Material y noticias de SEMlac

del 5 al 11 de junio de 2006

 

 

Guatemala: El Sida acelera su paso

Por Alba Trejo

 

Guatemala, junio.- A paso acelerado, el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), causante del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), exhiben el lado más cruel de sus efectos y demuestra por qué, en menos de cinco años, ha pasado a ocupar la segunda causa de ingreso a los hospitales guatemaltecos.

 

Diariamente muere una persona a causa de la pandemia en este país centroamericano, lo que significa que 365 fallecen anualmente por Sida. A expertos en el tema, sin embargo, ese número no les asombra, ya que coinciden en señalar que dentro de cuatro años los decesos provocados por el virus podrían ascender a 12.000 anuales.

 

El informe de Naciones Unidas “Exclusión Social y VIH-SIDA en Guatemala 2005” menciona que este mal socavará la vida de personas entre los 15 a 49 años de edad, segmento etario en el cual se ubica el grueso de la población de esta nación de 12 millones de habitantes.

 

Una investigación efectuada por la clínica Luis Ángel García pone el dedo en la llaga al señalar que, sólo en la ciudad, uno de cada 100 guatemaltecos en edad reproductiva está contagiado con el VIH. No se trata únicamente de homosexuales o trabajadoras del sexo, hay heterosexuales y mujeres solteras y con hijos.

 

La organización no gubernamental Asociación Pro Bienestar de la Familia reconoce que una de las causas del crecimiento de la pandemia, cuyo primer caso en el país fue detectado en 1984, se debe en parte a que las relaciones sexuales se inician aquí a los 15 años de edad, así como al poco uso del condón.

 

Existe tan poca cultura de la utilización del preservativo que la Organización Panamericana de Mercadeo Social se atrevió a hacer un programa de mercadeo social del condón, con el fin de fortalecer la capacidad de enfrentar esta epidemia en Centroamérica.

 

Preocupada por esta situación de salud, la Organización no gubernamental de apoyo a una Sexualidad Integral frente al Sida hizo un estudio, con el cual logró identificar algunos factores de vulnerabilidad para la adquisición del VIH/sida en el país.

 

Entre ellos menciona el uso de métodos inadecuados para prevenir la infecciones de transmisión sexual, la retribución económica por no emplear el condón al momento de tener relaciones sexuales con prostitutas, la creencia de que el cliente de clase alta y joven no está infectado, la falta de protección en parejas habituales y el poco espacio para negociar el uso del condón entre el hombre y la mujer.

 

De seguir esta expansión de la pandemia, entidades que siguen el tema auguran que, para 2010, de las 27.800 personas que podrían fallecer en el país, 10.000 se deberán al Sida.

 

El Programa Nacional de ITS/VIH/Sida, del Ministerio de Salud, ha proyectado que dentro de cuatro años se conocerá de 111.087 personas contagiadas con el virus en Guatemala, tres veces más que el número de infecciones ocurridas en 2001.

 

Por cada caso de VIH/Sida que se diagnostica actualmente, hay una cadena de siete personas contaminadas, las cuales a su vez transmiten la enfermedad a otras siete o 10 más, asegura la Fundación Marco Antonio, que trata a personas contagiadas. Es una sucesión interminable que tiene su razón de ser en la falta de control epidemiológico, admiten.

 

Eduardo Arathoon, director médico de la clínica Luis Ángel García, califica de sombrío este panorama, pues, detrás del frío número de personas contagiadas están los niños y niñas que quedarán huérfanos.

 

En ese sentido, el Proyecto de Acción Sida de Centroamérica indica que, si en 1995 el total de huérfanos a causa de la pandemia fue de 680, en 2010 la cifra ascenderá a 44.000. Y es que en el área rural de Guatemala el promedio de hijos es superior a seis, mientras en el área urbana es de dos por pareja.

 

El VIH/Sida se propaga en el país, con más frecuencia, mediante las relaciones heterosexuales y, producto de esas uniones, las estimaciones del gubernamental Programa Nacional de Salud proyectan que, en cuatro años, habrá 1.435 niños y niñas contagiados con la enfermedad.

 

De hecho, el Ministerio de Salud cuenta con un listado de casos de personas con VIH/Sida de 1984 a 2004, y en esa relación ya están registrados 398 bebés, niños, niñas y adolescentes.

 

Contagiarse del VIH en Guatemala no sólo implica padecer la falta de camas en hospitales, tuberculosis, diarreas, o exclusión social, también incluye un costo económico. Según Fernando Alvarado, del Proyecto de Acción Sida, de Centroamérica, la enfermedad requiere de fuertes cantidades de dinero para invertir en medicamentos y hospitales.

 

El médico Eduardo Arathoon, por su parte, lo ejemplifica con la inversión que representa hospitalizar a un paciente. “En este país, la fase final del Sida significa un monto de 500 dólares al día, lo que equivale a que en 15 días -período sugerido de internamiento- se invierten 7.500 dólares por paciente”, indicó.

 

El documento de Cuentas Nacionales del gasto en VIH/Sida señala que, entre 1999 y 2000, los recursos destinados a afrontar la pandemia en el país fueron de 25 millones de dólares. El texto detalla que esa suma se destinó a tratamientos antirretrovirales, educación a la población, y la distribución y promoción del uso de condones, entre otros rubros.

 

Sin embargo, el informe evalúa de alarmante el poco recurso asignado a la vigilancia epidemiológica, ya que sólo representó el 0,3 por ciento del monto destinado para el año 2000, el cual asciende a 14 millones de dólares.

 

Estimaciones de Naciones Unidas precisan que, dentro de cuatro años, el costo de inversión total para atender a los pacientes con Sida será de 22 millones de dólares anualmente, pero sólo en el supuesto de que se mantengan los mismos patrones de infección, los costos reales y todos los pacientes asistan a consulta.

 

 

Argentina: Arista social del VIH permanece en el olvido

Por Norma Loto

 

Buenos Aires, junio.- Las algo más de dos décadas transcurridas desde que por vez primera comenzó a hablarse del VIH-sida resultan insuficientes para instaurar una educación preventiva como forma de enfrentar ese mal.

 

En todo ese plazo, las políticas sociales trazadas desde el Estado parecen haberse abocado sólo a los aspectos de conteos y a investigaciones epidemiológicas, que, si bien son muy positivos, dejan de lado la arista social y educativa que implica instalar el riesgo del VIH-Sida en la conciencia social.

 

En Argentina, desde 1990, se estableció la Ley Nacional del Sida, según la cual “en ningún caso pueda afectarse la dignidad de la persona, ni producir efectos de marginación, estigmatización, degradación o humillación de las personas afectadas”.

 

La normativa también dispone que el Estado debe garantizar el diagnóstico, asegurando la confidencialidad; así como el acceso de todos los habitantes al cuidado y atención de la enfermedad.

 

Cinco años después, otra legislación estableció la obligatoriedad de que las obras sociales dispensen tratamientos médicos, psicológicos y farmacológicos a las personas con VIH/Sida y a los programas de prevención de este padecimiento y de drogodependencia. Posteriores reglamentaciones instituyeron la extensión de esta disposición a las prestaciones médicas obligatorias de la medicina privada.

 

Así, Argentina, junto a Brasil, Chile y Cuba, se convirtió en uno de los países que brinda mayor cobertura en los tratamientos. Pero, aún así, las cifras de la epidemia siguen su asenso.

 

Según un estudio del Sistema de Vigilancia Epidemiológica que lleva adelante el Programa Nacional de Lucha contra los Retrovirus del Humano, Sida y Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) de ONUSIDA (Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre el Sida), se registraron, hasta el 15 de septiembre de 2004, 53.719 casos de VIH/Sida, de los cuales 26.832 corresponden a personas enfermas de Sida y 26.887 a infectadas con el VIH.

 

El seguimiento indica que de los 26.832 casos de Sida, el 75,8 por ciento de enfermos son hombres y el 23,7 mujeres, sin poderse constatar el sexo en el 0,5 por ciento de los casos. Se ha reducido la brecha entre enfermos de los dos sexos existente al comienzo de la epidemia y, actualmente, la relación hombre/mujer es de tres a uno.

 

En Argentina, como en el resto del mundo, la epidemia se extiende cada vez más en mujeres, con mayor concentración de casos en edades sexualmente activas, “lo cual impacta directamente sobre la posibilidad de incrementarse la infección en menores de 12 años a través de la vía de transmisión materno-fetal”, afirma el mencionado informe.

 

En cuanto a la franja etaria, se registra una concentración entre 25 y 34 años, en ambos sexos, y la principal causa es la transmisión sexual desprotegida en heterosexuales.

 

El documento manifiesta que “entre la personas que desarrollaron Sida en el año 2003 la distribución porcentual fue la siguiente: relaciones heterosexuales 46,4 por ciento, hombres que tienen sexo con hombres 19,4 y usuarios de drogas inyectables 16,4”.

 

Con respecto a la situación de las personas infectadas por VIH, 26.887 son los casos notificados y acumulados de VIH en el período 1983-2004, con un marcado incremento en el registro del año 2002 (6.300 casos). El estudio indica que esto se debe a la existencia de más notificaciones, debido al aumento de los exámenes médicos.

 

SEMlac consultó a la sexóloga educativa y docente del equipo central del Ministerio de Salud, la licenciada Marta Boimel, quien consideró que uno de los mayores logros de las acciones impartidas por el Estado ha sido la formación del equipo interdisciplinario encargado de trabajar en el tema.

 

Sin embargo, Boimel no ignora que “no se tiene demasiado en cuenta un conjunto de aspectos que afecta a las poblaciones de alta vulnerabilidad socioeconómica”, los que ejemplificó con la falta de instrucción, los roles asignados a las mujeres y la falta de recursos que dificulta, incluso, el traslado a algún centro de salud donde se proporciona el tratamiento.

 

“Tampoco existe una información sostenida en el tiempo, puesto que como equipo informamos sobre estos aspectos, pero no hay un seguimiento de la población a la que hemos atendido”, comentó la especialista.

 

Y éste es un factor a tener en cuenta en los sectores más golpeados social y económicamente, donde existe una gran barrera institucional, puesto que “hay médicos que no tienen conciencia de cómo hablarle a un infectado y, en paralelo, hay un infectado que no conoce sus derechos”, indicó.

 

La experta consideró que la información que se brinda sobre el VIH/Sida, se enfoca, por lo general, desde el punto de vista médico. “Pareciera que el médico tiene el poder, cuando deberían tener más participación los que trabajan con una perspectiva social en el tema y que son, muchas veces, quienes tienen mayor cercanía a las poblaciones vulnerables”, aseveró.

 

 

Cuba: Cáncer cérvico-uterino, de cara a la prevención

Por Marta María Ramírez

 

La Habana, junio.- A los 54 años de edad, a Marta, una profesional respetada, le fue diagnosticado un cáncer cérvico-uterino en estadío avanzado. Un año después de ese dictamen, y tras tratamiento con braquiterapia y sueros citostáticos, ella falleció, víctima de una enfermedad que afecta, anualmente, a más de 1.000 mujeres en Cuba.

 

Atrás quedaron sus padres ancianos, sus hijas —una de las cuales aún estudia en la Universidad de La Habana— y su primer nieto, a quien apenas conoció.

 

Pese a los casos de este tipo, la isla ostenta la más baja tasa de mortalidad por cáncer cérvico-uterino de Latinoamérica, superada en la región sólo por Canadá y Estados Unidos. Las estadísticas muestran que mueren por esta causa entre seis y siete cubanas por cada 100.000, cifra que equivale a 350 ó 450 mujeres por año.

 

Para la doctora Margarita Solares, especialista en ginecología y obstetricia y vicesecretaria de la Sección de Patología del Tracto Genital Inferior y Colposcopía de Cuba, “la isla cuenta con un sistema de prevención bien pensado, que no debería tener ninguna falla”.

 

El Programa Nacional de Diagnóstico precoz de cáncer cérvico-uterino surgió en el país, a inicios de los setenta del pasado siglo, como una respuesta ante las altísimas tasas de mortalidad que la isla tenía por esta causa. Las cifras situaban a la mayor de las Antillas a la par de países como Haití y México.

 

En una primera etapa, aparecieron las brigadistas sanitarias de la Federación de Mujeres Cubanas, entrenadas hasta de madrugada por profesionales que les indicaban cómo hacer para tomar las muestras necesarias.

 

“Salimos casa por casa, a convencer a aquella cantidad de mujeres que nunca había ido al médico, que nunca se había realizado una prueba citológica”, cuenta Milagros Nápoles, una de las voluntarias de entonces. “Luego se integró el personal de salud, de educación y de estadísticas, o sea, un equipo multidisciplinario”, repasa Solares.

 

Las primeras referencias registradas datan de 1978 y, con ellas, los indicios iniciales de disminución de mortalidad por cáncer cérvico-uterino en la nación, aunque entonces las estadísticas no eran muy confiables.

 

En los ochenta, la mortalidad por este mal se redujo en más de la mitad, con menos de 1.000 muertes por cada 100.000 mujeres. En ese período se realizaba la prueba citológica anualmente, a partir de los 18 años, pero “la historia de la enfermedad demostró que era un gasto innecesario y se establecieron reuniones quinquenales para modificar el programa, según las variaciones”, explica la doctora Solares.

 

De acuerdo con la especialista, el éxito estriba en que, entre 1983 y la década de los noventa, “el programa se extendió a todo el país, con el médico de la familia y las consultas de patología de cuello”.

 

A inicios de la década anterior se estableció que la mujer mayor de 20 años de edad se realizara la citología cada dos años. Aunque, desde 1998, el último programa discutido, y vigente hoy, indicó como edades de riesgo desde los 25 hasta los 60 años, en tanto la frecuencia del examen pasó a tres años.

 

“También se consideró que toda paciente con alteración citológica sería vista en la consulta de patología de cuello”, comenta la especialista.

 

En Cuba existe un grupo de cuatro profesores responsables del entrenamiento nacional en patología cervical a 156 ginecólogos, en 43 consultas especializadas, precisó Solares a SEMlac, una de los cuatro responsables del adiestramiento.

 

Por otra parte, se acordó que el tratamiento podía ser ambulatorio, sin llegar a ser mutilante o radical en las lesiones de alto grado, hasta el carcinoma in situ, gracias a las tecnologías de punta disponibles en la isla.

 

El programa es estricto al establecer un plazo de 30 días, a partir del diagnóstico citológico positivo en el área de salud, para la cita en la consulta especializada.

 

“En este encuentro es indispensable convencer a la paciente de la elección terapéutica y de la importancia del seguimiento. Hay que demostrarle que su enfermedad es curable y que ni ella ni su pareja son culpables”, apunta Solares.

 

El programa fija un período menor de 15 días para la confirmación diagnóstica y menor de 45 para iniciar el tratamiento.

 

Su impacto, desde la implementación hasta inicios de los noventa, es calificado de bueno y logró reducir la mortalidad de 40 mujeres por cada 100.000 a seis o siete; pero en los últimos los resultados muestran poco avance.

 

En 2005 se realizaron en el país casi cuatro millones de citologías, lo que representó más del 101 por ciento de lo previsto. Sin embargo, la cobertura aún alcanza a menos del 70 por ciento de mujeres en edad de riesgo. “En ese 30 por ciento que no se realizó el Papanicolau pueden haber estado las muertes de ese año”, advierte Solares.

 

La doctora asegura que “al menos 60 por ciento de las muertes por cáncer cérvico-uterino discutidas en el país, en la última década, correspondieron a mujeres que nunca se habían hecho la prueba citológica o no se la habían realizado como establece el programa”.

 

Su experiencia le indica que “este fenómeno no está asociado a la falta de recursos ni a problemas políticos”. Y fundamenta: “La edad de riesgo coincide con la etapa de plenitud profesional y de reproducción de las mujeres. Ellas pueden estudiar, dirigir, reproducirse, pero no tienen mentalidad de prevención”.

 

Al mismo tiempo, la doctora insta a que el personal médico sea formado no para curar ni para dar recetas, sino para educar a su población.

 

Es frecuente encontrar testimonios como los de Amalia Pérez: “me hago la citología porque el médico y la enfermera de la familia me tienen cansada”. Un sinnúmero de programas televisivos, de informaciones radiales, de carteles que alertan sobre la necesidad de la citología no cumplen su objetivo.

 

“Quizás sienten que hay que examinarse para cumplir una meta de tantas citologías en el año”, reflexiona Solares. Asimismo, “las pacientes desconfían porque a veces los médicos les recuerdan la prueba pendiente en plena calle y entonces sienten que no tendrán la discreción que necesitan”, agrega.

 

No menos frecuente es la confesión de Mónica García: “la primera vez que visité a un ginecólogo me hizo sentir culpable. Hoy tengo pánico de ir al médico”.

 

Otro factor a tener en cuenta es la demora de los resultados del Papanicolau, lo que contribuye a la pérdida del interés de la paciente. Según el programa, a los 30 días la mujer debe saber si el análisis es positivo o negativo, pero en la práctica pasan tres y cuatro meses sin que tenga respuesta.

 

“Algunas, por desconocimiento, esperan ese turno. Otras, con más relaciones u otras necesidades, acuden a hospitales clínicos quirúrgicos u oncológicos. Así pierden, porque en esos casos no se puede valorar adecuadamente sus afecciones”, afirma Solares.

 

“Sabemos que hay consultas de patología de cuello atendidas por personal médico no entrenado, que ejercen lo aprendido de personas que estaban en desventaja respecto a los que sí están entrenados”, alerta.

 

Una causa a tener en cuenta es la falta de apoyo familiar: “por el machismo de nuestras sociedades, nadie le pregunta a la mujer si va al médico, sino dónde está la comida o la ropa planchada”, añade la especialista.

 

Recuadro

Cáncer cérvico-uterino: ¿una ETS?

En la actualidad, el cáncer cérvico-uterino es considerado una ETS (Enfermedad de Transmisión Sexual), debido fundamentalmente a que su génesis se relaciona con un agente patógeno: el papiloma virus humano (PVH) de riesgo oncogénico.

 

El papiloma virus humano tiene una incidencia tan alta en el mundo que se considera la segunda enfermedad de transmisión sexual. Hoy día se sabe que, de los 145 subtipos de este virus, sólo 45 afectan la esfera anogenital, y de estos existe un grupo de alto riesgo oncogénico y otro de bajo y mediano riesgo, siendo los más frecuentes el 16, 18, 31 y el 35.

 

Según las estadísticas, en la primera relación sexual el 70 por ciento se infecta de, al menos, un subtipo de los que afectan la esfera anogenital.

 

“Una vez que se infectan, si no es de riesgo oncogénico, que es lo más frecuente, pueden ni enterarse que estuvieron infectados por PVH. Pero, en un segundo grupo, entre la tercera semana y los nueve meses, aparece alguna arista de la enfermedad, que se puede expresar en forma de condiloma acuminado o plano”, explica la doctora.

 

“En este segundo caso, una vez diagnosticado, se deberán trazar estrategias para un seguimiento anual, porque esa mujer joven pudiera ser candidata, pasados 20 años, de tener una enfermedad invasiva o preinvasiva”, alerta Solares.

 

Pero, no sólo el PVH de riesgo oncogénico es capaz de desencadenar el cáncer. Influyen, además, las condiciones de riesgo, como la precocidad de la relación sexual, los cambios frecuentes de pareja, la multiparidad, los problemas nutricionales, los hábitos tóxicos, la confluencia de varias infecciones de transmisión sexual y el deterioro del sistema inmunológico.

 

Recuadro

Científicos cubanos contra el cáncer cérvico-uterino

En la primera fase de investigación se encuentra un medicamento cubano para combatir el cáncer cérvico-uterino, desarrollado por especialistas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, a cargo del doctor en Ciencias Biológicas Silvio Perea. El novedoso producto permitirá el tratamiento intralesional de afecciones de alto grado y microinvasoras.

 

“En estos momentos probamos sus efectos terapéuticos y su seguridad. Si los resultados son buenos, en el segundo semestre estaremos en la segunda fase”, adelanta a SEMlac la ginecobstetra Margarita Solares, una de las investigadoras.

 

“Si logramos lo que esperamos, en dos años el cono será una elección porque con sólo inocular este producto salvaríamos muchas vidas”, dice contenta Solares.

 

Cuba es pionera en alternativas no quirúrgicas que actúan a nivel del sistema inmunológico, al modificar sus respuestas inmunes hacia una enfermedad determinada. Este también novedoso tratamiento, a partir de interferones, ha contribuido a evitar recidivas del cáncer cérvico-uterino, cuando se ha utilizado solo o como coadyuvante de otras técnicas.

 

 

Cuba: La mujer rural y el apego a la tierra

Por Mariana Ramírez Corría

 

La Habana, junio.- Desde 2001, cuando por primera vez en Cuba se celebró el Día de la Mujer Rural, el término se hace usual y significa reconocimiento.

 

Y es que el apego a la tierra, a la tradición, a una cultura, a los valores inculcados desde la cuna, se ahonda y persiste. No importa si esas mujeres se trasladan a la ciudad.

 

Ese es el caso de María Caridad Reyes, con quien SEMlac conversa, mientras nos brinda un café colado al estilo de su pueblo, allá en la antigua provincia de Las Villas, en la región central del país.

 

Se trajo un niño en brazos y otro agarrado a su amplia falda junto al apoyo del marido sobre los hombros. No conocía entonces el olor del mar­; las finas aletas de su nariz estaban acostumbradas al penetrante aroma de la cachaza del central azucarero cercano al poblado.

 

Recién llegada, saludaba "a su manera", una manera rural, si se quiere, afable y distinta a la que se utiliza normalmente en las grandes ciudades. No violentaba las filas obligadas y jamás la encontraba el marido con su largo pelo despeinado y sin la cinta con que lo adornaba.

 

Muchas son las mujeres como María Caridad, aunque hoy es ella la voz que nos relata los "viejos tiempos".

 

De acuerdo con el último informe del Departamento de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en América Latina existen alrededor de 60 millones de mujeres rurales que, a diario, trabajan más de 12 horas para asegurar la subsistencia de sus familias.

 

Es decisivo el papel que ellas desempeñan en la producción agropecuaria y en la seguridad alimentaria. No sólo se ocupan del cuidado de la huerta y de los animales, siembras, cosechas; también procesan alimentos, comercializan la producción, cocinan y cuidan y educan a los hijos.

 

En Cuba, las leyes agrarias y las normativas presentes en los códigos legales declaran la igualdad absoluta de derechos para ambos sexos.

 

A pesar de que la población femenina cubana ha sido la más beneficiada de la reforma agraria en relación con los países de la región, es mayor el número de hombres que poseen tierras (se estima que sólo 26,5 por ciento de los beneficiarios de esta medida son mujeres). Sin embargo, muchas son las que ocupan cargos directivos en sus cooperativas.

 

"Yo me adornaba el cabello con flores blancas. Cerca de donde yo vivía, había un yerbero que me las traía. Creo que era una costumbre de todas en esa comarca", cuenta María Caridad a SEMlac. Y así lo sigue haciendo, aunque a veces no son flores las que adornan su cabello, sino alguna ramita de un árbol cercano.

 

"A mis hijos me encantaba llevarlos a caminar por el Malecón habanero, para ver ese enorme mar que ellos tampoco conocían", relata mientras nos regala su energía en una sonrisa. "Pero con el paso de los meses extrañaba el verdor de mis campos, a pesar del mar. Yo creo que el apego a mi tierra me acompañará para siempre".

 

Otro tanto nos dice Beatriz Fernández. Ella viene de vez en cuando a La Habana, desde Herradura, cerca de Pinar del Río, provincia a unos 140 kilómetros al oeste de la capital.

 

"Yo tengo que ayudar a mi marido con los animales y con todo lo de la casa. ¡A mí me toca hasta matar los puercos! Sí, yo le clavo la cuchillada, aunque usted no lo crea. Allá sólo comemos arroz, frijoles, puerco, viandas. De vez en cuando, pollo", refiere.

 

No, Beatriz no vendría a vivir a la Habana. Cuenta a SEMlac que no podría acostumbrarse al "olor" de la ciudad. "Mi mamá y mi vecina Miriam hacen dulces, quesos, chorizos y así nos intercambiamos y siempre tenemos la mesa con tres o cuatro platos, que es como le gusta a mi marido", dice.

 

La dieta alimenticia de las mujeres rurales está formada por arroz, frijoles, viandas (malanga, yuca, calabaza, plátanos), hervidos o fritos, pollo una vez por semana, y carne de cerdo.

 

La madre de Beatriz tuvo siete hijos: seis mujeres y un varón. La casa era un bohío –típico en las zonas rurales cubanas-, el cobijado de techo era de guano (hoja de la palma cana), las paredes de tabla de cinta (madera) y el piso de tablas, menos el del comedor y la cocina.

 

"Bueno, eran… porque mi marido le echó una placa al techo y tenemos ahora piso de cemento que, bien pulidito y limpio, luce muy bonito", agrega.

 

En el Día Mundial de la Mujer Rural, en 2005, se constituyeron talleres de corte y costura en casi todas las provincias y se analizaron proyectos para mejorar la calidad de vida de la población femenina en esas zonas, auspiciados por la Federación de Mujeres Cubanas.

 

"El guajiro siempre será guajiro, no importa si se muda para la ciudad, como hicimos nosotros", explica María Caridad. "Son muy fuertes el olor a la tierra, las costumbres y los recuerdos".

 

Recuadro

La palabra guajiro, que denomina al trabajador del campo en Cuba, tiene su origen, según cuentan, en un galicismo: War heroes (héroes de guerra).

 

La guerra de independencia, reiniciada en 1895, ya estaba casi ganada por los "mambises" (palabra derogatoria de los españoles hacia las tropas cubanas). Cuando las fuerzas norteamericanas desembarcaron en Cuba, le llamaban a los combatientes cubanos "war heroes". Para el oído de los campesinos y otros cubanos al comando de la tropa, sonaba “guajiro”.

 

Por esa razón, el único campesino en toda la América referido como "guajiro", es el cubano.

 

 

Venezuela: Mujeres exigen protección ante Tribunal Supremo

Por Sara Más

 

La Habana, junio.- El Instituto Nacional de la Mujer (Inamujer) de Venezuela ha convocado a mujeres, activistas sociales y organizaciones de su país a manifestarse, el próximo jueves, contra una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que, lejos de protegerlas, las desfavorece en caso de violencia intrafamiliar.

 

La decisión de la Sala Constitucional declara nulos varios artículos de la Ley de Violencia Contra la Mujer y la Familia y evita que un agresor pueda ser detenido hasta por 72 horas, en caso de agredir a su compañera, por lo que ésta deberá volver con el maltratador a la casa.

 

La decisión, tomada por cinco magistrados de la Sala Constitucional del TSJ, deja sin efecto varios artículos que indican las medidas cautelares que las autoridades locales pueden dictar de manera inmediata en protección y defensa de la vida de la mujer y la familia, en caso de actos de violencia, declaró la presidenta del Inamujer, María León, a la Agencia Bolivariana de Noticias.

 

La periodista Modaira Rubio, una de las primeras activistas que denunció estos hechos a través de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género, aseguró que “el derecho a la vida de las mujeres venezolanas, de sus hijos e hijas, ha sido vulnerado por la sentencia machista”.

 

La sentencia deja sin protección a las venezolanas, que constituyen el 52 por ciento de la población del país” y “está en contra de los principios de la Constitución Bolivariana, única en el mundo con visión de género”, aseguró Rubio.

 

La convocatoria lanzada por las feministas e instituciones sociales llama a presentarse el próximo jueves frente a la Fiscalía General de la República.

 

Inamujer y varias organizaciones de mujeres trabajan también en la recolección de firmas en contra de la mencionada sentencia y realizarán foros, charlas y conversatorios en todo el país para informar acerca de su contenido.

 

León informó, además, que se adelanta la conformación de un voluntariado nacional de emergencia por la defensa de los derechos de la mujer venezolana.

 

 “Nosotras sabemos que el ejecutivo nacional no tiene nada que ver con esta situación, que está en manos del Poder judicial”, denunció la periodista Modaira Rubio.

 

Ante los hechos, el Foro Permanente por la Igualdad y la Equidad de Género del Observatorio Venezolano de los Derechos Humanos de las Mujeres se cuestionó: “¿el derecho a la vida y a la integridad física de la victima, siempre las mujeres y sus hijos, no es Constitucional?”

 

La organización emitió un comunicado en el que exige al Fiscal general la designación urgente, a nivel nacional, de suficientes fiscales especializados en esta materia para garantizar el derecho de las victimas a la vida y al debido proceso.

 

Solicita, además, que se apruebe con carácter de urgencia la Reforma de la Ley sobre la violencia contra la mujer; recomienda a las mujeres víctimas de agresión que soliciten asesoría en Casas de la Mujer, Institutos Regionales, Centros de Atención y Estudios.

 

Y a los periodistas les pide erradicar de su vocabulario el "crimen pasional" que justifica, sin querer, la violencia doméstica y le atribuye como excusa el descontrol momentáneo del hombre violento. A los hombres agresores les dice: “Se puede cambiar; pidan ayuda”.

 

 

Uruguay: Aborto, posiciones encontradas

Por Mariana Ramírez-Corría

 

La Habana, junio.- La agencia de prensa ANSA dio a conocer en días pasados las intenciones de dos senadoras uruguayas de presentar un nuevo proyecto de ley que busca despenalizar el aborto por cualquier motivo hasta la décimo segunda semana de gestación.

 

Las parlamentarias Margarita Percovich y Mónica Xavier, del gobernante Frente Amplio, informaron que ya terminaron la redacción del texto legislativo sobre salud reproductiva, que contempla la despenalización de esta práctica por cualquier motivo.

 

La legislación uruguaya vigente admite el aborto sólo en casos de violación o riesgo de muerte de la madre y, en varias ocasiones, el presidente Tabaré Vázquez ha reiterado su oposición a que se realicen estas prácticas.

 

La iniciativa, de acuerdo con la agencia ANSA, está redactada para habilitar a toda mujer a "decidir la interrupción voluntaria del embarazo durante las 12 primeras semanas de gravidez", ante "situaciones de penuria económica, sociales, familiares o etarias", que "le impidan continuar" con la gestación.

 

Además, el proyecto contempla que, después de las 12 semanas, el aborto será legal por riesgo de salud de la madre o cuando se verifiquen malformaciones congénitas "incompatibles con la vida". Prevé, asimismo, que todos los servicios de asistencia tendrán la obligación de llevar a cabo este procedimiento.

 

Vázquez, médico de profesión, se ha comprometido a recorrer "todos los caminos constitucionales" para impedir la legalización del aborto. Sin embargo, Xavier arguye que los parlamentarios tienen "un compromiso con la ciudadanía" y que, en este tema, "debemos brindar distintas opiniones en un Estado en el que la laicidad se convierte en la garantía de la diversidad".

 

 

España: Transexuales pueden cambiar sus documentos oficiales

Por Mariana Ramírez Corría

 

La Habana, junio.- Lo prometido es deuda, podría decirse. En este caso, la promesa del gobierno del español José Luis Rodríguez Zapatero, en su programa electoral, referente a la Ley de Identidad de Género ya es un hecho.

 

El Consejo de Ministros aprobó el pasado viernes el proyecto de ley para permitir que los transexuales puedan cambiar su nombre y su sexo en los documentos oficiales, sin necesidad de someterse a cirugía de reasignación genital.

 

¿Qué hacer? Es sencillo. Sólo necesitarán una "prueba de vida" que deberá ser extendida después de un diagnóstico médico de transexualidad. También se les exigirá que vivan de acuerdo a su sexo real.

 

La Ley de Identidad de Género, promesa del gobierno del Partido Social Obrero Español en su programa electoral, fue anunciada por el Ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, el mes pasado.

 

"Era una cuestión de justicia y dignidad para cientos de ciudadanas y ciudadanos que actualmente no pueden desarrollarse como personas con plenos derechos", aseguró el ministro.

 

En España hay cerca de 3.000 transexuales. Es una cifra aproximada obtenida de extrapolar los datos del patrón de países con 30 años de estudios, como Holanda.

 

La norma "escueta y concisa", según el ministro Aguilar, será la más avanzada del mundo. Hasta ahora, en España los transexuales que querían cambiar su nombre y su sexo en el Registro Civil necesitaban una sentencia judicial y someterse a una operación de reasignación de sexo.

 

Este proceso es caro y peligroso, y lleva varios años para poderlo dar por terminado. La Ley no incluye, en cualquier caso, la gratuidad del proceso médico de cambio de sexo, como pedían los transexuales y figuraba en el programa del PSOE.

 

Si se cumplen los plazos, el cambio legislativo llegará al Parlamento en el aniversario de la ley del matrimonio gay y, a la vez, de la celebración del día por los derechos de gays, lesbianas y transexuales.

 

El año pasado, por estas fechas, la manifestación llevaba como lema: "Y ahora, los transexuales". ¿Cuál será el lema de este año?