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Cuba: Alerta ante posible incremento de casos de influenzaPor Raquel Sierra
La Habana, octubre (Especial de SEMlac).- En Cuba las personas son generalmente efusivas y, a no ser que alguien desagrade en extremo, lo más común en un encuentro es saludarse con un beso en la mejilla, o al menos un gesto de afecto. Ahora, ante el virus A/H1N1, los más precavidos lo piensan dos veces, para evitar posibles contagios, mientras las autoridades llaman a elevar la responsabilidad individual.
El pasado 17 de octubre, 173 días después de confirmada la entrada del virus en el país, el Ministerio de Salud Pública reconoció la existencia de 695 casos y la muerte de siete personas.
El primer informe de fallecimientos —tres mujeres embarazadas— fue dado a conocer en un programa de televisión sobre la situación epidemiológica del país, el pasado día 9.
"Hasta el momento, en una tendencia similar a la de otros países, los grupos más vulnerables son las embarazadas y la población infantil menor de cinco años; estos llevan cuidados especiales", explica a SEMlac Natacha Barrios, doctora del policlínico Plaza de la Revolución, ubicado en uno de los municipios más céntricos de La Habana.
Ella, al frente de un grupo de estudiantes de segundo año de Medicina, participa en las visitas a la escuela vecina para indagar sobre los alumnos con fiebre y gripe, tomar la temperatura a cada uno de los niños y niñas y orientar sobre las medidas preventivas.
"Si se confirma un caso, hay que cerrar la escuela durante siete días, como una manera de prevenir posibles contagios", señala. Las pesquisas en el sistema de educación abarcan a los más de dos millones de estudiantes, desde los círculos infantiles hasta las universidades de ciencias pedagógicas.
De acuerdo con el doctor Ernesto Mc Cook, vicedirector de higiene del policlínico Plaza, "cuando en la comunidad aparece un caso, no se mueve al paciente del lugar para evitar contagiar a alguien más. Se realiza una visita médica, se le orienta al enfermo el uso del nasobuco (tapaboca) y se activa una ambulancia de urgencia que lo traslade hacia el hospital".
"El aislamiento es importante porque el virus es transmisible desde que empiezan los primeros síntomas hasta 10 días después", explica.
"Esta enfermedad es muy parecida a otras infecciones respiratorias que se presentan en el país por estos meses, conocidas como estacionales, cuando el otoño tropical da paso al invierno. La diferencia está en que es mucho más agresiva, puede complicarse y provocar necrosis pulmonar y la muerte", agregó Mc Cook a SEMlac.
"En otros tipos de gripe se presentan también síntomas como fiebre alta, fuerte dolor de cabeza y malestar general. Aquí la necrosis ocasiona además falta de aire, por lo que, para ser más precisos en el diagnóstico, se requiere indagar siempre sobre el posible contacto del paciente con alguna otra persona enferma", apunta el especialista en medicina general.
La influenza por el virus A/H1N1, considerada por algunos médicos como simuladora, por ser mutante, dura como promedio de cinco a siete días, aunque los síntomas pueden extenderse hasta dos semanas o más, alertan los expertos.
Además de embarazadas y menores de cinco años, entre los grupos de mayor riesgo se encuentran también los niños con alguna discapacidad y las personas que presentan enfermedades crónicas del corazón, asma, diabetes mellitus y obesidad.
Grupos vulnerablesEntre las medidas de máxima prioridad en el sector de la salud en Cuba, se encuentran la detección temprana de casos de embarazadas con fiebre y otros síntomas, para evitarles complicaciones. Se estima que la evolución es favorable cuando la atención comienza en las primeras 48 horas.
Jenny Soto tiene 26 años y 32 semanas de embarazo. "El médico y la enfermera me visitaron y me explicaron que, si presentaba fiebre, vómitos, nauseas o secreción nasal, debía acudir corriendo a la consulta", cuenta.
También fue instruida en los cuidados fundamentales para prevenir el contagio: "me dijeron que anduviera siempre con un pañuelo por si alguien tosía a mi alrededor; y evitara salir a la calle, sobre todo a lugares de mucha aglomeración de personas. Por suerte, no he tenido nada de eso", agrega, mientras espera un ultrasonido de rutina.
"Aunque todos estamos expuestos, normalmente, durante el embarazo el sistema inmunológico sufre cambios, porque se concentra en el nuevo ser en formación, lo que convierte a las futuras madres en propensas a infecciones, sobre todo renales y respiratorias", explicó a SEMlac el doctor Juan Carlos Farrán, especialista en ginecoobstetricia.
Según datos oficiales revelados el día 9 en la televisión estatal cubana por el doctor José Ángel Portal, viceministro de Salud Pública, unas 2.100 embarazadas presentaron síntomas y 110 de las confirmadas con la influenza estuvieron en estado grave.
De los 695 casos comprobados en la población general, hasta el 17 de octubre, 203 fueron niños, agregó el vicetitular.
La pediatra Libertad Martín explica que la vulnerabilidad en las edades tempranas radica en el incompleto desarrollo del sistema inmunológico, lo que hace que se padezca con cierta frecuencia de infecciones respiratorias agudas, fundamentalmente en tiempos de cambios de temperatura, como sucede en el invierno cubano.
Según los especialistas, en la población infantil la enfermedad puede presentarse con fiebre alta no explicable, e incluso en recién nacidos puede ser la única manifestación. En niños y niñas mayores aparecen, con mucha frecuencia, laringitis, faringitis, bronquitis y neumonía.
Percepción de riesgoCuando apareció el virus A/H1N1 en el país, a finales de abril, al reportarse 13 casos en jóvenes mexicanos, estudiantes de medicina en la isla, se estableció la práctica de informar cada semana el número y procedencia de los nuevos casos. Con posterioridad, la información pública fue escaseando hasta prácticamente desaparecer.
De unos 200 casos a inicios de agosto, la epidemia saltó a más de 600 a inicios de octubre. Algunas personas consideran que, aunque la explosión no ha sido tan elevada, tal vez podría haberse controlado más.
"Si no se dice nada, baja la percepción de riesgo, pues las personas piensan que la situación no es alarmante. Incluso, dentro del sector de la salud, solo estaban al tanto del cuadro real los médicos directamente vinculados con la atención de los pacientes", considera una doctora que atiende casos de terapia intermedia y prefirió no revelar su identidad.
Para la especialista en medicina general Bárbara García, mientras no se tenga la vacuna, las personas deben ser responsables con esta y otras enfermedades. Según las autoridades, la vacuna llegaría al país a inicios del próximo año. "Si el médico orienta permanecer en la casa, no hay porqué estar en la calle, tosiendo en un ómnibus o un teatro, porque las personas pueden complicarse y contagiar a otros", advirtió.
En su conversación con SEMlac consideró que "un enfermo debe cuidarse y pensar en los demás; por ejemplo, ponerse un tapaboca aunque sienta calor y sea incómodo, pues las microgotas de la saliva se dispersan hasta cuatro metros. Eso es válido también para el personal de la salud, por su cercanía con las enfermedades".
El doctor Jorge Ramón Sancristóbal, al frente de un consultorio del municipio Plaza, en la capital cubana, y con una larga práctica médica, apunta que "como aparentemente todo está normal, la gente se despreocupa, pero cada cual debe ser responsable porque la influenza A/H1N1 mata, y por eso hay que extremar las medidas y acudir con prontitud a una unidad del sistema nacional de salud para ser valorado.
"Las medidas no son nada nuevo, sino las normas tradicionales de higiene, que no pocos incumplen: lavarse las manos cuando se llega de la calle, mantener la higiene personal, no intercambiar objetos de uso personal y taparse la boca la toser. Son normas de educación que hay que seguir y ahora extremar", opina Beatriz, una profesional de la información.
Momento complicadoLa epidemia de A/H1N1 transcurre en un momento complicado. Por una parte, se avecina la temporada invernal, en la cual abundan las infecciones de transmisión respiratoria (IRA), Así, la posibilidad de extensión de los enfermos se estima hasta cerca de un millón de personas, según pronósticos.
Por otra, en el país hay casos de dengue, mal que transmite el mosquito Aedes aegypti, con altos niveles de infestación. Además, desde hace semanas, hay brotes de conjuntivitis.
Según las autoridades sanitarias, durante este año se produjeron 48 casos importados de enfermos de dengue procedentes del extranjero, así como brotes de esa patología, uno en julio, en el municipio de Centro Habana, y otro, desde hace más de 70 días, en el de Playa, ambos en la capital.
Otras provincias del país, como Guantánamo, Santiago de Cuba, Bayamo, Camagüey y Santa Clara, presentan elevados niveles de infestación del vector.
Ante la situación epidemiológica actual, José Ernesto Betancourt, del Estado Mayor General de la Defensa Civil, llamó a la población de la isla de 11,2 millones de habitantes, a cumplir las medidas establecidas con similar disciplina y rigor con los que se responde a las dictadas en casos de ciclones tropicales.
Mientras que las autoridades de educación exhortan a cumplir con las medidas preventivas, el sistema de salud ha adoptado otras estrategias como convertir los servicios de atención a enfermedades respiratorias de los centros pediátricos en unidades cerradas, para evitar visitas innecesarias, creado capacidades extrahospitalarias para el ingreso a las personas portadoras, así como la disponibilidad de 2.500 camas para la atención a pacientes graves.
Recuadro
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