Reportajes y noticias de SEMlac

Del 4 al 10 de febrero de 2008

 

 

América Latina y el Caribe: persiste discriminación laboral a mujeres, jóvenes y grupos étnicos

Por: Zoraida Portillo

 

Lima, Feb.- Aunque la tasa de desempleo urbano en América Latina y el Caribe alcanzó el nivel más bajo de los últimos años y continuó descendiendo por quinto año consecutivo, persiste la brecha de género en el acceso al empleo al punto que la tasa de desocupación entre las mujeres de la región es 1.6 veces mayor que la de los hombres.

 

Esta es una de las principales novedades que trae el Panorama Laboral 2007 publicado por la Oficina Regional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con sede en Lima y que fue presentado a la prensa a fines de enero. Está basado en el análisis de la situación del empleo y condiciones de trabajo de quince países de la región.

 

La medición del desempleo urbano durante los tres primeros trimestres de 2007 arrojó una tasa de 8.5 por ciento, mientras que igual periodo en 2006 la tasa fue de 9.1 por ciento. No obstante, eso implica que en la región hay todavía 17 millones de personas de la población económicamente activa (PEA) desocupadas, dijo Francisco Verdera, especialista en temas de empleo de la OIT.

 

Las mujeres, los jóvenes y las minorías étnicas son las más perjudicadas por la falta de empleo. “La tasa de desempleo de los jóvenes es casi tres veces que la tasa de los adultos”, precisó Mónica Castillo, especialista en trabajo decente y análisis laboral.

 

“La discriminación y la falta de oportunidades de empleo de calidad afectan con mayor severidad a las mujeres indígenas y afrodescendientes quienes tienen mayores obstáculos para salir de la pobreza y proporcionar bienestar a sus familias”, señaló José Luis Daza, Director de la Oficina Subregional de la OIT.

 

El especialista subrayó que la diversidad de conocimientos, capacidades, redes sociales y demás atributos de los grupos étnicos de la región constituyen una verdadera riqueza que no es aprovechada y que debería considerarse como parte del capital social de la región.

 

Según la OIT, en la región habitan 58 millones de personas pertenecientes a diversos grupos indígenas y 174 millones de afrodescendientes. Los países que albergan mayor cantidad de población indígena son Bolivia, con 50 por ciento de su población total, y Guatemala, con el 39,4 por ciento. En el caso de los afrodescendientes, Brasil con 44.7 por ciento y Cuba, con 34.9 por ciento ostentan los primeros lugares, precisa el informe.

 

La situación de estos dos segmentos poblacionales es tan grave que ha merecido un capítulo especial de análisis en el panorama laboral de este año. En él, se analiza la situación laboral que confrontan mujeres y hombres indígenas y afrodescendientes en siete países (Bolivia, Brasil, Chile, Cuba, Ecuador, Guatemala, Perú y Uruguay).

 

Entre otras cosas, afirma el informe que los afrodescendientes se encuentran entre los grupos más desfavorecidos de la región pues “tienen bajos niveles educativos, limitado acceso a la protección social, empleos precarios y una mayor probabilidad de que sus ingresos estén por debajo de la línea de pobreza”.

 

En cuanto al incremento en el mercado de mano de obra femenina, el informe indica que este fenómeno, común a la mayoría de países de la región, se registra entre las mujeres indígenas de Bolivia y Chile, y entre las indígenas y afrodescendientes de Brasil, mientras que en Ecuador y Guatemala la tasa de participación femenina disminuyó en el último año.

 

Sin embargo, en todos los países analizados las tasas de actividad femenina se mantuvieron en niveles inferiores a las registradas por los hombres, trátese o no de poblaciones indígenas o afrodescendientes.

 

Su bien en promedio la tasa de participación femenina fue 30 por ciento menor a la de participación masculina, en Guatemala, la participación femenina indígena fue 66 por ciento menor a la de sus pares masculinos indígenas. Perú, por el contrario, estuvo por encima del promedio, con una participación femenina indígena de 13.4 por ciento menor a la masculina, y Brasil mantuvo el promedio de 30 por ciento de participación femenina afrodescendiente.

 

En cuanto al desempleo abierto, el estudio de la OIT encontró que en Bolivia, Guatemala y Perú, la tasa de desempleo indígena fue menor a la no indígena, mientras que Brasil, Chile, Ecuador y Uruguay, la tasa de desempleo de las minorías indígenas o afrodescendientes fue más alta.

 

Sin embargo, al analizar el desempleo en función del género, se ratifica que las mujeres —sean indígenas, afrodescendientes o de otro grupo étnico— enfrentan mayores dificultades para insertarse en el mercado laboral.

 

Así, mientras que la tasa de desempleo de las mujeres no indígenas ni afrodescendientes superó en más de 60 por ciento a la contraparte masculina, entre las mujeres indígenas y afrodescendientes, la brecha fue 85 por ciento en promedio en todos los países analizados.

 

“Esto significa que, en promedio, las brechas en la tasa de desempleo por género fueron mayores que las diferencias por etnicidad”, subraya el informe aunque aclara que los obstáculos son mayores para las mujeres indígenas y afrodescendientes en Brasil, Chile, Ecuador y Uruguay.

 

Pero las mujeres indígenas y afrodescendientes insertadas en el mercado laboral tampoco la pasan mejor: sus ingresos laborales por hora representan solo el 39 por ciento de los ingresos de los hombres no indígenas ni afrodescendientes.

 

En lo que respecta a calidad del empleo, la mayor cantidad de trabajadores indígenas se concentra en el sector agrícola y en segundo lugar, en el trabajo doméstico y los trabajos familiares auxiliares, donde también se encuentra una alta proporción de afrodescendientes. En suma, las ocupaciones más frecuentes de los indígenas y afrodescendientes hombres y mujeres son los trabajos no calificados.

 

Ello conlleva a una menor protección en salud y pensiones entre estas poblaciones en comparación con los no indígenas ni afrodescendientes, precisa el documento.

 

El informe destaca el caso de Cuba, único país de los siete analizados donde se encontró un alto porcentaje de afrodescendientes ocupados en cargos directivos, profesionales, técnicos de mando medio y administrativos: 38 por ciento de negros y 37.9 de mestizos y mulatos, sin embargo ligeramente inferior a los que no son afrodescendientes entre los cuales la tasa de ocupación es de 41.6 por ciento.

 

Bolivia y Brasil son los países con menor población indígena y afrodescendiente ocupada en estos rubros, con una diferencia de hasta de 16 puntos respecto de las poblaciones no indígenas ni afrodescendientes.

 

Según la OIT, la desventaja de estas poblaciones en el ámbito laboral es uno de los factores para lo que califica de “altamente inequitativa distribución de ingresos en la región”.

 

“Se requiere de un fuerte liderazgo y compromiso de las sociedades en conjunto, a través de un mecanismo de diálogo social que involucre a los propios pueblos indígenas y afrodescendientes, así como al Estado, las organizaciones de empleadores y las organizaciones sindicales y otros miembros de la sociedad civil, para lograr eliminar la discriminación y asegurar así el predominio de condiciones de igualdad de oportunidades y trabajo decente para todas y todos”, concluye el estudio.

 

 

Centroamérica: Corte Penal Internacional intervendrá en delitos de guerra contra mujeres

Por Alba Trejo

 

Guatemala, febrero.- La violación sexual, la esclavitud sexual, la prostitución forzada y los embarazos forzados, son ahora delitos contra los cuales la Corte Penal Internacional (CPI) actuará legalmente en Centroamérica, cuando el Estado no esté dispuesto a investigarlos o carezca de la voluntad para iniciar acciones penales contra los victimarios.

 

La intervención de la CPI se hará siempre y cuando estos abusos sean cometidos en el contexto de un conflicto armado internacional o nacional, por agentes estatales o particulares vinculados a una organización política.

 

Otros delitos en los que también se buscará aplicar la ley son la esterilización forzada, la violencia sexual y la persecución por motivos de género.

 

La CPI, una de las entidades legales más importantes a nivel mundial que procede legalmente en situaciones de delitos sexuales y de género, aspira a fortalecer las legislaciones de Centroamérica en torno a estos hechos delictivos contra la población femenina, que ese organismo considera que permanecen invisibles.

 

Evitar la impunidad, eso es lo que hará la CPI, señala la abogada guatemalteca Graciela Almendarez, quien además es miembro de ese organismo. “El derecho ha sido ciego a las atrocidades cometidas contra el género femenino y las instancias de seguridad, incapaces de darle respuesta con justicia cuando ellas han sido severamente afectadas”, remarca la jurista.

 

Para organizaciones defensoras de los derechos humanos, como la no gubernamental Fundación Mirna Mack, el hecho que la CPI reconozca los delitos que han estado siempre allí, pero que son invisibles por situaciones machistas, significa el primer aporte de esa entidad a las legislaciones de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua.

 

Almendarez pone de ejemplo la existencia en Guatemala de miles de mujeres afectadas durante el conflicto armado interno. Este país centroamericano vivió una guerra que se prolongó por 32 años y dejó por lo menos unas 50.000 viudas, un millón de desplazados y alrededor de 45.000 niñas y niños huérfanos.

 

La mujeres víctimas, la gran mayoría perteneciente a las 22 etnias mayas que conforman el 60 por ciento de los 13 millones de habitantes, sufrieron violaciones sexuales en sus propias aldeas, y muchas padecieron los abusos aun cuando estaban en estado de gestación. Otras muchas fueron obligadas a abortar a sus hijos.

 

De acuerdo con el informe “Guatemala, Memoria del Silencio”, realizado por la Iglesia Católica, la práctica sistemática de violación sexual de mujeres, como parte del arsenal contrainsurgente, dejó profundas secuelas en las víctimas que sobrevivieron, así como en sus familias y en la sociedad.

 

Una de esas prácticas consistía en quemar las aldeas y asesinar a todos sus habitantes que vivían en las montañas del occidente del país. Para esas mujeres, sin embargo, la justicia no acaba de llegar, destaca la Iglesia.

 

Martín Arévalo, director del Programa Nacional de Resarcimiento, creado para beneficiar a las comunidades victimas del conflicto armado interno, señala que hasta el momento no tienen conocimiento de si pueden o no presentar casos de violaciones sexuales a mujeres que sufrieron en la guerra, aunque aseveró que ello resulta casi imposible.

 

El programa de Resarcimiento se inició en 2006 y en sus inicios fue dirigido por la luchadora indígena Rosalina Tuyuc, directora de la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala. En ese entonces, se implementó bajo las premisas de una restitución material, económica, psicosocial y cultural; sin embargo, el componente legal, a juicio de Arévalo, no ha sido tratado.

 

La Iglesia Católica señala, en su mencionado informe, que para las mujeres mayas, víctimas de la violencia sexual, también ha habido consecuencias específicas en lo que se refiere a la integración a sus comunidades, que a la vez quedaron violentadas por esta práctica.

 

El impacto de la violencia sexual confluye con los efectos del terror, el dolor, el silencio, la vergüenza, la desconfianza, la culpabilización, el rechazo, la humillación y la desvalorización, apunta el documento.

 

Tal situación se vivió de similar forma en El Salvador, durante la guerra, destaca la fundación Mirna Mack. Yolanda Pérez, quien ha sido jueza y magistrada de la Corte Suprema de Justicia, ve con preocupación cómo las leyes en países como Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador han perdido vigencia y delitos como el anteriormente mencionado no han sido castigados.

 

En Guatemala, la violación sexual es otro de los actos que, si bien es reconocido por la ley, contiene vacíos que permiten flexibilidad al momento de procesar legalmente al victimario.

 

De acuerdo con el Código Penal, violación sexual es el acceso carnal o penetración del pene en la vagina. Sin embargo, la Corte Penal Internacional revaloró tal definición y la consideró como una invasión al cuerpo que, en términos generales, implica apoderarse e irrumpir sin consentimiento en el cuerpo de otra persona.

 

La CPI suprimió los conceptos vagos e imprecisos sobre la conducta sexual de la víctima, que se encuentran vigentes también en las legislaciones penales de los países del área, tales como honestidad, pudor y lujuria, y que colocaba a la víctima en la posición de victimaria.

 

La CPI, de acuerdo con la jurista Yolanda Pérez, será una forma de acceso de las mujeres a la justicia a través del principio de complementariedad, cuando no logre que se haga justicia en un país.

 

 

Venezuela: De mujeres y medios de comunicación

Por Aline Castellanos

 

Caracas, febrero.- La hora de las mujeres, en los medios masivos de comunicación venezolanos, parece no haber llegado. En el país latinoamericano, donde quizás se habla con más fuerza de cambio y se apuesta por la transformación del sistema económico actual, los derechos femeninos y la equidad de género “no forman parte fundamental de la agenda política”, al decir de algunas comunicadoras.

 

En entrevista con dos de ellas, responsables de la edición y la emisión de dos de los escasos ejemplos de medios feministas en el país, —una revista y un programa radial—, ambas coincidieron en la ausencia de una agenda por la equidad de género y por los derechos de las mujeres en los medios de comunicación, tanto privados como públicos.

 

“Es cierto que aquí las mujeres, como mujeres en movimiento, más que como movimiento de mujeres, han tenido protagonismo en el proceso de transformación social. Somos responsables de avances en materia legal y política, de participación en momentos políticos clave, pero eso no se refleja en los medios de comunicación. No hay tema público sobre nuestros derechos”, afirma Jessie Blanco, editora de la revista Matea.

 

La televisión y la prensa privada proveen una imagen femenina permanentemente asociada a las reinas de belleza o a la mujer victimizada, afirma Yanahir Reyes, productora de Palabra de Mujer, dentro de Perola, radio comunitaria. “Esto no tiene que ver con la vida cotidiana de las mujeres de barrio, que se están organizando, que están luchando duro por cambiar este país”, abunda.

 

Los medios públicos —radio y televisión, principalmente— nacidos dentro del proceso bolivariano, carecen también de una agenda que plantee un debate sobre equidad y derechos de las mujeres, coinciden ambas comunicadoras.

 

Sobre los medios de comunicación feministas, el panorama es casi desierto, analiza Blanco: podemos contar con dos revistas: Matea y Mujer tenías que ser. Aparte de esto, en los medios privados no se puede contar con nada y en los públicos, como las televisoras, las cientos de radiodifusoras y algunos medios impresos, se habla del protagonismo de las mujeres, pero no existe un debate claro y crítico sobre los derechos femeninos que hay y los que faltan.

 

No se habla tampoco de los movimientos que tienen que ver con la consecución de estos derechos, añade.

 

En el contexto de un proceso social y político que apuesta por la instauración del Socialismo Bolivariano, es permanente la dicotomía entre la realidad de las mujeres organizadas y movilizadas y el discurso mediático, afirman Blanco y Reyes. No hay un reflejo mediático del importante aporte femenino en el proceso, señalan.

 

Las mujeres en Venezuela están protagonizando parte del movimiento, pero eso no es nuevo, sólo que ahora es visible ese protagonismo. En las calles, en las movilizaciones, en los momentos políticos clave, en las organizaciones de base, se puede ver a las mujeres trabajando muy fuerte por transformar esta sociedad, afirma Blanco.

 

Y relata: fue impresionante, cuando el golpe de estado contra el presidente Hugo Chávez en abril de 2002, ver cómo las mujeres, sobre todo las del barrio, salieron masivamente, mucho más que los hombres, a exigir el regreso del Presidente. Sabemos de algunas que marcharon a la calle diciéndole a sus maridos “si tú quieres ahí te quedas, yo no les dejo un gobierno fascista a mis hijos”.

 

La contradicción entre una base social integrada ampliamente por mujeres —más del 50 por ciento según las entrevistadas—; los avances legales y en materia de políticas públicas, y la falta de visibilidad mediática es evidente. Mientras la base social es notoriamente femenina, las dirigencias y el discurso político son notoriamente masculinos.

 

Los medios reflejan los temas de la agenda política y en ésta hay una gran ausencia de mujeres. “Tenemos que preguntarnos dónde están ellas, por qué están luchando y qué tanto están incidiendo”, afirma Blanco.

 

A lo largo de 10 años de proceso bolivariano, los avances en materia de derechos femeninos han sido fundamentalmente legales y en materia de creación de instituciones y políticas públicas, señala Blanco. “Pero aún hay una carencia de una política dedicada a la promoción de los derechos de las mujeres y un debate sobre la equidad de género”, comentó.

 

“A modo de autocrítica, ambas coinciden en señalar la ausencia de un movimiento feminista consistente. Hay organizaciones de mujeres y feministas, pero requerimos construir una agenda común, que sume nuestras luchas y avance sobre los asuntos pendientes”, acepta Blanco.

 

Finalmente, para la productora de Palabra de mujer, es necesaria la existencia de medios de comunicación que realicen una labor de acompañamiento y reconocimiento de las luchas por la equidad; de promoción de la organización de las mujeres; medios que planteen la necesidad de un cambio social basado en relaciones libres, justas e iguales entre todas las personas.

 

“Tenemos que hacer que la hora del cambio social sea también la hora de las mujeres”, remata Jessie Blanco.

 

 

Bolivia: La Niña deja dolor y muerte a su paso

Por Liliana Aguirre F.

 

La Paz, febrero.- “Escombros y barro era todo lo que tenía enfrente, mi casa ya no era nada más que ruinas, mis hijos estaban paraditos, bajo la lluvia, cerca del derrumbe y lloraban. Lo he perdido todo pero, por suerte, mi familia está completa”, narra a SEMlac Faustina Soto, quien al llegar de su trabajo —como albañil— se topó con una devastadora realidad.

 

Esta mujer, al igual que otras 24.430 familias, se encuentra afectada por los desastres naturales que castigan a Bolivia debido al fenómeno climático de La Niña.

 

La Niña, a su paso por el país andino, está causando estragos y ha ocasionado la muerte de 32 personas debido a las torrenciales e intensas precipitaciones que, según pronósticos del Servicio Nacional de Hidrografía Naval, continuarán hasta el mes de marzo.

 

“La situación se agrava porque las fuertes lluvias, inundaciones y derrumbes ya han afectado a, prácticamente, todos los departamentos del territorio boliviano”, señala el informe del Viceministerio de Defensa Civil.

 

Por un lado, los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y el trópico de Cochabamba han sido afectados por inundaciones a causa de la crecida de ríos.

 

En estos sitios, los cultivos se han perdido y muchas personas aún se encuentran entre las aguas, sin alimento y vulnerables al brote de enfermedades.

 

Por otra parte, en La Paz, Oruro, Potosí y Sucre las lluvias y las heladas han dado fin con los animales y el alimento que se siembra en comunidades del área rural y en las zonas urbanas muchas familias han visto cómo sus hogares se desmoronan por los deslizamientos de la tierra humedecida.

 

Familias en la incertidumbre y a merced de la naturaleza

“Todo se ha ido, mi casa, los muebles y mi fuente de trabajo que era una tienda en mi misma casa, ahora ya no tengo ni para comprar comida para mis cuatro hijos”, explica a SEMlac Vicenta Quarita, vecina de la zona de Inkallojeta, ubicada en el municipio de Achocalla, a 30 minutos de La Paz.

 

Además añade que “la desgracia ha caído de repente, llovía harto y el río que pasa por la zona ha hecho que la tierra vaya cediendo y por eso se han caído nuestras casas.”

 

El sufrimiento de haberlo perdido todo se ha marcado en el rostro de Vicenta que en estos momentos comparte el dolor, refugiándose en carpas de campaña, junto a otras 30 familias de la zona que desconocen su futuro después del azote de La Niña.

 

SEMlac contactó con el coordinador general del Gobierno Municipal de la Achocalla, Osmar Portocarrero, quien comunicó que los damnificados de este sitio están siendo incluidos en un proyecto de reubicación de viviendas, financiado por organizaciones no gubernamentales.

 

También señaló que “se les está brindando alimento y agua con ayuda gubernamental”, pero no descartó el hacinamiento de las familias en carpas de campaña, la falta de letrinas ni precisó el tiempo de la reubicación.

 

La autoridad explicó que el fenómeno de La Niña es responsable de las inundaciones y deslizamientos en diferentes lugares del país, pero aseguró que, “lamentablemente, los gobiernos municipales no cuentan con el presupuesto necesario para actuar de inmediato y ayudar”.

 

Sin embargo, las familias esperan ayuda y el gobierno de Bolivia confirmó que, ante esta emergencia climática, canalizará un crédito del Banco Mundial por 12.5 millones de dólares americanos para desastres con el fin de ayudar a los damnificados y reparar las pérdidas materiales.

 

 

Cuba: Envejecer tiene un precio

Por Mariana Ramírez-Corría

 

La Habana, febrero.- En sus 100 años de historia, la enfermedad de Alzheimer sigue provocando estragos en la sociedad moderna, al incrementarse el número de enfermos por distintas causas, sobre todo por el envejecimiento de las poblaciones.

 

En Cuba, actualmente, hay más tendencia a este triste padecimiento de la corteza cerebral, dado que la cifra de ancianos llegará al 18 por ciento para 2010 y, por ende, existirán más personas en la tercera edad que niños.

 

El doctor Alois Alzheimer se enfrentó al primer caso en el hospital de Francfurt, Alemania, en 1901. Era una mujer de 51 años con cinco años de evolución que falleció en 1906. Hasta entonces, no se había ahondado en la patología de la enfermedad.

 

El doctor Alzheimer estudió el cerebro de esta mujer y en 1907 publicó su trabajo "Una enfermedad grave característica de la corteza cerebral". En 1910 fue redescubierta por el doctor Kraeplin y Alzheimer. Dada la gran importancia que el primero daba a encontrar la base neuropatológica de desórdenes siquiátricos, decidió nombrar la enfermedad en honor a Alzheimer.

 

La doctora Mayra Carrasco, especialista en segundo grado de Geriatría, jefa del servicio de medicina interna del Hospital capitalino Salvador Allende y vice presidenta de la Asociación de Alzheimer de Cuba, explica a SEMlac que la enfermedad de forma esporádica se presenta entre un 60 y un 65 por ciento y los enfermos demoran más en fallecer, pero la precoz avanza más porque quema más etapas, según aclaró.

 

"Todo tiene un precio en la vida, envejecer tiene el suyo", afirma Carrasco.

 

Para explicar la incidencia, ejemplifica con el municipio Cerro, territorio donde se encuentra este hospital. "Encontramos entre un siete y un 10 por ciento de enfermos, en una población de 138,131 habitantes, casi siempre de un bajo nivel intelectual, aunque no están exentas las personas con una buena salud cognitiva”.

 

"Este es el municipio más envejecido de la capital, con un 19,9 por ciento mayores de 65 años. Si analizamos los grupos etarios, encontramos que de 60 a 69 años, un 16,4 por ciento son mujeres ya con deterioro cognitivo ante un 8,2 por ciento de hombres”.

 

En el grupo entre 70 y 79 años, un 20,1 por ciento son mujeres ante un 11,3 por ciento de hombres; entre 80 y 89 años, se registra un 28 por ciento de mujeres con un 14 de hombres: mientras que en mayores de 90 sólo encontramos mujeres padeciendo la enfermedad en un dos por ciento.

 

La "reserva cognitiva" es un factor que puede controlar, en cierta medida, el avance de la enfermedad, comenta la especialista.

 

Los pacientes con mayor capacidad cognitiva natural o adquirida (cociente intelectual, cultura, estudios académicos, participación en actividades intelectuales y de esparcimiento como juegos de mesa) presentan la enfermedad más tarde que las personas con menos reserva cognitiva.

 

En esta enfermedad se produce una atrofia cerebral progresiva, bilateral y difusa, que comienza en regiones mesiales temporales para luego afectar el neocórtex, sobre todo el temporoparietal y el frontal.

 

La pérdida de memoria es una de las primeras afectaciones. Las células nerviosas (neuronas) mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian. "La memoria es como una cebolla" asevera Carrasco. "La pela poco a poco (la memoria reciente) y va quedando el nudo central donde está la memoria del pasado".

 

Por eso, primero se olvidan los nombres de los objetos inanimados y después los seres vivos cercanos, según un estudio realizado por el Parc Cientific de Barcelona en colaboración con la Universidad de Barcelona y el Hospital Bellvitge, en L´Hospitalet .de Llobregat.

 

"En el año 2000, durante un congreso en los Estados Unidos, presentaron una vacuna contra el Alzheimer, en fase preclínica, pero no dio resultado", agrega la doctora Carrasco.

 

También en Estados Unidos, en una noticia muy reciente aparecida en ABC NEWS TV, se anunció un descubrimiento casual. Durante una cirugía aplicada a un enfermo de 50 años que padece de Parkinson, los estímulos eléctricos aplicados a su cerebro provocaron que éste recuperara parte de su memoria.

 

El hombre reconoció a las personas que lo rodeaban y eventos recientes que ya no recordaba. Esta estimulación eléctrica se ha comenzado a aplicar a pacientes con Alzheimer y se cree que pudiera ser una opción para aliviar el terrible mal.

 

"La enfermedad es incurable, por el momento. La familia necesita ayuda para ir respondiendo a los cambios de humor, de comportamiento, de personalidad y la pérdida de iniciativa. Hay tratamientos que intentan reducir el grado de progreso de la enfermedad y sus síntomas, pero sólo eso", explicó Carrasco.

 

El doctor Juan Libre Rodríguez, presidente de la Sección Cubana de la Asociación de enfermos de Alzheimer, declaró a SEMlac, en 2004, que cerca de 100.000 personas viven en la isla con este padecimiento. También agregó, en aquella ocasión, que el grado de estrés o sobrecarga en los cuidadores es elevado con un daño psíquico en el 50 por ciento de los casos, según un estudio realizado en 2002.

 

El día internacional del Alzheimer es el 21 de septiembre, fecha elegida por la Organización Mundial de la Salud y la Federación Internacional de Alzheimer.

 

RECUADRO UNO

Fases de la enfermedad

 

Fase inicial.- Sintomatología ligera o leve por lo que el enfermo mantiene su autonomía y sólo necesita supervisión cuando se trata de tareas complejas.

Fase media.-Mientras la enfermedad avanza a la etapa media, los pacientes pueden realizar tareas con cierta independencia (como usar el baño) pero requerirán asistencia en tareas más complejas como salir a la calle a pagar cuentas.

Fase avanzada o terminal.- El deterioro de la musculatura se presenta y con ello se perderá la movilidad, lo que lleva al enfermo a un estado de cama, la inhabilidad de autoalimentarse, junto a la falta de control de sus esfínteres. A veces, en esta fase llega la muerte por causas externas como ataque del miocardio o neumonía. El lenguaje se torna severamente desorganizado y se pierde todo a la vez.

 

El promedio de vida de los enfermos de Alzheimer es de aproximadamente entre siete y 10 años, aunque se conocen casos en los que se llega antes a la etapa terminal, entre los cuatro y cinco años. Existe el otro extremo, donde pueden sobrevivir hasta 21 años

 

RECUADRO DOS

Los 10 signos de alarma de la enfermedad de Alzheimer.

1.   Pérdida de memoria que afecta la capacidad laboral.

2.   Dificultad para llevar a cabo tareas familiares.

3.   Problemas con el lenguaje.

4.   Desorientación en tiempo y lugar.

5.   Juicio pobre o disminuido.

6.   Problemas con el pensamiento abstracto.

7.   Cosas colocadas en lugares erróneos.

8.   Cambios de humor o en el comportamiento.

9.   Cambios en la personalidad.

10. Pérdida de iniciativa.

 

 

Costa Rica: Premio Magón 2007 para María Eugenia Dengo

Por Evelyn Vargas Carmona

 

San José, febrero.- A los 82 años de edad, la docente y ex ministra de educación María Eugenia Dengo Obregón fue galardonada con el Premio Magón 2007, máximo reconocimiento que concede el estado costarricense a una vida dedicada a la cultura.

 

María Eugenia Dengo se ha entregado por entero a la educación: desde su primera incursión como profesora de literatura universal en el Colegio Superior de Señoritas; su período ininterrumpido como ministra de Educación Pública, en el gobierno de Rodrigo Carazo (1978-1982), hasta su actual y constante aporte a la Universidad de Costa Rica.

 

En María Eugenia reside una vocación innata por la docencia, a pesar de que su preparación formal es en Letras y Filosofía. Obtuvo el grado de bachillerato en Literatura Española e Hispanoamericana, en la Universidad de Minnesota, y una licenciatura en Filosofía y Letras en la Universidad de Costa Rica.

 

Aunque se involucró con la política, dada su afinidad con las ideas de Rodrigo Carazo, su lugar fue la academia. Ella es quien mejor describe su trayectoria como “educadora de educadores”. Su inclinación por la enseñanza se refleja en la Universidad de Costa Rica, centro del que no se ha desligado desde 1950.

 

Se inició como profesora en la Facultad de Educación y escaló puestos hasta ser la decana de 1964 a 1972. También fue vicerrectora de Acción Social y miembro del Consejo Universitario.

 

Su labor por la educación va del texto al contexto. Cerca de 90 títulos son muestra de su ardua investigación en esta materia, obra que trata tanto de personajes como de corrientes y propuestas.

 

La preocupación educativa de María Eugenia trasciende el aula y abarca el sistema. Durante su gestión como ministra, ella quiso revolucionar la educación nacional con un replanteamiento total de la ley. Sin embargo, su proyecto fue objetado de una forma que ella califica de feroz e irracional.

 

Su plan, Ley General de Educación, fue ampliamente conocido y alimentado por la comunidad. María Eugenia recuerda que participaron cerca de 15.000 personas. Para ella, el traspié de su iniciativa fue ajeno a la propia propuesta: “hubo una cuota importante de adversidad política y otra cuota por ser mujer”, aunque aclara que esa discriminación fue un caso aislado en su carrera profesional.

 

Su planteamiento de reforma era atinado, tanto así que en las administraciones siguientes se trató de revivirlo, pero corrió igual suerte. Ella incluso ironiza este capítulo: “Lalo Gamez volvió a presentar el proyecto y le pasó lo mismo, sin ser mujer”.

 

Pero eso no la haría claudicar ni retraería su pensamiento crítico sobre la educación costarricense, “la gran debilidad del sistema educativo es el centralismo y la falta de continuidad de los proyectos que se abandonan por simple adversidad política”, dice. Ella concuerda con que la educación debería ser una “carrera de relevos".

 

María Eugenia aún tiene mucho que decir, “desearía que me alcanzara la vista y la vida para seguir escribiendo. Para esta educadora, hay un valor fundamental postergado en todos los programas de educación: “aprender a relacionarse, llegamos al siglo XXI con esa materia pendiente”. Según sus palabras, enseñar es aprender; porque “en el encuentro de las ideas se hace la luz del conocimiento”.

 

El Magón le será entregado en mayo próximo, en el Teatro Nacional.

 

 

Cuba: La desmesura sexual

Por Ilse Bulit

 

La Habana, febrero.- A Verónica, la palabra “descarga” le produce ahora escalofríos. Años atrás, cuando contaba estos mismos rebosantes 16 abriles de su hija Malú, no significaba lo mismo.

 

Como cualquier país hispanohablante, los cubanos agregamos matices al léxico. Verónica recuerda aquellas variaciones al vocablo en cuestión. Una “descarga” era una alegre reunión informal: un chico manoseaba una guitarra. Todos coreaban canciones de los trovadores Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. Poco alcohol en un ponche. Manitas agarradas, algunos besos. Compostura, porque estaban en el hogar de una de las compañeras del Bachillerato y con el conocimiento y autorización de todos los padres.

 

Si se regresaba tarde a la casa propia, la palabra de marras cambiaba de sentido, pues una “descarga” era también, una reprimenda.

 

Malú, cabeza erguida y voz firme, le explicó con detalles la nueva connotación del vocablo. “Descarga” ahora es descargar hormonas, tensiones, fluidos, mediante una cópula sexual libre de compromisos sentimentales ni ligazones planificadas. ¡Abajo las ataduras y las responsabilidades!

 

La cuarentona madre domina el primer arrebato. La experiencia propia y tanto consejo de psicólogos escuchados en la radio y televisión cubanas, enseñan.

 

Durante su adolescencia, los padres eran más rígidos. Las becas de estudio en estas edades abrieron las puertas de la libertad. Se iba al sexo con curiosidad, orlado de inicios con miraditas primeras, conversaciones previas, cartitas, roces de cuerpos en los bailes, algunos suspiros, ilusiones románticas a lo Corín Tellado.

 

Aquellos primeros encuentros devinieron experiencias amargas para algunas chicas: abortos legales o bebés que interrumpieron los estudios. No abundaban las infecciones de transmisión sexual y todavía el VIH Sida no presentaba sus credenciales.

 

Los tiempos en Cuba han cambiado para el bien de la mujer, pero…

 

La asustada Verónica piensa: Siempre a la mujer le toca la paga mayor. Si para gozar a plenitud el orgasmo, necesita el tributo de caricias conocedoras, de un ejercicio mental adecuado, ¿llegará así, sin previos intermedios, a la cúspide del placer? Hasta por falso orgullo propio, es difícil expresar al macho un “no sentí nada”.

 

Entonces, se buscará y buscará. Se cambiará y cambiará. Impulsada, quizás, por el grupo de amigas veraces o mentirosas, más que por el deseo propio. Esa búsqueda puede transformarse en punto primero y lo erótico desplazar por completo a otras necesidades dentro del equilibrio psicosomático. Y si por las características individuales de cada ser, todavía no está definida la orientación sexual, se crearán más confusiones.

 

Y la creciente proliferación de las infecciones y en especial del SIDA es amenaza constante, aunque afirmen las muchachas el uso del condón. Y los deseos de sueños compartidos, si bien la realidad desvíe después los derroteros, ¿dónde quedarán? Es lanzar por la borda el goce de ilusiones de un color que jamás se repetirán en idéntico tono.

 

Verónica fija su mirada en la gata Toña, dormida sobre su sillón favorito. Está cansada. Regresó de su deambular por encuentros nocturnos. Viene a su mente, la imagen de la hija y surge la malhadada comparación. Hay también señales de actitudes violentas en algunos grupos de jóvenes. ¿La “animalidad” gana terreno?

 

Los terráqueos se preocupan por los visibles y agresivos cambios de la naturaleza, la subida en los precios de los alimentos, la baja de las bolsas y hasta de cierto satélite que amenaza con su caída.

 

Estas señales de cambio en la visión de las relaciones sexuales merecen unirse a la gruesa lista de estas preocupaciones.

 

Ya la Real Academia de la Lengua aprobó como cubanismos las dos primeras versiones del vocablo “descarga”. Por su uso repetido y popular, ¿entrará algún día al diccionario la última? Esperemos que no.