SEMLAC - Cobertura Especial

 XVII Conferencia Internacional

sobre el SIDA

Ciudad de México, 3 - 8 agosto de 2008

SIDA 2008

VIH/sida: Prevención y tratamiento por fin juntas

por Alicia Yolanda Reyes con aportes de Leticia García

Ceremonia de clausura de la XVII Conferencia Internacional sobre Sida

México, agosto.- Después de más de una semana de deliberaciones entre especialistas, representantes de la comunidad científica y médica, activistas y personas viviendo con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) , terminó la XVII Conferencia Internacional sobre el Sida, que por primera vez en la historia se celebró en un país latinoamericano.

 

Las voces de todos y todas se escucharon en los diferentes foros: juntos hombres y mujeres de todos los continentes compartieron experiencias y denunciaron carencias. Las palabras respeto, derechos humanos, inclusión, mujeres usuarias de drogas, mujeres viviendo con VIH, mujeres y hombres que se dedican al trabajo sexual, que viven con VIH, o ambas situaciones fueron las más escuchadas.

 

Y, en lo que constituye un gran logro de la reunión, por primera vez en la historia del sida se ha aceptado que tratamiento y prevención deben de ir de la mano, pues de lo contrario no se logrará disminuir el incremento de las infecciones. En este momento, por cada persona que accede al tratamiento antirretroviral, cinco adquieren el virus que causa el sida.

 

Pedro Cahn y Luis Soto, quienes en los últimos tres años compartieron la vicepresidencia de la Sociedad Interamericana de Sida y de esta conferencia, señalaron que la cita representó un hito en la región y en el mundo, pero que para hacer frente a esta pandemia se requiere combatir el estigma y la discriminación, respetar los derechos humanos, fortalecer los servicios de salud, e incrementar los fondos.

 

La Sociedad Interamericana de Sida espera ansiosamente ver un cierre de la brecha entre lo que se ha logrado avanzar y lo que aún falta por alcanzar, señaló Cahn.

 

El salón donde se llevó a cabo la clausura, que estaba previsto para albergar a varios miles de personas, lució a menos de la mitad y se fue vaciando conforme avanzaba la ceremonia, que se prolongó por más de dos horas.

 

María Elena Ramos, del programa Compañeros, de la ciudad mexicana de Chihuahua —que atiende a migrantes, usuarios de drogas y trabajadores y trabajadoras sexuales—, señaló la gran inequidad que enfrentan quienes debido a situaciones difíciles deben emigrar en busca de un mejor futuro y precisó que la deuda de los países del mundo con las mujeres, especialmente con las más pobres, es muy grande y es urgente pagarla.

 

Ramos también hizo énfasis en el abandono en que se encuentran las mujeres que se dedican al trabajo sexual o son usuarias de drogas. Asimismo, invitó a los representantes de los gobiernos presentes en la clausura a que todos los acuerdos y compromisos que se habían adquirido en los diferentes foros, no queden solo en bellos documentos, si no que se traduzcan en un mejor nivel de vida, atención y combate al estigma y la discriminación.

 

Ante un momento difícil

Tan cierto como que el futuro reflejará lo que seamos capaces de hacer en este momento, nuestro presente está influenciado por lo que ambicionamos para el futuro, transmitió Peter Piot, Director Ejecutivo de Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida en una de las sesiones de la conferencia internacional.

 

A partir de un planteamiento sencillo: imaginar la situación de la epidemia en el año 2031, varios actores en la lucha contra el sida se reunieron y presentaron sus pronósticos: desde el listado de los retos presentes que deben abordarse -planteados por representantes de la sociedad civil- hasta un ejercicio de proyección a partir de los datos existentes, que subyacía en la presentación de Piot.

 

La epidemia, comentó, sigue siendo altamente dinámica y nos sigue sorprendiendo. El panorama actual en muchas ciudades asiáticas semeja lo que ocurrió a principios de la epidemia en los países occidentales, con un incremento impresionante de los casos en una comunidad gay de la que poco se hablaba en estos países hasta hace poco.

 

En general, la tendencia muestra una fuerte heterogeneidad, lo que hace imprescindible dedicar esfuerzos para anticipar dónde podrían ocurrir los próximos casos, elemento indispensable para poder prevenirlos, señaló.

 

Para el 2031, según Piot, se espera que todos los que estén en riesgo de contraer la infección -que en el caso de países con epidemias generalizadas incluye a toda la población- conozcan su estatus serológico, como un primer paso para estar en condiciones de ofrecer acceso universal al tratamiento. Tener acceso a los antirretrovirales significa evitar muertes, sentenció.

 

Asimismo, si no hay una cura disponible para ese momento, se espera que el desarrollo de los nuevos medicamentos vaya a la par con la evolución del virus, y que exista un mercado competitivo de precios, que mejore la equidad en el acceso, añadió.

 

La prevención es una estrategia de largo plazo y es importante estar conscientes de esto. A pesar de los esfuerzos, subrayó Piot, no podemos contar todavía con una vacuna; tenemos que planear un futuro en el que puede que exista o no una vacuna para el VIH.

 

Advirtió que incrementar los esfuerzos de prevención y tratamiento implica tener recursos, entonces es importante también planear de dónde van a provenir estos, precisó.

 

De acuerdo a Piot, los países de ingresos medios, como México, tienen que incrementar los recursos que destinan al sida, "y para ello es fundamental sobreponer el estigma subyacente que impide destinar recursos porque los principales afectados por la epidemia en muchos de estos países -Latinoamérica es un ejemplo-, no son, necesariamente, las poblaciones más populares".

 

Más que esquemas de aseguramiento, en estos países el tratamiento para el VIH debe verse en un tipo de pensiones: se trata de la atención de por vida a personas que ya sabemos que están infectadas, afirmó.

 

A pesar de las complicaciones que hemos enfrentado, concluyó Piot, la fase que estamos concluyendo es la fácil; apenas comienza el episodio más difícil de la lucha contra la epidemia.

 

RECUADRO:

Panorama Mundial

-  Se estima que en 2007 habían 33 millones de personas que vivían con el VIH.

-  En ese mismo año, se produjeron un total de 2,7 millones de nuevas infecciones por VIH.

-  Los fallecimientos relacionados con el Sida alcanzaron los 2 millones.

-  Mundialmente, la mitad de todas las infecciones por el VIH corresponden a mujeres, este porcentaje ha permanecido estable durante los últimos años.

-  Se estima que en 2007 se infectaron por el VIH 370 mil de personas menores de 15 años. El total de niños que viven con el VIH ha aumentado de 1,6 millones en 2001 a 2 millones en 2007. Del total, 90% de ellos vive en África subsahariana.

 

América Latina

-  Se estima en 140 mil las nuevas infecciones por el VIH en 2007 en la región.

-  El número de personas viviendo con el VIH en América Latina llegó a 1,7 millones en 2007.

-  Ese mismo año fallecieron en la región 63 mil personas como consecuencia de enfermedades relacionadas con el sida.

-  La epidemia de VIH en América Latina se mantiene estable, con pocos cambios. Las mayores epidemias de la región afectan a los países más poblados, particularmente Brasil con 730 mil personas VIH positivas, seguido de México con 200 mil casos.

-  La transmisión del VIH en la región se está produciendo principalmente en hombres que tienen sexo con hombres, profesionales del sexo y en menor medida, entre personas que se inyectan drogas.

 

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