![]() |
| Inicio Quiénes somos Corresponsales Resumen semanal Coberturas especiales Servicios SEMlac Archivos Enlaces |
|
Costa Rica: Desde el epicentro de la triste*Por Carmen Lía Meoño
San José, enero.- Contaban los awapas (brujos indígenas) que Pachamama se enamoró de Chibuzú (Volcán Poás) y le dio una gran cantidad de regalos: una imponente montaña, un hermoso cráter, ríos y cataratas, bosques y una variedad de raras especies de animales y plantas.
Durante algunos siglos vivieron en sus laderas los indígenas botos y después comenzaron a llegar los campesinos con sus pueblitos y tradiciones: iglesias, canchas de fútbol, cantinas y escuelitas, en medio de fincas de flores y fresas, pastizales y vacas.
Hace una semana regresó un espíritu envidioso y, asombrado ante el "aparente" idílico paisaje, visitado por 200.000 turistas al año, tachó con violencia el lienzo. Desde entonces, nosotros, habitantes del pie de la montaña, tenemos el corazón en la mano y las lágrimas en los ojos. Nos preguntamos ¿qué pasó?, y nos tomó dos días darnos cuenta del tamaño de la tragedia.
Después comenzaron a llegar las tristes historias de la gente que habitaba el coloso. Hablaban de las niñas nicaragüenses que vendían cajetas (souvenirs) a turistas en Varablanca y que fueron desenterradas debajo de un terraplén, aún tomadas de las manos.
Contaban del padre y su hija que fueron hallados entre los escombros de la soda de Cinchona, fuertemente abrazados. Corrían los rumores de Roberto el Panadero, si…ese muchacho, hijo de la vecina, que se fue, la mañana del jueves, con dos primos a traer queso a Poasito y jamás volvieron.
También narran de una vieja y su nietecita que vagan entre las carpas de los refugiados buscando otros familiares. Y las desoladoras historias de pueblos enteros desaparecidos y de los vecinos de Sarapiquí que buscan el río perdido entre los derrumbes de la montaña. Muchos dicen que los animales, vacas, perros, cabras, gatos y caballos deambulan hambrientos y abandonados.
Rápidamente nos juntamos para ayudar, algunos prestaron sus brazos para arrebatar de la tierra a seres queridos, otros sacamos cosas de las casas y los bolsillos para apalear la miseria. Cada uno esta haciendo lo que puede en medio de esta dura lección de humildad y solidaridad.
Este domingo, un grupo de amigos artistas, subiremos a la montaña con un poco de lápices de colores, papel, cuentos y canciones para espantar la tristeza y el dolor de los niños y niñas que se encuentran en los campamentos. Y a pesar de que todos estamos dispuestos a levantarnos de entre las ruinas y seguir adelante, a veces nos detenemos asustados porque aún tiembla…
*SEMlac publica este breve testimonio de una de las protagonistas que ha vivido de cerca el dramático terremoto de 6,2 grados en la escala de Richter que sacudió, el pasado 8 de enero, la turística zona del volcán Poás, en Costa Rica, a unos 40 kms de San José, y que cobró la vida de al menos 23 personas y siete desaparecidos. |