![]() |
||
|
Inicio Quiénes somos Corresponsales Resumen Semanal Coberturas Especiales Servicios SEMlac Archivos Enlaces |
||
|
Secciones: Adolescentes/Jóvenes Ancianidad/Geriatría Sexualidad y salud reproductiva
Corresponsales: |
Latinoamérica: El VIH/sida sigue invadiendo los vientres maternosPor Alba Trejo
Guatemala, noviembre (Especial de SEMlac).- De alentador, muy poco. En Latinoamérica la atención para madres gestantes seropositivas no ha tenido avances significativos en los últimos seis años.
Cerca de 14.710 bebés han nacido con el VIH/sida en los últimos seis años, en 10 naciones latinas, según datos de fuentes oficiales y no oficiales consultadas por SEMlac en Argentina, Bolivia, Colombia, Cuba, Guatemala, México, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.
Esta cifra, sin embargo, supone un subregistro, porque en la mayoría de los países de la región se carece de datos confiables sobre la transmisión vertical de mujeres seropositivas.
Todavía hay madres que desconocen los procedimientos para evitar transmitir el virus a sus hijos, un asunto ignorado en muchas de las naciones latinas. A excepción de la práctica de la cesárea para evitar el contagio con los fluidos, que prevalece en gran parte de las naciones investigadas, los procedimientos confiables para evitar el contagio de los neonatos aún no son del dominio público.
Las leyes tampoco están del lado de las latinas seropositivas. Pese a contar con legislaciones a su favor, estas no se enmarcan para apoyar a las mujeres con el virus en el momento de decidir sobre su salud sexual y reproductiva.
En Bolivia, cuya población es de tres millones 200.000 habitantes, hay 12.000 personas seropositivas, y aunque su índice es uno de los más bajos de América Latina, allí el silencio ampara las estadísticas.
Aunque se sabe únicamente de cinco bebés nacidos positivos en 2008, los datos de pequeños fallecidos o huérfanos por VIH/sida, desde que esa pandemia se instaló, no se reportan por ninguna entidad.
Resulta igualmente oculta la cifra en México. En ese país de 95 millones de habitantes, la epidemia marcó la vida de 3.099 infantes desde la década de los ochenta a la fecha. Sin embargo, sigue siendo una incógnita las defunciones de la niñez contagiada.
La muerte de los pequeños con VIH/sida, en cambio, sí se toma en cuenta en Uruguay. Después de 21 años, tras la llegada del virus, 68 fueron sepultados victimas de la pandemia porque no recibieron el tratamiento de antirretrovirales a tiempo, según el Departamento de Vigilancia en Salud (DEVISA) del Ministerio de Salud Pública.
Con una población de 36.138 personas infectadas y aproximadamente 1.800 embarazos con riesgo de transmisión vertical al año, Perú -que cuenta con 28 millones de habitantes- ha monitoreado una pérdida de la niñez que no fue atendida a tiempo.
Los bebés infectados con VIH llegan a sumar 1.500, pero 10 por ciento muere antes de apagar sus dos candelitas en aquel país, según el Ministerio de Salud.
Allí mismo, cerca de 90 por ciento de las y los pequeños fallecen antes de llegar a ocupar un pupitre en la escuela, de acuerdo con el documento Estrategia Sanitaria Nacional de control y prevención de las ITS y VIH/sida.
En tanto, en Guatemala el sida es un asunto de familia y como resultado de estas uniones alrededor de 4.690 niñas y niños han nacido portando el virus, desde que se supo del primer caso de infección en un adulto, señala el Programa Nacional del Sida.
Y si bien en 1995 el número de huérfanos a causa de la pandemia fue de 680, las autoridades de salud prevén que en 2010 serán 44.000. Esta nación centroamericana, al igual que otros países latinos, carece de un conteo de niñas y niños fallecidos por la pandemia.
Los cuadros estadísticos relacionados con este dato permanecen vacíos en Uruguay. Jorge Quian, Director del Programa de Salud y Niñez del Ministerio de Salud Pública de ese país suramericano, confirmó a SEMlac que en la actualidad esa nación carece de datos sobre niños huérfanos del sida.
Cuba, sin embargo, mantiene al día sus cifras de defunciones por la pandemia en la niñez. Allí conviven 25 niños infectados, casi la totalidad por transmisión directa y el resto por varias causas, como la detección tardía de la seropositividad materna o la irresponsabilidad personal de esas gestantes. Diez han fallecido por causa del VIH desde la aparición, en 1986, del primer caso seropositivo a ese virus en esa isla caribeña.
Aunque en Colombia se carece de datos de muertes por ese motivo, pruebas de tamizaje realizadas entre 2003 y 2007 detectaron que, de 547.164 gestantes, 1.127 fueron diagnosticadas con VIH.
De estos embarazos hubo 866 nacimientos, de los cuales 827 recibieron profilaxis. Como resultado, solo 30 de esos bebés heredaron la condición de seropositivos al VIH.
Otro obstáculo en las naciones latinoamericanas es la poca recurrencia de las gestantes a practicarse la prueba del VIH.
La Oficina de Naciones Unidas para el sida en Perú reporta que solo un tercio de las mujeres embarazadas se realiza el diagnóstico del VIH en esa nación. Por eso nacen 600 bebes infectados cada año, según el Ministerio de Salud.
Guatemala no se queda al margen. ONUSIDA revela que 40 por ciento de las embarazadas reciben asistencia natal en los centros de atención pública, por lo que esas muchas veces dan a luz sin saber si están contagiadas.
En Uruguay y en Cuba hay adelantos. La prueba del VIH se le practica a toda mujer gestante previo su consentimiento. Si la prueba resulta positiva, se inicia el tratamiento junto a su bebé, de acuerdo con el protocolo nacional.
Según explicó a SEMlac el doctor Hernán Laca, consultor de ONUSIDA, esta profilaxis consiste en un régimen de tres antivirales que reciben las embarazadas y que se inicia a las 14 semanas de gestación, hasta que finaliza el embarazo.
República Dominicana reportaba 2.663 pequeños con VIH hasta 2008, pese a que las mujeres se practican de forma gratuita la prueba.
En este país se ofrece consejería pre y pos prueba, y se administra una dosis de medicamentos y antirretrovirales a la madre y al niño en las primeras horas de nacido, así como una opción de alimentos para los bebés.
Tal y como sucede en Guatemala, en la mayoría de las naciones latinoamericanas la cesárea es la forma más utilizada de evitar el contagio al momento de dar a luz. De las 1.795 cesáreas efectuadas en 2008 en el Hospital de la Mujer de Uruguay, 305 correspondieron a mujeres con VIH SIDA.
Con buenas prácticas adquiridas, en Perú y Bolivia se insta públicamente a las madres portadoras a practicarse la cesárea para evitar el contacto del recién nacido con los fluidos o sangre, en el momento del parto.
También hay ejemplos a seguir en México, donde hay sitios de apoyo como el Mesón de la Misericordia, que facilita la prueba de detección a las madres, las acompaña durante el embarazo y el parto, y les da seguimiento a los pequeños por dos años.
Alentadores resultan también los esfuerzos en Paraguay, donde el Programa de Prevención de la Transmisión Vertical del sida disminuye el nacimiento de niños contagiados. Un total de 138 niñas y niños fueron traídos al mundo con el virus, pero en relación con el número de habitantes de esa nación, seis millones, la incidencia es baja.
No por eso deja de preocuparse Gloria Aguilar, del Programa Nacional del sida de Paraguay, para quien las cifras pueden no ser un reflejo real porque las mujeres embarazadas difícilmente acceden al sistema de salud, por lo tanto, no se hacen las pruebas de VIH.
Para Guatemala es complicado generar la preocupación en las mujeres por hacerse la prueba del VIH/sida, debido a su situación multicultural.
En este país centroamericano, 60 por ciento de las mujeres son indígenas con creencias culturales y religiosas fuertemente arraigadas, como que sus maridos tomen como infidelidad que ellas accedan a hacerse una prueba de VIH.
Las únicas mujeres que tienen contacto con ellas para tocar su cuerpo son las comadronas, por eso el Programa Nacional del Sida recurre a más de 1.100 de ellas para que atiendan el 90 por ciento de los partos, y les informen sobre la transmisión vertical, dice Mariel Castro, directora del Programa.
Capacitarlas aumenta la cobertura porque son ellas las que convencen a las mujeres para que tomen las medidas necesarias.
En Bolivia, Perú, Guatemala, Cuba, Argentina, México y Paraguay el acceso al tratamiento de antirretrovirales es gratuito.
Norberto Fonseca, del Centro Nacional de Prevención de las ITS/VIH/sida, en Cuba, precisa que, en la isla, todos los niños y niñas tienen acceso a los tratamientos. Y todas las mujeres infectadas que deseen tener hijos, reciben medicina y consejos especializados para minimizar el contagio.
Cesárea, inyecciones en el momento del parto, así como un jarabe para el bebe durante cuarenta y dos días y el sustituto de leche materna, es lo que se ofrece a las gestantes contagiadas en Paraguay.
Argentina, sin embargo, no corre con esa suerte. Allí solo uno de cada cuatro bebes portadores estaría accediendo a los tratamientos antirretrovirales, señala la agencia de noticias de la niñez, Red ANDI.
El monto de los antirretrovirales varía en los países latinos, entre los 800 y 2500 dólares anuales por niño.
En República Dominicana, Gustavo Rojas, presidente del Consejo Presidencial del Sida (COPRESIDA) reveló que actualmente 10.270 personas, entre ellas 800 niños, reciben tratamientos con antirretrovirales.
Actualmente las terapias antirretrovirales que se les ofrecen a las madres gestantes en México ha reducido la incidencia de transmisión entre dos y ocho por ciento.
Los nuevos tratamientos a los niños mexicanos que nacen con el virus, incluso, les da la posibilidad de vivir de 15 a 20 años, señala la Comisión Nacional contra el sida.
Colombia destaca que en 2009 quedaron registrados 1.286 casos de gestantes con serología positiva para VIH, de las cuales 77 por ciento revirtieron la infección.
La estrategia peruana para hacer frente al VIH/sida incluye un tratamiento antirretroviral de gran efectividad (TARGA), completamente gratuito para todos los empadronados en los establecimientos públicos de salud.
Es importante destacar que Perú y República Dominicana detallan que en sus respectivos países han quedado huérfanos del sida 17.000 y 33.000, respectivamente. Cuba tiene 128 niños y niñas huérfanas, y más de mil hijos sanos de padres infectados.
Resistencia a hacerse la prueba, cuestiones culturales que oprimen a las mujeres y escasa atención médica en los países de la región latinoamericana y caribeña son algunas de las conclusiones a las que han llegado los expertos del VIH/sida en la región y que contribuyen a que, en América Latina, los niños sigan naciendo bajo la sombra de la pandemia. |
|
|
||