Material y noticias de SEMlac

del 6 al 12 de febrero de 2006

 

 

Cuba: El sueño de un techo propio

Por Raquel Sierra

 

La Habana, febrero.- Casi seis años convivieron con los suegros. Terminado el edificio que él ayudó a construir por su centro de trabajo, se mudaron solos. Dos años después decidieron separarse y surgió nuevamente un conflicto: ¿cómo vivir juntos cuando el amor se había apagado?

 

“Llegó el momento en que no tenía sentido vivir juntos. Había peleas por todo: si no nos contábamos cosas del trabajo, si tomaba con los amigos y llegaba tarde a casa, o si me demoraba en una reunión”, cuenta Blanca Rosa, divorciada de 36 años.

 

Todavía recuerda con pesar. “El apartamento tenía dos cuartos. No podíamos permutar (cambiar de casa) por algo bueno para cada uno, alguien tenía que ir a parar a un cuarto pequeño, o poner una suma de dinero que no teníamos”.

 

Sin darse cuenta, habían caído nuevamente en el punto inicial, que tanto golpea a las familias cubanas: el problema de la vivienda. Por cosas de la vida, él heredó dos habitaciones de una tía y, por lo menos para ellos, el asunto tuvo solución.

 

Según un estudio presentado en junio de 2005, en el Encuentro Mundial de los Programas de Ciudades Sostenibles, en Cuba existe un déficit de cerca de 600.000 casas.

 

En la isla no hay acceso libre y legal a la vivienda mediante la compra-venta de casas o apartamentos. Por lo general, se vive en la casa de los padres, de la familia o en la adquirida por herencia.

 

Las personas pueden obtener viviendas nuevas de diversas formas, como es el caso de las edificadas por brigadas sociales o estatales, que se asignan por centros de trabajo, así como aquellas que alguien construye para sí, por esfuerzo propio y asumiendo todos los gastos.

 

También existen las llamadas viviendas vinculadas, que pertenecen a una empresa o centro laboral: en estas viven algunos de sus trabajadores mientras se mantengan en esa institución o sector que las asigna.

 

Esta situación ocasiona múltiples trastornos en las familias: convivencia no deseada con los padres u otros familiares, primero, o con el ex cónyuge después del divorcio; arrendamientos a altos precios; falta de privacidad y rupturas matrimoniales, entre otros.

 

La investigación “Familia actual: realidades y desafíos”, de la doctora Patricia Arés, publicada en 1999, señala entre las causas del elevado número de divorcios en la isla “la escasez de espacio habitacional, que obliga a una situación, en la mayoría de los casos de convivencia múltiple, lo cual exige mayores esfuerzos por parte de todos los miembros de la familia”.

 

Desde entonces, poco ha cambiado. “No es que todo el mundo se lleve mal, pero no por gusto existe el refrán de `quien se casa, casa quiere”, comenta María Jiménez, quien quería ir a un asilo para que su nieta recién casada no tuviera que compartir con ella la habitación.

 

Esta es sólo una de las aristas del asunto. No pocas personas, fundamentalmente en la capital, residen en albergues por años, en espera de que el Estado les asigne una vivienda. Otros se deciden a construir por medios propios cuando disponen de un espacio o terreno libre para hacerlo y reciben la autorización correspondiente.

 

“He esperado por años este pedacito de espacio”, dice Mirtha Díaz. A ella y su hijo, con serios problemas de salud, les fue otorgada una pieza como prioridad social. Ahora “ya no tengo que dormir en la sala con el niño, porque éramos muchos y todos no cabíamos en los cuartos”, confiesa.

 

Una psicóloga cubana reconoce que el tema de la vivienda es todo un conflicto psicológico y familiar. “Tengo una paciente con un niño de nueve años que, pese a muchos problemas, no se decide a dejar la casa, porque teme que el ex marido se busque otra pareja y su hijo pierda el derecho a la vivienda”, comenta.

 

Tomar las riendas del destino

Alicia, médica de profesión, vivió por unos años en la casa ubicada encima del consultorio donde trabajaba. Al decidirse a seguir una especialidad, tuvo que abandonar el apartamento, ya que no continuaría como doctora allí. Al tratarse de un apartamento vinculado a su trabajo, tuvo que dejarlo junto con el puesto.

 

“Estoy levantando, por lo menos, un cuarto arriba de la casa de mis padres. Es difícil conseguir los materiales porque escasean y en las tiendas en divisa sólo puedes comprar el cemento, pero es caro”, cuenta.

 

En Cuba existe una red de tiendas que funciona con pesos convertibles, de allí su nombre de tiendas de recaudación de divisas. Cada peso convertible equivale a 25 pesos cubanos. El ingreso medio de los trabajadores es de 398 pesos, luego de los incrementos adoptados en 2005.

 

“No es una tarea fácil. Tienes que lidiar hasta con vendedores ilegales para conseguir arena o piedra. Tal vez ahora, con el programa de viviendas que aprobó la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento), se faciliten las cosas”, dice esperanzada. Según ese programa, se construirán 100.000 nuevas viviendas cada año a partir de 2006.

 

A Alicia, como a otros habitantes de esta isla, le esperan algunas arrugas en el rostro y no pocas canas mientras no concluya el espacio que le dará nuevamente independencia.

 

“Estuve en la microbrigada seis años. Puedo considerarlo una suerte porque algunas personas pasan más de diez años en la construcción”, comenta Sonia, profesional de 42 años, madre de dos adolescentes.

 

Las microbrigadas son un movimiento constructivo mediante el cual personas seleccionadas en sus centros de trabajo, sin ser constructores, reciben el salario completo por construir viviendas, una parte de las cuales son repartidas por los méritos laborales acumulados.

 

“O abandonaba mi profesión por un tiempo o nunca tendría casa, no había otra opción y adopté la que me pareció más sabia. No me arrepiento, los reportajes y entrevistas que dejé de hacer, los haré ahora, con techo propio”, dice segura.

 

Pero ella tuvo la suerte que no les llega a todos. Otras personas, generalmente jóvenes, optan por una salida radical: abandonan definitivamente el país en busca de mejores opciones laborales, que les permitan alquilar un piso.

 

“En La Habana pagaba caro por piezas que no lo valían. Tenía que hacer malabares trabajando en dos y hasta tres lugares. Ahora, con mi trabajo y aunque algo apretada, puedo pagar la renta, alimentarme y asistir a eventos culturales”, dice Caridad, una profesional de 35 años que hace un año se fue a España.

 

Otra solución es la de las subdivisiones de viviendas. Así, fundamentalmente en la capital, han proliferado las “barbacoas”, divisiones horizontales en casas de techo alto, que permiten crear más habitaciones mediante el aprovechamiento del espacio vertical.

 

Todo se agrava con el hecho de que, en la isla, no está permitida la compraventa de viviendas, pues sólo el Estado tiene ese derecho. Las viviendas únicamente se traspasan por herencia, donación o convivencia por diez años.

 

Hablan las cifras

Según el Censo de Población y Vivienda de 2002, cuyos resultados se presentaron el pasado año, el promedio de personas por total de piezas de la vivienda es de 0,8 y por pieza para dormir de 1,3.

 

La investigación arrojó que no existe hacinamiento a nivel nacional, pero especialistas admiten que hay viviendas superpobladas en la capital, lo que genera conflictos intrafamiliares.

 

Juan Carlos Alfonso, al frente de los estudios demográficos en la Oficina Nacional de Estadísticas, se refirió a esos datos en noviembre, durante la presentación de los resultados del censo. “Lo decimos responsablemente porque lo medimos en el censo, y no lo hay (hacinamiento) por el ritmo de construcción de viviendas y por la contracción en el crecimiento poblacional”.

 

Aunque en las últimas cuatro décadas se construyeron 2.579.439 viviendas, que representan 75,4 por ciento del fondo habitacional del país, según fuentes oficiales, resolver el problema requeriría levantar unas 50.000 durante 10 años.

 

Al deterioro y déficit acumulados es preciso agregar los daños provocados en los últimos cuatro años por seis huracanes, que en su conjunto dañaron 579.547 viviendas, de ellas, 73.169 destruidas totalmente.

 

Un informe oficial indica que sólo el huracán Dennis, en julio de 2005, causó estragos en 174.228 moradas de 10 provincias; de ellas, 22.000 destruidas por completo.

 

Según las autoridades cubanas, hasta ahora sólo se ha podido solucionar al 23 por ciento, es decir, 40.634 que sufrieron derrumbes parciales y totales de techo.

 

 

Cuba: Nuevo programa busca paliar carencia de viviendas

Por Raquel Sierra

 

La Habana, febrero.- Un programa para construir unas 100.000 nuevas viviendas cada año, a partir de 2006, pudiera constituir una salida al déficit habitacional, que se ha convertido en un problema social en Cuba.

 

El ambicioso proyecto, aprobado en septiembre de 2005 por la Asamblea Nacional del Poder Popular, retoma aspiraciones de la década de los ochenta, frustradas por la crisis económica de inicios de los noventa.

 

“Muchas personas tienen esperanzas con este proyecto. Si destacas en el trabajo, es posible que te elijan para construir una vivienda. Y eso, a veces, es lo más cercano a una casa propia”, dice Emma González, trabajadora estatal.

 

Hasta ahora, contra la construcción de nuevas moradas conspiraba la falta de financiamiento. Para este nuevo plan, el Estado asignó un presupuesto nada despreciable: 1.617 millones de dólares.

 

Como en otros proyectos gubernamentales emprendidos en la isla, el de la vivienda tendrá como premisa el interés social a la hora de asignar apartamentos o materiales para la construcción por medios propios.

 

Según dijo en septiembre el vicepresidente Carlos Lage, se dará especial atención a la construcción por parte de la familia que vivirá en el inmueble, con apoyo de vecinos, colegas y familiares.

 

Hacia la edificación de viviendas no se desviarán constructores profesionales que participan en programas sociales en los sectores de educación y salud y otros de carácter económico, explicó. Por otra parte, recalcó: “el mérito, la conducta social, la contribución a los programas sociales definirán la prioridad en el proceso de selección”.

 

Los primeros beneficiados con 6.000 casas serían médicos y otros profesionales de la salud que prestan su colaboración fuera del país, quienes pagarán con sus ahorros en divisas, al costo, los materiales de producción nacional y, a su precio en divisas, los de importación.

 

El ingreso promedio en Cuba ronda los 398 pesos actualmente, según fuentes oficiales. De acuerdo con el cambio oficial, cada peso convertible (equivalente a la divisa) puede adquirirse a 25 pesos cubanos.

 

Como parte de las nuevas concepciones, variarán los precios establecidos para la transferencia de viviendas construidas y financiadas por el Estado y la venta de materiales, con vistas a alcanzar racionalidad económica.

 

Aunque los precios deberán acercarse lo más posible a la realidad, no dejarán de aplicarse subsidios, sobre todo a las familias con más bajos ingresos, se explicó. Para ello, los bancos concederán mayores facilidades de crédito y subsidios adicionales para las personas más desfavorecidas económicamente.

 

Reportes de la televisión local indican que en provincias como Holguín, unos 700 kilómetros al este de La Habana, avanzan favorablemente las proyecciones de concluir más de 10.000 viviendas en 2006.

 

El programa también progresa en Matanzas, 140 kilómetros al este de La Habana, mientras en la capital, donde más problemas se acumulan, aún no se percibe un amplio movimiento constructivo.

 

Facilitación de trámites

Uno de los problemas relacionados con la vivienda es el de las engorrosas y lentas tramitaciones de los documentos necesarios como permisos de construcción, legalizaciones y cambios de direcciones, entre otros.

 

Medios oficiales dieron a conocer el primero de febrero que, desde esa fecha, quedan simplificadas en todo el país las gestiones vinculadas a este tema.

 

Entre las medidas anunciadas se encuentra la eliminación total de varios documentos exigidos hasta el momento y la realización de oficio de otros que serán asumidos por las entidades estatales competentes.

 

De esta forma, se requerirá la licencia de construcción para las nuevas edificaciones, incluidos los garajes de estructuras sólidas y las llamadas acciones emergentes. Para remodelaciones, divisiones y unificaciones, sólo se solicitará permiso si implican cambios estructurales o se incrementan cargas sobre las estructuras.

 

Desde ahora, obtener una licencia de construcción será posible con sólo tres documentos. En el caso de instalación de tanques de agua en azoteas, cisternas, fosas, cercas y la rehabilitación de fachadas, solo se exigirá una autorización.

 

Las autoridades decidieron reducir el número de documentos y diligencias en trámites como certificado de construcción habitable, permutas, permutas intermunicipales y solicitudes de licencias de arrendamiento.

 

 

Perú: Una lesbiana se postula al Congreso

Por Julia Vicuña

 

Lima, febrero.- Por primera vez en la historia política de Perú, una lesbiana convicta y confesa se postula al Congreso de la República en la lista del Partido Socialista que participará en las elecciones generales del próximo 9 de abril.

 

En un acto de rebeldía, Susel Paredes Piqué, 42 años, actriz y reconocida abogada del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, activista del movimiento feminista y lesbiano, hizo pública su opción sexual para evitar que adversarios políticos la utilicen como argumento para descalificar su postulación.

 

Según sus palabras, tuvo que “salir del closet” y enfrentar una pequeña ruptura familiar. “Pero no tengo miedo a ser como soy, porque existe un sistema jurídico y una filosofía basados en los derechos humanos que sustentan mis derechos y, además, cuento con el apoyo y cariño de amigas y amigos”, afirma la candidata.

 

Su confesión causó sorpresa y, al mismo tiempo, generó una solidaridad inesperada. “Me llaman para felicitarme por haber tenido el valor, me escriben para expresar su simpatía a mi candidatura”, comentó.

 

Esperaba un costo a nivel afectivo y social muy alto, pero no fue así y, aunque no podrá ser profesora en una universidad católica, espera tener mejor suerte en otros lugares “donde la democracia y la lógica estén por encima de los dogmas”.

 

Paredes es fundadora del Colectivo Lesbianas Independientes Feministas (LIF), ha escrito sobre los crímenes de odio en Perú y contribuido en el proceso de elaboración del Plan Nacional de Derechos Humanos.

 

Este programa, presentado por el presidente Alejandro Toledo el 10 de diciembre último, delimita y orienta las políticas y acciones de Estado en materia de derechos humanos durante el próximo quinquenio.

 

Participa activamente en movimientos de apoyo a personas con VIH-SIDA, los que, en su lucha contra el estigma y la discriminación, han logrado la promulgación de una ley para garantizar la gratuidad del tratamiento en los hospitales públicos.

 

De ser electa, una de las primeras acciones que emprenderá será la presentación de un proyecto de ley de no discriminación por opción sexual.

 

“Necesitamos una legislación que garantice nuestros derechos como personas y no se nos bote de las universidades, de nuestros centros de trabajo o nos sometan a tratamientos médicos con el fin de `curarnos`, como si ser homosexual fuera una enfermedad. Esos son actos violatorios de los derechos humanos”, sostiene.

 

El Partido Socialista es la única fuerza que ha incluido en su propuesta programática 24 políticas de Estado, orientadas a garantizar el ejercicio pleno de la ciudadanía para lesbianas, gay, bisexuales, travestis, transgéneros, trabajadoras sexuales y personas con VIH.

 

Su candidato presidencial es el congresista Javier Diez Canseco, quien ha presentado, en coordinación con la Mesa para la No Discriminación de lesbianas, gay, bisexuales, travestis y transgéneros, una iniciativa de ley para prevenir y eliminar la discriminación por orientación sexual e identidad de género.

 

En las elecciones generales del próximo 9 de abril, los peruanos elegirán a su nuevo presidente entre 24 aspirantes, una cifra jamás vista en Perú.

 

 

Cuba: Enriqueta Favez, ¿hombre o mujer?

Por Danae C. Diéguez

 

La Habana, febrero.- La transexualidad mirada a través de la primera mujer que ejerció Medicina en Cuba, en el siglo XIX, es el tema del libro “Por andar vestida de hombre”, del investigador Julio César González Pagés, una exhaustiva investigación que saldrá a la venta este mes en La Habana.

 

El libro narra la historia de una mujer que desafió su tiempo: Enriqueta Favez, oriunda de Suiza, que estudió medicina en La Sorbona de París, combatió con el ejército de Napoleón en importantes batallas en Europa, emigró a Guadalupe y después viajó a Cuba.

 

Cuando llegó a la isla se presentó en un tribunal para que le fuera aprobado su título de cirujano y le ofrecieron entonces el protomedicato de la zona oriental. "Es una mujer que logra validar su título en tribunales de hombres, una excelente especialista en su área médica, una fabulosa guerrera vestida de hombre”, comenta González.

 

Favez, además, sostuvo una relación lésbica, de mutuo acuerdo, con Juana de León, una cubana de Baracoa, en el extremo más oriental de la isla. "Es un amor correspondido", comenta el historiador, quien reproduce en su libro el epistolario de la doctora.

 

Se trataba de una mujer transexual, al nacer en un cuerpo biológico que no pertenecía a su psiquis, precisa. En el juicio seguido a Favez se hace el primer diagnóstico de transexualidad desde la jurisprudencia, en la isla, cuando se declara que "es el espíritu de un hombre atrapado en el cuerpo de una mujer". Así aparece en documentos de 1829.

 

Entre algunos datos revelados en la investigación de González Pagés, y recogidos en el libro, está "el primer matrimonio que se da en Cuba entre dos mujeres, y de forma legal, porque ella comparece vestida de hombre. Sucede en Baracoa, en 1819".

 

El historiador añade que, "cuando se descubre tres años después, se convierte en el proceso judicial más escandaloso de la época. El juicio de Favez fue muy parecido a la Inquisición y ella sufrió todo tipo de humillaciones".

 

La vida de Favez ha sido reconstruida, la mayoría de las veces, de forma dicotómica: se le considera bruja o santa y esto ha hecho que los hombres tomen partido, a la hora de defenderla, como una mujer que vino a la nación caribeña a ejercer la medicina y a hacer filantropía.

 

Sin embargo, González Pagés declara sentirse deudor y busca así "legitimar una historia que ella no ocultó. Fue juzgada como médico por un tribunal, expulsada, violentada todo el tiempo, por defender lo que creía".

 

El autor de obras como En busca de un espacio. Historia de Mujeres en Cuba (Ciencias Sociales, 2003) y Emigración de mujeres gallegas a Cuba. Las hijas de Galicia (Ecovigo, 2004), confiesa que la vida de esta mujer lo obsesionó durante muchos años. Esa historia del pasado tenía, de cierta forma, presencia en la actualidad.

 

"El fenómeno por el cual se le juzgó sigue siendo una condicionante del ser humano para calificar o descalificar a un sector de la población con otra opción sexual, como el caso de los transexuales y travestis", opina.

 

El autor hace hincapié en lo importante de su vínculo con el Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba (CENESEX) y especialmente con su directora, Mariela Castro, quien lo invitó a formar parte de la Comisión Nacional de estudios de transexualidad.

 

González Pagés asegura que la historia "ha sacado lo mejor de mí como investigador, como ser humano. Me he tenido que adentrar en un mundo que no había explorado".

 

A su juicio, la transexualidad de mujer a hombre es más difícil de aceptar, es un fenómeno menos visto. "Cualquier acto que sea cometido por una mujer es doble, triplemente juzgado. Estamos preparados siempre para las mujeres con un arquetipo muy definido y ella rompió con todos los moldes de compostura social", comenta.

 

"Cuando uno escribe se compromete, y el libro tiene un compromiso con la diversidad sexual, porque habla de un debate contemporáneo, que es cubano pero también universal, y es el derecho de las personas a vivir con otras opciones sexuales", concluyó el investigador.

 

 

Perú: Bebés a la venta

Por Zoraida Portillo

 

Lima, febrero.- “En el Perú existe tráfico de bebés”, afirma sin dudar Sandra Soria, directora ejecutiva del Instituto de Estudios para la Infancia y la Familia, organismo no gubernamental que desde hace 16 años investiga el tráfico de menores en este país andino.

 

Juristas, sociólogos, médicos y hasta la propia policía coinciden con ella. El tráfico de bebés es un delito conocido por toda la sociedad e, incluso, hay quienes afirman, con desparpajo, que lo más fácil en Perú es conseguir una criatura recién nacida.

 

El coronel Oswaldo Santos, de la Dirección de Homicidios de la Policía Nacional, parece confirmarlo: en esa dependencia se denuncian habitualmente robos de este tipo en postas médicas, maternidades y centros de salud, que en su mayor parte no pueden ser resueltos, señala.

 

Se estima que anualmente desaparecen unos 1,600 menores entre cero y siete años en todo el país.

 

Obviamente, no todos los casos de infantes desaparecidos se denuncian ni todas las adopciones ilegales son fruto de un rapto: algunos son comprados con irrisorias sumas por las mafias de traficantes a sus desesperadas madres, por lo general adolescentes, solteras y pobres. En otros casos, les hacen creer que sus hijos nacieron muertos.

 

Sin embargo, el tráfico de bebés es mucho más sórdido de lo que se pudiera pensar y puede llegar a límites de horror, como ocurrió en octubre pasado, cuando Claudina Herrera, una joven de 18 años y de escasos recursos, fue asesinada salvajemente para extraerle la criatura que llevaba en el vientre y su cadáver fue arrojado bajo un puente, en un barrio del sur de Lima.

 

La infortunada muchacha fue captada con engaños por una astuta mujer que le ofreció un parto de primera en una clínica particular. En el camino, fue golpeada en la cabeza y, en estado inconsciente, se le practicó una cesárea clandestina que no resistió.

 

Sin embargo, la raptora, Isabel Palacios, tomó a la recién nacida y se encaminó con ella a un hospital municipal, donde aseguró que acababa de dar a luz en la vía pública. En una bolsa llevaba la placenta de Claudina y parte del cordón umbilical para dar veracidad a su versión.

 

La pequeña se hallaba en estado crítico y fue internada de urgencia en la Maternidad de Lima, a donde había sido trasladada, y Palacios aprovechó para inscribirla como su hija, una evidencia de la falla en el sistema de inscripción de recién nacidos sobre la que han llamado la atención los especialistas.

 

En su defensa, las autoridades de la Maternidad de Lima señalaron que la falsa parturienta presentaba signos de haber dado a luz recientemente, por lo que aceptaron la inscripción de la pequeña como su hija biológica. Investigaciones médicas posteriores confirmaron que Palacios jamás estuvo embarazada.

 

En un primer momento, las autoridades policiales se mostraron muy optimistas de capturar a la banda de traficantes que podría estar detrás de Palacios, principal acusada de este crimen. Pero, con el transcurso de los días, esas esperanzas se desvanecieron y tres meses después el caso sigue estancado.

 

Para especialistas en salud mental no quedan dudas sobre los trastornos sicológicos de la presunta culpable. “Evidencia una personalidad anormal y marcadamente psicopática”, escribió en un diario local el psiquiatra Daniel Jiménez, quien argumentó que la mujer en ningún momento dio muestras de remordimiento o sentimiento de culpa.

 

En su opinión, lo más preocupante es que “no es sorprendente que ocurran este tipo de incidentes en Perú. Nuestro país está cayendo en una crisis moral y de perversión muy alta”, subrayó el especialista.

 

Modalidades diversas, un único fin

Para algunos, la crisis generada por la situación de extrema pobreza en la que se debaten millones de peruanos propicia el tráfico de bebés. Según Soria, una de las modalidades favoritas de los traficantes es prometer atención de buena calidad a las futuras madres.

 

Esa fue, precisamente, la base del engaño hecho a Claudina y en el que estuvieron a punto de caer otras jovencitas embarazadas que se atendían en el mismo puesto de salud, según lo revelado a la policía.

 

De acuerdo con Soria, la otra característica es más abierta: convencer a las muchachas de que vendan las criaturas y, a cambio, les entregan una suma de dinero, que resulta irrisoria, si se compara con la que se recibe cuando estas son entregadas a los nuevos padres, por lo general extranjeros.

 

Paulina N. logró vender de esta manera a su hija, la tercera que iba a traer al mundo. Ella era empleada doméstica y semianalfabeta. Fue su propia patrona quien la convenció de “deshacerse” de la niña que estaba por venir.

 

“Yo no quería abortar, me daba miedo porque había escuchado historias horribles, pero tampoco quería tenerla, ya tenía demasiados problemas con las otras dos, así que la señora habló con unos amigos suyos que me pagaron los gastos del parto y encima me regalaron 500 soles (unos 150 dólares)”, recuerda.

 

Cuando dio a luz, se negó a conocer a la pequeña “para no encariñarme”, dice. “Apenas nació, se la llevaron. La señora que la adoptó era francesa y dicen que la inscribió como su hija. Ahora vive en el extranjero, no sé dónde, pero donde quiera que esté está mucho mejor que yo y que sus hermanas. Tuvo mucha suerte”, expresa sin titubear.

 

Según informes de la Policía Nacional, un bebé puede ser vendido hasta en 10.000 dólares en Estados Unidos. Si el destino es Europa, el precio llega hasta los 17.000 euros.

 

La salida de los menores al extranjero no parece ser obstáculo para los traficantes. Si la madre está de acuerdo, el recién nacido será inscrito como hijo legal de los padres compradores. Y si fue raptado, se recurrirá a una red de profesionales, que incluye desde registradores municipales, hasta abogados, médicos y asistentas sociales.

 

Esto ocurrió con María Isabel Martínez, raptada del lado de su madre por la mejor amiga de esta y luego vendida a una empresaria que ansiaba tener un hijo. La niña fue inscrita con datos falsos y se debió recurrir a una prueba de ADN para devolverla a su progenitora.

 

Ahora, en esta era de adelantos tecnológicos, ha hecho su aparición una nueva modalidad: la compra-venta de bebés por Internet. Se trata de mafias muy bien organizadas, aparentemente dirigidas desde el extranjero, pero con agentes en diversos ámbitos del país, que ofrecen menores, “al gusto del cliente”, mediante enlaces y páginas web.

 

Luis Lamas Puccio, un eminente penalista, ha señalado que seguir el rastro a estas organizaciones y desbaratarlas sería bastante sencillo, si existiese la voluntad política para hacerlo.

 

Así las cosas, no faltan quienes señalan que estos grupos delictivos tienen un gran campo de acción debido a la lentitud en los procesos legales de adopción. El único organismo autorizado para tal fin es el Ministerio de la Mujer y el Desarrollo (MIMDES).

 

En su página web se señala que, durante 2004 (último dato disponible), se adoptaron 187 niñas, niños y adolescentes. Respecto a los adoptantes, 92 parejas eran extranjeras, principalmente de España e Italia.

 

La cifra es ínfima si se tiene en cuenta la demanda de parejas que ansían convertirse en padres y la gran cantidad de niños en abandono que saturan los albergues del país.

 

El tiempo mínimo que demoran los trámites de adopción en Perú es de dos años e incluyen entrevistas y gestiones burocráticas que muchas parejas, en especial extranjeras, no están en capacidad de cumplir. Es entonces cuando caen en garras de los traficantes.

 

Las autoridades del MIMDES alegan que deben rodearse de todas las seguridades del caso antes de dar un niño en adopción, con mucha mayor razón si vivirá en el extranjero. Y, precisamente por ello, el proceso no termina con la adopción legal del infante, sino que los padres adoptivos son supervisados por las autoridades durante un tiempo mínimo de cuatro años.

 

 

México: Pocos apoyos para población anciana rural

Por Sara Más

 

La Habana, febrero.- Las migraciones al exterior, una solución económica viable para las familias jóvenes, no logran reforzar suficientemente el apoyo material directo a la población adulta mayor, sobre todo en zonas rurales de algunos estados mexicanos.

 

“La salida al exterior puede ser una solución para hogares jóvenes, pero no para hogares de ciclo de vida avanzados”, aseguró en La Habana Verónica Montes de Oca, del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de México.

 

Montes de Oca intervino en uno de los paneles del taller científico “Cultura, Familia y Jóvenes”, efectuado del 30 de enero al primero de febrero y convocado por los centros de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, de Investigación y Estudios de Antropología Social de México y el de Estudios sobre la Juventud, de Cuba.

 

En un estado como Guanajuato, por ejemplo, además de recibirse pocas remesas desde el exterior para las personas ancianas de la familia, hay una gran presencia de viejos o viejas viviendo solos, porque los hijos se van, emigran, y las dejan atrás.

 

Autora del estudio“Transferencias intergeneracionales y apoyos económicos y no económicos hacia los adultos mayores: aproximaciones macro y micro”, presentado en la cita académica, Montes de Oca exploró el comportamiento del tema en ese estado mexicano, con una alta tradición migratoria.

 

La emigración no sólo resulta un componente determinante en el envejecimiento poblacional, junto al descenso de la mortalidad y la fecundidad, sino que además no se revierte luego en una mejor calidad de vida de la población anciana, sobre todo en zonas rurales.

 

“Además de carecer de seguridad social y, con mucho trabajo conseguir apoyos gubernamentales, las comunidades rurales de adultos mayores tampoco están contando ya con redes familiares, por la cuestión migratoria”, señaló.

 

"El envío de dinero desde el exterior no se destina directamente a los ancianos, sino más bien a conservar sus redes familiares e incluso grupos no familiares, y a garantizar diversos medios, como la construcción de futuras viviendas, entre otros intereses de los emigrados", explicó.

 

“Las remesas que los emigrados envían a sus familias desde los Estados Unidos no son propiamente para los adultos mayores de forma integral, de modo que no están impactando en su calidad de vida”, comenta.

 

Informes nacionales indican que el 20 por ciento de la población adulta mayor en México cuenta con una pensión, pero esta no es general en las zonas rurales, donde solamente la recibe el cinco por ciento.

 

De acuerdo con una encuesta nacional, sólo el 12 por ciento de las personas de 60 años y más reporta tener apoyos gubernamentales en el país, referidos o derivados de subsidios del Estado.

 

La situación es más grave para las mujeres que no tienen pensiones, por haberse vinculado menos al empleo o haberlo hecho de forma intermitente. A ello se añade que no se les reconoce institucionalmente su trabajo en el ámbito doméstico, “una injusticia generalizada en todos los sistemas de seguridad social del mundo”, apunta la investigadora.

 

"Este es el quinto taller de su tipo que se celebra en el Centro Juan Marinello desde 2003 y cierra una etapa conjunta de trabajo entre México y Cuba que incluye, además del debate académico, el intercambio de publicaciones", precisó Ana Vera, investigadora de la institución cultural cubana.

 

“Buscamos el mutuo conocimiento y la socialización de lo que hacemos, en nuestro camino para ayudar a que se amplíe el concepto de cultura, entendida no sólo como la creatividad artística y literaria, sino también como la forma en que vivimos, caminamos, hablamos y todo lo que tiene que ver, en definitiva, con la vida cotidiana”, asegura.

 

A este quinto taller, dedicado al tema de Cultura, familia y jóvenes, le antecedieron otros acerca de género y violencia, sociedad compleja y migraciones, entre otros aspectos.

 

 

Ciencia: Con 97 años, una heredera de Hipatia sigue investigando

Por Mariana Ramírez Corría

 

La Habana, febrero (SEM).- Próxima a cumplir cien años, Rita Levi Montalcini, Premio Nobel de Medicina en 1986, continúa en Italia su labor de investigación científica y espera ayudar a que un día se logre utilizar al máximo la capacidad cognitiva del cerebro.

 

Nació en Turín, Italia, el 22 de abril de 1909. Adamo Levi, su padre, ingeniero eléctrico, y Adele Montalcini, su madre, pintora. Ella, a pesar de la atmósfera de la época, se graduó de Medicina y se especializó en Neurocirugía cuando corría 1936.

 

Con el reconocimiento “Summa cum laude”, comenzó su especialización en Neurobiología, pero el fundador del fascismo italiano y dictador Benito Mussolini (1922-1943) puso fin a sus sueños con el Manifiesto de Defensa de la Raza, una legislación racial copiada a los nazis que silenció a los científicos.

 

"Pienso celebrar mis 100 años, si es que estoy viva, trabajando con mis niñas africanas que trato de becar para que estudien y prosperen, pero sin dejar de investigar", asegura a un diario italiano.

 

En 1986 obtuvo el premio Nobel cuando trabajaba en la Washington University de St. Louis, donde permaneció por 30 años. Allí descubrió e identificó la proteína factor de crecimiento, capaz de estimular el crecimiento de las fibras nerviosas.

 

"¿Jubilarme? ¡Nunca! Eso destruye el cerebro de mucha gente y entonces se enferman. Mi cerebro es el mismo que yo tenía a los 20 años. No noto diferencia ni en mis ilusiones, ni en mi capacidad", agrega.

 

"Mi cerebro tendrá dentro de poco 100 años, pero no conoce la senilidad. El cuerpo se arruga, es inevitable… el cerebro, no", asegura orgullosa.

 

Desde su infancia, la Dra. Levi Montalcini ha estado comprometida con la causa de mitigar la pobreza y la desnutrición y está convencida de que puede llegar a un amplio sector del público para alentar a las personas a apoyar la campana mundial de la FAO en contra del hambre.

 

Por eso, no descansa. Como embajadora de ese organismo de Naciones Unidas, desde 1999, estimula a los jóvenes a que desempeñen una función que pueda ser decisiva para la eliminación del hambre, una trágica realidad que viven muchos países.

 

"Gozamos de gran plasticidad neuronal, aunque mueran neuronas. Las restantes se reorganizan para mantener las mismas funciones, pero para ello hay que estimularlas", explica en su entrevista.

 

En 1942 descubrió cómo ocurre tal proceso. "Lo llamé Nerve Growth Factor (factor de crecimiento nervioso) y durante casi medio siglo estuvo en entredicho, hasta que se reconoció su validez y en 1986 me dieron por ello el Premio Nobel".

 

Desde 1992, la Fundación Levi Montalcini ayuda a los jóvenes en la difícil elección de su campo de estudio. Lo que más la anima es auxiliar a las niñas en África para lograr que estudien.

 

"Me estimuló mucho el ejemplo del Dr. Albert Schweitzer que estaba en África paliando la lepra. Decidí que quería ayudar a los que sufren. Ese fue y es mi gran sueño", asevera.

 

"A veces me preguntan si existe diferencia entre el cerebro del hombre y el de la mujer. Pues sí, pero sólo en las funciones cerebrales relacionadas con las emociones vinculadas al sistema endocrino. Pero en cuanto a funciones cognitivas, no hay diferencia alguna", comenta la investigadora.

 

Era un problema la inteligencia femenina, añade la Premio Nobel. "No se admitía y la mujer quedaba en la sombra. Hoy felizmente hay más mujeres que hombres en la investigación científica: las herederas de Hipatia, la sabia alejandrina del siglo IV".

 

Sobre el alto porcentaje de judíos entre científicos e intelectuales, Levi opina que la exclusión fomentó entre ellos los trabajos de este carácter. "Pueden prohibírtelo todo, pero no que pienses", sentencia.

 

Al preguntársele sobre la cura de padecimientos como el Alzheimer, el Parkinson o la demencia senil, Levi duda: "¿Curar? Lo que lograremos, por ahora, es frenar, retrasar, minimizar todas esas enfermedades".

 

Levi Montalcini es presidenta honoraria de la Asociación Italiana de Esclerosis Múltiple, integrante de la Academia Pontificia de Italia, de la Academie des Sciences de Francia y preside la Ilustre enciclopedia Treccani italiana. En 1963 fue distinguida como una de las 10 científicas más destacas del mundo.

 

 

España: Prostitutas a los burdeles

Por Mariana Ramírez-Corría

 

La Habana, febrero.- No parece posible, pero es un proyecto de ley. En la Generalitat catalana se legalizan los locales (burdeles) y se fija una jornada máxima de ocho horas de "trabajo" al día.

 

Las agencias de prensa españolas señalan que se quiere sacar a las prostitutas de las calles y recluirlas en lugares cerrados, con el propósito de respaldar la Ordenanza de Convivencia y Civismo, dictada por el Ayuntamiento de Barcelona.

 

El proyecto de ley restringe la prostitución callejera. Aunque aún se encuentra en fase "incipiente" y no pasa de ser un borrador, supone la primera iniciativa de este género en España. Se espera que se convierta en ley en esta legislatura, según aseguraron portavoces del Departamento del Interior catalán.

 

"Los servicios sexuales a cambio de remuneración" (un eufemismo con el que este proyecto bautiza la actividad de la prostitución) sólo podrá llevarse a cabo en locales con una licencia legal. Además, deben estar gestionados por las propias trabajadoras en régimen de autogestión o en establecimientos alquilados a terceras personas.

 

De aprobarse, la futura ley contempla y ampara el contrato de servicio de la empleada sexual con su cliente, pero también con el dueño del establecimiento, con quien suscribirá un contrato de alquiler.

 

Se prohíbe de manera textual el pago y el cobro de comisiones, una práctica habitual en estos casos. Con tales fórmulas, se pretende poner fin al proxenetismo e impedir así la explotación y el abuso de trabajadores o trabajadoras sexuales.

 

Los prostíbulos estarán establecidos en un edificio que no sea de vecinos y con acceso directo a la calle. En su fachada, no se podrá colocar ningún anuncio o reclamo publicitario.

 

El texto legal es un esfuerzo de minuciosidad. Llega, incluso, a establecer una jornada máxima de ocho horas diarias de trabajo, durante seis días de la semana.

 

El control estará garantizado por un registro de entradas y salidas al local, donde deberán quedar asentados, como en los hoteles, el número de carné de identidad o de pasaporte de los clientes.

 

La propuesta catalana de ley también tratará de propiciar unas "prostitutas sanas", a quienes se les dotará de una cartilla de sanidad, en la cual se especificarán las fechas de los controles sanitarios, que serán de carácter obligatorio.

 

En caso de no cumplir lo establecido, se procederá a imponer multas que oscilan entre los 6.000 y los 100.000 euros (7.265 y 121.060 dólares, al cambio actual) para aquellas empleadas del sexo o clientes que ejerzan o utilicen la prostitución con conocimiento de que padecen enfermedades de transmisión sexual o contagiosa.

 

De forma obligatoria, los interesados en este servicio tendrán que usar preservativos, subraya el rotativo La Vanguardia, de Cataluña.

 

La Consejería del Interior, que preside Montserrat Tura, inició una ronda de entrevistas y contactos con diferentes sectores relacionados con los servicios sexuales, en un intento por conocer opiniones, a fin de que éstas queden reflejadas en el texto definitivo.