados y la bala me entra por detrás, por la columna, de ahí ya no recuerdo más, vómitos me ha dado y ya no me recuerdo nada, me he desmayado. Los Derechos Humanos me han llevado al Hospital Obrero porque no había paso a otro lado, después quería morir, ya no quería vivir, ahora sigue lo mismo. Al gobierno yo le diría que, como él ha ordenado a los soldados que nos maten, yo quiero que me ayude con mis hijos más, porque tantas guaguas (hijos) tengo, eso yo quiero.”
|