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Reportajes y noticias de SEMlacDel 25 de febrero al 2 de marzo de 2008
Salud: Esterilización, el método preferido de las guatemaltecasPor Alba Trejo
Guatemala, febrero.- La esterilización sigue siendo, desde hace 40 años, el método anticonceptivo por excelencia de las guatemaltecas, principalmente de aquellas que han dado a luz más de tres hijos y se encuentran entre los 25 y 27 años de edad.
Así lo señala Edilzar Castro, gerente de Mercadeo de la no gubernamental Asociación Pro Bienestar de la Familia (APROFAM), quien también afirma que el método Anticonceptivo Quirúrgico Voluntario (AQV) sigue ocupando el primer lugar entre quienes ya no desean tener más hijos, seguido de las píldoras y la inyección.
El AQV se practica desde 1970 en este país centroamericano y, a la fecha, es utilizado por quienes consideran que ya han cumplido con su función de procrear, precisó.
El AQV es usado en su mayoría por las mujeres ladinas (no indígenas). Las indígenas lo utilizan, pero con más cautela, debido a razones culturales, ya que, en el sincretismo maya, la fertilidad es un precepto sagrado que considera a la mujer creada para preservar la etnia.
En Guatemala hay 23 grupos indígenas, que representan el 60 por ciento de la población de 13 millones de habitantes del país. Una mujer maya actualmente trae al mundo de seis a ocho hijos, y es su esposo quien decide si se esteriliza o utiliza otro método de anticoncepción.
Castro no precisa el número de mujeres que buscan esterilizarse porque “el tema todavía no es bien visto, y dar cifras podría interpretarse como que se quiere exterminar a un grupo o grupos”, pero sí menciona que por cada 10 mujeres que practican el AQV lo hace un hombre.
APROFAM, que trabaja al servicio de la comunidad guatemalteca, considera que la población debe decidir libremente sobre la práctica de la planificación familiar y el método a usar y recibir servicios anticonceptivos y suministros por el tiempo que sea necesario.
Sin embargo, expertos como Rossana Cifuentes, de la Asociación de Mujeres Médicas de Guatemala (AMMG), señala que la educación sexual solamente llega hasta niños que cursan el tercer grado de primaria. En el resto de los niveles de enseñanza no se recibe ningún tipo de orientación sobre reproducción y anticoncepción.
El Instituto Guttmacher, en su documento “Aborto Inducido y Embarazo no planeado en Guatemala”, señala que cada año ocurren cerca de 557.000 embarazos en este país. El 12 por ciento finalizan en abortos inducidos, 16 por ciento en espontáneos y 72 por ciento en nacimientos.
Edgar Kestler, del Centro de investigaciones epidemiológica en salud sexual y reproductiva de Guatemala, asegura que más de una cuarta parte del total de nacimientos no son planeados y que, al combinarlos con los abortos —unos 65.000 inducidos al año—, arroja un estimado de 32 por ciento de embarazos no planeados.
Los abortos ocurren a una tasa de 24 por 1.000 mujeres entre los 15 y 49 años de edad y se registra uno por cada seis nacidos vivos, en muchos casos debido a la falta de facilidades para acceder a métodos anticonceptivos por parte de la población, añade.
Y todo ello, a pesar de que, en 2005, el Congreso de la República aprobó la ley de acceso universal y equitativo a los servicios de planificación familiar y su integración en el Programa Nacional de Salud Sexual y Reproductiva. Esa ley define la obligación del Estado en este tema y contempla la educación, así como la provisión de métodos anticonceptivos.
De acuerdo con el gubernamental Instituto Nacional de Estadística (INE), Guatemala se caracteriza por tener una población joven. Su censo más reciente, de 2002, apunta a que de los 13 millones de habitantes, 1.326.931 corresponde a mujeres entre los 15 y 24 años de edad.
Agrega, además, que la población en edad fértil, mujeres entre los 14 y 49 años de edad, asciende a 3.032.114, cifra que representa el 46 del 51 por ciento de la población femenina que tiene este país.
Esa población joven tiene hasta cuatro hijos e inicia su vida sexual a los 13 años de edad.
Las autoridades del INE han recomendado al gobierno y entidades privadas que a este grupo poblacional se le proporcione información sobre cuidados y salud reproductiva y se le dé a conocer los métodos existentes para planificar su familia desde temprana edad.
Esto es parte de las preocupaciones en la AMMG porque, según esa entidad, sólo una de cada cuatro guatemaltecas entre 15 a 24 años recibe instrucciones sobre anticoncepción a través de charlas o cursos.
En ese sentido, Rossana Cifuentes puntualiza que sólo tres de cada 10 adolescentes tienen instrucciones sobre temas de salud reproductiva, incluyendo menstruación y VIH/sida.
Pero el uso relativamente bajo de anticonceptivos en esta nación también es atribuido a la falta de conocimiento de la fuente donde pueden obtener los servicios, el origen étnico, pobreza y falta de acceso a la salud, señala el Instituto Guttmacher.
En Guatemala, más de la mitad de las familias vive por debajo de la línea de pobreza (56 por ciento), incluyendo un 16 por ciento que no puede pagar una canasta básica de alimentos, mucho menos costearse la adquisición de un método anticonceptivo.
Uruguay: Construida una vagina con una técnica quirúrgica poco invasivaPor Cristina Canoura
Montevideo, febrero.- Una intervención quirúrgica para conformar una "neovagina" por medio de la técnica de laparoscopía fue realizada por primera vez en Uruguay, en el hospital universitario (Hospital de Clínicas), a una joven de 18 años que nació sin esa parte del aparato reproductivo.
La operación, efectuada en junio de 2007 por el doctor José Pedro Mera, docente de Endoscopía de la Cátedra de Ginecotocología "A" de la Facultad de Medicina, fue divulgada recientemente por el semanario Búsqueda.
Según cifras internacionales, una de cada 5.000 mujeres nace sin el conducto vaginal. Tampoco tienen útero, aunque sí ovarios y trompas de Falopio.
De ser extrapolables esos guarismos, en Uruguay —país en el que se registran unos 50.000 nacimientos anuales— nacen con ese déficit cinco niñas por año. De ellas, 90 por ciento padecen el llamado Síndrome de Rokitansky. En el 10 por ciento restante, su defecto responde a otras causas.
Quienes nacen con ese síndrome, desde el punto de vista cromosómico son efectivamente mujeres, pues tienen 46 cromosomas XX (cromosomas sexuales femeninos). Desde el punto de vista hormonal, también son normales, ya que sus glándulas segregan estrógenos y progestágenos.
Los genitales externos tienen labios mayores y menores y monte de Venus; asimismo poseen clítoris. No obstante, pueden presentar algunas alteraciones óseas y trastornos cardíacos. Potencialmente, podrían ser madres pues ovulan, pero para engendrar requerirían recurrir al útero de otra mujer.
Según Mera, este síndrome puede obedecer a alteraciones genéticas, a defectos en determinado sector de los cromosomas sexuales, al efecto de agentes químicos contaminantes presentes en el ambiente y que afectan el desarrollo embriológico, así como de algunos fármacos como el DES (dietilestilbestrol, un estrógeno que formaba parte de los primeros anticonceptivos de la década de los setenta) o el analgésico talidomida.
Sin embargo, son pocas las mujeres con esta patología que recurren a los médicos. Consultan cuando llegan a la pubertad y no menstrúan, sin que exista otra causa hormonal. También piden la opinión de los ginecólogos, porque, o bien no pueden mantener relaciones sexuales (no logran la penetración o el coito es doloroso), o no quedan embarazadas o en estudios ecográficos se evidencia la ausencia del útero.
Tratamientos convencionalesHasta ahora, la solución quirúrgica para el Síndrome de Rokitansky era la llamada técnica Mc Indoe. Consistía en labrar por medio de cirugía un trayecto de dos centímetros de ancho y unos ocho a 10 centímetros de largo, en medio del tejido fibroso que existe entre el recto y la vejiga, lo cual era sumamente riesgoso pues se pueden perforar estos órganos.
Una vez trazado ese canal, se hacía una prótesis a partir de un preservativo relleno con algún material de látex que se recubría con piel tomada del interior del muslo.
El condón se colocaba en la vagina y se esperaba que la piel se prendiera al tejido fibroso, que no se infectara y no se generara una retracción del espacio creado artificialmente. Una vez concluido ese período, se retiraba la prótesis.
Con esta técnica, se realizaron varias intervenciones en Uruguay, recordó Mera. La cirugía llevaba varias horas e intervenían en ella dos equipos quirúrgicos: uno, encargado de la parte uroginecológica y otro, de la cirugía plástica. La recuperación llevaba meses y requería la sucesiva colocación de dilatadores hasta lograr una vagina que realmente funcionara como tal.
Este método se utilizó en el país para cirugías de cambio de sexo.
Una versión diferente utilizaba intestino en lugar de piel del muslo, pero demandaba una cirugía mayor para extraer una parte de ese órgano, con lo cual se exponía a la persona a otras complicaciones.
Técnicas perfeccionadasEl italiano Vechietti inauguró en los años setenta una vía menos cruenta, hoy conocida como la técnica o procedimiento de Vechietti. Esta requiere igualmente abrir el abdomen para introducir una aguja de unos 30 centímetros de largo en el trayecto entre vejiga y recto.
Esta aguja que tiene en su extremo un orificio (similar al de una aguja de colchonero) una vez que atraviesa el espacio fibroso desde el abdomen hacia la vagina, se le enhebran unos hilos que sujetan una perla u "oliva" de acrílico del tamaño de una aceituna, la cual queda colocada al inicio de donde debería estar el conducto vaginal (entre los labios mayores).
Al retirar la aguja enhebrada por el abdomen, los hilos que sujetan la perla se sacan por la pared abdominal. Sobre la cicatriz de la cirugía se coloca un aparato de tracción. Este consiste en una placa metálica rectangular de unos 10 centímetros de largo, en cuya parte central lleva un resorte ubicado dentro de una cápsula.
En cada uno de los extremos del resorte hay dos tornillos en los que se fija cada uno de los hilos que sujetan la perla de acrílico. Dichos tornillos permiten ejercer una tracción de un centímetro diario por ocho a 10 días.
Así, la perla va recorriendo el trayecto que genera un canal vaginal en forma de cono. Al cabo de ese período, se cortan los hilos y la perla se retira por vía vaginal. La nueva vagina corre igualmente el riesgo de retraerse, a pesar de que no se conforma con tejido fibroso, sino con la mucosa de los labios mayores.
Uso de la laparoscopíaEn los noventa comenzó a ponerse en práctica una nueva técnica —modificación de la de Vechietti— que no requiere la apertura del abdomen, sino que se hace por laparoscopía.
Para ello, se hacen pequeños orificios debajo del ombligo, en las ingles y a la altura del pubis. A través de ellos, se introduce una cámara o laparoscopio, que conectado a una pantalla de computadora permite visualizar el interior del abdomen, así como pinzas e instrumentos especiales.
Por el orificio del pubis, se introduce la aguja que conduce la perla. Una vez extraída, los hilos salen por los orificios de la laparoscopía y el aparato de tracción se apoya sobre la pared del abdomen. Se sueltan los hilos a los 10 días cuando la vagina tiene entre ocho y 10 centímetros, lo cual desde el punto de vista funcional es una dimensión aceptable.
Durante tres semanas, se deben colocar dilatadores o bujías (aparatos de metal redondeados y con forma roma o eventualmente de silicona) untados en cremas con estrógenos para evitar la retracción. El calibre de estos dilatadores se puede ir modificando para ensanchar el canal. A las tres semanas, la mujer ya puede mantener relaciones sexuales y con el ejercicio del coito se continúa conformando la vagina.
La operación uruguayaEn 2003 el doctor Mera se puso en contacto con el experto italiano Franco Borruto, de la Universidad de Verona, quien desde hace años practica este tipo de intervención por laparoscopía. Dos años después, en Francia, donde Borruto opera, Mera estuvo presente en dos intervenciones y el médico italiano lo interiorizó de la técnica.
En junio de 2007 Mera se dispuso a aplicar la técnica aprendida con Borruto. La operación, que duró entre 40 y 50 minutos, resultó un éxito. "Al mes de efectuada, la chica pudo mantener relaciones sexuales satisfactorias, las cuales mantiene hasta el momento actual", aseguró Mera.
Reconstrucción mamaria: Una ayuda en la recuperación de la autoestimaPor Alicia Yolanda Reyes
Guadalajara, México, febrero.- “Cuando recobré la conciencia, después de una operación quirúrgica de poco más de cinco horas, lo primero que hice fue tocar la parte superior de mi cuerpo y pude constatar que tenía de nuevo mis dos senos.
“No sentí dolor, sólo una gran alegría, quería besar las manos a la doctora Celina Kishi y al doctor Ernesto del Real, los cirujanos que me regresaron las ganas de vivir”.
Este testimonio es de Claudia, una chica de 33 años, que cuatro años antes sufrió una mastectomía (extirpación de seno) por un cáncer en el seno derecho. Madre de dos varones y una nena, ella recuerda todo el dolor que significó verse mutilada en una parte de su cuerpo que, en nuestra cultura, representa un signo de feminidad.
El oncólogo que la operó nunca le habló de la posibilidad de reconstruirse, sólo le revisaba la herida y le mandaba estudios de laboratorio para ver si el cáncer estaba erradicado. Después de cuatro años, recibió el alta.
Claudia había escuchado sobre la Clínica de Reconstrucción mamaria, que se encuentra dentro del Instituto de Cirugía Reconstructiva de la Secretaria de Salud del estado mexicano de Jalisco.
Cuando los médicos Kishi y Del Real la recibieron y le dijeron que era candidata a la reconstrucción, recobró la esperanza. En menos de tres meses le hicieron los estudios de laboratorio y la programaron.
La operación de Claudia se hizo con la técnica de colgajo abdominal, que consiste en rotar tejido graso y músculos del abdomen, para formar una mama.
Este procedimiento tiene la ventaja de que en aquellas mujeres que han estado embarazadas y el vientre está flácido, se les mejora el contorno corporal.
Es una ganancia doble, asevera la cirujana plástica, quien expresa que la reconstrucción mamaria en casos de cáncer no es contemplada por los oncólogos, por lo que muchas mujeres quedan mutiladas de por vida.
Para ejemplificar lo anterior señala que en el 2007 se detectaron 1.400 casos de cáncer de mama en Jalisco y, en ese mismo periodo, se practicó esta reconstrucción sólo a 50 mujeres.
Esta situación está ligada a la falta de información sobre la cirugía de reconstrucción y porque los oncólogos, en general, desalientan a sus pacientes para que no se expongan a una nueva cirugía.
Por otro lado, en México el cáncer se detecta en etapas muy avanzadas, por lo que las cirugías para erradicar este mal son muy agresivas. En ocasiones, dejan toda la piel quemada por las radiaciones y es muy difícil la reconstrucción, expresa la cirujana plástica.
La Clínica de Reconstrucción Mamaria nació hace cuatro años por iniciativa de la doctora Kishi, quien es a su vez jefa de investigación del Instituto de Cirugía Reconstructiva, y del doctor Del Real, cirujano plástico de dicha institución.
Para atraer mujeres, acuden a las áreas de oncología de los hospitales públicos a invitar a las pacientes que han sufrido la mastectomía, les explican que no afecta en nada su recuperación y que sólo hay que esperar a que el oncólogo las dé de alta.
Muchas de ellas relatan que la familia, el esposo y el propio médico les aconsejan que no se sometan a una nueva operación, sin comprender la pérdida que significa para la mujer esa parte de su anatomía.
En Estados Unidos y Europa, señala la profesional de la salud, el cáncer de mama se detecta en etapas tempranas por lo que se puede realizar la cirugía para extraer el tumor y, al mismo tiempo, colocar implantes con una técnica simple.
Sin embargo, en México se tienen que hacer colgajos muy grandes porque las pacientes quedan mutiladas, ya que la mastectomía es más radical y abarca zonas mayores.
El cáncer es un enemigo muy agresivo cuando se detecta en etapas tardías, hay casos de mujeres que años después lo desarrollan en riñón, hígado o cerebro, son de difícil manejo y generalmente la sobrevida es corta.
Aquí, la clave es la detección temprana, ya que existen pocas medidas preventivas, aunque sí se sabe que las mujeres que no amamantaron, que tienen sobrepeso, o en cuya familia existe el antecedente cercano de un cáncer de mama, tienen mayores probabilidades de desarrollarlo.
No obstante, existen estudios de laboratorio que permiten detectar si se tiene el gen que causa el cáncer de mama, como el BCR, un antígeno para detectar células cancerosas, y si sus niveles son altos. En algunos países se ofrece la alternativa de la mastectomía de manera profiláctica.
Es una medida bastante agresiva, pero evitan padecer cáncer en un futuro, con la ventaja de que en la misma intervención se colocan las prótesis y la paciente nunca sufre la pérdida de sus senos.
El cáncer de mama también está relacionado con la depresión pues se trata de mujeres que están muy contenidas y no expresan sus sentimientos. En aquellas de más de 45 años esta enfermedad se vincula con la obesidad, especialmente en quienes poseen un índice de masa corporal por encima de 30.
El caso de Nadia es distinto. Ella soñaba con unos senos más grandes y por años estuvo ahorrando para pagar sus prótesis, cuyo costo aproximado es de 1.000 dólares.
Cuando cumplió 50 años y considerando que tenía suficiente dinero para cumplir su sueño, acudió a un cirujano plástico, quien al observarla notó anomalías que los estudios corroboraron como un incipiente cáncer.
Nadia fue intervenida quirúrgicamente para retirarle el tejido dañado, así como parte de los ganglios, le dieron quimioterapia y radiaciones, y después de cinco años pudo colocarse las prótesis.
Dice que ha vuelto a nacer y agradece que el médico haya detectado a tiempo su patología, así como haber visto cumplido su sueño de lucir la figura a la que aspiraba.
República Dominicana: Inmune y liberado grupo de siete violadores de niñasPor Mirta Rodríguez Calderón
Santo Domingo, febrero.- Que existen hombres-monstruos no es noticia. Lo realmente perverso e insólito es que la jurisprudencia deje espacios a la impunidad de éstos en un país que se precia de moderno e institucionalizado.
Tal es el caso de República Dominicana, donde desde el año pasado se implementó un Código Procesal Penal que dejó muchos intersticios a interpretaciones perjudiciales para lograr justicia, sobre todo en situaciones de violencia contra la mujer.
Por ello, se hallan libres siete individuos que violaron anal y vaginalmente a dos niñas de 12 años y siete años, apenas un mes después de que la madre de ellas, una mujer con desajustes psiquiátricos, apareciera violada y asesinada por tres balazos en un paraje cercano al sitio donde vivían: el poblado de Mella, en la provincia Independencia, región fronteriza con Haití, a unos 400 kilómetros al suroeste de Santo Domingo, la capital.
El jueves de la última semana un tribunal colegiado de la provincia Pedernales que debía producir el juicio de fondo sobre el hecho y sancionar, por lo pronto, al único de los involucrados que se encontraba detenido, puso en libertad al hombre, Ernesto Pérez, con un pretexto baladí.
Ese argumento se basó en que el perpetrador no había recibido por escrito la notificación correspondiente, asunto alegado por su abogado defensor, Sandry de Jesús Trinidad Pérez, quien trabaja, paradójicamente, como encargado de Niñas, Niños y Adolescentes en la organización Visión Mundial, de ascendencia religiosa.
Los acontecimientos, que se han estado ventilando por casi un año, desde el 21 de febrero de 2007, alcanzaron conocimiento público cuando la Pastora Miguelina Cuevas, del poblado de Mella buscó a la niña —quien para este momento ya vivía sola— al extrañarse de no haberla visto durante dos días. La encontró desangrándose con un paño entre las piernas, casi exánime, desnuda.
La niña le contó lo ocurrido y dio detalles de cómo la violaron repetidamente los siete hombres: el liberado Ernesto Pérez (alias Meneo), y los antes evadidos Juan Carlos Cuevas, Tirson Vázquez (quien habría escapado del cuartel por un hueco que, al decir de testigos, no permitiría pasar ni siquiera a un perro), Juan de la Rosa Urbáez, y tres identificados como mudos: “Guandul”, "Chinita” y “el hijo de Villita”.
Entonces se supo que también su hermanita de siete años habría sido víctima de semejante barbarie.
Lo acontecido se puso a consideración de la sociedad dominicana por la Colectiva Mujer y Salud, una organización que conoció de los hechos mediante las tías de las niñas y las abogadas y funcionarias de la Secretaría de Estado de la Mujer.
Esta última entidad se movilizó para lograr justicia, si alguna cabría, para una chica, apenas adolescente, que ahora padece de insomnio, depresión, llantos ininterrumpidos, fluidos vaginales intensos y serios trastornos emocionales.
Clarisa Valdés, abogada de la Colectiva Mujer y Salud, quien asistió a la fraudulenta audiencia en el tribunal de Jimaní —otra zona fronteriza cercana a Mella—, donde uno de los culpables fue puesto en libertad, contó a SEMlac la procacidad del abogado defensor.
El letrado Sandry de Jesús Trinidad, luego de lograr el fallo del tribunal compuesto por los jueces Juan Francisco Carvajal, Nicio Antonio Medina y Alejandro Montilla, se arrellanó en su butaca, con las piernas abiertas, y repitió ese gesto vulgar y provocativo que emplean algunos hombres al sobarse la portañuela.
El peregrinaje de la Pastora con la niña violadaCuando Miguelina Cuevas halló a la niña desnuda y sangrante la llevó a su casa, la bañó y salió con ella rumbo a un hospital y al Juzgado de Paz de Jimaní. De ahí la remitieron a otro hospital, sin prestarle atención adecuada, por requerir del Procurador Fiscal de la zona una orden para que el médico legista evaluara los daños de la chica.
Tras ese proceso, y ya evaluada, se la envió a la jueza de menores, quien la sometió a un interrogatorio, según la Colectiva Mujer y Salud, mal conducido, lo que provocó que la pequeña se desmayara. Eso determinó que la remitieran al hospital del municipio de Duvergé —igualmente cerca de la frontera—, donde tuvieron que trasfundirla de urgencia y la mantuvieron ingresada por siete días.
Fue entonces que una tía puso el caso en conocimiento de los Servicios de Salud Integral de la Colectiva y, luego de dar seguimiento al proceso, allí detectaron las que califican de “sospechosas” irregularidades, sacadas a la luz pública.
Tanto el Procurador General de la República Dominicana como la Procuradora General Adjunta de Niñas, Niños y Adolescentes, el Presidente de la Suprema Corte de Justicia, la Jefatura de la Policía Nacional han sido requeridos para desatar las investigaciones necesarias y depurar las responsabilidades sobre las fallas cometidas por las autoridades judiciales y policiales, tanto en Mella como en Jimaní, y sancionar correspondientemente a los y las negligentes.
De manera muy receptiva reaccionó la abogada Marisol Tobal, coordinadora de la Atención a Niñas, Niños y Adolescentes, quien ha jugado un papel encomiable ante otras violaciones y desmanes contra estos segmentos tan vulnerables de la población, contaron a SEMlac las promotoras de la denuncia.
Asimismo, la organización Visión Mundial ha sido solicitada para tomar acción por la conducta del abogado que jugó tan detestable papel en este caso.
La Colectiva Mujer y Salud, la Secretaría de Estado de la Mujer y las familiares de las niñas adelantaron que, de no ser atendidas en el reclamo justísimo, acudirán a las entidades regionales e internacionales de Derechos Humanos, y han pedido apoyo y seguimiento del caso al movimiento continental de mujeres.
La Red Dominicana de Periodistas con Perspectiva de Género ha formulado igual pedido a las redes de profesionales de la comunicación de Latinoamérica y a la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género.
Guatemala: Activistas de feminicidios y violencia intrafamiliar, las más vulnerablesPor Alba Trejo
Guatemala, febrero.- La representante Especial del Secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Hina Jilani, aseguró que las mujeres que buscan justicia en los casos de feminicidio y violencia intrafamiliar, en Guatemala, son las activistas más vulnerables del grupo de defensores de los derechos humanos que trabajan en este país.
Jilani visitó este país centroamericano, del 18 al 20 de febrero, para evaluar la situación de seguridad en la que laboran los activistas de derechos humanos.
En declaraciones a SEMlac, la diplomática indicó que las mujeres que dan acompañamiento, asesoría legal y psicológica a familiares de las asesinadas, y a casos de violencia doméstica, están expuestas a más ataques físicos que otros defensores.
Jilani se reunió con las organizaciones femeninas que han respaldado la lucha por los derechos humanos de este sector poblacional, principalmente con los grupos como la Red de Mujeres, el Grupo Guatemalteco de Mujeres y la Red de Sobrevivientes, entre otros.
La violencia por motivo de género ha aumentado en los últimos años en Guatemala. Tanto es así que el organismo Internacional Defensor de los Derechos Humanos, Wola, asegura que suman 2.500 las asesinadas de 2001 a 2006, mientras que las autoridades del Ministerio Público reportan por lo menos 13.500 denuncias de violencia intrafamiliar en un año.
Las activistas que han desarrollado campañas denunciando los asesinatos de niñas, adolescentes y adultas, como la titulada “Por la vida de las mujeres, ni una muerte más”, mantienen un monitoreo constante relacionado con la aplicación de la justicia en los casos de feminicidio y violencia intrafamiliar e, incluso, han logrado que estén en prisión algunos victimarios y agresores.
Norma Cruz, dirigente de la Red de Sobrevivientes, señala que ellas comentaron ante Jilani las constantes situaciones a que están expuestas cuando atienden a mujeres cuyos esposos son guardias de seguridad privados o policías.
La Red de Sobrevivientes atiende por lo menos a 3.500 mujeres que han sido víctimas de violencia intrafamiliar, trata de personas, violación sexual y violencia sexual, así como también a familiares de las asesinadas.
Cruz se refirió, además, al miedo que impera en los grupos de defensoras de los derechos humanos cuando atienden a niñas o adolescentes e, incluso, a mujeres que han sido víctimas del crimen organizado. Esta situación apenas se denuncia para evitar que las maltratadas y amenazadas pierdan confianza en estas entidades.
Guatemala es un país que sirve de corredor a los tratantes de personas que trasladan hacia otras regiones niñas y mujeres de América del Sur y Centroamérica, con fines de explotación sexual.
Leonel Dubón, de Casa Alianza, estima que hay cerca de 14.000 niñas y niños que están siendo explotados sexualmente en este país, donde no existe una legislación que castigue ese delito internacional.
Esta es la segunda vez que la representante especial del secretario general de la ONU viaja a Guatemala. En su anterior visita, hace seis años, dejó una serie de recomendaciones al Estado para que garantizara la libertad y la vida de los defensores de los derechos humanos.
Señaló que, entre los más afectados, también están quienes trabajan por las garantías económicas, sociales y culturales, así como sindicalistas, periodistas, abogados y líderes de agrupaciones campesinas, indígenas y juveniles. El informe final relacionado con esta visita se dará a conocer en marzo.
Cuba: Violencia: encuentro de miradasPor Raquel Sierra
La Habana, febrero.- Unas desde la academia, otras desde el arte o la salud, mujeres de América Latina y el Caribe analizaron, debatieron y rechazaron, en La Habana, la violencia contra la mujer y sus múltiples facetas.
Como cada año, el Programa de Estudios de la Mujer de Casa de las Américas, institución cultural dedicada a promover la cultura del continente, reunió en la capital cubana a estudiosas, juristas y escritoras, entre otras, esta vez con el tema Violencia/contraviolencia en la cultura de mujeres latinoamericanas y caribeñas.
Según destacó Luisa Campuzano, directora del programa, el tema escogido en esta oportunidad tiene especial relevancia en el continente, cuya conquista y construcción constituyen en sí un acto de violencia que generó otros sucesivos.
Ante un auditorio integrado por delegadas provenientes de Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Cuba, España, Italia, México, Puerto Rico y Venezuela, Campuzano enfatizó que la violencia de género ha estado presente en toda la sociedad patriarcal de dominio masculino y ha hecho que las mujeres creen tramas, figuras y otras representaciones de su oposición y enfrentamiento ante el flagelo.
En su ponencia Violencia y sociedad, la profesora Clotilde Proveyer, de la Universidad de La Habana, destacó que en los últimos tiempos ha empezado a descorrerse el velo privado del asunto, considerado ya un problema social con múltiples secuelas.
En Cuba, como en otras partes del mundo, la presencia de este fenómeno no distingue medio social ni nivel de educación y se debe a la desigualdad genérica, basada en la subordinación y en considerar inferiores a las mujeres.
“La desigualdad genérica está en la clave de cualquiera de las formas que asume el maltrato contra la mujer”, indicó.
El tratamiento con musicoterapia a mujeres violentadas fue expuesto por Teresa Fernández de Juan, profesora cubana que imparte este método en el Colegio de la Frontera Norte, en Tijuana, México.
En su experiencia, que abarcó un grupo de 14 mujeres, la relación con el maltratador era representada, en su gran mayoría, con fuertes toques de tambor, en un momento de catarsis de las asistentes, explicó Fernández.
Como resultado, aseveró, disminuyeron los niveles de depresión y ansiedad y se elevó la autoestima de la mayoría de las maltratadas. Algunas de ellas solicitaron seguimiento en consulta para tratar varios síntomas detectados, como la repetición del maltrato a sus familias.
Fernández de Juan agregó que pretende replicar esta experiencia en Cuba, donde ya se admite la existencia de violencia doméstica.
La violencia tiene múltiples formas y puede esconderse en otros fenómenos. Ese fue el punto expuesto por la mexicana Martha Monzón, del Instituto Nacional de Antropología e Historia, quien habló de lo que representa la migración masculina para mujeres y familias indígenas.
Como es tradición, esas esposas, aun abandonadas, deben asumir el cuidado de la familia política, mantener a los hijos, ganarse el sustento y conservarse fieles al ausente, que a veces demora hasta 25 años en volver, si es que lo hace.
“Aparentemente, no tienen motivos para quejas, pues el esposo se fue para ayudarlas económicamente. Pero se les va la juventud y pasan la vida solas cuando, finalmente, los hijos se van de casa”, explicó.
“Lo peor es que estas comunidades indígenas están olvidadas y excluidas de programas estatales y federales. Para llegar a algunas de ellas, hay que ir a caballo”, agregó.
De gran repercusión resultó la presentación de la Ley Orgánica sobre el derecho de las mujeres a una vida sin violencia, de Venezuela, que establece todos los aspectos relacionados con sus garantías para el ejercicio de sus derechos, así como los diferentes caminos para la atención a las violentadas.
Según explicó la abogada Violeta Godoy, la aparición de esta ley, en 2007, representó “un rayo de luz en el túnel” y, por su integralidad, se trabaja para que pueda convertirse en un instrumento eficaz en la defensa de las mujeres.
Además de aspectos teóricos sobre la violencia, el coloquio, que sesionó entre el 18 y el 22 de febrero, en La Habana, abordó también el tratamiento de la violencia en la literatura de mujeres latinoamericanas y caribeñas, entre ellas la cubana Ena Lucía Portela y la argentina Marta Lynch.
Campuzano anunció que el tema central del coloquio del próximo año será Mujeres y ciudad, y en 2010 se debatirá sobre Mujeres y ambiente.
Ciencia: Académicas se abren camino, pese a la tradiciónPor Sara Más
La Habana.- Con más semejanzas que diferencias, académicas cubanas y mexicanas suelen pasar por situaciones de vida y profesión muy similares, en gran medida condicionadas por la cultura patriarcal y la tradición, aunque vivan en geografías y sociedades distintas.
Así lo explicaron la mexicana Olga Bustos y la cubana Lourdes Fernández Rius durante del VII Congreso Iberoamericano de Ciencia, Tecnología y Género, celebrado en La Habana del 18 al 21 de febrero, donde expusieron algunos resultados preliminares de un estudio comparativo, actualmente en proceso, y que toma como escenarios la Universidad Autónoma de México y la de La Habana.
Luego de entrevistar a varias académicas mexicanas y cubanas entre los 57 y 70 años, que ejercen su profesión en diferentes áreas del conocimiento, las investigadoras concluyen que, en esencia, la vida en familia y los papeles históricamente asignados a la mujer en el ámbito doméstico se erigen en obstáculos que deben vencer para alcanzar su progreso académico.
Ellas, si bien han logrado cumplir sus propósitos e intereses científicos, han tenido que desplegar un mayor esfuerzo, con más elevado costo personal que los varones.
El estudio confirma que las entrevistadas, aunque no desisten en sus empeños profesionales y alcanzan una trayectoria científica que les depara grandes satisfacciones, viven una gran tensión para conciliar la profesión y la vida de familia.
De acuerdo con sus vivencias, se sienten presionadas y se ven obligadas a recurrir a sobre jornadas de trabajo, les falta tiempo para el disfrute personal y de la familia, refieren conflictos y frustraciones en sus relaciones de pareja y no pocas veces experimentan vivencias de soledad, entre otras situaciones como culpas y un agotamiento ilimitado.
Una de ellas confesó que un día se quedó dormida en la alfombra del baño, en una casa donde fue invitada a comer junto a su esposo.
En el caso de las mexicanas, “reconocen su procedencia familiar como herencia intelectual en la que se cultiva el conocimiento y la creatividad, y provienen de ámbitos donde el padre es profesional y las madres tienen estudios de nivel superior, pero se han dedicado al hogar y la familia”, explicó Bustos.
Las cubanas, en cambio, en una realidad social distinta, “proceden de familias humildes, sin la presencia de intelectuales que sirvan de ejemplo, y representan la primera generación de mujeres universitarias en su familia. En todos los casos reconocieron figuras masculinas como un factor estimulante de la motivación hacia estudios superiores”, precisó Fernández Rius.
Las entrevistadas, en general, han demandado ayuda de otras mujeres para cumplir sus propósitos. La propia entrevista del estudio constató que no tienen conciencia de la segregación y discriminación de que han sido objeto, debido a la cultura que dicta y naturaliza normas tradicionales de comportamiento para mujeres y hombres.
La propia entrevista, además, valió como instrumento para la reflexión y toma de conciencia, explicaron las autoras. “Las mujeres llegan a puestos de responsabilidad, pero no de poder”, confesaba una de las mexicanas.
Otra de las ideas reiteradas es que sienten que sus parejas las han ayudado, como si se tratara de un favor, no de un acto de cooperación y responsabilidad compartida. También se quejan de que ellos dedican más tiempo a las tareas de investigación, mientras ellas se reparten entre el trabajo y la familia.
El estudio identificó, además, otros aspectos comunes, como la dedicación de estas profesionales a la academia, a pesar de los estereotipos tradicionales; su capacidad y perseverancia para logarlo; la búsqueda de apoyos para hacerlo posible; su deseo de seguir estudiando y no jubilarse, incluso las de avanzada edad, y la satisfacción personal con su propia trayectoria.
También mostró la presencia de conflictos de pareja, que han desembocado en el divorcio, en uno y otro país. Solo que, en las mexicanas, la ruptura se da luego de 20 años de unión y entonces no tienden a buscar pareja; mientras entre las cubanas, en cambio, algunas van por segundas y terceras nupcias.
En la isla se aprecia más lo que Fernández Rius llama una suerte de “monogamia seriada”. Con una alta tasa de divorcio, las cubanas recurren con frecuencia a la ruptura, pero les gusta la vida en pareja, por lo que inician una nueva unión. |