Reportajes y noticias de SEMlac

Del 14 al 20 de abril de 2008

 

 

Guatemala: Niñez en el abandono, a siete años de las metas del milenio

Por Alba Trejo

 

Guatemala, abril.- Su rostro transmite tristeza, desesperanza y olvido. Sus ojos reflejan la vulnerabilidad que representa ser niña o niño en Guatemala. No hay sonrisas, ni alegría. Sólo temor al futuro.

 

Así de dramático es el sentimiento que transmite la fotografía de María Marcos, la niña que ilustra la portada del informe "La niñez guatemalteca en cifras", dado a conocer por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en este país centroamericano y que coloca a la población infantil en una situación crítica de abandono.

 

María Marcos es esa pequeña de origen maya. Con apenas cinco años de edad, refleja la situación de pobreza, desigualdad y exclusión que atraviesa la infancia y la adultez guatemalteca, principalmente la indígena, la menos favorecida en todos los aspectos sociales.

 

El documento presentado por UNICEF, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Sistema de Naciones Unidas en Guatemala, es un compendio estadístico que abarca de 2000 a 2008, y demuestra los pocos avances logrados a favor de la infancia en salud, educación y protección.

 

Ocho son las áreas fundamentales para garantizar el futuro de la niñez guatemalteca, en las que poco o nada se ha avanzado, señaló Magda Medina, representante de UNICEF en Guatemala, quien aseveró que esta situación se debe a la falta de interés de las autoridades por cambiarla.

 

Por su parte, la coordinadora del Informe Nacional de Desarrollo Humano, Karin Slowing, es tajante al indicar que esto no favorece el cumplimiento de las metas del milenio para la infancia en 2015, que fueron trazadas por 140 gobernantes del mundo, reunidos en Nueva York, en 2000.

 

Además, Slowing puso en duda que se cumplan porque esta nación es la quinta de Latinoamérica con el índice de pobreza más alto.

 

En Guatemala la niñez conforma cerca de los seis millones de habitantes entre cero y 17 años de edad. De este número, 63,9 por ciento vive en condiciones de pobreza y 19,2 en pobreza extrema y los indígenas (82,4 por ciento) son los más afectados.

 

De acuerdo con la encuesta Nacional de Economía y Vivienda, cinco de cada 10 personas en este país están en situación de pobreza y dos de cada 10 viven en condiciones de pobreza extrema. A eso se suma que, en Guatemala, alrededor de un millón de niñas y niños padece de desnutrición crónica.

 

Para los expertos en derechos humanos no es de extrañar, si se toma en cuenta el diagnóstico del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá, según el cual la dieta de la mayoría de los guatemaltecos es monótona, escasa y baja en vitaminas A y hierro.

 

La alimentación en este país está basada en tortillas de maíz, frijoles, pan, tomate y huevos, factor que hace que la anemia sea generalizada, esencialmente en las niñas y niños de uno a cinco años de edad.

 

María Marcos vive en esa realidad: ella pertenece a ese grupo de pequeños que han nacido en un hogar donde el número de hijos alcanza los siete, algo que, a juicio de la UNICEF, constituye uno de los índices más altos de procreación de América Latina.

 

En salud, la atención a la infancia guatemalteca sigue siendo débil. Datos del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social revelan que niñas y niños siguen muriendo, como hace 10 años, por causas prevenibles. Los fallecimientos ocurren por infecciones respiratorias agudas, parasitismo intestinal, infecciones del tracto urinario y anemias, y son las niñas las más afectadas.

 

En el informe "Mírame, situación de la niña indígena en Guatemala", la gubernamental Defensoría de la Mujer Indígena señala que el país tiene una deuda pendiente con las niñas mayas. Resolver esa problemática histórica es más que urgente, para que pronto estas niñas puedan contar con las mismas oportunidades de aquellas que nacen en buenas condiciones.

 

El proceso de invisibilización de la mujer indígena comienza desde la infancia, en el hogar, donde se considera que las tareas domésticas son consustanciales a su sexo y género, y llega a estimarse que la niña no necesita asistir a la escuela porque su lugar está junto a la tinaja para acarrear agua, la piedra de moler masa y el fuego para cocinar, cita el documento.

 

La etnia maya conforma el 60 por ciento de los 13 millones de habitantes del país. Sus mujeres sólo logran concluir el primer año de primaria en la escuela, frente a las menores no indígenas que alcanzan a concluir los seis años de la primaria.

 

Situaciones como la explotación infantil también alarman a los organismos de derechos de la niñez. La Organización Internacional del Trabajo informó que existe alrededor de un millón de menores de edad que realizan algún tipo de trabajo a riesgo de su salud e, incluso, su vida.

 

Tanto es así que el Estado de Guatemala reconoció, en 2001, que en este país existen las peores formas de trabajo infantil, entre estas la recolección de basura, reciclaje de vidrio y papel, producción de juegos pirotécnicos, elaboración de piedra y cal, cultivo y corte de caña, café, maní, melón y tomate.

 

También incluye las formas análogas de esclavitud como la explotación sexual, utilización de las y los niños para tráfico de estupefacientes, venta y tráfico, y la servidumbre por deudas, entre otras.

 

Las agresiones físicas y sicológicas, de igual forma, son tema de discusión. La Procuraduría de los Derechos Humanos señala que siete de cada 10 niños sufren algún tipo de maltrato, tanto dentro del hogar como en la calle.

 

La violencia generalizada en este país ha tocado a los infantes. Para muestra, sólo durante el año pasado se registraron más de 400 crímenes de menores de edad.

 

El objetivo de este compendio estadístico, señaló el representante de UNICEF, es que estas cifras impacten de forma positiva en la definición de políticas públicas orientadas al incremento de la cobertura y mejoramiento de los servicios sociales.

 

La entrega de estadísticas sobre la infancia guatemalteca tiene como objetivo llamar la atención y crear conciencia entre las autoridades para impulsar el cumplimiento de dichas metas.

 

 

Feminicidio: Ley aprobada sancionará a victimarios con 50 años de prisión

Por Alba Trejo

 

Guatemala, abril.- El feminicidio y la violencia física, sexual y sicológica contra las guatemaltecas serán castigados desde ahora con penas severas para los victimarios: en el caso de asesinato, se sancionará con prisión de 25 a 50 años al agresor, y para los causantes de las diferentes formas de violencia, las condenas serán de cinco a 12 años de cárcel.

 

Estos castigos se han logrado tras la aprobación de la ley contra el feminicidio y otras formas de violencia contra las mujeres, legislación adoptada por el Congreso de la República tras cuatro años de lucha por parte de las activistas de derechos humanos.

 

Ellas llevaron adelante un intenso cabildeo de semanas en el hemiciclo parlamentario para convencer a los diputados, 139 hombres en total, de la importancia de esta ley, mientras que estos, a sus espaldas, en algunas oportunidades, ridiculizaron la lucha por lograr un castigo severo para los agresores.

 

El feminicidio es un delito que ha cobrado la vida a por lo menos 3.000 mujeres en este país centroamericano. Entre las víctimas hay amas de casa, estudiantes, profesionales, niñas, jóvenes, adultas. Algunas de ellas, antes de ser asesinadas, fueron violadas, torturadas e, incluso, mutiladas.

 

La ley aprobada busca castigar a quien, en el marco de las relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres, diere muerte a una mujer tras haber pretendido infructuosamente tener una relación íntima.

 

También condena al hombre que haya mantenido relaciones familiares, sentimentales, de trabajo o compañerismo con una mujer y, aprovechándose de ello, la asesine. O que el feminicidio se dé como resultado del maltrato doméstico, de ritos grupales, mutilaciones, misoginia o cuando el hecho se produzca en presencia de las hijas o los hijos.

 

"La aprobación de la ley contra el feminicidio no es más que el reconocimiento de la existencia de un mal social que se ha ensañado contra la mujer por el hecho de ser mujer y es la forma más expresiva de odio contra el género", señaló a SEMlac Sandra Morán, dirigente del sector de mujeres.

 

La ley, que entrará en vigencia cuando el presidente del país, Álvaro Colom, la sancione y se publique en el Diario Oficial, no evitará los asesinatos contra este sector de la población, dijo a SEMlac Hilda Morales, del Grupo Guatemalteco de Mujeres.

 

Pero -indicó- contribuirá a presionar a las autoridades a aplicar la justicia contra los victimarios, a crear planes de prevención y a ejercer medidas de seguridad que protejan a las mujeres, que conforman 50 por ciento de los 14 millones de habitantes de este país.

 

Morales precisó que una de las razones por las que se presentó esta iniciativa de ley es que la violencia contra de género ha ido en aumento. Wola, organismo Internacional Defensor de los Derechos Humanos, registró 2.500 asesinadas entre 2001 y 2006.

 

También el Senado de los Estados Unidos condenó, hace unas semanas, que la mayoría de los casos de feminicidio fueran archivados y solamente 50 hayan sido llevados a juicio.

 

En un editorial, la activista y columnista Olga Villalta consideró grave que las mujeres sigan siendo víctimas fáciles de los esposos o convivientes. Opinó que, tal vez, esta ley no resuelva toda la problemática de violencia en contra de las mujeres, pero es un primer paso para evitar que continúen siendo asesinadas.

 

La ley contra el feminicidio también castiga con sanciones severas a los hombres que utilicen la violencia doméstica para intimidar a sus parejas. Este mal se ha agravado en los últimos tiempos, al extremo de que el Ministerio Público reportó que, en 2007, se atendieron por lo menos 42.000 casos de violencia intrafamiliar.

 

De esos, 85 por ciento correspondía a mujeres y 12 por ciento contra niñas y niños, pero sólo 1,8 por ciento fue castigado como delito. El resto quedó en la impunidad.

 

 

Perú: Campaña nacional en defensa del aborto terapéutico

Por Julia Vicuña Yacarine

 

Lima, abril.- Para sensibilizar a la opinión pública sobre lo que sufre una mujer al afrontar la posibilidad de interrumpir un embarazo cuando está en riesgo su vida, se está promoviendo en Perú la campaña nacional "El aborto terapéutico es legal y puede salvar tu vida".

 

Su objetivo es brindar información sobre el derecho de las mujeres a decidir la interrupción legal del embarazo, cuando este ponga en riesgo su salud, de forma temporal o permanente (aborto terapéutico).

 

En Perú, desde 1924, el único caso de aborto no sancionado por la ley es el que se realiza para salvar la vida de la mujer o evitarle un mal grave o permanente.

 

"La campaña busca acercarse a las mujeres que no son escuchadas por la clase política, aquellas que enfrentan un embarazo que coloca en riesgo su salud y su vida. Es una campaña que pretende darles rostro a las mujeres, en las cuales no se piensa y a quienes se les pide que mueran por llevar adelante un embarazo", explicó Rossina Guerrero, coordinadora del Programa de Derechos Sexuales y Reproductivos del Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos (PROMSEX), que ha lanzado la campaña junto al Movimiento Manuela Ramos.

 

Un caso emblemático fue el protagonizado por Karen Llantoy, una joven gestante de 17 años, que cargaba un feto anencefálico (sin cerebro) que moriría al nacer, lo cual representaba una grave amenaza para su salud. Pese a ello, se le negó la solicitud para abortar, fue obligada a llevar su embarazo hasta el final y a amamantar al bebé durante los cuatro días que sobrevivió.

 

El Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (UNHRC, siglas en inglés), al cual acudió la joven, responsabilizó al Estado peruano de haber violado los derechos humanos de la adolescente, al no haberle otorgado el servicio de aborto terapéutico, y estableció que el Estado tiene la obligación de adoptar todas las medidas para evitar que se cometan violaciones semejantes en el futuro.

 

La campaña ha lanzado la página web: http://www.cuentanostuhistoria.com/, en la que invita a las mujeres a compartir su testimonio, en vista de que "al parecer, a las autoridades de nuestro país no les importa. Esperamos que esos dramas sensibilicen a las autoridades y tomen una decisión", explicó Guerrero.

 

Aborto terapéutico, debate que crece

En ese contexto, sigue latente el debate en torno al aborto terapéutico y se acentúan las divergencias entre los grupos conservadores, liderados por la iglesia católica, y sectores defensores de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

 

El tema volvió a saltar sobre el tapete en la ciudad de Arequipa, a 1.020 kilómetros al sur de Lima, cuando el arzobispo arequipeño Javier del Río Alva, vicepresidente de la Conferencia Episcopal peruana, dijo en una homilía que corrían el riesgo de convertirse en "la capital de la muerte", debido a la presentación del Protocolo para el Manejo de Casos de Interrupción Legal de Embarazo, el cual ha quedado en suspenso.

 

Mercedes Cruz, presidenta de la Asociación "Humanidad Libre", institución que labora en Arequipa, indicó a SEMlac que la suspensión se debe a la presión mediática ejercida por el poder eclesial y la desidia del Presidente regional Juan Manuel Guillen.

 

"Nos parece, desde todo punto de vista, una clara intromisión en la aplicación de políticas publicas y la toma de decisiones, que no deben pasar por la aprobación de la iglesia, porque estamos en un estado laico y democrático", precisó.

 

La Resolución 109-2008-GRA de la Gerencia Regional de Salud de Arequipa deja en suspenso la aplicación del Protocolo para el Manejo de Casos de Interrupción Legal del Embarazo (aborto terapéutico), aprobado el 26 de diciembre de 2007 en esa región y que ha sido remitido, para su revisión, a la Defensoría del Pueblo y a la Organización Panamericana de la Salud para su revisión.

 

Hace un año, el Consejo Regional de Salud consideró que era importante protocolizar la atención del aborto terapéutico, como parte de una estrategia contra la mortalidad materna que se desarrolla en Arequipa, declaró a SEMLAC Rossina Guerrero.

 

"El protocolo se elaboró bajo el liderazgo y convocatoria del gobierno regional y es lamentable que un proceso que se ha fundamentado en el ejercicio democrático de la participación social en las políticas públicas, esté en riesgo por presiones de la jerarquía de la iglesia católica y por organizaciones vinculadas a ella, que hasta el momento no han brindado razones basadas en la evidencia científica o en el marco de los derechos humanos o de nuestra propia legislación, para objetar este protocolo", señaló.

 

La Defensora del Pueblo, Beatriz Merino, se pronunció sobre el derecho de las mujeres a acceder a un aborto terapéutico, al tiempo que exhortó al Ministro de Salud a aprobar el protocolo para la interrupción legal del embarazo, porque "es necesario implementar una norma que regule cuándo, cómo y dónde se debe realizar este tipo de interrupción", señaló.

 

Por su parte, los colegios profesionales de Arequipa y la Sociedad Peruana de Obstetricia y Ginecología-Filial Arequipa saludaron, en su momento, mediante pronunciamientos públicos, la aprobación y publicación del protocolo por la Gerencia Regional de Salud, porque "indiscutiblemente contribuirá a la reducción de la morbimortalidad materna en nuestra región".

 

De acuerdo con reportes proporcionados por el Ministerio de Salud a organizaciones que vigilan el cumplimiento de los compromisos internacionales en Derechos Humanos, en 2006 se habrían atendido 816 casos de aborto terapéutico.

 

Según un estudio realizado en 2001 por Delicia Ferrando (Centro Flora Tristán y Pathfinder International), en el país se producen cada año 352.000 abortos inducidos, muchos de ellos porque corre riesgo la salud física y mental de la madre. Sin embargo, ante la falta de claridad legal y por temores, son practicados en condiciones de insalubridad, exponiendo a las mujeres a complicaciones futuras.

 

Pese a ser ilegal y constituir un delito contra la vida, el aborto ocupa el cuarto lugar como causa de muerte materna (siete por ciento), según el Ministerio de Salud; sin embargo, numerosos estudios sostienen que, entre los decesos por hemorragias (60 %) e infecciones (13 %) se encuentran subregistrados muchos fallecimientos por aborto, en particular de mujeres de escasos recursos: rurales (69 %) o urbanas (44 %).

 

 

México: Legislan por el derecho a una muerte digna

Por Alicia Yolanda Reyes

 

Guadalajara, México, abril.- Mayra tenía 88 años cuando sufrió un infarto cardiaco. Aunque los médicos confiaron a los familiares que muy poco podían hacer ante el precario estado de salud de la mujer, por dos meses le hicieron todo tipo de pruebas, pese a su reclamo de que ya la dejaran en paz.

 

Transfusiones, conexión a una máquina de monitoreo, sueros y oxígeno le fueron aplicados en el Centro Médico de Occidente, dependiente del Instituto Mexicano del Seguro Social IMSS, donde -según los galenos- las normas hospitalarias no permitían cumplir los deseos de la enferma.

 

Al ser informada de que el desenlace era inminente, la hija mayor de Mayra solicitó que ya no martirizaran más a su madre, que no tenía sentido que le estuvieran sacando sangre a diario, así que optaron por darle de alta y enviarla a su domicilio, donde falleció a los tres días, aparentemente sin dolor.

 

Casos como ese, en que se alargan agonías de forma inhumana, son los que dieron pie en la Ciudad de México a la recién aprobada Ley de Ortotanasia, o Declaración de Voluntad Anticipada, que entró en vigor el pasado 6 de abril, una vez publicada en el Diario Oficial de la Federación y que permite a los enfermos terminales -o en su caso, a sus familiares- decidir de qué manera quieren terminar su existencia.

 

En el caso de Mayra, la hija ya había solicitado que no se le intubara, en caso de que sufriera un segundo infarto, una práctica común en los hospitales públicos para evitar que los pacientes fallezcan.

 

Algunos trabajadores de la salud aseguran que, con tal acción, logran mantener vivo al enfermo unas horas más y la gestión de los papeles de fallecimiento toca al siguiente turno, con lo cual se ahorran trámites que llegan a ser engorrosos.

 

En Jalisco, Gloria Judith Rojas, diputada del opositor Partido Revolucionario Institucional, presentó una Ley con las mismas características, la cual deberá ser discutida para su aprobación, aunque la legisladora señala que cuenta con el aval de buena parte de los representantes de otras fuerzas políticas.

 

La propuesta señala que la medicina actual ha caído en los extremos de practicar la eutanasia pasiva, que consiste en dejar que las personas mueran en situación de enfermedad, sin que se tomen medidas excepcionales de "soporte vital".

 

Mientras, por otro lado, en la mayoría de los hospitales públicos y privados se practica la distanasia u obstinación terapéutica, que consiste en la aplicación de intervenciones quirúrgicas y/o medidas de resucitación u otros procedimientos a enfermos terminales, cuyo fallecimiento es inminente.

 

La propuesta de ortotanasia designa la actuación correcta ante la muerte por parte de quienes atienden al que sufre una enfermedad incurable o terminal. No se limita únicamente a evitar protocolos clínico-quirúrgicos en situaciones lamentables para el enfermo, y de prolongar su precaria existencia cuando existe una declaración de voluntad anticipada.

 

Por su parte, el doctor Gustavo Montejo, director de la Clínica de Cuidados Paliativos y Manejo del Dolor del Hospital Civil, dependiente de la Secretaría de Salud de Jalisco, expresó a SEMlac que el concepto de ortotanasia se traduce en que las personas lleguen de manera natural a la muerte y no se prolongue artificialmente la agonía.

 

Precisó que, con la tecnificación de la medicina, el médico, a veces, utiliza procedimientos que van en contra de la dignidad humana.

 

Citó casos de personas que terminan sus días entre las frías paredes de un hospital, alejados de sus seres queridos, en medio de tubos, sondas, aparatos y sometidos a técnicas inhumanas de resucitación, intubación y máquinas que los mantienen vivos de manera artificial.

 

Recordó que, anteriormente, los enfermos morían en casa, rodeados de sus seres queridos. Tenían la oportunidad de despedirse, de arreglar sus asuntos legales o afectivos. Era una muerte más natural, más humana.

 

En algunos países, cuyas legislaciones están más avanzadas, como Gran Bretaña, los Países Bajos y Estados Unidos, se cuenta con leyes que defienden los derechos de las personas a decidir dónde y cómo quieren terminar sus últimos días.

 

El oncólogo Francisco Alexander, cuya cercanía con las enfermedades terminales es común, explica que, para él, es importante que cada persona conozca su diagnóstico y decida hasta dónde quiere luchar para sobrevivir.

 

"Hay individuos que afirman haber vivido lo suficiente, para quienes es más importante morir en paz y sin dolor. Por otro lado, están aquellos que tienen planes a futuro y están dispuestos a someterse a terapias agresivas, con la esperanza de vivir unos meses o años más", asegura.

 

Ambos profesionales de la salud consideraron importante educar a las familias para que respeten los derechos de los enfermos, ya que es común que soliciten al médico tratante ocultar el diagnóstico, impidiéndoles a los pacientes resolver sus asuntos antes de partir.

 

Avelinita, una mujer que toda su vida fumó, adquirió un cáncer que se le diseminó por todo el cuerpo, perdió peso y cayó en cama sin poder moverse. Por sugerencia de la familia, el médico le ocultó su real estado hasta unas horas antes de entrar en su última agonía. No tuvo la posibilidad de despedirse de sus hijos e hijas, por la obstinación familiar de querer ocultarle cuál era su situación.

 

La declaración de voluntad anticipada consiste en un documento que se firma ante un notario con dos testigos, en el que él o la paciente expresan su deseo de cómo quieren vivir sus últimos días, con lo cual se libera a los médicos de demandas por no haber realizado maniobras de resucitación u otras técnicas.

 

El Colegio de Abogados y Notarios Católicos de México consideró positiva esta Ley, que evita tratamientos costosos e inútiles y sólo alarga agonías de manera innecesaria.

 

 

Cuba: Audiovisuales con enfoque de género, un largo camino

Por Dixie Edith

 

La Habana, abril.- El camino hacia la sensibilización de los artistas del audiovisual en Cuba, para alcanzar un diálogo con perspectiva de género en sus obras, es largo y apenas comienza.

 

A esa conclusión llegaron participantes en el taller Equidad y violencia en los medios de comunicación, que sesionó en La Habana, durante dos jornadas.

 

La experiencia, que aspira a convertirse en un espacio de debate sistemático, fue convocada por el Instituto Cubano de Arte e Industrias Cinematográficas (ICAIC), en colaboración con las Cátedras de la Mujer de la Universidad de La Habana y "Mirta Aguirre" del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, la Consejería de Cultura y la Agencia de Cooperación Internacional de la Junta de Andalucía.

 

En una de las sesiones se preguntó ¿cómo deben ser las mujeres y cómo los hombres? Las respuestas, como tendencia, reforzaron las evaluaciones tradicionales. Las mujeres fueron identificadas, una vez más, con la delicadeza, la sensibilidad y la tolerancia; mientras los hombres quedaron descritos como protectores, inteligentes, audaces, valientes.

 

"Eso lo tenemos muy metido dentro", precisó la profesora Norma Vasallo, presidenta de la Cátedra de la Mujer de la Universidad de La Habana y autora del ejercicio.

 

Sin embargo, la doctora destacó que a las mujeres también las calificaron de cultas e inteligentes, "logro que nos ha costado siglos", y a los hombres como generosos y tolerantes.

 

"Obviamente estamos en un grupo cultivado, con otras experiencias, y se va evidenciando un cambio en la subjetividad, pero todavía falta", evaluó Vasallo.

 

En ese camino, promover el debate y la reflexión sobre la importancia de la perspectiva de género en los medios de comunicación y el mundo del audiovisual se confirma como necesidad ineludible.

 

Históricamente, el universo del cine ha sido muy masculino y Cuba no escapa a esa realidad. Además de actuar, las mujeres en el sector apenas se han ocupado de asuntos relacionados con el vestuario, el maquillaje y, en algunos casos, la edición.

 

Un solo antecedente de obra de ficción dirigida por una realizadora se reconoce en la cinematografía cubana contemporánea: la cinta De cierta manera, de la ya fallecida cineasta Sara Gómez.

 

Esta película, la primera hecha por una mujer en Cuba, descubre elementos de discriminación con motivo del sexo, que se manifiestan, además, a través de la raza y de la pertenencia a determinados grupos sociales.

 

Como precedente del tratamiento del tema de género en el audiovisual, la obra de Sara Gómez resulta sólida.

 

En opinión de Annette Kuhn, estudiosa madrileña y experta en esta temática, "por su preocupación por mostrar la relación entre lo personal, lo familiar y otras estructuras sociales, De cierta manera puede ser considerada como una película que da prioridad a los temas feministas".

 

Otras realizadoras como Marisol Trujillo, Mayra Vilasís (también fallecidas), Ana Rodríguez, Rebeca Chávez, Belkis Vega y Teresa Ordoqui han propuesto obras en ese camino, aunque no precisamente para el cine y se han quedado en experiencias aisladas.

 

Sin embargo, la mayoría de las artistas en Cuba han rehusado en muchas ocasiones toda militancia con respecto a las problemáticas de género, escudadas en que definirse como feministas, por ejemplo, podría ir en detrimento de la condición de artistas más allá de su sexo.

 

A juicio de Danae Diéguez, profesora de la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual, del Instituto Superior de Arte (ISA), ha sido en el terreno del video donde más mujeres han probado suerte como constructoras de un discurso propio.

 

"El video se convirtió en una de las tecnologías del género: hacia él se desplazó la mayoría de las mujeres que, desde la industria, no pudieron realizar sus filmes", asegura Diéguez, quien prepara su tesis doctoral bajo el título Mujeres detrás del lente. El audiovisual cubano dirigido por mujeres.

 

A excepción de documentalistas de probado ejercicio como Lizette Vila, la mayoría de estas nuevas realizadoras, en opinión de Diéguez, no tienen una conciencia clara de la perspectiva de género que pueden alcanzar sus obras, pero "han ido perfilando temáticas, preocupaciones que destacan las femineidades dentro de su contexto social y cultural.

 

"Sus preocupaciones, desde su posición genérica, muchas veces inconsciente, se vislumbran a partir de huellas que quedan, unas evidentes, otras diluidas dentro de sus propuestas. La clave no siempre estará en un tema que las defina como mujeres, sino en las miradas que tienen sobre temas que normalmente han sido asumidos y construidos por el canon masculino", asegura la estudiosa en su artículo "Hacer visible lo invisible…del audiovisual femenino en Cuba".

 

El espacio recién abierto del taller sobre equidad y violencia en los medios intenta desarrollar en los participantes la sensibilización hacia el tema, y facilitar la adquisición de conocimientos, habilidades y actitudes para la comprensión y aplicación del enfoque de género.

 

Para ello fueron propuestos tres ejes fundamentales de análisis: el género como construcción sociocultural en los medios de comunicación; la perspectiva de la mujer y sobre ella en el audiovisual; y la violencia.

 

La investigadora Isabel Moya, a cargo de la cátedra de Género y Comunicación del Instituto Internacional de Periodismo y conferencista del taller, dijo que hoy coexisten en la isla productos comunicativos muy interesantes, junto a otros estereotipados, que construyen una versión de la vida cotidiana con carácter caricaturesco, no educativo.

 

"Un ejemplo de ello son los videos clip, en los cuales la mujer es subvalorada, desde la imagen e imaginario que de ella se crea, casi siempre enfrascados en lo sexual", precisó.

 

Según Moya, para tener éxito en esta empresa es imprescindible expresar con claridad necesidades vivenciales de la audiencia, sin disminuir el rigor estético o el nivel del lenguaje.

 

La doctora Norma Vasallo, por su parte, instó a creadoras y creadores a preguntarse qué podían hacer para lograr la equidad, "ese poquito más que necesitamos las mujeres y otros grupos excluidos para lograr emparejar con los hombres".

 

"¿Cómo, desde este espacio, podemos contribuir a socializar a las nuevas generaciones de manera diferente?", interrogó la experta.

 

Para Vasallo, los medios cubanos, y en especial la televisión, demandan modos de hacer que reflejen esta problemática, pero no de forma directa, en tono de imposición, sino que invite a la reflexión, inteligente y artística, como lo exige la creación.

 

En su opinión, es vital que artistas del audiovisual reflexionen sobre estas preguntas, pues tienen "la capacidad de entrar a la casa de las personas cuando están relajadas, al dormitorio —pues ahora los televisores están en el cuarto— y transmitir una información diferente sobre la vida, sobre cosas de las que no se habla".

 

 

Bolivia: Reciclaje, ayuda para el planeta y para el bolsillo de muchas familias

Por Liliana Aguirre F.

 

La Paz, abril.- "Al terminar mi trabajo recojo las botellas y envases de plástico descartados en el día, y los llevo a casa, donde mis hijos los acopian para venderlos y buscarse algo para satisfacer sus diversiones, como ir al parque, comprar golosinas o jugar en cafés de Internet", cuenta a SEMlac María Jesús, de 44 años, quien trabaja en cuidados geriátricos en una casa particular.

 

Por otro lado, uno de sus tres hijos, el más pequeño, Juan Pedro, de 10 años, comenta que "vender plásticos y también papeles en desuso es muy bueno, porque además de conseguir algo de dinero, ayuda al planeta a evitar la contaminación del ambiente".

 

Según estudios científicos, una bolsa plástica desechada en un terreno fértil tarda en degradarse alrededor de 1.000 años y, lo que es peor aún, debido a la impermeabilidad del material, la tierra que tiene contacto con el plástico se torna infértil y va erosionándose.

 

"Recojo papeles de periódicos, cuadernos, revistas y libros; también envases y botellas de plástico y los vendo para comprar la comida diaria de mi familia", explica a SEMlac Cecilia, una mujer que se dedica por completo al reciclaje y en esa actividad ha encontrado una fuente de ingreso para sobrevivir.

 

"Acompañada de mis hijos, salgo en las tardes y las noches a diferentes lugares de la ciudad a buscar papeles o plásticos y, con ello, podemos comprar comida todos los días", explica.

 

Como Cecilia o María Jesús, muchas familias motivadas por causas que van desde motivaciones ecologistas hasta la necesidad de generarse recursos económicos, se dedican al reciclaje que, sin lugar a dudas, ayuda a reducir niveles de contaminación.

 

Según el informe que brindó a SEMlac Roberto Guerra, encargado de comprar material reciclable, "un kilo de papel es comprado a 25 centavos de dólar y uno de plástico a 30 centavos de dólar. Además, las hojas blancas son mejor pagadas que las de periódico, un aproximado a 28 centavos de dólar".

 

Ante la pregunta ¿qué uso le dan al material reciclable y en qué lo convierten?, Guerra señala que el papel periódico y de cuadernos es vendido a empresas de papel higiénico, las cuales procesan y transforman el material reciclable en rollos de papel sanitario.

 

Con respecto a los plásticos, el entrevistado comenta que las botellas de plástico son llamadas botellas "Pet" y con ellas se pueden confeccionar desde bolsas hasta frazadas (mantas de cama).

 

También añade que los envases de plástico, en general, son comprados para la fabricación de utensilios domésticos como platos, recipientes y hasta cubiertos.

 

En un sistema de excesivo consumo y despilfarro, como el capitalista, donde muchas personas quedan excluidas y el deterioro al ambiente es total, vale la pena resaltar que el reciclaje se ha convertido en una ayuda, tanto para el planeta como para los bolsillos de cientos de familias.