Material y noticias de SEMlac

del 16 al 22 de enero de 2006

 

 

México: Nacer y vivir en el cuerpo equivocado

Por Alicia Y. Reyes

 

México, enero.- Nictè es una chica treintañera, de tez blanca, aterciopelada, ojos color miel; luce una hermosa melena con rayitos que iluminan aún más su rostro. Sin embargo, cuando habla o se la mira de cerca se pueden percibir rastros de barba y bigote en su rostro y una voz masculinizada.

 

Ella vive como mujer, pero cuando nació sus órganos genitales no estaban muy definidos, por lo que sus padres y el médico que la atendió decidieron darle hormonas masculinas.

 

“Desde pequeña me sentí mujer, con atracción hacia personas del sexo masculino. Fui objeto de burlas, castigos y terapias psicológicas que no lograron cambiar mis sensaciones”, relata a SEM.

 

A los 14 años, Nictè huyó de su casa y un médico le recetó hormonas femeninas para tratar de revertir el proceso de masculinización, pero eso no evitó que su voz siguiera siendo gruesa y el vello continuara apareciendo en su cara. El resto del cuerpo es el de una chica; caderas suaves, pechos firmes y marcados. Sin embargo, las huellas del maltrato y hostigamiento sufrido no han desaparecido del todo.

 

Nictè piensa que sus padres hicieron lo que creyeron más adecuado para ella en su momento, pero narra su sufrimiento al no poder definir su identidad y ante la negación social y familiar de sus sentimientos.

 

“En muchos años no supe si lo que sentía era adecuado, si estaba enferma o era una pecadora. Ahora sé que soy una mujer que nació en un cuerpo indefinido para los demás, pero mi identidad es femenina. La gente piensa que estoy operada, pero fuera de las hormonas mi cuerpo no ha sido modificado”, explica.

 

Nicté trabaja como estilista, tiene su propia estética, pero por años se ganó la vida como bailarina de burlesques, cabarets y bares de ínfima categoría. Aunque alguna gente cree que es homosexual, ella asevera que es mujer y como tal vive.

 

Juan Carlos Hernández, psicólogo y sexólogo que trabaja el tema de la diversidad sexual, señala que a las personas egodistónicas con su identidad hay que ayudarlas a superar el proceso.

 

Se entiende por egodistonía o disforia de género los sentimientos de dolor, angustia y ansiedad que surgen por el desajuste entre el sexo físico de una persona trans y su identidad de género; la presión social y parental de someterse a las normas genéricas.

 

Imaginemos por un momento que cualquiera de nosotros se levanta una mañana y, al mirarse al espejo, percibe un cuerpo y una cara de género distinto al que se pertenece. Es decir, si es mujer amanece con un cuerpo masculino y viceversa. Eso es lo que viven todos los días las personas transgéneros.

 

Recordemos aquella película, “Mi vida en rosa”, en la que el pequeño protagonista vive como mujer y no entiende el alboroto que se suscita en su casa cuando decide vestirse con un tutú para bailar ballet.

 

“La identidad tiene tres elementos”, explica Hernández: “el sexo biológico, el género y la orientación sexual. El transexual sufre la egodistonía a nivel sexobiológico y el transgénero a nivel de identidad de género”.

 

La persona transexual sabe qué cuerpo biológico tiene, pero no le gusta. Uno de los trabajos que se tiene que hacer antes de la operación es aceptarse como es, de lo contrario, no puede conocerse si hay un proceso real para cambiar las cosas. Gente que había pensado operarse se detiene en esa parte.

 

Muchas personas se creen transexuales y, en realidad, son transgéneros no aceptados. Cuando se aceptan como alma de mujer y cuerpo de hombre ya no se operan, sólo se hormonizan. La línea es muy sutil.

 

Si esa misma persona se somete a una operación sin tener claro quién es, puede ser fatal, pues a pesar de operarse no podrá ser una mujer en toda la extensión de la palabra. Antes de someterse a una operación de adecuación, debe cuestionarse sobre el tipo de mujer que desea ser, porque a veces se tienen estereotipos que no son funcionales.

 

Por otro lado, hay que considerar que en México no existen cirujanos plásticos capacitados para llevar a cabo una reasignación sexual sin dañar nervios que impidan más adelante lograr el placer sexual completo.

 

Las operaciones para reconstruir una vulva a partir de un pene no logran regresarle a la persona su sensibilidad sobre los genitales. Estas son consideraciones básicas que debe hacerse una persona que decide someterse a una intervención quirúrgica de este tipo.

 

La Secretaría de Salud mexicana no considera ese tipo de intervenciones. En Guadalajara, en el Instituto de Cirugía Reconstructiva, dependiente de la Secretaría de Salud, se han realizado algunas intervenciones, aun en contra del subdirector, que no las considera necesarias y las ve más ”como un capricho de algunos que no tiene por qué pagar el Estado”

 

Sin embargo, si bien los resultados son buenos anatómicamente, no han logrado que las personas intervenidas se sientan felices. El proceso de modificación de identidad no se ha acompañado de tratamiento psicológico y el rechazo social y familiar ha incidido en la falta de auto aceptación.

 

Por otro lado, se debe luchar contra la homofobia institucionalizada que no permite que las personas vivan una identidad distinta a la asignada en el momento de nacer.

 

Amaranta, una luchadora social, ex candidata a diputada por el grupo Lésbico Gay y Transgénero, LGBT, fue registrada al nacer como Jorge y como tal obtuvo su licenciatura de enfermero. Ella tenía un puesto en el Instituto Mexicano del Seguro Social cuando asumió su identidad femenina y no le permitieron ejercer como enfermera; le exigían que vistiera ropas masculinas o le negaban el derecho a trabajar.

 

La única solución que encontró fue ofrecer sus servicios a una ONG donde sí puede asistir como enfermera, pero con esa decisión perdió todos sus derechos laborales, adquiridos a lo largo de casi 20 años.

 

En 2000, cuando acudió a Sudáfrica al Congreso Mundial de VIH/Sida, la obligaron en la aduana a cambiar sus ropas, ya que su pasaporte decía Jorge. Por más que mostró otros documentos de identidad que portaba como Amaranta, no los quisieron aceptar.

 

Juan Álvarez Gayou, fundador del Instituto Mexicano de Sexología integral, IMESEX, señala que la forma más dañina de discriminación masiva contra la persona trans es negarle la oportunidad de ganarse la vida. Dado que el cambio de género es tan fácilmente perceptible, estas personas pierden frecuentemente su trabajo, se les niega el empleo o se vuelven subempleados, a pesar de su experiencia laboral o nivel educacional.

 

A menudo se les niega la vivienda o incluso son desalojadas de casas alquiladas. En la escuela deben lidiar con el hostigamiento y la escasa protección de maestras y funcionarios escolares transfóbicos que, a menudo, reaccionan con falta de respeto.

 

Otro de los riesgos que corren los trans es el consumo de hormonas de venta libre que, en dosis altas, pueden provocarles complicaciones letales. Muchas usan inyecciones de silicona para mejorar su forma corporal inmediatamente, pero estas resultan ser un riesgo para la salud con el correr de los años.

 

Sin trabajo, sin familia, sin hogar, los trans caen, a menudo, en las redes de la industria sexual, con todos los peligros que ello implica para sobrevivir y para pagar sus hormonas, la electrolisis, las cirugías cosméticas y genital de reasignación de sexo.

 

Álvarez Gayou señala que, aunque padres y madres se alarmen por el deseo de su hijo adolescente de transformarse físicamente, necesitan reconocer la intensidad de este deseo.

 

El primer paso clave es consultar un psicoterapeuta con experiencia en cuestiones trans que pueda hacer un diagnóstico apropiado. Si el diagnóstico es trastorno de identidad de género, el doctor y los padres deben respetar y apoyar los sentimientos de su hijo con respeto a su identidad.

 

El sexólogo Juan Carlos Hernández insiste en que, antes de tomar cualquier decisión para la reasignación sexual, sin indispensables el apoyo terapéutico y el conocimiento de que, después de la operación, lo más probable es que se dejen de obtener orgasmos genitales.

 

“No olvidemos que, sobre todo a los varones, hay que enseñarles que la relación sexual no debe ser genitalizada y que el órgano sexual más grande con el que contamos los seres humanos es la piel”, enfatiza Hernández.

 

Para saber más, visite:

www.imesex.edu.mx

www.conapred.org.mx

www.mexfam.org.mx

 

 

Chile: Guerra entre cuerpo y alma

Por Andrea González

 

Santiago de Chile, enero.- Las personas transexuales son hombres en cuerpos de mujeres y mujeres en cuerpos de hombres, que buscan corregir, por medio de la cirugía, lo que la naturaleza no proporcionó en equilibrio. Vale decir, una estructura mental y física acordes.

 

En Chile, el Registro Civil ha formalizado cien modificaciones de nombres relacionados con cambios de sexo.

 

El doctor Antonio Salas, asesor sexual, fue el primero que efectuó este tipo de operación en Chile, hace más de 30 años. “He realizado cerca de 450 cambios de hombre a mujer y 50 de mujer a hombre. El rango en que más operaciones se producen es entre los 20 y 30 años, hasta los 40", explica el profesional.

 

Salas Vieyra hizo la primera cirugía de readecuación sexual en marzo de 1973 y convirtió al país en uno de los pioneros en Latinoamérica en este campo. Un año después, la intervención quirúrgica salió a la luz pública y causó gran revuelo en la nación. Desde entonces la experiencia se ha desarrollado y llegan a Chile pacientes argentinos, ecuatorianos o peruanos; también de Uruguay, Bolivia, Brasil y Colombia.

 

“Estas intervenciones son legales en Chile, pero las clínicas no las practican por un tema religioso. Las personas transexuales buscan una clínica muy tranquila. La venida de extranjeros se debe específicamente a que, en otras naciones, este tipo de operación no es legal", enfatiza el sexólogo.

 

Respecto a las estadísticas, asegura que "la transexualidad es mucho más escasa que la homosexualidad y el lesbianismo. Se muestra en cerca de uno de cada 100.000 en hombres a mujeres y una cada un millón de mujer a hombre. Alrededor de 140 personas en Chile son transexuales". La operación tiene un costo que oscila entre 1.500 y 4.000 dólares.

 

Para el psicólogo Wilson Lucero, del Instituto del Desarrollo Sicológico, Indepsi, la transexualidad "tiene que ver con niveles de hormonas sexuales, por lo que se producen atrofias y hay una serie de alteraciones en el proceso de gestación que van determinando un sujeto con un sexo asumido pero que, internamente, corresponde a otro".

 

Para saber si una persona es transexual se inicia el diagnóstico con una investigación para determinar si, efectivamente, vive la contradicción interna de una identidad psicológica opuesta a la biológica.

 

Lucero precisa que “esto se establece como criterio a priori y se descartan todas aquellas alteraciones de identidad que no corresponden a problemas de transexualidad, para evitar cualquier equivocación ante una situación de cambio de sexo".

 

La persona transexual busca que se le ayude a generar una coherencia tal que le permita vivir según su sensación interna de sexualidad y la pertenencia de género que externamente su imagen le entrega.

 

“Después de realizado ese examen, se asume un trabajo de acompañamiento con la persona, ayudándole a que incorpore los últimos elementos de asociación de conducta del sexo asumido como género”, argumenta Lucero.

 

Para el psicólogo, lo más fuerte es la segregación, en especial la familiar. "Para un padre o una madre no es tan fácil aceptar que su hijo o hija, a quien vieron crecer, aparezca con otro sexo de la noche a la mañana. Es un proceso que también hay que ir acompañando", explica.

 

Lucero enfatiza que, "generalmente los transexuales han tenido primero una ruptura muy fuerte con el núcleo familiar y en eso también hay que ayudarlos a reinsertarse”. De acuerdo con el especialista, las madres son las primeras que terminan por aceptar este cambio, pero casi siempre de una forma relativa, más aun cuando su nivel educacional es bajo.

 

Una historia

Tamara tiene 28 años. Pertenece a un reducido grupo de personas con una alteración biológica y psíquica que pone en una encrucijada las creencias y costumbres de parte importante de la humanidad y que todavía es un misterio para la medicina. Aunque nació hombre genéticamente, con testículos y pene, en su cerebro siempre se ha sentido mujer.

 

Hace cinco años decidió comenzar a vivir como siempre quiso. Se deshizo de todo lo que pudiera recordar su pasado; dejó su casa, su antigua ropa y su verdadero nombre: Misael. Pensó que ya era hora de asumir lo que sentía, con emociones, gustos, preferencias sexuales propias de una mujer, aunque su cuerpo dijera lo contrario.

 

Para hacer este cambio de vida necesitaba un cuerpo más femenino, lo que logró con la peligrosa silicona líquida: "En cada cadera tengo un litro y medio, más litro y medio en cada glúteo, más medio litro en cada pecho. En total tengo como cuatro kilos que no son míos", relata.

 

¿Qué llevó a Tamara a asumir, en toda su magnitud, el papel de mujer? Ella dice que no tuvo alternativa. Que fue impulsada por una convicción psicológica tan fuerte que no la pudo ignorar.

 

La condición transexual es diferente a la homosexualidad, que es cuando alguien se siente atraído por personas de su mismo sexo; o el travestismo, propio de quien se estimula sexualmente vestido con ropa del sexo opuesto. Tamara, como transexual, se reconoce como una verdadera mujer.

 

Los especialistas definen la transexualidad como un trastorno de la identidad de género, lo que es confirmado por la Organización Mundial de la Salud. Sus síntomas pueden ser muy tempranos. Los psiquiatras son capaces de detectar sus primeras manifestaciones en niños de tan sólo cuatro años de edad.

 

El psiquiatra Julio Pallavicini, ex académico de la Universidad Católica y profesor de Psiquiatría de la Universidad de Chile, explica que "lo normal es que un hombre, al mirarse, se vea hombre y se sienta hombre”.

 

Coincidiendo con lo dicho por los especialistas, desde que tiene memoria Tamara se ha sentido mujer. ¿Dónde está el origen de este sentimiento? Esta pregunta se la han hecho muchos científicos alrededor del mundo.

 

Encabezado por el doctor Dick Swaab, un equipo de investigación holandés buscó la respuesta en el cerebro, específicamente en el hipotálamo, región relacionada, entre otras funciones, con comer, dormir, el comportamiento afectivo y la actividad sexual.

 

Según Swaab, el cuerpo se define sexualmente desde el comienzo de la gestación y el cerebro mucho después, por lo que podrían tomar direcciones opuestas. "Nuestra teoría es que, aunque el cuerpo se definiera como masculino, el cerebro podría hacerlo en la dirección femenina. O al revés. Podría haber estructuras cerebrales femeninas en un cerebro masculino y viceversa", comenta.

 

El equipo de Swaab analizó el cerebro de un hombre transexual. Sorprendentemente detectó que este se asemeja más al de una mujer, lo que confirmaría que el origen del trastorno se produce en el útero y que, por lo tanto, los transexuales lo serían desde el momento de nacer.

 

Swaab y su equipo piensan que muchos factores influyen en la diferenciación del cerebro masculino o femenino: "No hay una sola causa. Hay factores genéticos; están las hormonas masculinas o femeninas que el feto ya produce en la gestación; hay también factores como la ingesta de medicamentos durante el embarazo, que puede incrementar la probabilidad de que nazcan niños transexuales, como con el Fenobarbital, que se usa para combatir la epilepsia".

 

Estudios como los de Swaab no sólo buscan explicar el origen de la transexualidad. Sus expectativas son aún mayores: "Si conociéramos los factores que pudieran ser importantes para provocarlo, posiblemente podríamos prevenir su ocurrencia", explica el investigador.

 

Hasta ahora, el gran inconveniente para continuar el estudio es que durante la gestación el cerebro es tan pequeño que es imposible analizarlo. Lo que sí está claro es que, cuando la alteración se produce, es irreversible: "No se puede cambiar esta idea una vez que está impresa así en el cerebro. No puedes convencer a un transexual de que, aunque se sienta mujer, en verdad es un hombre", recalca Swaab.

 

Desde hace años Tamara tiene en mente la idea de operarse. Sabe de esta cirugía que puede cambiar sus genitales y adecuarlos a su identidad femenina. En abril de 2003 la acompañamos a Viña del Mar, para consultarse con el urólogo Guillermo Mc Millan, el cirujano con mayor prestigio y experiencia en este campo en Latinoamérica, quien ha operado, en total, a cerca de 300 transexuales.

 

En su consulta, el doctor Mc Millan le explicó a Tamara que no la operará hasta que un psiquiatra confirme que se trata de un caso de transexualidad genuino y ella esté en condiciones de tomar una decisión tan radical. A la espera de esta autorización, el especialista verifica que la paciente cumpla el requisito que él exige, es decir, que su cuerpo se asemeje al de una mujer.

 

Para feminizarlo más, Tamara se inyectó silicona líquida en el pecho, las caderas y la cara, práctica muy riesgosa y que puede llegar a producir la muerte de los tejidos. Lo más indicado son implantes de silicona, pero, por su alto precio, están fuera de su alcance.

 

"La operación no va a transformar a Tamara en mujer”, comenta el doctor Mc Millan. “Ella es tan mujer antes o después. La operación le va a permitir sentirse conforme consigo misma. Por eso yo digo que no cambio sexo. Para mí son mujeres con pene".

 

Mc Millan justifica la realización de estas cirugías porque mejoran las condiciones de vida de los pacientes: "Si bien al comienzo para mí era un desafío técnico, rápidamente comprendí que detrás de esto había un problema humano muy serio. Las pacientes sufrían mucho y los parientes también”.

 

Varios especialistas consultados por SEM concuerdan en que la cirugía es lo único que la medicina les puede ofrecer a las personas transexuales. Pero también hay conciencia de que estamos frente a un tratamiento que, si bien mejora la calidad de vida de las personas, no es la solución definitiva.

 

Para el genetista Carlos Valenzuela, profesor de Ética de la Universidad de Chile, la cirugía soluciona el problema muy parcialmente, pero al menos permite aliviar la angustia psíquica de no poder conformar una pareja. Sin embargo, "desde un punto de vista mucho más general, habría que preguntarse si vale la pena o si es lícito, entre comillas".

 

La cirugía de readecuación sexual se viene desarrollando en el mundo desde los años ‘50s. Es una intervención que requiere de una enorme habilidad por parte del cirujano. Cualquier error puede ocasionar la muerte de los tejidos que se manipulan o dejar al paciente sin sensibilidad en sus nuevos genitales.

 

 

Argentina: Contravenir a la sociedad

Por Norma Loto

 

Buenos Aires, enero.- Mariela Muñoz lleva consigo la historia de una madre, aunque no ha parido. Ella decidió adoptar a tres niños a quienes sus progenitoras originales no pudieron criar.

 

Pero había algo que no armonizaba con la acartonada moral, puesto que Mariela no era una mujer sino un varón que había desacatado su cuerpo y los mandatos culturales. Se había convertido en Mariela.

 

La denunciaron, pero la justicia quiso que Mariela Muñoz pasara a significar el nombre del derecho a la identidad de género en Argentina, pues con ella se instaló públicamente, en 1993, la discusión sobre la transexualidad y, por si esto fuera poco, el derecho a que la maternidad pueda ser ejercida por un transexual.

 

Posteriormente, en 1997, Mariela recibió la identidad femenina mediante un fallo judicial basado en la "irreversibilidad" de su situación, luego de una operación en la cual adaptó la morfología externa a su sexo psicológico. Entonces se le ordenó el cambio al Registro Civil: ya no sería más Leonardo, sino Mariela.

 

El caso de Mariela Muñoz es el más icónico, tal como analizó en aquel momento la reconocida psicoanalista argentina Eva Giberti. “El esfuerzo de la comunidad por entender los problemas de la transexualidad es mucho mayor porque se cuenta con el argumento de Mariela, cuya decisión maternal fue capaz de borrar o postergar el asombro y el rechazo que puede producir, en una sociedad patriarcal como la nuestra, quien se despoja de sus genitales masculinos y los canjea por la posición social de una mujer. Lo primero que se supone es que se trata de una persona trastornada”, comentó Giberti.

 

La legislación argentina prohíbe las operaciones de cambio de sexo y las mutilaciones, aunque establece que sólo pueden practicarse con autorización judicial y mediando causas comprobadas de enfermedad y supervivencia.

 

En los últimos meses de 2005, los medios argentinos se hicieron eco del pedido de un adolescente que, junto a sus padres, solicitaba que la justicia diera lugar a su pedido de cambiar de sexo.

 

El muchacho de 16 años de edad vive en la ciudad de Villa María, provincia de Córdoba, y solicitó someterse a un tratamiento hormonal como paso previo a una operación de cambio de sexo. Varios médicos urólogos respaldaron el pedido de quien, legalmente, recibió el nombre de Marcos, aunque en su cotidianeidad todos llaman Natalia.

 

El médico César Fidalgo, urólogo y cirujano de la ciudad bonaerense de La Plata, sostuvo que lo más aconsejable era esperar a que Natalia fuera mayor de edad para atender aspectos vinculados a su maduración psicológica y física.

 

Además, el especialista aseguró que "los diagnósticos de transexualidad son irreversibles” y comentó que "estos pacientes sienten un fuerte rechazo por sus genitales externos, hasta nos relatan lo que les cuesta higienizarlos".

 

Desde 1997 hasta el presente, Fidalgo operó a cinco personas y trata a 25 por año con cuadros clínicos de transexualidad.

 

Apreciaciones del sexólogo León Gindín a la agencia de noticias argentina DyN indican que en Argentina hay cerca de 800 transexuales. Se estima que de cada 40.000 a 50.000 nacimientos de varones, uno es transexual, mientras en la mujer la cantidad se eleva a 60.000.

 

"La causa es un misterio. Apenas existe una explicación teórica en el caso de los hombres que rechazan su sexo, pero ninguna en las mujeres", señaló Gindín.

 

En octubre de 2005, el juez en lo Civil y Comercial, José Luis Tresguerras, admitió el reclamo de un hombre para someterse a la operación que le permitiría “compatibilizar sus órganos genitales actuales con los del sexo femenino” y dispuso que, luego de la intervención quirúrgica, el Registro Civil procediera a cambiar su nombre en “todos los documentos públicos y privados que sea menester”.

 

Para Gindín, se trata de un paso "excepcional, porque en Argentina la justicia está acostumbrada a rechazar los pedidos de los transexuales, aunque muchas veces haya pruebas científicas de que se trata de casos clínicos y psicológicos".

 

 

Uruguay: Los caminos de la transexualidad

Por Cristina Canoura

 

Montevideo, enero.- "Los transexuales son las personas más valientes del mundo. Admiro su coraje porque viven con una disyuntiva: si no se operan, se alienan a sí mismos y, si se operan, las sociedad los aliena".

 

Estas declaraciones pertenecen a la blonda Felicity Huffman, nominada para los Globos de Oro como mejor actriz dramática. Para trabajar en el filme Transamérica, —aún sin estrenarse en el Cono Sur—, Huffman tuvo que aprender a caminar como un hombre que quiere ser mujer y usar genitales masculinos postizos. Durante meses ensayó la impostación de su voz hasta lograr un timbre grave que no delatara su verdadero sexo.

 

El desafío que el director Duncan Tucker le encomendó a Huffman era encarnar el papel de Stanley Osbourne, un hombre de mediana edad, culto y conservador, que un día decide cambiar de sexo para convertirse en Sabrina "Bree" Osbourne.

 

A los pocos días de operado, alguien le revela la existencia de un hijo desconocido, de 17 años; un drogadicto que se gana la vida prostituyéndose con homosexuales. A partir de ese punto de inflexión, se desarrolla la trama.

 

Sólo alguien capaz de hacer lo que hizo Huffman para poder meterse dentro de esa realidad humana —hablar horas con transexuales y especialistas que los operan y leer decenas de historias conocidas y desconocidas— podrá comenzar a entender qué siente y cómo es el mundo interior de una persona que nace con determinado sexo físico pero que desea, a toda costa, liberarse de sus propios genitales para vivir como un ser humano del sexo opuesto. Hasta que lo logra, los patrones se repiten: una existencia marginal, sórdida y truculenta.

 

Un trastorno mental

El transexualismo o transexualidad es considerado un trastorno mental de la identidad sexual diagnosticado por los psiquiatras sobre la base de criterios establecidos en la CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades, descripciones clínicas y pautas para el diagnóstico, 10ª revisión , elaborada por la Organización Mundial de la Salud) y en el DSM-IV (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 4ª edición, elaborado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría e identificado con el número 302.5).

 

Entre los criterios considerados para establecer el diagnóstico figuran, entre otros, el deseo irreversible de ocupar el rol sexual contrario, que debe durar al menos dos años, de forma continuada y no limitado a periodos de estrés y una sensación de disgusto, e incluso de repugnancia, por los caracteres sexuales primarios y secundarios propios del sexo de nacimiento (o sexo legal).

 

También el deseo irreversible de adquirir los atributos del sexo contrario mediante hormonas y operaciones quirúrgicas; los antecedentes de travestismo o de preferencias por usar ropas del sexo opuesto, en general desde la infancia; la percepción de sí mismo como heterosexual ante una pareja de idéntico sexo genético, anatómico y legal y percepción de sí mismo como homosexual ante una pareja de diferente sexo genético, anatómico y legal.

 

En el caso de las mujeres, quieren ser varón, tener pene, no desean crecer, tener mamas o hijos. En tanto, los hombres desprecian su pene y testículos, fantasean con tener hijos aunque saben que si se someten a una operación tampoco podrán concebirlos.

 

Para el psiquiatra y sexólogo uruguayo Andrés Flores Colombino, las causas de este trastorno son múltiples, pero nunca obedecen a alteraciones hormonales o genéticas. En su opinión, siempre corresponden a factores que incidieron en la crianza, especialmente antes de los tres años y medio, cuando se define la identidad de género.

 

Muchas veces se relaciona con padres o madres que no querían tener un hijo de otro sexo o con familias en las que predominan las mujeres y, en el caso de los varones, les trasmiten pequeños comportamientos femeninos, considera el especialista.

 

Señala asimismo que los tratamientos psicoterapéuticos y farmacológicos son inoperantes y los efectivos, que logran armonizar el sexo morfológico con el psíquico, son las operaciones quirúrgicas de adecuación sexual. De este modo, el individuo —hombre o mujer— se siente muy bien y el trastorno mental cesa una vez que la persona se opera.

 

Estudios realizados en Holanda señalan un caso cada 18.000 hombres que aspiran a ser mujeres y un caso cada 54.000 mujeres que quieren dejar de serlo, que superan las estadísticas internacionales.

 

Con una población de 3.200.000 habitantes, desde abril de 1991 hasta la actualidad, en Uruguay se han operado nueve transexuales hombres y una mujer en el Hospital de Clínicas (hospital universitario, el único que realiza este tipo de intervenciones).

 

Hasta esa fecha, y desde inicios de la década de 1970, se efectuaron otras siete operaciones de cambio de sexo (dos de mujer a hombre) en los servicios de urología de tres hospitales públicos de Montevideo, la capital del país.

 

No obstante, esas cifras bien pueden ser superiores, pues se sabe de personas que se han practicado las operaciones de reasignación genital en el exterior.

 

En general se trata de personas cercanas a los 30 años, con historias familiares marcadas por presencias femeninas muy significativas o por ausencias masculinas. La mayoría ha pasado por consultorios de médicos y psiquiatras sin solucionar su problema y llevaban muchos años con apariencia travestida, con automedicación de hormonas y, en algunos casos, con intervenciones quirúrgicas para la colocación de prótesis.

 

Su mayor preocupación y deseo es liberarse de los genitales que le confirman su identidad biológica y no tanto obtener el placer con el ejercicio de un coito diferente.

 

Cirugías cruentas

En abril de 2004, 22 años después que el urólogo Omar Clark y el cirujano plástico Augusto Villar practicaran en Uruguay la primera adecuación sexual de mujer a hombre en el estatal Hospital Pereira Rossell, un equipo de cirujanos plásticos, urólogos y ginecólogos del Hospital de Clínicas (dependiente de la Facultad de Medicina) inició el proceso de devolverle la identidad de género a quien, hasta ese momento, era una mujer de 30 años de edad.

 

Hacía cerca de cuatro años que estaba sometida a un proceso de diagnóstico de transexualismo sobre la base de los estrictos protocolos internacionales efectuados por especialistas del Departamento de Psicología Médica y de la Cátedra de Psiquiatría de la estatal Facultad de Medicina. Esos protocolos exigen un tiempo prolongado de estudios psicológicos y psiquiátricos a efectos de que los errores de diagnóstico sean mínimos.

 

Primero, los cirujanos retiraron las mamas y en el lugar de la aureola dejaron pezones. Luego, los ginecólogos extirparon ovarios, útero, trompas de Falopio y la parte alta de la vagina hasta que, finalmente, los urólogos se dedicaron a acondicionar la zona de la vulva y la uretra para que, en cuatro meses, se pudiera implantar allí un “neopene” —a partir de colgajos de piel del antebrazo— y otras estructuras genitales masculinas.

 

Según el doctor Luis García Guido, director de la Cátedra de Urología de la Facultad de Medicina que funciona en el Hospital de Clínicas y uno de los responsables de esta operación, el colgajo de antebrazo permite, con microcirugía, darle sensibilidad al miembro masculino. Otras técnicas toman piel del músculo.

 

Para conformar un pene (y eventualmente la uretra) con piel del antebrazo, se levanta la piel de esa región junto con venas y arterias, se le da la forma del miembro y allí se deja montado un tiempo. Posteriormente, se saca un nervio y una arteria de la parte baja del abdomen y se implanta el neopene en el pubis. Finalmente se repara el antebrazo con piel de otras regiones.

 

El nuevo órgano carece de rigidez y cumple una función apenas estética pero permite que la persona orine a través de la uretra peneana. La rigidez se puede conceder con una cirugía ulterior, mediante la colocación de prótesis o de báculos (obtenidos del esqueleto del pene de perros y conejos) que se colocan en la uretra y son removibles.

 

A partir de los labios vaginales, el equipo de cirugía plástica, coordinado por el doctor Jorge De Vecchi, realizó una “escrotoplastia” (creación de un escroto) para, eventualmente, colocar prótesis testiculares.

 

Los tratamientos posteriores incluyen hormonas masculinas para adecuar el tono de voz y el crecimiento de vello y barba.

 

Por su parte, la readecuación sexual de hombre a mujer implica la eliminación de los órganos sexuales masculinos y la conformación de una neovagina.

 

Ya en la década de 1980, el cirujano Augusto Villar comenzó a aplicar una técnica innovadora que consiste en utilizar la piel del escroto aumentada por expansores que se deben usar durante unas doce semanas para favorecer la formación de piel.

 

La técnica perfeccionada por este médico permite sacar la parte eréctil del pene, formada por los llamados cuerpos cavernosos, y conservar el glande, que se sutura de una manera especial para ubicarlo en el fondo de la nueva vagina, como si fuera el cuello del útero. Esta neovagina se va preformando con un molde de silicona en forma de pera alargada que debe usarse durante varios meses.

 

Cuestión de leyes

Culminada la larga y azarosa etapa de reasignación sexual, a estas personas aún les queda librar una no menos complicada batalla ante la justicia para que esta acepte concederles una identidad y les asigne un nombre para insertarse plenamente en la sociedad y competir en igualdad de condiciones en el mercado laboral. Para García Guido, esto “es tan terapéutico como implantarle los genitales deseados”.

 

En el derecho positivo uruguayo existe un vacío legal, pues no se prevé un mecanismo jurídico para regularizar las actas o partidas de nacimiento ante un cambio de sexo logrado por intervenciones médicas.

 

Hasta ahora los jueces recurren al mecanismo de rectificación “por enmienda” de esa partida, lo que presupone que existe un error que debe ser enmendado, pero no se ha aceptado la anulación de la partida original de nacimiento.

 

 

Nicaragua: Desafíos ante la diversidad sexual

Por Sylvia Torres

 

Managua, enero.- Recorrer el tránsito de un cuerpo que se siente ajeno hacia uno que se ajuste físicamente a la auto representación personal, es para los miembros de la comunidad de gays de Masaya, un pueblo ubicado a unos 30 kilómetros de la capital nicaragüense, un asunto un tanto abstracto y, en todo caso, lejano. Las operaciones de cambio de sexo se identifican como accesibles en América del Sur.

 

En su búsqueda por entender y afirmar el derecho a la diversidad sexual, este grupo ha identificado sus miembros según tipos de preferencias o identidades eróticas; travesti, homosexual activo, homosexual pasivo, homosexual declarado, homosexual en el closet, bisexual, entre otras.

 

Algunos identifican a Masaya como capital de los homosexuales en Nicaragua. En la comunidad local sólo se conoce de un compañero que se hizo implantar senos, los demás recurren a depilados, maquillajes, pelucas, vestuario y rellenos en brasieres para lograr una apariencia femenina.

 

La población travesti es considerable y, aunque algunos como Christian --pareja por ocho años de un ingeniero que se declara bisexual-- lo asume de manera permanente, para otros, como Javier, se trata de una manera ocasional de expresar su erotismo, un fetichismo.

 

Travestirse no es extraño en Masaya y en otras ciudades del país, donde la tradición religiosa popular celebra anualmente a San Jerónimo con el baile de La vieja y El viejo, en el cual la primera siempre ha sido un hombre disfrazado de mujer.

 

Las fiestas en San Jerónimo se celebran en septiembre, pero se extienden hasta octubre con la celebración del Toro Venado, un carnaval en el que los hombres disfrazados de mujeres satirizan la política nacional y los concursos de belleza.

 

Es el día de la trasgresión genérica, pues hombres que se precian de “machos” se visten ese día de mujeres. Desde hace unas décadas se ha convertido en un desfile de gay y travestidos del país y de Centroamérica. En la acepción que al carnaval le concede el ruso Mijail Bathkin, estas celebraciones proporcionan un espacio en el que se trastocan y subvierten las normas.

 

Durante el Toro Venado y las fiestas de San Jerónimo todo cambia de lugar; los hombres se permiten un espacio lúdico en el cual es lícito criticar y reírse del poder. También es posible cambiar simbólicamente de sexo, pero todo se trata de un entretenimiento, porque el entendido es que pasada la fiesta todo vuelve a su lugar.

 

O se supone que debería ser así porque, terminada la celebración, la represión, la discriminación y la resistencia regresan. En ese mismo departamento de Masaya, una lesbiana fue asesinada por el ex marido de su novia cuando la familia descubrió que tenía planes de fugarse con su novia. El caso fue presentado como un crimen de honor.

 

A pesar de este tipo de reacciones ante la diferencia sexual, en junio de 2005 se realizó allí la primera marcha por la diversidad sexual en la historia del país. Contra todo pronóstico, la movilización fue un éxito. La población cantaba “marica tu, marica yo” y bailaba al son de la canción “Color Esperanza”, del argentino Diego Torres. Cantaron gays, lesbianas y miembros de sus familias, junto a gente del pueblo que llegaron a apoyarles.

 

En Masaya, bajo el paraguas del Centro de Prevención del Sida (CEPRESI), homosexuales se han organizado para luchar en contra de la discriminación. Desde 2000, los “talent show” se fueron convirtiendo en actos más políticos.

 

Durante las pasadas elecciones municipales establecieron una alianza para apoyar a un candidato que ofreció abrir oportunidades de participación y de estudio para la comunidad gay, y llevó entre los candidatos a concejales a un declarado homosexual.

 

Pero la discusión sobre la transexualidad o la transgeneridad aún esta en ciernes. Las noticias de este debate llegan a través de la representación que la organización tiene en ILGALAC (International Lesbian Gay Assotiaton In América latina), boletines electrónicos sobre Diversidad sexual de Perú y la Red de personas Transexuales, Travestis de América “Silvia Rivera”.

 

Magaly Quintana, feminista del Foro de Sexualidad, Maternidad y Derechos, asegura que para aproximarse a la transexualidad es importante deconstruir la categoría sexo-género. Esta, agrega, “fue importante para el feminismo en el sentido de que permitió evidenciar las causas de la subordinación de las mujeres, pero en la actualidad se queda corta para explicar la complejidad de la sexualidad”.

 

Quintana señala como ejemplo que, respecto al sexo biológico no se es únicamente hombre o mujer, sino también hermafrodita. Y en lo que corresponde al género, existe un grupo de personas que tienen un sexo pero asumen un género diferente.

 

Para entender mejor la vivencia de la sexualidad, ella diferencia tres tipos de identidades: la sexual, determinada por las características biológicas y físicas de los órganos sexuales al nacer; la erótica, determinada por el objeto del deseo, es decir, aquel hacia el cual se orienta el deseo sexual; y la identidad genérica, expresada en el conjunto de roles, normas, deberes, reglas y prohibiciones impuestas por la sociedad en dependencia de los genitales con los que se vino al mundo.

 

La violencia de los patrones culturales polares, que dividen a las personas en hombres o mujeres, lleva a un sector a algunas a mutilar su cuerpo para conformarse con alguna de estas representaciones, señala. En su opinión, esa tendencia responde a un discurso médico que privilegia cambiar el cuerpo antes que cambiar los patrones culturales que constituyen el comportamiento genérico.

 

El reto radicaría en reconocer como un género diferente el de las personas que transgreden las normas culturales atribuidas al sexo con el que nacieron. Estas serían las y los transgenéricos.

 

El travestismo sería más un asunto de la manera de vivir el erotismo que una definición identitaria, comenta Quintana. En su opinión, el feminismo y la comunidad gay tienen ante sí el reto de profundizar la reflexión para asumir la diferencia sexual y encontrar nuevas formas de ser persona.

 

Mientras se organizan esos debates, quienes viven una sexualidad diferente a la norma patriarcal heterosexual se enfrentan con la represión del sistema.

 

Desde 1992, la legislación nicaragüense reformó el Código Penal con la Ley 150, que en su artículo 204 instituye la figura penal de “sodomía” y establece penas de uno a tres años para quienes promuevan, propagandicen o practiquen, en forma escandalosa, relaciones sexuales con alguien del mismo sexo. Así mismo sanciona las “faltas a la moral” en las que incluye actos obscenos, la desnudez y o su representación pública.

 

En Masaya, por ahora, el punto principal es buscar cómo sacar la diversidad sexual de la medicalización, que supone ubicar el discurso y la movilización política dentro de la lucha contra el sida. Como bien apunta Javier Moncada, director local de CEPRESI, hay asuntos también importantes como la falta de oportunidades de trabajo, la violencia y la discriminación.

 

 

Cuba: Avanza nueva propuesta

Por Dalia Acosta

 

La Habana, enero.- Once versiones del mismo documento ha acumulado la sexóloga Mariela Castro en los últimos meses y podría tener varias más antes de su presentación a todas las comisiones permanentes del parlamento cubano, a mediados de este año.

 

Como directora del gubernamental Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), Castro ha sido la principal impulsora de un proyecto que persigue la aprobación de una estrategia nacional para la atención integral e inserción social de travestis, transexuales y otras personas con trastornos de la identidad de género en Cuba.

 

La estrategia incluye un proyecto de ley para garantizar el cambio de documentación legal de toda persona transexual diagnosticada y el derecho a la operación de adecuación genital.

 

En medio de las presiones de trabajo, a pocos días de la presentación ante dos comisiones permanentes de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento), en diciembre pasado, y pendiente de nuevas reuniones de consulta con diferentes entidades, Castro accedió a conversar con SEM sobre la estrategia, la necesidad de su existencia y sus perspectivas reales.

 

La sexóloga recordó los cambios radicales que promovió la Revolución Cubana en la condición de la mujer, de la población negra hace más de cuarenta años y de las personas con discapacidades físicas. “¿Cómo no lo vamos a hacer también con las expresiones sexuales diversas? Esta revolución no se puede dar el lujo de esa incongruencia”, opinó.

 

Ideas para una estrategia

SEM: ¿Cómo surge la idea?

Tras una reunión que tuvimos en 2004 con transexuales y travestis que se atendían en el Cenesex. En ese momento había una serie de inquietudes a nivel local alrededor de algunos casos que provocaban escándalo público, se vinculaban a la prostitución y la droga o creaban otros trastornos que molestaban a la población. Sin embargo, en este proceso se metía a todos en el mismo saco y fue eso lo que quisimos diferenciar: no todas estas personas son así, como no todos los heterosexuales son delincuentes.

 

En aquella reunión, las personas que acudieron nos pidieron atención a estas contradicciones sociales que se estaban dando y que les afectaban directamente. Entre las principales quejas se encontraban las reacciones de la policía, que se tomaba la política y la ley por su cuenta, al no existir una orientación en ese sentido, y lo hacía desde los prejuicios y el desconocimiento. Era evidente la necesidad de una normativa. Lo primero que hicimos fue buscar y obtener el apoyo de la máxima dirección del Partido (Comunista de Cuba) y empezar a trabajar.

 

SEM: ¿Podría decirse que estamos ante la continuación de un trabajo de años?

Desde 1979 existe una Comisión Nacional de Trabajo para la atención a personas con trastornos en la identidad de género, que surgió como una propuesta de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). Pero la Comisión se ha centrado en los tratamientos hormonales, en los procedimientos de diagnóstico y otros aspectos de salud, pero no en lo social. Con estos antecedentes, pretendemos coordinar acciones que faciliten la integración plena a la sociedad de estas personas, que no solamente se atiendan desde el punto de vista de salud sino también psicosocial y que, por supuesto, de alguna manera quede plasmado en una normativa jurídica.

 

SEM: ¿Hacia dónde va la estrategia?

La idea es desarrollar un modelo de atención y tratamiento integral que, partiendo de los estándares internacionales, se ajuste a la realidad de nuestro país. Lo primero que planteamos es la capacitación, el desarrollo de recursos humanos y de la investigación científica en todas las instituciones con las que hemos estado hablando y llegando a acuerdos, como el Ministerio de Justicia, el de Salud Pública y el del Interior, la Fiscalía General de la República, entre otros organismos del Estado, gubernamentales y no gubernamentales.

 

También se propone elaborar una estrategia de comunicación que contribuya a la comprensión y el respeto de la comunidad hacia las personas con trastornos en la identidad de género e implementar programas de sensibilización social. Con el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social buscamos facilitar el empleo de estas personas respetando el aspecto físico que se corresponda con su identidad de género, aun cuando no se hayan realizado los cambios correspondientes en su documento de identidad.

 

En educación, planteamos influir en la formación del personal docente para lograr un conocimiento de los trastornos de la identidad de género según edades. Aunque estos trastornos se diagnostican en la pubertad, el personal educativo puede estar preparado para evitar que un niño o niña con determinados síntomas reciba rechazo, sea objeto de burlas o de humillación. Se trata de crear condiciones y normas educativas institucionales contra el rechazo cultural por estereotipos de género, orientación sexual y posibles trastornos de la identidad de género que podrían provocar la deserción escolar.

 

SEM: ¿En cuánto a la legalidad?

Estamos presentando un proyecto que incluye un reconocimiento jurídico con cambio de sexo. Incluso estamos planteando que todo transexual diagnosticado, se opere o no, tenga derecho a cambio de su documentación, desde el acta de nacimiento hasta su carnet de identidad. Este cambio de identidad se ha estado haciendo en tribunales municipales y provinciales, por un criterio de justicia de los propios jueces, pero para el Tribunal Supremo es importante que exista una normativa legal. Por la vía de los tribunales, cuatro cubanos, que se operaron en el extranjero, lograron cambiar su identidad en los últimos años.

 

De las 74 personas que han solicitado ser atendidas en el CENESEX desde 1979, tienen confirmado su diagnóstico de transexualidad 25 (23 de hombre a mujer y dos de mujer a hombre). Quedan 49 casos en estudio. Cuando se diagnostica un caso, se conversa con su familia y se va a su centro de trabajo para facilitarles su integración. Ya 13 de ellos tienen cambio de nombre en el carnet de identidad y ahora estamos en la gestión de otros 12 casos con el Ministerio de Justicia y el Ministerio del Interior.

 

No ha habido suicidio entre estos casos. Ellos se sienten atendidos aquí y confían en las gestiones que estamos haciendo. Ya algunos reciben de manera permanente el tratamiento hormonal y esos 25 diagnosticados están esperando la oportunidad de operarse.

 

Lo que estamos proponiendo no es difícil. Es algo que ya puede hacerse, que de alguna manera está funcionando y pienso que tiene muchas posibilidades de que sea aprobado y comprendido en algún momento. Estamos trabajando mucho para que sea lo antes posible. Yo se que le dará mucha alegría a los transexuales diagnosticados que llevan años esperando esta decisión.

 

Reacción al proyecto

SEM: ¿En qué consistió la presentación ante dos comisiones permanentes del Parlamento cubano en diciembre pasado?

Presentamos la estrategia y el proyecto de ley para consulta, escuchar recomendaciones, críticas y lo más interesante es que lo que escuchamos fueron sugerencias. La Comisión de Atención a la Infancia, la Juventud y la Igualdad de Derechos de la Mujer estaba bastante sensibilizada porque otras veces había recibido la participación del CENESEX, pero la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente participaba por primera vez y ahí era donde pensábamos que iba a haber más resistencia. Sin embargo, la reacción fue muy acogedora, muy comprensiva, y salieron recomendaciones muy inteligentes. Yo me sentí muy retribuida.

 

Los diputados se comprometieron a hacer gestiones para que dos ministerios que no nos habían recibido, respondieran a nuestra solicitud; propusieron que presentemos la propuesta en todas las comisiones permanentes del parlamento en la próxima sesión ordinaria, a mediados de este año 2006, y que entregáramos una documentación completa a cada diputado a la Asamblea Nacional para que puedan tener más argumentos.

 

Una diputada que siempre ha estado apoyando a transexuales y travestis, muy humana, muy sensible, muy inteligente, Irma Sehwerert, es madre de uno de los cinco cubanos que se encuentran presos en Estados Unidos (René González). Ella es una trabajadora social de base, con un caso de transexualidad en el barrio, y siempre ha estado pidiendo atención. A partir de su propia experiencia, ha dado argumentos bien convincentes en la Comisión de Atención a la Infancia, la Juventud y la Discriminación contra la Mujer.

 

Si algo me ha sorprendido en todo este proceso es que la reacción de la gente ha sido muy positiva. Y eso, me parece, quiere decir que este pueblo es más sensible que lo que a veces parece y tiene un alto sentido de la justicia social. Y con ese sentido, este pueblo puede razonar estas cosas cuando tiene elementos convincentes, científicos, para hacerlo.

 

SEM: ¿Estaríamos entonces ante una demanda de justicia social?

Las personas cuando no son nombradas ni en la política ni en la ley, no existen, se convierten en parias y entonces cada cual decide qué hay que hacer con ellas, de acuerdo con su interpretación de la realidad y eso no puede ser así. Cuando la persona no aparece ni en la ley ni en la política queda de alguna manera excluida y queda de alguna manera desprotegida.

 

Esta estrategia está centrada en brindar una atención integral a todas las personas que lo soliciten y contempla no sólo los aspectos inherentes a la salud pública sino también la responsabilidad que tiene toda la sociedad de facilitar la integración y el respeto a la dignidad de las personas con trastornos de la identidad de género. Yo creo que vamos por buen camino, un camino que abre puertas para otras iniciativas necesarias.

 

Recuadro:

¿Qué es el Cenesex?

El Cenesex surgió en 1989 como resultado del desarrollo alcanzado por el Grupo Nacional de Trabajo de Educación Sexual, creado en 1972 por la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), una organización femenina de masas con estatus no gubernamental. Integrada por especialistas y autoridades, la entidad funciona de manera adjunta a la comisión permanente del Parlamento para la atención a la infancia, la juventud y la igualdad de derechos de la mujer, con el propósito de crear e implementar el Programa Nacional de Educación Sexual y brindar información científica para la conformación de políticas.

 

Entre los objetivos del centro aparecen liderear el trabajo teórico- metodológico e investigativo que sirve de base a la política cubana de educación de la sexualidad; sistematizar el trabajo científico desarrollado en el área de la sexualidad humana y desarrollar los recursos humanos a través de un sistema de educación profesional permanente, encaminado a la sostenibilidad del Programa Cubano de Educación Sexual.Cenesex - http://www.cenesex.sld.cu/

 

 

República Dominicana: Reacciones ante propuesta legal en Cuba

Por Mirta Rodríguez Calderón

 

Santo Domingo, enero.- La transexualidad, realidad que inquieta a tanta gente y que acumula en el devenir social una carga tan alta de represiones, infelicidades y también luchas, es, entre las diversidades identificadas, una de las que suscita mayores suspicacias, particularmente desde posiciones y mentalidades retardatarias.

 

El anuncio de que el Centro Nacional de Educación Sexual en Cuba prepara una estrategia integral para la atención a las personas con trastornos de la identidad de género y un proyecto de ley para someterlos a consideración del Parlamento cubano despierta júbilos, sorpresas y admiración.

 

Sin embargo, en el medio especializado en República Dominicana las reacciones son diversas. De ese territorio del pensamiento provienen recomendaciones y alertas, sin que falten algunos rechazos y virulencias.

 

Apoyo al proceso cubano

”Creo que la iniciativa es muy interesante y constituye un paso de avance en términos del respeto a la identidad y la opción sexual, especialmente en el plano de las políticas sociales”, afirmó la sexóloga Maité Hernández, médica dominicana bien conocida por sus posiciones audaces.

 

La especialista confía en que la iniciativa cubana no tenga un enfoque medicalizado, clínico e institucional. “A veces ocurre y esto puede conducir a una visión simplista y que deje de lado aspectos mucho más importantes en el debate en torno a la transexualidad, y que son la base real de la discusión: los conflictos y las resistencias”, dijo.

 

A su juicio, lo esencial es el enfoque de derechos: “debemos enfatizar la reivindicación del placer y del erotismo para garantizar una visión integral que aporte en el ejercicio pleno de los derechos, especialmente los derechos sexuales”.

 

La joven profesional, cuyas frecuentes incursiones televisivas suelen provocar reacciones de todo tipo, subraya: “considero muy importante que apoyemos y participemos de este proceso que Cuba inicia”.

 

Puede marcar un hito en Hispanoamérica

“Ya conocía algo de esta iniciativa del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX). Se trata de un hecho que podría marcar un hito en Hispanoamérica”, comenta Leonardo Sánchez, director ejecutivo del grupo Amigos siempre Amigos (ASA).

 

Las red de ASA está compuesta por un grupo juvenil cuyos integrantes han completado el programa de entrenamiento para al prevención de las infecciones de transmisión sexual (ITS) y VIH/Sida.

 

“Conozco y respeto la trayectoria de Mariela Castro como sexóloga y como revolucionaria. Hasta la admiro porque, a pesar de los obstáculos, ha logrado plantear e imponer ideas innovadoras. Otra variante que habría que analizar es la que tiene ver con la vida cotidiana en Cuba. Eso hay que vivirlo”, señaló Sánchez.

 

De acuerdo con el ejecutivo, “la iniciativa de aprobar la operación de reasignación de sexo, que es como modernamente se conoce a este procedimiento, sería un gran avance”.

 

Pero alertó: “de ahí a pensar que esto contribuya con el respeto a los derechos humanos existe un gran trecho. Hasta en el lenguaje que suele usarse para abordar el asunto se coloca el transexualismo en la categoría de fenómeno o caso clínico, y esto no es respeto a los derechos humanos”.

 

El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, en su cuarta versión revisada, todavía coloca al transexualismo en la categoría de trastornos o desórdenes de la personalidad, recuerda el dirigente de Amigos siempre Amigos.

 

Eso significa que la propia ciencia aún no reconoce esta manifestación como buena y válida. Esto constituye entonces una gran amenaza para el clima de respeto que debe lograrse con las diversas manifestaciones de la sexualidad humana.

 

En las dos conferencias mundiales mas recientes se han presentado trabajos de "avance" sobre el "tratamiento" y "manejo" de la transexualidad. Inclusive hay dos nuevas categorías recién “descubiertas" o aceptadas: La intersexualidad (los hermafroditas)y la asexualidad (los que no hacen nada con ninguno de los dos sexos).

 

En conclusión, las reacciones a esta noticia deben ser diferenciadas; una cosa es el respeto a los derechos humanos, otra el reconocimiento de la diversidad y otra muy diferente son los avances científicos. “Son tres cosas que no siempre van de la mano”, resume el psicólogo, cuya labor de proselitismo a favor del respeto a las opciones sexuales es reconocida en su sociedad, donde estos temas y conductas con frecuencia polarizan los criterios.

 

Tratar el tema como un asunto femenino no genera justicia

Una perspectiva aguda, coincidente en la necesidad de cuidar el lenguaje con que se aborde el tema y se formule la ley, lo aporta Ileana Fuentes, una cubana radicada en Miami, fundadora allí de la Red Feminista Cubana: “Por ejemplo, decir ‘disfrazarse’ para describir lo que se hace cuando cualquiera -mujer u hombre- se viste con prendas femeninas, es de un sexismo alarmante”, comenta a SEM.

 

“Pienso que los proyectos del CENESEX y de la doctora Castro Espín merecen respaldo y aplausos”, subraya la académica, quien salió de Cuba cuando la Operación Peter Pan y cuyos avatares quedaron recogidos en el documental “Del otro lado del cristal”, de la creadora Marina Ochoa.

 

La Operación Peter Pan se desarrolló en Cuba en los ‘60s del pasado siglo, cuando muchos padres y madres enviaron a sus hijos pequeños solos hacia Estados Unidos, ante el falso rumor de que perderían la patria potestad sobre ellos en el país de sistema socialista.

 

Fuentes opina, no obstante, que en estos casos es necesario cuidar el enfoque. Tras una incursión mayor en la esencia del tema, considera que “abordar la transexualidad como asunto femenino no le hace justicia ni a los transexuales ni a las mujeres. La problemática de la persona transexual es sui géneris, no tiene que ver directamente ni con la mujer ni con la homosexualidad”.

 

Para Fuentes, no hay duda de que la mayoría heterosexual lo percibe así, a partir de los enfoques que se hacen en contextos heterosexistas. “En un mundo ideal, un hombre que se siente y sabe mujer en cuerpo equivocado, o en el caso de las mujeres, viceversa, debe tener protección y derechos en calidad de ser humano, no porque sea una mujer en potencia”, comentó.

 

“Institucionalizar la cirugía de ajuste de sexo es un paso al frente, especialmente en un país como el nuestro, donde hace 30 años se llevó a los campos de la UMAP a muchos cubanos de cualquier pinta ‘indeseable’: desde el pelo largo y los “pitusas de tubo” (pantalones vaqueros estrechos), hasta la conducta bohemia y el discurso contestatario.

 

Las Unidades Militares de Apoyo a la Producción funcionaron como campamentos de trabajo en el campo, entre 1965 y 1966.

 

“Hay que felicitar esta iniciativa, y aspirar a que aporte equidad y respeto a ese sector tan incomprendido de la población que tanto lo necesita”, resume la profesora.

 

Tratar el tema en primera persona

“Es de vital importancia el reconocimiento transexual en cualquiera de sus aspectos, especialmente sanitario y legal. No hacerlo implica cerrar los ojos a una determinada situación y dejar desprotegidas a personas cuya realidad social, en contraste con la obligatoriedad legal impuesta, entran en conflicto”, señala por su parte Beatriz Espejo, secretaria del Colectivo de Transexuales de Catalunya, España, consultada por correo electrónico.

 

Espejo asegura que la cobertura sanitaria es necesaria para las personas transexuales, máxime teniendo en cuenta que los motivos no tienen nada de frívolos, al contrario, constituyen algo tan fundamental como es la validación de la propia personalidad o identidad. 

 

Respecto a la cobertura legal, añade, “es obvio que sintiendo y manifestando el sexo en el que se vive, si esta vivencia íntima y social no se ve protegida en los documentos, se provocan situaciones de desprotección, malos tratos y discriminaciones de todo tipo que en nada beneficiarán ni a la persona transexual ni al resto de la sociedad”.

 

“La marginación, al fin y al cabo, es una lacra. Entiendo, además, que convendría asesorar a legisladores al respecto, pues lo deseable sería hacerlo bien. Lamentablemente hay demasiada ignorancia sobre esta cuestión”, aseguró.

 

“Tanto el Parlamento Europeo, la Organización Mundial de la Salud como organizaciones de derechos humanos de todo tipo, hace tiempo que se posicionaron a favor de los derechos transexuales, y el futuro en nuestro país, España, al igual que en muchos otros, está trazado por el avance de dichos derechos, aun cuando a las personas transexuales nos pueda parecer que se avanza despacio.

 

No a la imposición de roles

“El cambio de identidad y de sexo debe ser un derecho que debe tener cualquier ser humano: hombre o mujer”, opinó Ochy Curiel, cantautora dominicana actualmente radicada en la Argentina.

 

“Esta posibilidad cuestiona, de hecho, la imposición de roles, estereotipos que se asignan en la sociedad patriarcal donde se espera que haya una correspondencia entre el sexo y el género asignado.

 

“Una persona que nace con pene se espera que actúe como hombre, con poder, con la representación de la masculinidad en todos los aspectos. De una mujer se espera que, por tener vulva, se comporte como representante de la femeneidad contenida de sumisión y subordinación.

 

“La transexualidad abre entonces otras brechas de relación entre sexo-género-deseo y otras opciones de vivir la sexualidad”, destaca la feminista lesbiana en un análisis que va a las raíces.

 

“Sin bien entiendo que para la lucha política es importante que se legisle sobre esto, también es contradictorio. Estamos dando al Estado, de nuevo, el poder sobre nuestros cuerpos y me parece que la lucha política debe ir más allá de las legislaciones”, opina.

 

Soñadora siempre, Ochy se explica: “hablo de lograr un cambio cultural en donde no sea necesario este tipo de lucha, sino que se asuman todas las opciones posibles sobre la base de la libertad de las personas”.

 

 

Chile: Michelle Bachelet, primera presidenta socialista en América del Sur

Por Andrea González

 

Santiago de Chile, enero.- Un hecho histórico se vive en Chile desde el pasado domingo, cuando los cómputos del Ministerio del Interior comprobaron el triunfo a la postulante oficialista, Michelle Bachelet, como próxima presidenta de la nación.

 

Bachelet venció por siete puntos en las urnas, en segunda vuelta, al candidato de la oposición, el empresario multimillonario Sebastián Piñera. En su primer discurso después de elegida, ese mismo día, y ante miles de seguidores congregados en la Alameda, Bachelet expresó su deseo de que su gobierno “sea recordado como un Gobierno de todos y para todos”.

 

La doctora pediatra de 54 años de edad venció como la única candidata de la Concertación de partidos de centro izquierda, que incluye a demócratas cristianos, socialistas, radicales y socialdemócratas, y que lideró el retorno a la democracia en Chile, después de los 16 años de la dictadura que encabezó Augusto Pinochet.

 

La futura mandataria no dejó pasar la oportunidad de homenajear a su padre, el general de las Fuerza Aérea de Chile (FACH), Alberto Bachelet, muerto tras el golpe de Estado de 1973. “Hay alguien que en este momento estaría muy orgulloso. Un hombre al que quisiera abrazar esta noche. Ese hombre es mi padre, Alberto Bachelet Martínez, general de la Fuerza Aérea de Chile (…) Siento que de alguna manera inexplicable estoy cerca de él”, dijo.

 

El discurso de Bachelet fue una conjunción entre su historia personal, la de su fuerza política de apoyo y sus pretensiones futuras. “¿Quién hubiera pensado hace veinte, diez o cinco años, que Chile iba a tener como presidenta a una mujer?”.

 

En alusión a pasajes personales, señaló que “la violencia entró a mi vida destrozando lo que amaba. Porque fui víctima del odio, he consagrado mi vida a revertir ese odio. Y convertirlo en comprensión, tolerancia y, por qué no decirlo, en amor”.

 

Bachelet y su familia fueron víctimas directas de la dictadura militar encabezada por el general Augusto Pinochet, quien puso fin con un golpe de Estado al gobierno democrático del presidente socialista Salvador Allente, el 11 de septiembre de de 1973.

 

Su padre sufrió tortura y murió en la cárcel, en 1974. En 1975, ella y su madre fueron detenidas, también torturadas y salieron al exilio forzoso, hacia Australia primero y Alemania después, hasta su regreso a Chile, en 1979.

 

“Trabajaré incansablemente por nuestra nación. Tengo una agenda ambiciosa que emprenderé el mismo día que entre a La Moneda”, dijo.

 

Bachelet se comprometió a que “en 2010 habremos consolidado un gran sistema de protección social”, a tener un gobierno dialogante y participativo. “Mi compromiso como Presidenta será recorrer, junto con ustedes, un tramo más de esta gran alameda de libertad que hemos venido abriendo”, finalizó.

 

Sexta en América Latina

Aunque paulatinamente las mujeres han logrado ganar espacios en diferentes áreas de la sociedad y comparten responsabilidades con los hombres, pocas han llegado al cargo de presidentas, especialmente en América Latina.

 

Con su triunfo, la doctora Michelle Bachelet se convirtió en la sexta mujer que llega a la presidencia en América Latina en las últimas tres décadas.

 

Sin embargo, a diferencia suya, la mayoría alcanzó el poder lo hicieron gracias al capital político heredado de sus familiares, más que por su propia popularidad. Algunas, además, tuvieron esposos gobernantes.

 

En 1974, Isabel Martínez llegó a la Presidencia de Argentina luego de la muerte de su marido, el general Juan Domingo Perón. El golpe de Estado encabezado por los generales Videla, Massera y Agosti terminó con su mandato, en 1976.

 

Lydia Gueiler Tejada asumió como Presidenta interina de Bolivia en 1979, pero al año siguiente fue derrocada por los militares.

 

En Nicaragua, Violeta Barrios de Chamorro fue la abanderada de la Unión Nacional Opositora en las elecciones de 1990. Con el respaldo de Estados Unidos, logró derrotar a Daniel Ortega del Frente Sandinista. En 1997 fue sucedida por Arnoldo Alemán, quien fue condenado por corrupción.

 

También a inicios de la década de los noventa, Ertha Pascal Trouillot tuvo un breve paso por la Presidencia de Haití; mientras en 1999 Mireya Moscoso asumió como primera autoridad en Panamá, heredando el capital político de su marido, Arnulfo Arias Madrid, quien fue tres veces presidente de este país.

 

No obstante, las mujeres comienzan a asomar con más fuerza en el cono sur. En Argentina, “señora K”, Cristina Kirchner, ha logrado consolidar en las urnas el poder de su marido Néstor. En Colombia, la economista Cecilia López se perfila como candidata para suceder a Álvaro Uribe, además de la candidata peruana Lourdes Flores.

 

En el resto del mundo las mujeres han logrado un rol preponderante en los últimos años, pero aún son pocas las que ocupan el principal cargo en sus países. En octubre, Ángela Merkel se convirtió en la primera de su género en alcanzar la cancillería germana, en tanto Helen Clark goza de un significativo apoyo ciudadano Nueva Zelandia.

 

Recuadro

Hoja de vida

Michele Bachelet nació en Santiago, la capital chilena, el 29 de septiembre de 1951. Tiene un hijo y dos hijas: Sebastián, de 26 años; Francisca, de 21; y Sofía, de 12. Es médica y tiene estudios de post grado en Ciencias Militares. Además del español e inglés, habla con fluidez alemán, francés y portugués. Su madre, Ángela Jeria, es arqueóloga. Su padre, Alberto Bachelet, llegó a General de Brigada en la Fuerza Aérea de Chile.

 

Además de asumir cargos como dirigente estudiantil, durante el gobierno de la Unidad Popular se incorporó a la Juventud Socialista. Luego del golpe de estado de 1973, es apresada, torturada y sale al exilio en 1975. Vive primero en Australia y luego en la República Democrática Alemana, donde prosigue estudios de medicina en la Humboldt Universität, de Berlín.

 

Regresa a Chile en 1979 y se recibe como cirujana en 1982 y s e integra a diversas actividades políticas por la democracia. Se hace cargo del área médica de la Ong PIDEE (Protección a la infancia dañada por los estados de emergencia), para dar apoyo profesional a hijos de detenidos y víctimas del régimen militar.

 

Con la restauración de la democracia, en 1990, se incorpora al Servicio de Salud Metropolitano Occidente como epidemióloga y luego a la Comisión Nacional del Sida. Simultáneamente fue consultora de la Organización Panamericana de la Salud, de la Organización Mundial de la Salud y de la Agencia de Cooperación Técnica alemana (GTZ). Desde 1994 fue asesora del Ministerio de Salud en temas de Atención Primaria y en gestión de Servicios de Salud.

 

Cursó estudios sobre estrategia militar en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE), y mereció una beca para el curso de Defensa Continental en el Colegio Interamericano de Defensa, en Washington DC, en 1997. A su regreso se incorpora como asesora del Ministro de Defensa. Fue ministra de Salud del gobierno de Ricardo Lagos en 2000 y sentó las bases de la Reforma de Salud, en un proceso participativo amplio de jornadas ciudadanas y de Mesas de Reforma, con la incorporación de usuarios, empresarios y técnicos, académicos, colegios profesionales y gremios de la salud.

 

En 2002 fue nombrada ministra de Defensa Nacional, la primera mujer con ese cargo en la historia de Chile y de América Latina, y con escasos precedentes en el resto del mundo. El punto más alto de su carrera es el triunfo en las elecciones presidenciales el pasado 15 de enero, que la convertirá en la primera mujer en la historia de Chile que llevará la banda presidencial.

 

 

Violencia: Niños torturan animales y escapan impunes

Por Mariana Ramirez Corría

 

La Habana, enero.- Cada día se hace más frecuente la violencia y el abuso hacia los animales, no sólo en Cuba, sino en todo el mundo.

 

La conocida antropóloga Margaret Mead (1901-1978) declaraba en una ocasión que "una de las cosas más peligrosas que le pueden pasar a un niño es matar o torturar a un animal y salirse con la suya".

 

La isla caribeña no es una excepción. "Con horror vemos cómo se multiplica y genera violencia", explica a SEM Nora García, presidenta de la Asociación de Protección a los Animales.

 

Además de animales abandonados en las calles, a los que pocas personas les prestan auxilio, se añade una cierta moda de entrenar perros para peleas callejeras entre ejemplares de la especie canina.

 

"Es la violencia que los menores copian de sus padres cuando estos se agreden entre sí o a ellos. Es la violencia hacia la mascota de la familia que se convierte en un acto criminal ", subraya Nora.

 

"No hace mucho descubrimos un perro arrojado a una alcantarilla para que muriera de sed y hambre. Días después, una gata era lanzada a los arrecifes del malecón habanero con su camada", agregó un tanto aterrada.

 

La violencia y el abuso hacia los animales están presentes en todas partes. El asesinato, como negocio, da la vuelta al mundo. En Canadá, bebés-focas son despellejadas vivas para aprovechar su piel. En China, perros y gatos son asesinados a palos para su consumo como alimento --por una supuesta cultura-- y sus pieles se comercializan como material barato para juguetes de "peluche".

 

Realmente la infancia y la sociedad donde se desenvuelve reciben la peor parte de estas acciones. El animal sufre y muere, pero la niña o niño sin ayuda queda marcado para toda su vida.

 

Varios estudios han demostrado que la actitud de la población infantil hacia los animales puede predecir perfectamente su comportamiento futuro. La actitud hacia los animales indefensos abusados demuestra una tendencia muy alta a la violencia.

 

De acuerdo con la Asociación Americana de Psiquiatría, los jóvenes asesinos involucrados en disparos y ataques en escuelas, asesinaron y abusaron de los animales antes de hacerlo con sus compañeros de clase.

 

Al hablar de cómo emergen los asesinos en serie, Robert Ressier, fundador de la Unidad de Ciencias del Comportamiento del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos, se refirió a los "niños que nunca aprendieron que está muy mal sacarle los ojos a un cachorro".

 

"En Cuba, cada día crece más la violencia o el abandono de animales. A veces los tienen en una azotea, a agua, sol y sereno, y allí les lanzan, de vez en cuando, algo de comer. Otras veces los amarran en un pequeño patio interior, sin apenas espacio para voltearse, o en un balcón" explica García.

 

"Hemos presenciado cómo los perros son pateados por los adolescentes y cómo los pequeños caballitos enanos, los ponys, flacos, con poco pelo y con parásitos, arrastran su hambre por los parques con un niño encima que disfruta de su 'paseo'', comenta García con clara tristeza.

 

Es preocupante que se le reste importancia a un acto de crueldad hacia un ser vivo. Torturar o matar a un animal no es acción propia de chiquillos, en realidad se trata de una señal de alarma de un posible trastorno de conducta.

 

Ressier señaló, durante un curso magistral impartido en el Centro Reina Sofía para el estudio de la Violencia, en España, la importancia de no obviar los actos de crueldad hacia los animales por parte de niños, niñas y adolescentes.

 

"Es un trastorno de conducta" enfatiza el especialista."Hay que estudiar las motivaciones y la etiología. Por ello es importante incluir información sobre crueldad hacia animales en los instrumentos para medir a los jóvenes en situación de riesgo de cometer conductas antisociales o violentas", agregó.

 

El agente especial del FBI, Allen Brantley, declaraba recientemente que, durante los últimos 150 años, el conocimiento convencional y los programas de educación humanitaria les han llevado a pensar que un menor de edad que crece maltratando animales acabará siendo insensible a otros seres humanos.

 

"Desde 1980, a raíz de múltiples informes sobre asesinos en serie y de masas, se ha renovado el interés en estos estudios, ya que se descubrió que tenían un denominador común: habían cometido actos de crueldad hacia animales en su infancia, a menudo presenciados por sus vecinos, que no quisieron dar parte a la policía", enfatizó Brantley.

 

Nora García, quien lucha a diario por defender a cuanto animal encuentra por las calles, en condiciones de abandono, declara a SEM que "mientras estas situaciones se mantengan, mientras nuestros niños y jóvenes vean esto como algo cotidiano y natural, nunca aprenderán a identificarse con el sufrimiento ajeno.

 

"Verán a los animales como máquinas sin sentimientos, no registrarán nunca que lo que están haciendo o viendo está mal y, por consiguiente, al causarlo ellos mismos no pueden sentir ese daño como algo malo".

 

Para García, "sólo educando a niños bondadosos podremos ganar esta batalla y frenar la violencia. Hablo no sólo de nuestro país, sino de todo el mundo", subrayó con signos de tristeza ante lo que no han podido evitar, a pesar del arduo trabajo en que están empeñados.

 

 

Colombia: Campaña para legalizar aborto

Servicio de Noticias de SEM

 

Bogotá, enero.- La prensa nacional sigue centrando la batalla por la legalización del aborto en Colombia en la figura de la abogada feminista Mónica Roa.

 

Roa ocupó las páginas de los principales medios colombianos desde que presentó, en abril pasado, una demanda para despenalizar el aborto por violación, riesgo de vida y malformación congénita.

 

En diciembre 2005, la Corte Constitucional desestimó la demanda por falta de argumentos. Acto seguido, Roa la replanteó en busca de la declaración de inconstitucionalidad de todos los artículos del Código Penal colombiano que definen el aborto como crimen.

 

Según el analista brasileño Alberto R. S. Monteiro, los periódicos colombianos presentan a Roa como la autora de la demanda. "Sin embargo, el domingo 11 de diciembre, antes de que la segunda demanda hubiera sido presentada y cuando aún ningún periódico colombiano tenía información al respecto, El New York Times anunciaba en su edición dominical los detalles de lo que sucedería y que la demanda sería presentada en la mañana del lunes siguiente", denunció Monteiro.

 

A diferencia de los periódicos colombianos, el diario estadounidense no presentó el caso como una iniciativa personal de la abogada, sino de "un grupo internacional de derechos de la mujer".

 

El diario cita a la propia Roa reconociendo que hay más gente detrás de su "iniciativa" y nombra a la organización estadounidense Women's Link Worldwide, cuyo sitio web afirma que la demanda forma parte de un proyecto de mayor importancia de esa entidad, denominado Litigio del Alto Impacto en Colombia por la Inconstitucionalidad del Aborto (LAICIA)."

 

Entre las organizaciones abortistas que conforman este frente internacional figuran: Center for Reproductive Rights, Escuela de Derecho de la Universidad de Yale, Human Rights Watch y la Asociación Sueca para la Educación Sexual.

 

También la Universidad Autónoma de Madrid, Asociación de Abogados para los Derechos Humanos de la Escuela de Derecho de Harvard, Católicas por el Derecho a Decidir en Estados Unidos y Canadá, International Planned Parenthood Federation, Alan Guttmacher Institute e International Woman's Health Coalition. La lista completa de organizaciones involucradas aparece en http;//www.womenslinworldwide.org/proj_laicia.html.

 

Monteiro también recuerda que, en marzo de 2005, Roa ofreció una conferencia en la Universidad de Nueva York donde presentó, con anticipación y detalle, la estrategia de Laicia en Colombia.

 

El experto recordó que, en dicha entrevista, Roa aseguró que las abortistas Católicas por el Derecho a Decidir se ocuparían de las cuestiones religiosas y el debate con la Iglesia. Para más detalles sobre lo que dijo Roa en Nueva York se puede visitar:

http;//www.law.nyu.edu/newscalendars/2004_2005RTKseries/roa.html

 

Según Monteiro, en 2000 la red organizada por el Centro de Derechos Reproductivos -del que depende el grupo de Roa- actuó en causas relacionadas con el aborto en diversos países.

 

En Hungría, la red consiguió derogar una nueva ley que limitaba el acceso al aborto y, en Rusia, organizó un congreso de bioética para impedir la introducción de un Código de Bioética que, según el Centro, minaría derechos sexuales básicos.

 

"Pero la red también actúa en Nigeria, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Guatemala, México, Perú, Polonia, Rumania, Sudáfrica, India, Nepal , Pakistán y decenas de otros países en África.

 

 

Chile: Estudio revela uso de metales en las culturas andinas

Por Andrea González

 

Santiago de Chile, enero.- Los pueblos prehispánicos de la región de los Andes no utilizaron los metales para manufacturar herramientas o armas para la guerra, como en Asia o Europa, sino que los emplearon con fines simbólicos.

 

Hace 10.000 años el ser humano logró modificar las características físicas y químicas de ciertos minerales para producir utensilios, herramientas, armas y ornamentos como las joyas. Los antiguos pueblos de los Andes --en los actuales territorios de Colombia, Perú, Bolivia, Argentina y Chile--, una de las zonas más ricas en recursos minerales, desarrollaron centros de extracción de oro, plata, arsénico, estaño, níquel y cobre hace 4.500 años.

 

Primero recolectaron los metales en su estructura nativa y luego comenzaron a darles forma, mediante la aplicación de calor o martillándolos. Más tarde aprendieron a manipularlos de manera más compleja, fundiéndolos, plateando superficies o aplicándoles incrustaciones de piedra o conchas.

 

A diferencia de otras culturas, no utilizaron los metales principalmente para fabricar herramientas y armas. Por el contrario, los usaron con fines religiosos, simbólicos y rituales.

 

Es justamente esta herencia de elementos ornamentales prehispánicos la que ha sido recopilada en el libro Joyas de los Andes: metales para los hombres, metales para los dioses; elaborado por el Museo Chileno de Arte Precolombino y auspiciado por el Banco Santander Santiago.

 

Según escribe en el texto el antropólogo y subdirector técnico del Museo del Oro de Colombia, Roberto Lleras, para que la orfebrería se pudiera constituir como una tradición artesanal tuvo que existir un contexto que lo demandara y, en el caso de las sociedades prehispánicas de los Andes, este fue de orden religioso y político. De vital importancia, por lo tanto, fue el uso que le dieron a los ornamentos personajes como los caciques o curacas, chamanes o sacerdotes.

 

"La necesidad de expresar y hacer visibles símbolos e ideas en las ceremonias fue la que generó un conjunto de situaciones públicas en las cuales la orfebrería jugó papeles importantes", describe el profesional. Los objetos orfebres también fueron utilizados en contextos funerarios como símbolos de regeneración de los muertos o de tránsito hacia "otra vida". De ellos destacan las máscaras funerarias.

 

La orfebrería no consistió en hacer simples joyas, aclaran en el texto los expertos, sino artefactos sagrados o para ofrendas, que fueran usados como adornos corporales o faciales, que significaban poder. Ese proceso se desarrolló en 3.500 años, con pueblos que fabricaron ornamentos de metal en la Colonia, como el mapuche y su famosa platería, que surge hacia el año 1600 d.C.

 

Incrustaciones sagradas

Un común denominador en gran parte de las culturas de los Andes fue la búsqueda de colores y texturas superficiales en la orfebrería. La técnica más utilizada fue lograr el dorado y plateado por oxidación, mediante un procedimiento que contiene aleaciones de metales como el oro, la plata y el cobre. Esta técnica fue refinada por antiguas culturas del sur de Colombia y norte de Ecuador.

 

Pero estos pueblos no sólo usaron las aleaciones de metal o recubrimientos metálicos, también las incrustaciones y pinturas, como en el caso de las culturas moche y sicán, de la costa central y norte de Perú: aplicaron pinturas elaboradas con minerales de mercurio (cinabrio) para lograr un llamativo color rojo.

 

Los artesanos experimentaron también con la incrustación de piedras preciosas y semipreciosas como turquesa, esmeraldas y lapislázuli.

 

El sonido del metal, además, cumplió un rol sagrado: "Muchos bastones de mando, literas y ornamentos de las culturas vicús, moche, chimú o inca poseen campanillas o cascabeles, que permitían emitir un sonido sagrado".

 

 

España: Más niños y niñas nacen fuera del matrimonio

Servicio de Noticias de la Mujer

 

Madrid, enero.- El 25 por ciento de los niños y niñas españolas nace fuera del matrimonio, el doble que en 1995, reportan agencias noticiosas que ahondan en asuntos sociales.

 

Uno de cada cuatro niños nace ya fuera del matrimonio. De los 454.591 bebés nacidos el año pasado en España, 114.020 (25,1 por ciento) eran de madre no casada, según informes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

 

La proporción es mayor entre las mujeres extranjeras (42,4 por ciento) que entre las españolas (22,3 por ciento). Las extranjeras más prolíficas en 2004 fueron las marroquíes (13.016 hijos) y las chinas se situaron en el quinto lugar (2.385). Las bodas civiles (casi cuatro de cada diez) ganan terreno al matrimonio religioso.

 

Hay más hijos e hijas naciendo fuera del matrimonio, según revelan los datos difundidos por el INE. Sin embargo, la cifra se sitúa por debajo del nivel que se alcanza en otros países europeos como Suecia (56 por ciento en 2002) o Irlanda (31,1 por ciento). La media de nacimientos extramatrimoniales en la Unión Europea en 2000 era del 27 por ciento. La menor proporción se alcanzaba en Grecia (cuatro por ciento) e Italia (9,7 por ciento), indican datos de Eurostar.

 

El fenómeno de los bebés de madres no casadas se ha acelerado desde 2000 (17,74 por ciento). En 1975, los hijos nacidos fuera del matrimonio sólo suponían el 2,03 por ciento. La proporción se ha incrementado incluso en los años en que descendía la natalidad. El período de baja de nacimientos duró desde 1976 hasta 1998.

 

El matrimonio civil sigue ganando terreno. De las 216.149 bodas celebradas en 2004, 80.047 (37 por ciento) fueron ante el juez o en el ayuntamiento. La cantidad de uniones religiosas, masivamente católicas, ha descendido al 63 por ciento (en 1990 eran ocho de cada diez).

 

Las mujeres extranjeras han sido decisivas para lograr el repunte de la natalidad que se registra en España desde finales de los noventa del pasado siglo. En 2004 dieron a luz al 13,7 por ciento de los 454.591 nacidos, según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas.

 

Quizás 2006 arroje una respuesta social que indique el nivel de compromiso que realmente decide tener una pareja cuando de traer bebés al mundo se trata.