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República Dominicana: Enfrentamientos por una cementeraPor Mirta Rodríguez Calderón
Santo Domingo, junio (Especial de SEMlac).- La propagandizada política medio ambiental dominicana corre el riesgo de rodar por tierra si no se echa atrás el proyecto de construir una gran fábrica de cemento Portland, en las cercanías del parque nacional de Los Haitises —segundo reservorio del oro azul y la masa verde mayor del país—, pese a vigorosos levantamientos populares en contra, protagonizados por ecologistas.
Las cosas han tomado tal cariz que, hace una semana, un tribunal contencioso y administrativo (se expresa, pero no decide) dispuso "la suspensión provisional de la licencia y la paralización de las construcciones para la cementera".
La presidenta de la sala, Sara Henríquez Marín, una magistrada joven, desafía muchos intereses al recusar una licencia dada por la mismísima Secretaria de Medio Ambiente del gobierno. Actuó en respuesta, al menos temporal, al proceso incoado por el Movimiento de Campesinos Trabajadores de las Comunidades Unidas y el Espeleogrupo de Santo Domingo.
La jueza se cuidó de aclarar que no prejuzgaba el fondo del asunto, sino la pertinencia de medidas cautelares hasta que se prueben otras implicaciones del asunto.
El Consorcio Minero Dominicano es la firma que aspira a invertir 300 millones de dólares en esta industria, ubicada en la comunidad de Gonzalo, provincia de Monte Plata, a algo más de hora y media rumbo al norte, desde Santo Domingo. El sitio, de gente pobrísima, franquea uno de los accesos a la reserva natural de Los Haitises, por cuya preservación se está peleando.
Fabulosos capitales monetarios y políticos de la segunda capital del país, Santiago de los Caballeros, se mueven ahí, fundamentalmente de la familia Estrella (uno de los suyos aspiró a la presidencia de la República hace dos años), en alianza con otros poderes y también enfrentados a capitales poderosos que querrían evitarse la competencia en el monopolio de esta industria clave de materiales de construcción.
Medio centenar de personas, jóvenes en su mayoría, encabezados por la estudiante María de la Mar Mella, han formado campamento en el sitio donde se están disponiendo facilidades constructivas para la gran planta que —dicen quienes saben— contaminaría toda el área, en particular los caudales acuíferos, con incalculables daños para la nación.
El gobierno y los capitales a favor de la cementera dicen que no, que la industria estaría a tres y medio kilómetros de la reserva natural, que emplearía a algunos cientos de gentes paupérrimas que viven allí y no dañará el medio ambiente, porque la industria misma opera con seguridad para no dañar ni el aire ni los ríos.
Pero la gente no lo aprecia así, sino todo lo contrario. Un leve resurgir de la capacidad de movilización social, que se va advirtiendo en los últimos meses, se ha expresado con mucha fuerza.
Sectores de clases media y baja se han unido para defender Los Haitises. Juntos han salido a las calles, han hecho vigilias y piquetes y acampado en el monte; jóvenes estudiantes de las universidades de élite y de la estatal UASD, intelectuales, obreros y, notoriamente, campesinos.
El movimiento de mujeres se comporta muy beligerante, no sólo por la urgencia de preservar la naturaleza que, en general, ellas comprenden muy bien, sino porque se sabe que son quienes deben atender las enfermedades, infecciones y daños a la salud de toda la familia.
También los medios de comunicación han tomado posiciones encontradas según los dineros que les financian. Un periódico, El Caribe, de larga tradición, ve múltiples ventajas en la presencia de esta industria en suelo dominicano, mientras otros diarios y espacios audiovisuales han dado voz a quienes se oponen.
El por qué de los porquésEs lo que todo el mundo se pregunta: ¿por qué una cementera tan cerca de Los Haitises? ¿Por qué no en otro sitio?
Fátima Portorreal, una antropóloga muy ligada a la realidades de la producción agrícola y del ambiente, intuye y adelanta que se trata de juegos políticos que podrían estar enfilados a demeritar a Jaime David Fernández Mirabal, secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, ex vicepresidente de la República y parte de una familia ilustre y respetada.
Porque, "¿qué hace Cemento Estrella intentando sacar la caliza de la plataforma cárstica de los Haitises?; ¿Acaso puede creerse que el ministro Fernández Mirabal, considerado un hombre respetable e incorruptible, se haya dejado usar por el discurso neoliberal que no respeta la preservación de recursos naturales que son propiedad del pueblo dominicano y no del Estado o de un gobierno de turno?", comenta Portorreal a SEMlac. Algunas respuestas aportan las reflexiones y datos de Julio Mieses sobre esta polémica, animada por un grupo de jóvenes:"una de las razones por la que la cementera quiere instalarse ahí es por la caliza, la cual forma un 70 por ciento del cemento". Los Haitises, por sus características, cuenta con gran cantidad de caliza y, por eso, su gran potencial de almacenamiento de agua subterránea Mieses subraya que "los Estrella se han encargado de difamar a los ecologistas que han acampado en la zona de concesión utilizando sus medios de comunicación: El Caribe y el canal radiotelevisual CDN".
El reconocido economista dice más. Refiere que "en un levantamiento hecho por una persona conocida, se vio que en el área concesionada a Manuel Estrella hay arroyos y, además, está por ahí cerca la cueva de Gumersindo, una zona arqueológica con pictografías de los taínos". "El daño que puede provocar la cementera abarca varios aspectos. Primero, al clima, ya que las altas emisiones de CO2 (la caliza para el cemento tiene como residuos el CO2 porque es carbonato de calcio) alterarían el clima y no llovería los 280 días que llueven al año en Los Haitises", aclara. Segundo, la posible contaminación de aguas subterráneas, ya que los residuos de la cementera, sea aceite o cualquier otra sustancia, puede acabar en los acuíferos. Tercero, la contaminación ambiental y la deforestación en la zona de concesión (por más que digan que van a sembrar 25.000 árboles) no compensa los que cortarán para sacar caliza".
Criterios expertosLa reserva natural de Los Haitises está protegida por varias leyes, una de las cuales preserva los lugares donde nacen ríos y hay cavernas. Bajo los 1.800 kilómetros de Los Haitises hay de 15.000 a 20.000 cavernas. Lo más contradictorio de este enfrentamiento es que fue la propia Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales la que rindió un informe en 2006, tras el estudio de varios expertos que desaconsejan del todo la concesión de este territorio para una cementera. El documento es enfático al recomendar que se deben "conservar las fuentes acuíferas que se encuentran dentro de los terrenos del área de la concesión. En el lugar se observaron varias lagunas temporales que están protegidas por la Convención Ramsar, por la cual el Estado Dominicano se comprometió en conservar y proteger los Humedales. "El estudio del impacto ambiental del Consorcio Minero Dominicano carece de un inventario exhaustivo sobre las especies de flora y a su vez los cuadros sobre las especies de aves, anfibios y reptiles están incompletos si nos basamos en los conocimientos sobre la biodiversidad de especies del Parque Nacional Los Haitises y áreas periféricas que ha desarrollado la Dirección de Vida Silvestre y Biodiversidad".
En conclusión, la mayor de todas las contradicciones está subrayada en el mismo protocolo: "Los impactos que causaría la explotación del suelo y subsuelo serían incalculables generando un impacto negativo a las especies de flora y fauna presentes".
A esos juicios se añaden los de la presidenta del Grupo Jaragua, Ivonne Arias, quien declaró al diario Clave digital que ese proyecto es inviable en su ubicación actual porque Los Haitises capta cerca de 1.000 millones de metros cúbicos de agua, que son imprescindibles.
Reacciones diversasCualquiera que observe la realidad dominicana sabe que hay un régimen presidencialista y que es en la cúpula del poder donde casi todo se decide. Tanto, que una editorialista conocida, Inés Aizpún, ha afirmado que este proyecto ya no lo detienen las manifestaciones populares, y únicamente se frenaría con la intervención directa del presidente Leonel Fernández.
Aunque el presidente Fernández ha hablado poco sobre el tema, ha dicho en su más reciente declaración que pedirá a la Comisión de Medio Ambiente de Naciones Unidas que opine sobre el asunto.
En el conjunto de defensores de Los Haitises está la Academia de Ciencias, donde el ambientalista Luis Carvajal dijo a SEMlac que "la planta cementera estará justamente sobre la formación de las aguas de Los Haitises" y los daños serían irreversibles, no sólo para esa zona, sino para varias provincias que son partes de este inmenso bosque de riquezas naturales: "Hubo un Estudio Hidrogeológico Nacional de la República Dominicana Fase II, por el cual se determinó en 2004 que la unidad hidrogeológica de Los Haitises "no sólo se concentra dentro de la reserva ecológica", sino que "ocupa una superficie de 1.682 kilómetros cuadrados, que se distribuyen en las provincias Sánchez Ramírez, Duarte, Samaná, Monte Plata y Hato Mayor", refiere Carvajal.
La Academia de Ciencias, y Carvajal en particular, están siendo muy activos en este enfrentamiento.
Otras organizaciones que se oponen son los Círculos Camañistas, el Foro Social Alternativo, la Asamblea Nacional Ambiental, COTEDO, Pastoral Ambiental de la Iglesia Católica, Colectiva Mujer y Salud y la Federación Nacional del Transporte la Nueva Opción; como también Justicia Global, la Confederación de Mujeres Campesinas, La Multitud, Espeleo Group, Movimiento Campesino de las Comunidades Unidas, una de las que auspició el proceso que pasó a la Justicia.
La batalla por salvar la reserva de Los Haitises, no obstante la decisión del Tribunal Contencioso de colocar un freno a la licencia y detener la construcción, puede registrar todavía episodios más fuertes: hace tres semanas las y los ambientalistas acampados en Gonzalo fueron hostigados y amedrentados por camiones cargados de fuerzas militares.
Y además de la defensa a ultranza del Secretario de Medio Ambiente, del diario El Caribe, está también el senador Charlie Mariotti, de la provincia de Monte Plata, que acoge el grueso de Los Haitises, quien ha publicado páginas enteras defendiendo el proyecto y las riquezas de esa región.
Informó que están capacitando a un ejército de 600 jóvenes que cuidarán de la reserva. Pero asegura que la cementera no está en el área de amortiguamiento de Los Haitises y que no dañarán el ambiente, sino que generará empleos.
Obviamente, faltan batallas por dar y capítulos por escribir.
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