Reportajes y noticias de SEMlac

del 21 al 27 de mayo de 2007

 

 

Guatemala: Vacuna contra el cáncer cérvico uterino para las niñas

Por Alba Trejo

 

Guatemala, mayo.- La vacuna contra el cáncer cérvico uterino se ve con buenos ojos en Guatemala y las autoridades del Ministerio de Salud tienen la certeza de que será la cura definitiva para ese mal, que ocupa la tercera causa de muerte en las mujeres de este país, después de las enfermedades respiratorias y diarreicas.

 

Los médicos de la red hospitalaria pública evalúan adquirirla en cantidades mayores para aplicarla, principalmente, a las niñas de 10 hasta 15 años de edad, debido a que en esta nación de Centroamérica, las autoridades del sector determinaron que un buen número de mujeres en edad fértil queda embarazada al cumplir la primera década de vida.

 

De acuerdo con Alejandro Silva, médico coordinador del área de Salud Reproductiva del ministerio de Salud Pública, hay un promedio de tres millones de mujeres en edad fértil en Guatemala y el 90 por ciento de ellas no tiene la cultura del examen del Papanicolau para detectar alguna enfermedad de su aparato reproductor.

 

La no gubernamental Asociación Pro Bienestar de la Familia (APROFAM), dedicada a la salud reproductiva y sexual en el país desde hace 20 años, practicó 146.314 de estos exámenes en todo el territorio, en 2006.

 

Aún así, es un número bajo, si se toman en cuenta las estadísticas del último censo poblacional, según el cual existen seis millones y medio de mujeres y más de la mitad de ellas por encima de los 15 años de edad, precisa Edilzar Castro, gerente de Mercadeo.

 

Raúl Guillermo Rosal, supervisor de la sección materno infantil de Medicina Preventiva del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, explica que sólo el 10 por ciento de la población femenina guatemalteca en edad fértil se practica el Papanicolaou.

 

Las consecuencias se reflejan en las visitas que recibe el no gubernamental Instituto Nacional de Cancerología (INCAN). De acuerdo con Héctor Guerra, director de ese centro, por cada dos guatemaltecas examinadas, una presenta cáncer de cervix en cualquiera de sus fases, principalmente las que tienen entre los 30 y 59 años de edad.

 

En 2006, el INCAN detectó 900 casos nuevos de ese tipo de cáncer. Algunos pudieron detenerse con radioterapia, pero otros cegaron la vida de las víctimas. APROFAM detectó 713, lo que en total determina que fueron 1.613 las mujeres diagnosticadas con el mal.

 

El cáncer en el cuello de la matriz no sólo ocupa la tercera posición a nivel nacional en las causas de mortalidad de la población femenina de esta región centroamericana, sino también el primer lugar entre los cánceres que socavan la vida de las mujeres, seguido por el de ovario, útero y vagina.

 

De ahí el interés que despierta el anuncio de la puesta en el mercado de la vacuna en Guatemala, dice Maria Elena Loarca, de la casa farmacéutica que la traerá el próximo semestre al país.

 

A pesar de la noticia, existe un obstáculo que despierta dudas en los galenos, pues su costo puede llegar a 300 dólares estadounidenses, valor que en este país equivale al salario de dos meses de trabajo de una empleada de maquila, explica Silva. “Las mujeres que se encuentran en condiciones de pobreza y pobreza extrema no podrán adquirirla” agrega.

 

Las palabras del médico se sustentan en el informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el cual señala que, en esta nación, los habitantes en condiciones de pobreza viven el día a día con el equivalente a dos dólares estadounidenses para comer, movilizarse, enviar a sus hijos a la escuela y comprar medicina.

 

Silva, quien a diario trata con mujeres diagnosticadas con cáncer de cervix, asegura que las situadas en ese estrato social no frecuentan las salas de los hospitales para practicarse el Papanicolau. Su bajo nivel de estudios tampoco les permite determinar el peligro que corren y piensan que gastarían mucho dinero en hacerse una prueba, apunta.

 

Cuestiona, además, lo paradójico que resulta que la vacuna sea accesible a una profesional, cuando es ella quien se encuentra dentro del porcentaje de mujeres que se practican con frecuencia sus pruebas anuales ginecológicas.

 

Un estudio relacionado con la Fecundidad y Planificación familiar de APROFAM remarca la vulnerabilidad al cáncer de cervix entre la población femenina de las áreas rurales. Personal de esta entidad ha comprobado la resistencia de los hombres mayas a que sus mujeres sean examinadas por una doctora o doctor, y prefieren que las atiendan las comadronas (integrantes de la comunidad a quienes se les encomiendan los partos).

 

Para enfrentar el choque cultural de introducir el espéculo por la vagina a las indígenas, el ministerio de Salud creó una técnica que consiste en aplicar vinagre en la matriz y, en dependencia de la coloración que tome, los profesionales –mediante inspección ocular en el útero- diagnostican si la paciente está en riesgo y si es necesario hacer otro tipo de exámenes.

 

Por el momento, este método está en proceso de prueba y aún no se han podido medir los resultados.

 

 

Chile: La anticoncepción en jaque

Por Johanna Ortiz

 

Santiago, mayo.- Desde la década del sesenta, las mujeres chilenas tienen acceso a los dispositivos intrauterinos (DIU) en el sistema público de salud. Hoy esta política pública es cuestionada, porque 36 parlamentarios estiman que este método es abortivo.

 

En marzo, legisladores de derecha presentaron una demanda ante el Tribunal Constitucional (TC) para que éste declare ilegales las Normas de Regulación de la Fertilidad del Ministerio de Salud, que rigen desde octubre de 2006.

 

Entre otras cuestiones, en ellas, se actualizan los protocolos para la utilización de los dispositivos intrauterinos (DIU) y se establece la entrega de la píldora anticonceptiva de emergencia (PAE) a mujeres mayores de 14 años, sin la autorización de sus padres, con el objetivo de disminuir los embarazos entre adolescentes.

 

A juicio de los demandantes, tanto la PAE como la T de cobre, un tipo de DIU, tendrían efectos abortivos, el primero porque contiene levonegestrel y el segundo porque podría atentar contra un óvulo fecundado.

 

Lidia Casas, abogada e investigadora de la Universidad Diego Portales, explica a SEMlac que, en el caso de que el TC acoja el requerimiento, su fallo sólo afectaría la distribución de estos métodos en la salud pública, pero no su venta y, por ende, su utilización en el sistema privado de salud.

 

Esta jurista patrocina dos escritos que se han presentado ante la autoridad constitucional. En el primero, 48 diputados de distintas bancadas, incluso del partido derechista Renovación Nacional, defienden la implementación de las normas de regulación de la fertilidad.

 

En el segundo, 26 parlamentarios piden que dos de los 10 integrantes del Tribunal Constitucional se inhabiliten para este fallo, porque ambos presentaron un informe en contra de la anticoncepción de emergencia en 2003.

 

Casas espera que “el TC siente un precedente y establezca que los ministros Raúl Bertelsen y Enrique Navarro no pueden ser jueces ante una causa de la que fueron parte”.

 

No sólo los parlamentarios se han pronunciado. El abogado Marcelo Castillo, en representación de 361 mujeres; el Instituto Chileno de Medicina Reproductiva y la Asociación Chilena de Protección de la Familia (APROFA) presentaron escritos, por separado, en apoyo a los métodos anticonceptivos cuestionados.

 

APROFA tiene una larga historia en el trabajo de impulsar el acceso a la anticoncepción en Chile y una acción particular orientada a posibilitar el acceso a la PAE.

 

Esta institución importó 10.000 dosis de Optimor, una versión de la anticoncepción de emergencia, para enfrentar la ausencia del fármaco en el mercado, luego que Grunenthal y Recalcine, laboratorios que lo distribuían, decidieron retirar el producto de las farmacias.

 

La directora de APROFA, Zulema Contreras, declara a SEMlac que dichos laboratorios “han debido enfrentar fuertes presiones de parte de grupos conservadores, con mucho poder económico, y también amenazas de acciones judiciales”.

 

La organización Muévete Chile reconoce en su Web que impulsó una campaña para impedir la venta de la PAE y felicita “a los laboratorios que han estado a favor de la Vida. Sabemos que algunos de ellos lo han hecho por intereses económicos -temor a un boicot ciudadano-, o por la polémica que genera la imposición por parte del gobierno de esta pastilla”, señalan en Internet.

 

Ese movimiento llama, además, a firmar un documento que será presentado el 16 de mayo ante el Tribunal Constitucional, apoyando el requerimiento de los parlamentarios que buscan la ilegalidad de las normas de regulación de la fertilidad.

 

Esta acción viene a contrarrestar la campaña de cartas en defensa de las normas de regulación de la fertilidad que ha impulsado APROFA y organizaciones de mujeres, preocupadas porque la decisión del TC es inapelable.

 

En cuanto a qué esperar del Tribunal Constitucional, Zulema Contreras dice “que sería un error enorme retrotraer el avance exitoso de las políticas de salud pública y planificación familiar vigentes en Chile desde los años sesenta, a partir del gobierno de Eduardo Frei Montalva”.

 

Sin embargo, a renglón seguido expresa: “me asusta la composición de los miembros del Tribunal, quienes por su adscripción ideológica representan sólo a un sector de la población, el que cuenta con más poder y tiene menos sintonía, a mi juicio, con temas de equidad social, derechos humanos y salud pública”.

 

Claudia Dides, autora del libro Voces en Emergencia: El discurso conservador y la píldora del día después, comenta a SEMlac que “lo que está en juego son los cambios y transformaciones que se han producido en el campo de la sexualidad y el de la reproducción, que muchas veces cuestionan los órdenes tradicionales”.

 

“Por ello aparecen discursos político-ideológicos que tratan de imponer sus propias verdades sobre la realidad social, buscando uniformar los valores”, precisa.

 

Sobre la determinación del TC, si bien advierte que nunca se puede hablar de un escenario certero, Dides espera que el “Estado garantice el acceso a los avances científicos, porque eso es parte de los derechos humanos y, en ese sentido, Chile ha firmado tratados y convenciones de los cuales tiene que hacerse cargo”.

 

El intrincado camino de la anticoncepción de emergencia

Este es un episodio más de una disputa que comenzó en marzo de 2001, cuando la actual presidenta Michelle Bachelet, en ese entonces ministra de Salud, autorizó la comercialización de la píldora de anticoncepción de emergencia.

 

Esta acción generó la inmediata declaración de la Conferencia Episcopal, en rechazo a la medida, y la rápida acción de los grupos autodenominados Pro-vida, que presentaron un recurso ante los tribunales de justicia para que declararan la ilegalidad del fármaco, argumentando que era abortivo.

 

La Corte Suprema falló a su favor y prohibió la venta de una marca de PAE, pero ésta siguió en el mercado comercializada con otro nombre, por otro laboratorio. Los Pro-vida iniciaron una nueva demanda y esta vez fue rechazada por la misma Corte Suprema, en diciembre de 2004.

 

Ese año, el Ministerio de Salud instruyó a sus servicios para que entregaran anticoncepción de emergencia a las mujeres víctimas de violación, lo que otra vez levantó la polémica. Y no terminó allí.

 

El 8 de marzo de 2005, el entonces subsecretario de esa cartera, Antonio Infante, anunció la distribución de la PAE para todas las mujeres y no sólo para quienes habían sido agredidas sexualmente. Sin embargo, el presidente de turno, Ricardo Lagos, despidió a Infante y negó la medida.

 

Actualmente, cualquier chilena puede comprar la pastilla de anticoncepción de emergencia, siempre que cuente con una receta médica, la cual quedará retenida por la farmacia que venda el producto.

 

 

Cuba: En busca de los hijos por nacer

Por Dixie Edith

 

La Habana.- Estudios y especialistas en Cuba auguran como posible alguna recuperación de la fecundidad en la isla, aunque siempre sería a niveles muy bajos, según trascendió durante un taller organizado por el Centro de Estudios de la Mujer, de la Federación de Mujeres Cubanas, para celebrar el 15 de mayo, Día Internacional de la Familia.

 

Juan Carlos Alfonso Fraga, director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo (CEPDE), confirmó en la sesión una noticia ya adelantada por SEMlac.

 

La población cubana decreció en 2006 por primera vez en un cuarto de siglo y restó unas 4.300 personas a sus cuentas con respecto al año previo, según cifras del CEPDE, centro de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), adscrita al ministerio de Economía.

 

Alfonso también explicó que el número de nacimientos se redujo de manera significativa. Si en 2005 ocurrieron 120.716, al cierre del pasado año se registraron solo 111.084.

 

Enrique González Galván, también del CEPDE, argumentó que en la isla ya se ha establecido un patrón de familia pequeña. De las cubanas entre 15 y 59 años, el 61 por ciento tiene uno o dos hijos; el 20 por ciento no ha tenido descendencia y sólo el 19 por ciento ha tenido más de dos.

 

Sin embargo, aunque estos indicadores demográficos son similares a los de países desarrollados, al interior de las estadísticas aparecen diferencias que signan de manera particular el caso cubano.

 

Un análisis de la doctora María del Carmen Franco, también de la ONE, marcó algunas distancias con la situación de otras naciones que también exhiben bajas tasas de fecundidad y acelerados procesos de envejecimiento.

 

La fecundidad cubana se ha envejecido, como lo demuestra un desplazamiento en la edad media de la procreación de los 25 a los 27 años, entre 1990 y el 2005.

 

Sin embargo, la edad media al tener al primer hijo se mantiene todavía joven (23,5 años) y deja abierta lo que Franco considera una puerta para futuras acciones en busca de una potencial recuperación de la fecundidad.

 

Sólo en 5 de 38 países para los que se disponía de datos en Europa, en el año 2000, la edad al primer hijo rondaba los 24 años, en tanto 15 de ellos la tenían por encima de 27 años, explicó Franco.

 

En naciones como Francia, España, Italia, por ejemplo, la edad media para tener al primer bebé ronda los 30 desde hace ya varios años y en Gran Bretaña pasó de 24 años en 1977, a 28,9 años en 2004.

 

En Cuba envejeció la edad promedio para tener hijos en 3,2 años, entre 1990 y 2005, y actualmente se ubica en el entorno de los 30 años.

 

Sin embargo, mientras en la isla el aporte de los llamados nacimientos no primogénitos (segundos o más hijos), es cercano al 50 por ciento del total de alumbramientos; en los países estudiados por la experta “son particularmente escasos”.

 

Para Franco, “las mujeres cubanas todavía se hacen madres siendo muy jóvenes, y una vez que empiezan, muchas continúan”.

 

Investigaciones que reconocen un ideal de familia un tanto mayor, no cumplido en muchas de las madres entrevistadas, apuntan, según especialistas, a una posible recuperación de la fecundidad, aunque siempre a niveles muy bajos.

 

Según trascendió en el taller, un grupo nacional multidisciplinario estudia actualmente el fenómeno de la baja fecundidad, que se hace aún más complejo, en tanto involucra muchas causas y requiere múltiples acciones.

 

 

Bolivia: Ola de protestas

Por Helen Álvarez

 

La Paz, mayo.- Diferentes sectores bolivianos llevan adelante medidas de presión para lograr que las autoridades atiendan sus demandas. Las negociaciones con las autoridades son lentas, mientras en la ciudad de La Paz, sede del gobierno, las filas interminables de marchistas provocan caos en el tráfico, paralizan al transporte y la gente se ve obligada a caminar en medio de estruendosas explosiones de petardos.

 

Entre las personas más afectadas por estas medidas están las vendedoras, cuyo lugar de trabajo es la calle y a donde acuden incluso con sus hijas e hijos. También han recibido un fuerte impacto los choferes del transporte público.

 

El gobierno considera que detrás de las protestas hay intereses políticos en contra de la gestión del presidente Evo Morales.

 

Los trabajadores de Salud del sector público sostuvieron 15 días de huelga nacional, con ayuno, tiempo en que la gente sólo pudo acudir a los servicios de emergencia. Su demanda principal era un incremento salarial mayor al seis por ciento que ofreció el gobierno. La solución llegó con la firma de un convenio y sólo consiguieron el compromiso gubernamental de ser incorporados al escalafón y a la Ley General del Trabajo.

 

En un solo día, el martes 8, en la ciudad de La Paz marchó casi un millar de comerciantes que exigen ampliación del plazo para la venta de ropa usada y también los confeccionistas de prendas de vestir nuevas que demandan al gobierno eliminar la comercialización de la de medio uso.

 

El centro paceño fue ocupado durante día y noche por los “ropavejeros”, como los denominan, que rechazan el plan de reconversión productiva planteado por las autoridades y que cuenta con 10 millones de dólares. La mayoría retornó a sus ciudades, pero amenazan con bloquear las carreteras.

 

Los productores de prendas de vestir, conocidos como confeccionistas, se oponen a la ampliación para la venta de ropa usada porque esa actividad ha generado la pérdida de miles de fuentes de empleo. Anuncian medidas de presión en caso de que el gobierno ceda ante los “ropavejeros”.

 

A ellos se sumaron alumnos de secundaria que piden certificados de egreso gratuitos, en cumplimiento de una propuesta del año pasado, ingreso gratuito a las universidades, servicio de comedor y vigencia del servicio premilitar; y los estudiantes de Ciencias de la Educación que reclaman ser tomados en cuenta como actores en la nueva ley de educación “Avelino Siñani”, en el Congreso desde hace más de un año.

 

Los maestros están en emergencia, después de haber sostenido algunos días de paro, porque no están de acuerdo con la nueva ley de educación y, a su vez, organizaciones de padres de familia exigen que se declare al magisterio como profesión libre para evitar que las huelgas perjudiquen a niñas, niños y adolescentes.

 

También marchó un centenar de policías del Batallón de Seguridad Física, con sus esposas, hijas e hijos, para que se cumpla una resolución de principios de 2006 y los incorporen al escalafón, de manera que puedan gozar de los beneficios laborales de sus camaradas del Comando Nacional, pues ahora los casi 5.000 efectivos están completamente desprotegidos.

 

Aunque hubo enfrentamientos con los policías en servicio, que salieron a reprimir la marcha por orden del gobierno, finalmente se firmó un convenio para atender la demanda.

 

La Confederación de Discapacitados también protestó e inició una huelga de hambre en demanda de un bono anual y de atención médica gratuita. La medida fue suspendida tras un acuerdo que beneficia a los discapacitados más graves.

 

Miles de pobladores de la ciudad de Sucre, capital de Bolivia, marcharon el 10 de mayo exigiendo la capitalía plena, es decir la constitucionalización del traslado de los poderes Ejecutivo y Legislativo que actualmente se encuentran en la ciudad de La Paz.

 

En la Universidad Mayor de San Andrés, de la ciudad de La Paz, los estudiantes de laboratorio clínico tomaron algunas oficinas de la Facultad de Sociales exigiendo ser reconocidos como carrera plena; mientras que en la Universidad Tomás Frías, de la ciudad de Potosí, después de más de tres semanas sin clases se produjo una disputa que dejó dos heridos. Ambas casas de estudio son públicas.

 

Más de 600 campesinos de Apolo, población localizada en el norte del departamento de La Paz, ingresaron el 15 de mayo al Parque Nacional Madidi, una de las reservas naturales más importantes del mundo, con la intención de asentarse y lotearse el territorio que corresponde al pueblo indígena Leco. El gobierno no descarta la intervención de las Fuerzas Armadas para impedir el avasallamiento.

 

El viernes 18 hubo un paro cívico en el departamento de Cochabamba, a raíz de una decisión gubernamental que dio lugar a un recorte de su presupuesto anual. Todas las actividades se paralizaron.

 

La Federación de Transportistas Interprovinciales de La Paz comenzó, el lunes 21, una protesta contra el incremento del costo del Seguro Obligatorio contra Accidentes de Tránsito, para exigir que mejore el mantenimiento de las rutas. Este sector ingresó al centro de la sede de gobierno con sus vehículos, ocasionando un caos vehicular, y anuncia el bloqueo de carreteras si el gobierno no atiende su demanda.

 

 

Cuba: Debate y encuentro contra la homofobia

Por Sara Más

 

La Habana, mayo.- Con una buena acogida y asistencia de público, Cuba celebró, el pasado 17 de mayo, el Día Mundial contra la homofobia y la transfobia, que esta vez tuvo por escenario un cine capitalino y la discusión de una película, además de un breve espacio de divulgación por la televisión local.

 

“Todavía existe en el mundo homofobia y transhomofobia de una manera muy fuerte, muy cruel y discriminatoria de las personas homosexuales, transexuales y transgénero en sentido general, sobre todo por ignorancia”, afirmó Mariela Castro, directora del gubernamental Centro Nacional de Educación Sexual, que tuvo a su cargo la promoción de esta jornada.

 

“Este año, a partir de los avances que hemos tenido de estos temas en nuestro país, estamos tratando entonces de hacer más visible el objetivo de esta jornada mundial y nacional”, agregó Castro en alusión a la fecha, cuyo origen fue la eliminación de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 1990.

 

La iniciativa surgió de académicos, activistas y de las personas homosexuales, transexuales y bisexuales, y a partir de 2005 se extendió no sólo a la lucha contra la homofobia, sino también la transfobia, en algunas naciones.

 

Ese fue un antecedente fundamental y un paso de avance en el mundo de las ciencias médicas y la salud, “que ha contribuido a que se empiece a desmitificar la homosexualidad como perversión, como todos esos elementos negativos con los que se ha identificado históricamente, por ignorancia, por desconocimiento, incluso dentro del propio campo científico”, comentó la especialista.

 

La celebración cubana contó con la exhibición y debate del filme “Los muchachos no lloran” (1999), de Kimberly Pierce, en el cine 23 y 12, ubicado en una de las arterias más transitadas de La Habana.

 

Basada en hechos reales, la película narra la historia de una joven transexual, nacida en 1972, que fue violada y luego asesinada en 1993, a causa del pensamiento homofóbico y la discriminación.

 

Además de avisos e invitaciones por correo electrónico y mensajes para recordar la fecha, la cita fue divulgada, esta vez, en la revista dominical del Noticiero Nacional de Televisión.

 

“Los medios de comunicación tienen una gran responsabilidad en la educación de la población, en desafiar una cultura del respeto a las personas por su identidad de género y su orientación sexual”, comentó la directora del CENESEX.

 

El público diverso que asistió a la presentación fílmica elogió la iniciativa del CENESEX y la promoción de espacios de este tipo como vía para que se abra paso el conocimiento y se venzan prejuicios e injusticias.

 

“La diversidad en todos los órdenes y formas de manifestaciones constituye uno de los elementos inherentes al género humano que debiera unirnos, pues siempre son más las semejanzas y afinidades que las diferencias entre los individuos”, aseguró en un comunicado circulado por correo electrónico Alicia González, directora de la Cátedra de Género, Sexología y Educación Sexual (CAGSES) de la Universidad Pedagógica “Enrique José Varona”.

 

En opinión de la experta, “al rechazar a otras personas, ya sea por su raza, sexo, edad, procedencia socio cultural, orientación sexo erótica u otra condición”, debiéramos preguntarnos “cuántas personas estamos incluidas en ese elitista patrón en el que nos tratan de encarcelar”.

 

 

México: Informe poblacional revela dimensiones de la violencia de género

Por Sara Lovera López

 

México, mayo.- Por primera vez en un análisis poblacional aparece en las estadísticas la muerte de mujeres entre 15 a 24 años por lesiones intencionales, como una de las principales causas de mortalidad del país, lo cual revela la dimensión de la violencia de género, atribuida a los efectos de control y dominación, desprecio y odio a las mujeres.

 

El documento “La situación demográfica de México 2006” reporta que el asesinato de las jóvenes es la tercera causa de mortalidad en México, mientras que la accidentalidad se ubica en esa misma posición para la población femenina en el rango de 25 a 44 años de edad.

 

Dicho informe, del Consejo Nacional de Población divulgado a inicios de mayo en esta capital, también revela que, a pesar de una tendencia permanente hacia la baja en el número de hijos por mujer, durante el sexenio del presidente conservador Vicente Fox sólo disminuyó un céntimo, al pasar esta proporción de 2,3 a 2,2. La meta era la tasa de reemplazo; es decir, dos hijos por mujer, objetivo previsto desde el año 2000.

 

Tampoco se pudo atender la demanda insatisfecha de anticonceptivos entre las parejas jóvenes. Se mantiene en 12,1 por ciento desde 1997, debido principalmente a la falta de programas de educación sexual y a la reducción de nuevas receptoras de métodos anticonceptivos en el Instituto Mexicano del Seguro Social, líder en la política de planificación familiar por varias décadas.

 

Hace seis años, México estaba en el cuarto lugar entre los países de uso más elevado de anticonceptivos. En 2006, cayó a la posición 12, superado por Costa Rica, Cuba, Puerto Rico, Brasil, Colombia, Ecuador y Paraguay.

 

El informe también señala que el índice de anticoncepción disminuyó a partir de 1976 en forma sistemática, lo que tiene efectos en la fecundidad –menor número de hijos. También descendió la cifra de parejas que se casan.

 

Por lo menos en la última década, el uso de anticonceptivos por las adolescentes no ha cambiado y sólo seis de cada 10 los utilizan. También se frenó su uso durante los últimos seis años entre mujeres de 20 a 39, pero este aspecto mantuvo un ritmo ascendente para el grupo de 40 a 49 años, según se desprende de la Encuesta Nacional de Dinámica Demográfica, sobre la cual los autores del estudio basan sus afirmaciones.

 

Todavía hay diferencias importantes, hasta de 20 dígitos, en el número de mujeres que usan anticonceptivos en el campo, pero llama la atención que el método principal siga siendo la esterilización. El único programa que mantuvo el aumento de los métodos anticonceptivos fue uno destinado a las poblaciones pobres.

 

De acuerdo con la investigación, tales resultados están directamente relacionados con movimientos de ubicación poblacional, fenómenos socioeconómicos y pérdida de recursos. Sin embargo, la significativa salida de mexicanos y mexicanas a Estados Unidos en busca de trabajo marcó el cambio más espectacular.

 

Por ello, México podría dejar de ser pronto un país de jóvenes, para convertirse en uno de viejos, si no cesa la sangría de población hacia Estados Unidos. Este estudio, que se da a conocer cada cinco años, reveló que durante la administración de Fox más de 500.000 mexicanos y mexicanas, la mayoría jóvenes, emigraron anualmente hacia el vecino del norte.

 

Según el documento, la pérdida poblacional por migración es mayor que la registrada por mortalidad. El país cuenta con 104.9 millones de habitantes, un incremento de 6,4 millones con respecto a 2000. Se estima que en 2006 nacieron menos de dos millones de mexicanos y fallecieron 501.000, pero la migración dejó un saldo neto negativo de casi 559.000 personas.

 

A juicio de los especialistas, tales hechos modificarán de manera radical el perfil demográfico de la sociedad mexicana, al aumentar el envejecimiento de la población y, a su vez, la demanda en servicios de salud, todo un reto para un país en el que la mitad de la población no tiene cobertura sanitaria y el 75 por ciento carece de una pensión de jubilación.

 

En tal sentido, el estudio alerta que, de no implementarse las medidas para atender las demandas sociales -especialmente en el área de salud- derivadas del cambio demográfico, crecerá el riesgo de que el envejecimiento sea sinónimo de pobreza y exclusión.

 

Respecto a la migración internacional, el informe destaca el notorio incremento de la intensidad del fenómeno y llama la atención sobre la magnitud de los retos que se le asocian, lo que obliga a una reflexión sobre la pertinencia y adecuación de las actuales políticas públicas dirigidas a atender la problemática.

 

En el apartado de mortalidad, se documenta que, en todo el territorio, aumentó la esperanza de vida y se redujeron las muertes en la niñez, sobre todo por infecciones, una tendencia que ha sido histórica.

 

Los investigadores consideraron preocupante que la primera causa de muerte en mujeres de 24 a 44 años sean los tumores malignos, y la segunda razón en el rango de 15 a 24, lo que los lleva señalar que estas situaciones podrían ser evitables con un sistema más adecuado de salud.

 

De igual forma, inquieta que la principal causa de muerte en hombres de edad productiva sigan siendo los accidentes, por lo que se recomiendan políticas que mitiguen los efectos del consumo desmedido de alcohol.

 

 

Maestras en Nicaragua: El valor de la vocación

Por Sylvia Torres y Lindskat Legall

 

Managua, mayo.- El primer modelo que muchos niños y niñas escogen para sí es el de la maestra. La magia de descubrir el significado de las palabras, el placer de la literatura y el misterio de las matemáticas hace de “jugar a la escuelita” una actividad preferida, ya sea en la familia o en el vecindario.

 

Sin embargo, las condiciones en las que el magisterio labora en Nicaragua, en donde la mayoría de los docentes son mujeres, difiere abismalmente del sueño infantil.

 

Según la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua (ANDEN), cuya dirigencia está ligada al partido de gobierno, en el país laboran 42.000 maestros: 39.700, más los 3.500 contratados este año. Éste número incluye profesores, directores y subdirectores de unas 9.000 escuelas y colegios públicos en toda la nación.

 

El curso escolar 2007, iniciado en febrero, se inauguró en las 5.914 escuelas públicas del territorio con una huelga convocada por la Confederación Nacional de Maestros de Nicaragua, en reclamo de la dignificación del gremio. Este hecho se repite cada año, a través de los sucesivos gobiernos nacionales.

 

Los huelguistas exigen aumento salarial, estabilidad laboral y reconocimiento a sus organizaciones gremiales. Las y los maestros están inconformes con el reajuste salarial que hizo el gobierno de Daniel Ortega, de tan sólo 308 córdobas (17 dólares), que representa menos de los 30 dólares acordados con las autoridades anteriores.

 

También están en desacuerdo con que se les pague el incremento con “bonos” porque desde 2005 demandaron que éstos fueran incorporados al salario. Durante la anterior administración, el magisterio arrancó el compromiso gubernamental de que en cinco años se les nivelaría el sueldo con el de sus colegas en Centroamérica, aspecto incluido en las promesas de campaña del presidente actual.

 

El salario básico de un maestro de primaria en Nicaragua es de unos 120 dólares mensuales. En Panamá es de 515 dólares; en Guatemala, 462; en El Salvador, 564; en Costa Rica, 407 y en Honduras, 275. Para nivelarse con este último país, el gobierno debería incrementar 31 dólares anuales en un período de cinco años.

 

Lucha gremial, educación y pobreza

Marzo y abril fueron meses de organización y lucha. El magisterio tomó varias escuelas, unas 2.000l docentes participaron en una manifestación el 5 de abril, y un grupo inició una huelga de hambre. Maestros de diferentes departamentos marcharon este Primero de Mayo en apoyo a sus demandas salariales y de mejoramiento en la infraestructura en centros de educación. El ayuno finalizó en la segunda semana de mayo, con un aumento salarial menor al solicitado.

 

Los reclamos del sector están encaminados al futuro del país. Cornelio Hopmann, prestigioso especialista en tecnología de la información, ha afirmado que “Nicaragua no tiene sistemas miserables de educación por ser un país pobre, sino que es, en muchos aspectos —no solamente económicos—, un país miserable por tener pobres sistemas de educación”.

 

Hopmann fundamenta su afirmación al señalar que, salvo los emiratos petroleros, en ningún país del mundo se mejoró la economía sin mejorar antes la educación.

 

Retrato Robot del magisterio nica

Según una caracterización del magisterio realizada por ANDEN en 2006, la docencia de primaria y secundaria la realizan mayoritariamente profesoras, que por lo general son mayores de 35 años, tienen más de 20 de servicio y cumplen turnos dobles para completar el salario.

 

Los profesores permanecen en sus puestos por vocación. Un ejemplo de ello es Angélica Mejía Carcache, con más de 38 años de experiencia. “Aunque el salario sea malo, mi vida entera la he dedicado a dar clases porque es mi vocación”, dice.

 

En los resultados de esa investigación, realizada con 1.600 docentes de colegios urbanos, rurales, semiurbanos y semirurales de diferentes departamentos, se refleja falta de capacitación. El 68 por ciento de los encuestados contestó que la última vez que tuvo capacitación fue hace más de 10 años y sólo el 19 por ciento dijo haberla recibido en el año anterior.

 

Este hallazgo no sería tan preocupante si los niveles de empirismo fueran menores. “Una mayoría del magisterio no ha sido actualizado ni en técnica, ni en metodología, ni en conocimientos actuales. Eso deja mucho que desear en términos de la formación”, afirma Antonio Zepeda, dirigente de ANDEN.

 

El estudio de esta asociación confirma el dato entregado por Miguel de Castilla, ministro de Educación, de que más del 50 por ciento de los maestros son empíricos.

 

“Sobre la titulación, el 42 por ciento tenía los títulos correspondientes a primaria. Si sumamos otros títulos, estaríamos hablando de que, efectivamente, el 50 por ciento del magisterio no tiene el título idóneo para ejercer la docencia”, ratifica Zepeda.

 

Los compromisos internacionales

En medio de tan precario panorama, las posibilidades de cumplir con los seis compromisos contraídos por los gobiernos del mundo en Dakar, Senegal, en abril de 2000, para garantizar el acceso universal a la educación, se tornan muy difíciles de alcanzar.

 

Desde 2003 se celebra, cada mes de abril, la semana de la educación, como parte de la Campaña Mundial por este derecho, pero los avances en este terreno son poco relevantes. Igual sucede con el cumplimiento del segundo compromiso establecido en los Objetivos del Milenio: “Velar por que todos los niños y niñas puedan terminar un ciclo completo de enseñanza primaria”.

 

Es difícil enfrentar retos de tal envergadura sin considerar a sus actores principales: los maestros. Al ser el mejoramiento de la enseñanza un asunto íntimamente vinculado al alcance de las metas económicas y sociales, la solución de los problemas magisteriales es de vital importancia para la nación.

 

El estudio de ANDEN insiste en la necesidad de un mayor reconocimiento social a esta profesión, dada la falta de promoción y protección a los maestros, su fidelidad al trabajo y al hecho de que el 36 por ciento de ellos tienen más de 20 años de servicio.

 

Una comparación al estilo publicitario de la tarjeta de crédito MasterCard, entre el salario mensual promedio de un maestro y el del Presidente nicaragüense, quien apenas obtuvo el grado de bachiller, resultaría de la siguiente manera:

 

Salario mensual promedio de un maestro, unos 70.00 dólares por cada 30 días, a razón de 2,33 por día. Salario del Presidente: 3.500 al mes. Que el Presidente gane al día casi más de dos veces lo que un maestro en todo el mes, no tiene precio.

 

 

Cuba: A golpes contra nuestros niños

Por Ilse Bulit

 

La Habana, mayo.- Guardo todavía la asustada carita de aquel pequeño en mi memoria, a pesar de que han transcurrido más de 15 años. Salía yo de un mercado del periférico barrio de San Agustín, de la Ciudad de La Habana, y una joven, de unos 25 años, gritaba palabras mal sonantes a un parvulito menor de dos.

 

Ella, posiblemente la madre, lo acusaba del pecado de no marchar a su paso. Como yo, la muchacha cargaba una gran bolsa de tela repleta de papas frescas, con las que haría sabrosos purés para ese mismo pequeño: pero ahora, aquel niño era su enemigo, enemigo inventado y necesario.

 

Y como este diminuto enemigo estaba paralizado por el terror, lo tomó de la mano y procedió a arrastrarlo. El cayó al suelo y sus rodillas extraían un ruido sordo al pavimento, unido a su llanto de dolor y las vociferaciones de la madre. No pude contenerme e intervine: la amonesté por su actitud violenta.

 

La joven se volvió hacia mí y sus ojos destilaban un odio como si yo fuera la culpable de todos sus males. Libre de sus improperios vergonzosos, reproduzco su mensaje: “No se meta en lo que no le importa, yo lo parí y hago con él lo que me da la gana”.

 

Otras mujeres con idénticos pechos construidos para la lactancia, como las dos protagonistas, nos observaban en silencio, invitadas a un espectáculo virtual sin consecuencias reales para sus destinos.

 

Me rendí ante la indiferencia y continué mi camino. Yo también tenía odios archivados y problemas en lista de espera. Pensaba ahora en mi hijo, un adolescente glotón que deseaba engullir papas fritas antes de marchar a sus clases y abandoné la ayuda al otro, el perteneciente a ella.

 

Cierto complejo de culpa, alimentado por una escena reciente, me obliga a analizar este percance con la lucidez regalada por el tiempo y a partir de suposiciones con bases ciertas.

 

Aquella chica de ojos rabiosos podría haber sido maltratada unos minutos antes por el padre de su hijo. ¿Habrá venido al mundo aquel parvulito por el desprecio del macho ante el preservativo? Los hijos no deseados se acercan a los tatuajes aborrecidos al paso de la moda. ¿O provenía de una familia donde la comunicación se establecía a gritos y empujones, de generación en generación?

 

Por lo tanto, simplemente, como le pesaban las papas, su disgusto lo volcaba en el indefenso. Total, en otro momento del día, ella sería la indefensa, cuando el hombre regresara al hogar. ¿Hogar?... Bueno, si la suposición correspondía a la realidad, al sitio donde están obligados a convivir un grupo de personas en guerra declarada o silenciosa.

 

Los dolores del parto y las malas noches dadas por un recién nacido, y en especial la tarea biológica de ser su portadora durante unos nueve meses, confieren a las madres un título de propiedad que, para bien o para mal, la sociedad reafirma con cuños aprobatorios.

 

Aun en los casos donde el hijo es colmado de bienes y cariños, aquel pedacito de ser humano, con cuerpo y mente propios, pasa a ser “una cosa” que deseamos moldear a nuestros gustos y sueños. Así ocurre cuando lo anhelamos desde el día en que nos faltó la menstruación.

 

Sin embargo, si es un mero acompañamiento en nuestras desdichas, ese sentido de propiedad aporta el derecho avasallador de cometer la extensa amalgama de violencias contra el cuerpo físico y espiritual del niño. Esta especie de derecho biológico es aprobada hasta por legislaciones vigentes que se hacen de la vista gorda ante las evidencias.

 

También, en los cuerpos de asistencia primaria de la salud, los médicos vacilan al firmar documentos probatorios de la consistencia de los golpes y laceraciones, si la agresión parte de la madre. Peor aún es que nosotras mismas, componentes de grupos sociales, también volteamos el rostro para no ver estos hechos repetidos a diario.

 

Por un lado, el fundamento teórico basado en que cada familia es un feudo cerrado con sus propias leyes y no tenemos derecho a intervenir en ellas, sirve para evadir la toma de decisiones a favor de la conservación de la especie, pues la continua proliferación de la violencia nos regresa a la animalidad de milenios heredados. Hasta existen refranes que lo recuerdan: “entre marido y mujer, nadie se debe meter”.

 

Al otro lado está la normal preponderancia de la lista de entuertos propios a resolver, por lo cual invisibles cascos protectores nos llevan a dirigir la mirada sólo al rumbo de nuestros intereses. Cuando cerramos las puertas de la casa, el mundo exterior no importa y los gritos infantiles filtrados a través de las paredes, en engañosa suposición, los hacemos venir de juegos de computadora.

 

Si bien hay situaciones donde la intervención personal provoca peligro físico e implica el riesgo propio; hay otras en que la actuación, sobre todo la colectiva, podrá atajar a tiempo males mayores. “La unión hace la fuerza”, con esa frase terminaba una añeja fábula aprendida en la niñez.

 

Si aquel grupo de mujeres impasibles hubiera tomado partido frente al maltrato contra el pequeño. Si uniéramos nuestras inteligencias en acciones cotidianas contra esa violencia que aflora cerca, en el barrio, y que convierte en víctimas a niños, ancianos, mujeres, animales, plantas, al medio ambiente. Si asimiláramos que, como en una obra de teatro, intercambiamos los papeles y nos convertimos en víctimas y victimarios activos y pasivos…

 

Si actuamos en consecuencia, aparte de sentir la satisfacción interna de velar por los demás; de cierto modo trabajamos por nuestros propios intereses.

 

La imagen de aquel niño rebotó hacia mí hace unos días. Caminaba otra vez por las cercanías de aquel mercado y un joven de unos 20 años, molesto ante mi lento andar, me empujaba y al yo preguntarle el porqué de ese atropello, me contestaba con las frases insolentes escuchadas años atrás: “Porque me da la gana”.

 

Nuevamente el silencio entre quienes contemplaban la escena. Un círculo cerrado por idénticas actitudes. Ningún eslabón de la cadena de la violencia estaba roto. Entonces… ¿sería acaso este joven violento, aquel niño atropellado?