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El mundo bajo una
carpa…y el sida por el mundo
Por Sara Más
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Maniquí en papel maché
con mensajes en diferentes idiomas
© SEMlac |
México, agosto.- Una carpa descomunal
ha acogido a miles de personas en constante movimiento y encuentro
en este XVII Congreso Internacional del VIH/sida, en Ciudad México.
Hay vía libre para todas las personas y en medio de música, arte
diverso, condones y grupos de trabajo, el planeta entero parece
estar metido debajo de una carpa.
La gente entra, sale, conversa, se
divierte, se reencuentra, se conoce… una razón común los une y
relaciona en su completa diversidad: el sida, una epidemia que hace
más de dos décadas se instaló con rostro mortal en el planeta, que
ha evolucionado y hasta ha cambiado los mapas del mundo y al
interior de los países, y que todavía no se detiene aunque se le
hayan ganado más años de sobrevida.
El movimiento es constante; la música,
permanente telón de fondo. Artistas, trans, niños, organizaciones de
la sociedad civil, instituciones y gente común han pasado por este
sitio, montado en el Hipódromo, a un costado del Centro de
Convenciones Banamex, donde transcurre el programa oficial y
científico.
La creatividad no tiene límites. En un
maniquí de papel maché se leen carteles donde fluyen libremente
ideas y emociones: “Me atreví a decirle a una persona lo que sentía
por ella y me sentí más segura y confiada de mis sentimientos…”,
“Mente abierta, siempre dispuesta a ponerse en los zapatos del
otro…”, “Mi cuerpo es mío, yo decido por él, no la Iglesia, ni el
Estado, ni mi pareja…” “yo decido, yo vivo, yo soy VIH positivo”.
En las salas del Centro de
Convenciones, donde los carteles anuncian plenario lleno incluso en
avanzadas horas de la tarde y cayendo la noche, se comparten y
discuten experiencias útiles, avances científicos, buenas y malas
prácticas, se promueven e insertan mecanismos, se denuncian
situaciones…
En la Aldea Global transcurre la vida
como es adentro, en cada país, en cada pequeño espacio de la pequeña
y gran aldea.
Allí han estado, aunque no vinieron,
niños y niñas y adolescentes de Fundamor, en Cali, Colombia, un
programa de atención integral para quienes viven con VIH y no tienen
familia que cuide de ellos, ni recursos para sostenerse.
Guillermo Garrido, abogado de
profesión y su representante legal, habla con especial cariño de
esos seres de bajos recursos económicos que acogen en la casa. En
estos momentos son 52, pero por allí ha pasado más de un centenar,
con la idea de mejorarles la calidad de vida, brindarles atención
integral, velar por sus derechos y prepararlos para la vida, dice.
“Nuestra idea no es mantenerlos de por
vida en la institución, porque por mucho amor que brindemos nunca es
igual ese tipo de vida que la de la familia”, reflexiona.
Fundamor, con 16 años de existencia,
les provee medicinas y alimentos, sostén y educación, y hasta los
orienta vocacionalmente según sus habilidades e inclinaciones.
“Estos trabajos de artesanía los hacen
niños, niñas y adolescentes de Fundamor”, dice y muestra unos
atractivos llaveros armados con semillas. Una parte del dinero
recaudado se destina a la compra de insumos para seguir trabajando
la artesanía, y otra pasa a sus ahorros, con un componente además de
ayudar a otras personas. “Ellos reciben mucho de la gente y les
enseñamos también a devolver ese apoyo a quienes lo necesitan”,
subraya.
Más lejos de allí, casi en la salida,
hablan por sí mismas las fotos de Vida en Positivo, una muestra que
recorre Asia, África, Europa y América, tanto en gran formato como
en uno comunitario itinerante. No hacen falta grandes explicaciones:
en las imágenes están el miedo, la vergüenza, los prejuicios, y
también la fortaleza, la esperanza y el compromiso de quienes luchan
contra el VIH.
En otro cubículo han montado un sillón
y un estilista complace los deseos y cortes de cabellos de muchas
personas. Donde quiera hay lenguas cruzadas, trajes típicos y
colores que alegran la vista, personas que se reconocen en las
historias de otros, gente sensible que despierta más ante una
realidad que quieren cambiar…
Cuando Banamex cierre sus puertas,
este 8 de agosto, las sesiones especiales pasen a ser registradas en
las relatorías y los medios del mundo empiecen a hablar, de
inmediato, de las Olimpiadas de Beijing 2008, de seguro estos días
de amor y encuentro, bajo la carpa, se habrán convertido para muchos
y muchas en sus mejores recuerdos. |