VIH/sida: Prejuicios y falta de voluntad
política impiden frenar pandemia
Por Sara Lovera
México, 3 de agosto.- Hablar de sexualidad
directa, audaz e integralmente como medida preventiva es lo que
toca hoy en América Latina y el Caribe para enfrentar la pandemia
del Sida, para evitar que la espiral de infectados siga creciendo,
acordó aquí la Reunión de Ministros de Educación y Salud realizada
en el marco de la XVII Conferencia Internacional sobre Sida que se
inició este domingo en la ciudad de México.
Los ministros y ministras firmaron una
declaración en la que se comprometieron a iniciar una cruzada
educativa profunda, capaz de modificar visiones, conciencia y
mentalidades y se lanzó la campaña “Prevenir con Educación”
impulsada por el gobierno mexicano para toda la región.
A la cita oficial asistieron representantes de
29 países, y pudo establecerse que solamente Argentina, Brasil,
Costa Rica y Honduras cuentan con marcos jurídicos obligatorios de
información y educación sexual.
Una de las demandas fue voluntad política para
reconocer el problema, más que establecimiento de marcos jurídicos,
sobre todo tomando en cuenta que en 2008 la tasa de contagio podría
superar el 98 por ciento como consecuencia de relaciones sexuales
desprotegidas.
Los responsables de las principales agencias de
la ONU, presentes en la reunión, se comprometieron a dar facilidades
técnicas y económicas para respaldar las acciones de educación y
prevención.
Magni Martínez, representante en México de las
Naciones Unidas, convocó con palabras crudas y directas a los
gobiernos a reconocer la necesidad de hablar de Sida, lo que
implica, dijo, hablar de “nuestras vergüenzas”: sexualidad libre,
infidelidad, prostitución, promiscuidad, bisexualidad y
homosexualidad.
Y puntualizó: También es tiempo de hablar de
género, reconociendo la discriminación, la exclusión, la falta de
derechos y la violencia contra las mujeres. “son dificultades”,
afirmó, “pero callar puede significar una derrota”.
Algunos ministros, como el de educación en
Panamá, reconocieron que tienen como enemigos a la iglesia católica
y a las costumbres, no obstante firmaron el más duro de todos los
párrafos del acuerdo:
“La educación integral en sexualidad tendrá una
perspectiva amplia que, en el marco de los derechos humanos, el
respeto a los valores de una sociedad democrática y pluralista en
los que se desarrollan las familias y las comunidades, que incluya
aspectos biológicos, éticos, afectivos, sociales, culturales, de
género, y sobre la diversidad de orientaciones e identidades
sexuales, en el marco legal de cada país, que generen asimismo el
respeto a las diferencias, rechacen toda forma de discriminación y
promuevan entre nuestros jóvenes la toma de decisiones responsables
e informadas para el inicio de sus relaciones sexuales”.
Y aunque los observadores de la reunión, como
la doctora Esther Corona, de la Asociación Mexicana de Educación
Sexual, consideraron que ahí esta todo, pero prevalece cierta
flexibilidad, frente a la urgencia de medidas a fondo, lo cierto es
que se está reconociendo avanzar sin titubeos en la prevención; y
dijo que falta mucho por hacer, mientras la pandemia crece día a
día.
En ese marco, la representante, que participó
como sociedad civil en la elaboración del documento, dijo que se
plantea un reto inmenso.
Para Meter Poit, director general de ONUSIDA,
el principal es derribar mitos y estigmas y reconocer como un
componente fundamental el de la violencia contra las mujeres, que ha
determinado que en 2008 “tengamos que reconocer” que el 50 por
ciento de las personas con VIH son mujeres.
Un estudio regional del Instituto de Salud
Pública mexicano, establece que medio millón de mujeres en la región
tienen VIH, lo que significa la tercera parte del millón 700 mil
casos existentes, por lo que los ministros se comprometieron a
iniciar una cruzada de prevención que busque derribar esos mitos y
el estigma a quienes padecen esta enfermedad, haciendo valer los
derechos humanos y la no discriminación.
Esta es la primera desde que hace 25 años
apareció la pandemia, que los ministros de educación y salud de la
región se reúnen para abordar coordinadamente el tema.
Las discusiones de dos días resaltaron también
que en general hasta ahora los países han invertido en atención,
haciendo posible la disponibilidad, muchas veces en forma gratuita,
medicamentos y antirretrovirales para aminorar los efectos del sida.
Sin embargo ahora hay que enfocar las acciones
a la prevención, considerando que las poblaciones en riesgo están
plenamente identificadas, insistió el Director de ONUSIDA.
Una de estas, es la población de jóvenes entre
15 a 24 años. Una encuesta realizada en México detectó que 2 de cada
3 jóvenes que inician sus relaciones sexuales no usan condón ni
toman ninguna medida de protección, lo que ha puesto en duda la
efectividad de las campañas desarrolladas, reveló la Directora del
Instituto Nacional de Mujer en México, Rocío Galván.
Stefano Bertozzi, del Instituto Nacional de
Salud Pública (INSP), presentó un diagnóstico realizado con apoyo
del gobierno federal y varias agencias de las Naciones Unidas y
señaló que en El Salvador y República Dominicana, los programas de
educación sexual promueven la abstinencia como método único para
prevenir el VIH.
En otras cinco naciones (Bahamas, Barbados,
Guyana, Haití y Trinidad y Tobago) este método se enseña en algunos
de sus programas. El resto promueve también otros métodos
preventivos.
En cuanto a la difusión del uso del condón,
ocho países lo hacen, mientras en el resto, de un total de 29 que
participaron en la investigación, este aspecto está fuera de sus
programas oficiales de educación. Respecto a la distribución de los
preservativos, sólo Brasil, México y Argentina dijeron que existe
algo de esta actividad entre jóvenes de nivel medio superior.
Con estos acuerdos y el diagnóstico de la
situación, los países de América Latina y El Caribe participarán en
las jornadas de la Conferencia Mundial, que durarán hasta el próximo
viernes 8. |